martes, 29 de diciembre de 2015

Flower, capítulo 3.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro. 
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más 
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Mi OTP otra vez xD (?) ninguna en realidad.
Notas del autor:  Tercer capítulo de Flower. Realmente estoy enamorandome de este fic, ya quiero empezar las peleas y demas enredos amorosos pero la escuela me quita el tiempo ;--; (perdon HtbaHb, algun día volverá Ryo a cobrar venganza) en fin, gracias por leer UwU

3. Estoy a punto de romperme

Massu llego a su trabajo, justo a tiempo como su era costumbre. Saludo a todos los que conocía y se encontró en el camino que va de la recepción de la televisora hasta su área de trabajo: los vestidores. Abrió la puerta que crujió ruidosamente y alerto de su llegada a Aya, su compañera de trabajo. 
Massu se quito los lentes oscuros y el sombrero estilo Fedora que traía puestos antes de saludarla. Él siempre era así de ordenado por lo que Aya ya no se sorprendía, después de todo llevaban mucho tiempo trabajando juntos, y además, eran dos de los estilistas mas famosos de Japón. Además de ser jefes de esa sección, tenían a su cargo varias columnas sobre moda.
—Buenos días Massu— Aya le sonrió y regreso a su diseño, ella tenía a su cargo un grupo llamado NEXT YOU que iba a hacer su debut próximamente y tenían a Aya como su diseñadora y estilista principal.

Massu no estaba feliz solo con eso. La prensa siempre estipulaba que él y Oomasa salían en secreto ya que se les veía juntos en el trabajo y en demás eventos y pasarelas a las que fueran invitados, pero la realidad era que Aya salía con un bailarín llamado Miyao Shuntaro y Massu estaba enamorado de Ueda. Ueda era un músico famoso al que la gran Nihon Terebi siempre invitaba, podía disponer de su propio programa pero siempre rechazaba la oferta, salía algunas veces y cada cosa nueva que hacía era mejor que la anterior.  Por eso a Massu le gustaba él, era alguien seguro de sí mismo y con un mal genio que a él se le hacía encantador. 
Pero había otra persona que pensaba lo mismo y se había decidido a actuar antes de Massu. 

— Masuda-san, vengo a ver si ya están listos los trajes porque necesitamos comenzar a ensayar.— Massu se giro irritado al reconocer la voz de la persona en la que justamente estaba pensando. >>Debería estar estornudando<< pensó y solo sonrió con malicia cuando lo escucho hacerlo. 
Aya lo miraba de reojo desde su escritorio y también se reía, tantos años con él le habían dado la certeza de conocer a su compañero y amigo. 

Taguchi Junnosuke, ese es el nombre del tipo que le arrebato a su amor; un simple bailarín y cantante que Massu no bajaba de un trepador. Uno de sus mejores amigos era el presentador de noticias mas famoso de la cadena, Koyama Keiichiro, que fue quien lo llevo a las oficinas para que los impresionará con su baile y pudiera entrar a una agencia. Massu siempre pensó que entre Junno y Keii había algo, pero al parecer no. Taguchi estaba enamorado de Ueda, quien había compuesto una de las canciones de su single más reciente en aquel entonces. Taguchi tuvo que soportar los gritos y exigencias del compositor, quien le exigía cantar aquella melodía tal como se esperaría de un cantante profesional y le hizo regrabarla 6 veces hasta que le pareció "algo decente ya que nunca serás tan fabuloso como yo". Aun así se enamoro de él, igual que Massu. 

Pero Massu es alguien muy tímido que solo lo veía desde lejos, y Junno alguien decidido, que obviamente se le adelantó y se declaro a Ueda. Éste se rió de él pero le dijo que si se volvía un buen cantante consideraría salir con él. 
Massu sintió un alivio al escuchar aquello, pero nunca contó con que Junno no sé diera por vencido y fuera a Europa a una de las mejores escuelas de canto en el mundo. Regreso siendo otro y obviamente, Ueda se quedo con él. 

Los recuerdos de eso lo irritaban. Se giró a ver a Junno y sintiendo celos aun le respondió tajantemente "no". Junno seguía sonriendo a pesar de todo, e insistía en conversar con el diseñador.
— Nakamaru-kun también esta esperando su traje, realmente nos encantan los diseños de Masuda san— su sonrisa tan brillante lo molestaba, pensó que podía desquitarse un poquito con el dichoso traje pero eso lo dejaría como alguien poco profesional. 
—Procurare que el traje este listo antes de las 3, por ahora déjame trabajar.— Era demasiado duro con él pero Junno lo tomaba como alguien demasiado comprometido con su trabajo, sonrió de nuevo fastidiando a Massu y gritando —Muchas gracias, me voy entonces— antes de salir. 

Un rato después Massu se acercó a la ventana y vio salir a Junno y sentarse en una jardinera frente a las oficinas. Como si fuera un mal chiste podía verlo todo desde ahí, y un rato después Ueda salió a buscar a Junno para irse juntos. 
Un muchacho pelinegro que Massu había visto con Koyama, era guionista, llegaba cargando tantos papeles que apenas podía ver. Ueda se choco con él y le tiro varios, Massu espero que le ayudara pero sólo vio como se daba la vuelta y se iba al contrario de Junno que ayudo al pobre chico y le sonrió. Massu se alejó y comenzo a darle los detalles finales a los trajes.

~~~~

Uchi abrió las puertas de su departamento y me dejo pasar primero. Me saque los zapatos tal y como él lo hizo y lo seguí. Caminamos por la casa, un poco parecida a la mansión pero mas amigable y sin ese pesado ambiente. Noté que todas sus puertas estaban protegidas por sellos mágicos con oraciones escritas. 

— Uchi kun...¿Qué es esto?— acerque mi mano pero él de inmediato me aparto y me impidió tocarla. Por la fuerza con la que me jaló, caímos y quede sobre su pecho. Escuche los latidos de su corazón y lo toque, él me miraba curioso pero no me lo impidió. Se sentó correctamente y puso su mano sobre la mía que seguía tocando su pecho, sintiendo los latidos de su corazón. —Tampoco sé que es esto, pero se que yo no tengo uno—. Me sentí celoso de él, no estaba vacío como yo. Uchi kun podía sentir, estaba vivo. 

Lo solté y toque mi pecho, vacío y frío, nada que ver con Uchi kun. Seguía mirándome con curiosidad pero me abrazo, me apretó fuertemente y sentí el calor que salía de su cuerpo. Lo abracé también, nunca nadie me había hecho algo así, a excepción de la mujer que me salvo cuando trate de huir. Fuera de eso, yo no conocía el amor ni la sensación de querer o ser querido. 

Uchi se levanto y yo también. — Estos sellos mágicos de aquí no debes tocarlos, los puse ahí porque sé que J-san y sus secuaces van a intentar que revelé mi verdadera naturaleza; aquí nunca podrán encontrarte y si lo hacen, no pueden hacerte daño porque son inútiles aquí — Uchi hablaba orgulloso de ellos. — ¿Los hiciste tú? — ahora lo miraba un poco asustado, —No, no puedo hacer algo como eso los conseguí en la tienda de los deseos, fueron algo caros pero valen la pena.— Veo como Uchi aparta la vista y se pierde en el cielo estrellado que se ve a través de la puerta corrediza que creo siempre tiene abierta. 

Sí hay alguien que puede vencer a J-san, tal vez esa persona también puede ayudarme a liberarme de ellos. Me pasa por la mente la idea de quedarme en la tierra, ayudando a Hiroki-kun y a Mano-chan. Puedo cantar, o hacer trucos de magia...no me había pasado la idea de quedarme en la tierra nunca, si había intentado huir pero no me gustaría intentarlo de nuevo a menos que alguien tuviera el poder suficiente. 

— ¿Existe alguien que puede derrotar a J-san y no lo ha hecho? Debe ser una persona mas horrible que J-san.— Uchi se giro a verme y se sorprendió con mis palabras, seguramente él aun me recordaba de mi época adorable. — Existe, él me dio esto pero no es para nada alguien horrible. Simplemente no puede, alguien tiene que pagar el precio por hacerlo para que Hyde-san pueda trabajar y supongo que nadie se ha atrevido a preguntarle cuál es o tal vez no se puede pagar porqué es demasiado alto
— ¿Es eso que usan los humanos para adquirir cosas? Rayos olvide el nombre 
— ¿Dinero? No lo es, debes pagarle con algo que es importante para ti— mejor no insistir con el tema, no tengo nada de valor y ni siquiera un alma completa.

Uchi me llevo a mi habitación y dejo que me instalará, después cenamos tranquilamente y sentí que algo estaba cambiando en mí. Cerca de ellos no era el niño orgulloso que siempre mostraba en la mansión. Era alguien diferente y amable, tenía ganas de proteger a los que confiaban en mí; si me traicionaban no sería yo el malo esta vez...creo que quería confiar en ellos, sí me salvaron es porque no eran malos y además querían que se llevara a cabo la leyenda, a pesar de que yo no venía por eso. 

Se hizo tarde mientras seguía pensando, salí de la habitación y corrí hasta la de Hiroki que estaba al final del pasillo. — Uchi-kun— nadie salió — Uchi-kun necesito hablar contigo— golpeé con fuerza la puerta hasga que salió de su cuarto quitándose un cable del oído y con sus ojos rasgados pero llenos de ternura, como un "hermano mayor". 
— Lo siento Tegoshi-kun, tenía la música muy fuerte y no me dejaba oírte pero dime ¿Que pasa?
— Tu sabes como es J-san— sintió escalofríos porqué vi como temblo — necesito que alguien confiable me cuente la leyenda...por favor—. No me vi en la necesidad de suplicar mucho Hiro me tomo de la muñeca, dejando su aparatito en un mueble, y corrimos hasta la parte donde la luna iluminaba el patio.

Su casa era muy grande y bonita. — Voy a necesitar tu ayuda para esto, ¿traes sellos mágicos?
— No pude traerlos el viejo me lanzo a la Tierra cómo si supiera que hacer aquí
— ¿Tu sabes viajar entre dimensiones no? Vas a hacer lo mismo con tus sellos— Hiro puso una especie de bandeja con agua exactamente donde la luna se reflejaba completa en el agua. Luego su sello brillo y en una de sus manos ahora tenía garras. 
— Lo siento Tego, tengo que hacer esto...dame tu mano— su piel era bastante cálida, soltó chispas de colores cuando su garra toco mi piel y lentamente la enterró en mi brazo derecho, hasta que vi la sangre correr. 

Me pregunto si Uchi-kun echaba chispas a menudo. La sangre cayó en el centro del reflejo de la luna, cuando cayo vimos el destello rojo en el centro del cuerpo celeste. Nosotros nunca lo supimos pero no solo me dolió a mi, mi alma gemela sintió el dolor en su brazo derecho también y vio la sangre correr el pensó que estaba soñando o alucinando.
Uchi sacudió su brazo que soltaba las chispas y volvió a tener una mano normal. Mi sello reacciono con su característico brillo rosa, — Hazlo brillar Tegoshi, concéntrate en ello y trae los sellos hasta aquí— grito Hiro antes de pararse tras el árbol del jardín, al parecer esto sería algo grande.  

Cerré los ojos, sentí el viento arrastrando las cosas cercanas mal puestas y a través de mis párpados el destello rosa brillo. Las puertas se azotaron, las ventanas tronaban y el suelo en ese lugar se sacudía mientras yo solo pensaba en mis sellos >>Los necesito, vengan a mí, es tan fácil cruzar de dimensión en dimensión<<. 
Un rayo rosa cayo frente a mi, al disiparse el humo mis sellos estaban ahí. 
— Uchi-kun...¡Funciono! Realmente están aquí— estaba demasiado feliz por lo que acababa de lograr, los dos gritamos de felicidad. Estuvimos celebrando en el patio un rato hasta que Uchi-kun recordó porque lo estábamos haciendo. 

— Supongo que ahora si es el momento indicado para hablar de la leyenda, Tegoshi Yuya—...

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Regla #2: solo no te enamores de alguien a quien puedes perder (última parte)

Titulo: How to be a heartbreaker
R-17
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"

Advertencias: Lemon, o intento de en este capitulo mas ooc de lo normal. 

Uchi abrió despacio la puerta del apartamento para no molestar a nadie, pero al igual que cuando no quiso interrumpir, termino chocándose con todo lo que pudo. De pronto la lampara se encendió y una silueta lo miraba fijamente. La persona acariciaba un gato y no apartaba la mirada de él; era Koyama.

─ Uchi-kun, ¡es la 1 am y tú llegando recién! Estaba realmente preocupado por ti...─ Hiroki soltó una risita y corrió hasta el mayor, y lo abrazó. Le era difícil creer que aquel tipo que difícilmente le conocía hiciera eso por él, entendiendo que Keiichiro realmente le tenía apreció, por lo tanto merecía saber la verdad; verdad de la cual Uchi ya no estaba para nada seguro gracias a su encuentro con el chico afuera del concierto. Era obvio que no era solo "un amigo mas" de Ryo.

Si fuera solo su amigo no tendría razón alguna para ir y llorar en una canción de amor, eran escasas las probabilidades de que el chico estuviera enamorado de Ryo pero este siguiera esperando el regreso de Uchi. Eso volvía mas complicado todo porque él había vuelto para ponerle un final definitivo a la historia, incluso si Ryo no lo perdonaba jamás sabía que sería lo mejor, porque tal vez no lo había comprendido antes.

─ Entonces cuéntame cómo te fue el concierto, ¿encontraste a tu amigo?─ la voz del mayor lo saco de sus pensamientos, Keiichiro ignoraba todo lo que realmente había sucedido entre él y Nishikido, ya que solo le había contado que eran amigos desde la infancia pero él se había mudado muy joven y perdieron todo contacto.
─ Si y no, en realidad, hay algo que quiero que escuches.─

"Yo tenía unos... ¿6 años? Bueno, era realmente joven cuando lo conocí. Él es dos años mayor que yo pero siempre fue más bajito. Recuerdo como era constantemente molestado por eso.

También recuerdo su gran legua venenosa, podía ser tan honesto que te hacía llorar.

A pesar de todo eso, a mí siempre me considero alguien especial y es que en ese entonces yo era un niño y no sabía que el amor era parecido a una ruleta rusa; o me hería a mi o a él.

Por desgracia, o fortuna, no lo sé...pero le toco a él.

Crecimos juntos, nos entendíamos y fuimos enamorándonos más y más poco a poco hasta terminar completamente embobados uno en él otro pero claro, ¿a los 14 años que puedes saber del amor? Ninguno de los dos dijo nada realmente hasta que yo me atreví a hacerlo como las chicas de mi clase en el festival de verano."

A pesar de que en ese instante rió, su voz comenzó a quebrarse un poco, quizá por la melancolía y por ser la primera vez que contaba aquello que se había esforzado en olvidar, pero el no era la clase de persona que olvidaba que hirió a quien mas había amado.

"No dije ni una palabra, simplemente lo bese y él me beso también, realmente ya estaba cansado de que él aparentará querer a alguna de las chicas con las que salía pero en el fondo yo sabía que él único en su corazón podía ser yo.

Soy al único al que protegía y veía de esa manera, sin importarle alguna vez que ambos fuésemos hombres. Por eso me sentía tan bien cerca de él. Cuando cerca del templo nos quedábamos horas mirando el cielo juntos y él me abrazaba de la manera más tierna posible, fue cuando me di cuenta de que estaba conociendo el amor y la felicidad, y me pregunté si todo aquello podía durar para siempre realmente. Pero no. Y el culpable de aquello fui yo.

Todos sabían los que había entre Ryo y yo, incluso mi madre que hasta ahora creo fue a quien más herí con mi egoísmo; pero había una persona celosa de toda esa felicidad. Esa persona logro engañarme, tratando de probarme que eso no es lo que yo quería y terminamos juntos de alguna forma. Todo porque fui un tonto y le creí y así, unos días antes de San Valentín ella dijo que iba a tener un bebé ¿Que podía hacer ante eso? Yo tenía planes para estar con Ryo ese día y sin embargo terminé huyendo con ella a Tokyo.
No le dije nada de mi paradero a nadie, mi madre lo supo hasta después y decidió venir conmigo, solo pensé en hacerle las cosas más fáciles a Ryo y le mandé un mensaje diciéndole que lo mejor es que de ese momento en adelante se olvidará de mí porque nunca iba a volver, que simplemente ya me había cansado de él. Pense que odiándome le sería mas fácil olvidarse de mi.

No volví hasta muchos años después, para disculparme por todo y explicarle, ¿pero cómo decirle que aquella chica me había mentido? ¿Cómo buscar a la persona que realmente me había amado pero cuya confianza traicioné? Fue cuando me convencí que soy de lo peor y que probablemente Ryo nunca me perdone."

Las lágrimas caían lentamente por sus mejillas y Koyama lo único que pudo hacer fue dejar que se recargará en su hombro lentamente y terminará de llorar. De alguna forma, él lo entendía, nunca había sido capaz de decirle a Shigeaki cuanto lo quería y por su culpa, ahora estaba intentando ser feliz a lado de alguien al que no amaba. Sabía, al igual que Uchi, que Kato solo se hería así mismo al negar sus sentimientos por él tratando de olvidarlo. Lo más desconcertante había sido enterarse muchos años después que Kusano se había enamorado de Shige ¿aún así le ayudo a acercarse a Keiichiro? Tenía que saber la verdadera historia pero Notti estaba en New York y sería muy descortés llamarlo de la nada solo por eso.

Cuando Hiroki se calmó un poco le dijo ─ ¿Sabes Keii? Hoy cantó con mucho sentimiento una canción donde hablaba de sentirse perdido, acerca de las cosas que gano pero al mismo tiempo, de lo que perdió. No debería decirlo pero sentí que su mirada se posó sobre mí, creo que no ha olvidado la cara de la persona que más daño le ha hecho; luego volteó a ver a otro chico en el público, solo habíamos dos entre tantas chicas.

Ryo a él lo miro como pidiéndole perdón pero el chico comenzó a llorar y bajo la mirada. Ryo acabo la canción, agradeció y salió corriendo, cosa que sus fans amaron pero a mí y a...Tegoshi, si ese era su nombre nos preocupó. Estoy seguro de una cosa Keiichiro, Tegoshi tiene que haber sido pareja de Ryo pero la más grave, además de que no he superado a Ryo...es que probablemente me enamoré de Tegoshi.

─ ¿Ehh? Pero...eso significa que tendrás que elegir entre uno de ellos, al que de verdad quieres.─ Hiroki asintió tristemente mientras ambos se quedaron mirándose ahí por un largo rato. Hiroki se recargo en su piernas quedó dormido sobre las piernas de Keiichiro pero no paso mucho antes de que sus ronquidos le despertaran. Hiroki sonrió y se quedó ahí sin decirle más.

☆★☆

Trato de abrir las puertas de su departamento para darle paso a Ryo, quien se lo comía con ojos y soltó una risita nerviosa cuando al menor se le cayó la llave antes de lograr introducirla en la cerradura.

Ryo, generalmente impaciente y grosero, lo trato con amabilidad y lo aparto, introduciendo él mismo la llave para poder abrir la puerta de una vez. -Vaya Shige-chan, parece que si estuviste bebiendo...¿Que habrías hecho sin mi?- despeinó su cabello tiernamente mientras la otra mano la coló bajo su playera acariciando su espalda. Shige sintió algo recorrer su espina dorsal, un shock que se vio reflejado en su piel.

Una vez abierta la puerta lo arrastro dentro sin mirarlo de nuevo hasta que sus ojos se fijaron en los suyos, cosa que hizo sentir incomodo a Ryo. Shige parecía estar totalmente perdido así que se dejó hacer por Ryo sin quejarse. Estaba realmente dolido, más por lo de Keiichiro que por lo de Maru pero de igual forma ambos lo habían engañado así que esta era una forma de probar que el también conocía ese juego. -Por nada del mundo te detengas esta noche por favor.-

Aquellas palabras acabaron con él.

Ryo lo lanzó a la cama y comenzó a besarlo lentamente pero dejando marcas por todo su cuello. Shige puso sus manos sobre sus mejillas obligándolo a besarle y a mirarle. Ryo estaba sorprendido por aquello, al parecer Kato no era igual de frágil que sus aventuras de una noche. Él era alguien más interesante cuya vacía mirada lo hacía desearlo más y más. Comenzo a temblar y Ryo pudo casi olerlo: era miedo. Siguieron ahí y Ryo marco los besos en su cuello más fuerte y en zonas donde claramente quedaran a la vista.

-Nghhh, Ryo- pensó que Shige iba a protestar pero el menor se limitó a acariciar sus manos para después sacarle la playera y dejar al descubierto su bien formado torso.

Ryo hizó lo mismo, sacándole la playera de un tirón, comenzó a acariciarlo y se dejó caer sobre él. Comenzó a besar su ombligo y desabrocho su pantalón pero antes de que pudiera llegar más abajo, Shige se giró dejándolo abajo. Parecía que estaba ebrio pero en realidad era consciente de todo. Siguió temblando pero ahora él se posó sobre el pecho de Ryo, no tenía miedo, tenía frío. Para Ryo el miedo era algo sumamente provocativo, por lo que comenzó a jalar el cabello de Shige cuando este comenzó a besar su pecho de la misma forma que él lo había hecho.

Pero Shige lo hacía con cierta dulzura, que sumada con la cálida sensación de sus labios sobre la fría piel de Ryo acabaron por volverlo loco.
De nuevo quedo arriba, miro el rayo de luz de la luna que se metía por su ventana y los iluminaba. La blanca piel de Shige contrastaba perfecto con la de Ryo, que era morena.

Sin preguntarle nada metió sus dedos en su boca y el menor comenzó a lamerlos. El interior de su boca era cálido también. Se quitó la poca ropa que le quedaba puesta dejando su erección libre y acercándola a la boca de Kato, quien no tuvo ningún problema en complacer a Ryo. A Ryo le había encantado la forma en la que el menor cumplía sus peticiones sin protestar, pero cuando sintió que ya no aguantaba más lo aparto.

Shige quedo de rodillas frente a Ryo, quien acarició sus mejillas y lo beso de nuevo. Acarició su pecho, y beso sus pezones para luego soplarles. Shige tirito de nuevo entre los brazos de Ryo. El juego se estaba poniendo mas interesante para él que lo abrazo, pero cuando dejo de temblar lo arrojó de espaldas para que de nuevo quedara a su disposición. Quería que aquel frío fuera calmado por Koyama, no por Ryo pero sabia que era imposible por lo que su cuerpo tuvo que ceder ante las presiones del morocho.

Ryo alzo sus piernas dejando a la vista su entrada, la cual comenzó a lamerla. Shige se movía mientras gemía pero a Ryo no le importaba mucho. De la nada metió sus dedos dentro del menor que grito. Ryo se rió porque sabía que eso debía doler y al verlo temblar, comenzó a moverlos.

Shige sentía todo, le dolía pero no se quejaba mucho porque sabía que Ryo le haría cosas peores si se quejaba. Ya tenía toda la piel marcada por su culpa y no quería despertarse tan adolorido a la mañana siguiente. De la nada, tomo su mano y la entrelazó a la del morocho que lo miro confundido. Él lo hizo con esa intención, confundir a Ryo.

Shige comenzó a pensar lo divertido que sería tener un amante así. Por el contrario de Ryo, que con cada caricia romántica que Shige le proporcionaba, como los suaves besos en sus mejillas cuando intentaba torturarlo, se confundía mas. ¿Estaría Shige enamorado de él? No tenía mucho sentido ya que desde la primera vez lo había ignorado pero tal vez él no se rendía tan fácil. De cualquier manera, el alcohol le estaba jugando una mala pasada esa noche y detuvo sus juegos crueles pensando que podía herir a ese pobre chico. Saco sus dedos con gentileza y lo beso de la forma tierna en la que él lo había hecho antes.

Shige se lamió los labios y sonrío con cierta malicia cuando Ryo se giró. Después de ese momento se entregaron a la pasión toda la noche hasta que ninguno de los dos pudo más. Nishikido notó lo bueno que era Kato en eso pero seguía convencido de que tal vez, y solo tal vez esté le quería, y así fue como acabaron dormidos juntos; Ryo trataba de pegarse lo mas posible a Shige que ya se había olvidado de que alguien más estaba en su cama y solo se preocupaba por dormir y por el dolor de cabeza que tendría al levantarse. Hasta del frío y las horribles marcas en su piel se había olvidado.

Se despertaron a la mañana siguiente entre las sabanas de seda y con la brillante sonrisa que le había visto apenas hace un rato cuando saciaban sus mas bajos instintos. Shige se agarraba la cabeza mientras maldecía por haberse pasado, era muy tolerante al alcohol y para sentirse mal tenía que pasarse demasiado. Estaba sentado en la orilla de la cama con la espalda al descubierto mientras la persona a su lado se despertaba. Sintió que acariciaba su espalda pero Shige lo ignoro, incluso cuando este beso su nuca como lo había hecho la noche anterior.

Ryo trato de tomar su mano pero todo era en vano. Era como si Shige estuviera vacío. -Shige...

-¿Qué? ¿Podrías callarte, siento que la cabeza me va a explotar?

-¿Solo te pasa eso? Anoche...estabas tan diferente- Ryo se llevo la mano a la boca inmediatamente cubriéndosela por lo que acababa de decir. Sonaba suplicante y eso era algo opuesto a él, en ese momento Shige debía suplicarle a él y no al revés. Shige se quedo mirándolo y soltó una risita, cosa de la que de arrepintió porque el ruido le molestaba pero tenía que ser claro.

-Ryo, no me digas que pensaste en lo de anoche como algo especial.- al ver la mirada que Nishikido le dedicaba se rió un poco mas y agregó, -No me digas ¡jamás has tenido un amante! Bueno eso no es lo que dicen de tí, y menos lo que dice Tegoshi de ti. Cómo sea, igual te diré que esto es lo único entre nosotros, compartir esta cama cuando nos sintamos completamente vacíos. Sin sentimientos de por medio, ¿comprendes querido?- Shige beso sus labios, mordiéndolos para alejarse al baño después de eso.

Ryo estaba en shock, ese no era el Shige que conocía y temblaba en sus brazos. Se perdió más aún cuando menciono a Tegoshi, su Tegoshi. Ryo se levantó rápidamente de la cama y corrió para impedir que Shige cerrará la puerta del baño.

-Shige, ¿Qué ha sucedido entre Tegoshi y tú?- estaba desesperado por saber si éste ya se había olvidado de él tan fácilmente, quería saber si era en verdad tan insensible.
Shige cerro la puerta y desde adentro le grito -¿Y a ti que te importa lo que hagamos él y yo? Después de todo tu lo dejaste, él ya no te pertenece.- sin decir nada más, Shige comenzo a llorar y a pedirle perdón en silencio a Koyama por lo que había hecho, estaba realmente arrepentido y por supuesto que nada había sucedido con Tegoshi; no se atrevía a ponerle una mano encima a su amigo por mas indefenso que estuviera. Afuera, Ryo hacia lo mismo pero susurrando el nombre de Tegoshi.

Ryo estaba sufriendo en carne propia su segunda regla, con la que había podido lastimar a todos sus compañeros en el pasado: Regla #2 Solo no te enamores de alguien a quien puedes perder; y todo por tratar de conseguirse una conquista más.

viernes, 7 de agosto de 2015

Flower, capítulo 2.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro. 
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más 
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Mi OTP otra vez xD (?) ninguna en realidad.
Notas del autor: Un año después el segundo capítulo ve la luz~~~ realmente las ideas de este fic se están haciendo mas claras en mi cabeza así que podré empezar el próximo capítulo pronto. Y también el de How to be a Heartbreaker~~ Douzo

2. Deprisa, encuéntrame.
¡Maldito viejo! me ha dejado varado en un lugar desconocido. Estoy parado en el barandal de un puente no tengo mucho equilibrio así que me caigo. Aterrizo en el suelo con una suavidad infernal pero en medio de los autos, al girarme uno de ellos frena de la nada y alcanza a golpearme un poco. Me caigo, más  por el susto que por el impacto. El dueño del auto baja muy preocupado gritando. 

— ¡Dios mío! ¿Estas bien? N...no quise hacerte daño, para eso frene y termine golpeandote—. Él esta realmente preocupado así que tomo su mano, -Mírame, estoy bien- quiero tranquilizarlo, que sepa que estoy bien. Unas mujeres ven al chico y empiezan a gritar. -¡Miren, es Keii-chan! Kyaaaa- él voltea y sonríe amablemente pero sigue concentrado en mi. 

—¿De verdad estas bien?
— Si— asentí y lentamente me levante sin soltar su mano pero la forma en que él me miraba me hizo sentir tranquilo, tal vez podría confiar en él para cumplir mi misión. "Solo tienes hasta la próxima luna llena, usa tu tiempo responsablemente". Las palabras de J-san seguían en mi mente. 

—¿Te llamas Koyama o algo así? la persona de allá esta apuntandote con...su luz— no sabía el nombre de todos los artefactos del mundo humano, el chico soltó una leve risita. —Hablas como si no supieras que es un celular, por cierto me llamo Keiichiro Koyama, conductor de NEWS Every
—Realmente no sé mucho sobre este mundo, bueno muchas gracias por preocuparte pero es hora de irme debo ir a buscar a alguien— iba empezar a correr hasta que sentí la mano de Koyama apretando mi brazo. 
Me tendió un papelito con su nombre y sus datos —Si necesitas algo, por favor llámame estaré encantado de ayudarte— ¿Desde cuando yo se leer? —De acuerdo, gracias—. 
Agradecí que no se me ocurrió usar mis poderes y salí corriendo de ahí. Incluso fui muy rápido en mi huída, debió haber notado algo raro en mi para no despegar sus ojos de mi nuca hasta que me perdí entre el gentío.

— ¿Puedo ir a verte?— Koyama había llamado a alguien.
— ¿Ahora?
— Si, tengo la impresión de haberme topado con alguien de otro mundo.
— Tonto...mejor admite que quieres verme.— La persona al otro lado del teléfono estaba sonriendo, sabía que su amigo estaba muy ocupado pero no necesitaba oír excusas así de raras para justificar sus visitas. Tomó sus llaves y salió a comprar dulces para él, realmente había pasado mucho tiempo desde la última vez que había visto esa amable sonrisa.

~~~~~~~

Sin notarlo, una chica salió corriendo tras Tegoshi. La forma que tenía para desplazarse era bastante graciosa y linda a la vez. Cada que avanzaba era como si el viento la empujara. Ella era Erina, el espíritu del viento. Un espíritu poderoso y el primero en notar a Tegoshi. 
Ella supo quien era él al sentir su aura, su abuelo le había hablado de la leyenda desde que tenía memoria y de lo importante que era que ella creyera en Tegoshi...y también que creyera en ella misma. 

Su abuelo, Terada-san, sabía lo difícil que era para ella al no ser aceptada totalmente dentro del mundo al que ella pertenecía y tener que refugiarse con aquellos a los que debería temer. Por eso Terada-san y su hija Michiyo decidieron cuidarla, a sabiendas de que no era un bebé humano lo que habían encontrado ese día.

~~~~

Llegue hasta una calle sin salida; realmente no conocía este mundo y no sabía como llegar a Massu. Tampoco conocía su aura porque nunca había estado cerca de él. Había visto su rostro y sabía a que de dedicaba pero cosas como esas no significaban que lo conociera.

No había pasado ni una hora y pensé que tendría que ir a molestar a Koyama. Se veía como una persona muy respetada por los humanos y dijo que le agrade.
En mi mundo la mayoría de la gente me detesta, que ironía venir a agradarles a éste sin proponérmelo si quiera.

Seguí caminando un buen rato, empujando a los que me estorbaban y recibiendo quejas constantes hasta que sentí que algo no iba bien; quizá si me confundía entre los humanos, mi aura desaparecería. 
Una persona se me quedo mirando, de hecho fueron varias pero no hice mucho caso porque no pensé que hubiera tantos espíritus en el mundo terrenal: seguramente estaban condenados o eran humanos que de reían de mi kimono "demasiado gay".
Debía impregnarme del olor a humano; no era tan malo como los demás decían pero claro, no podía esperar mas de esos princesos.
De hecho, este mundo no era tan malo como me parecía al principio.

Llegué hasta un callejón y comencé a percibir un aura...era alguien poderoso al parecer, y si buscaba pelea probablemente estaría perdido. 
No sé si tengo algún poder o ataque especial fuera de mi voz y mi habilidad de pasar de mundo en mundo; mis sellos mágicos no habían viajado conmigo y solo tenía mi marca mágica pero usarla sería como revelar mi identidad. En mi mundo todos tenemos poderes pero no solíamos usarlos más que para ayudar al cambio de las estaciones, y mas por orden de J-san ya que las 4 estaciones son seres realmente poderosos, pero con mala memoria de ahí que en un hemisferio sea verano y en el otro invierno.

Una dulce chica apareció frente a mi, ella era realmente bajita. Despide un dulce aroma a flores y sus movimientos son suaves y relajados. Sus gestos dan a entender que es una chica frágil a la cual querría  abrazar y no intentar de derrotar, su cabello es pelirrojo y corto.
A su alrededor se sentía caluroso y comencé a sentir mi piel húmeda y que la tela se pegaba, maldito mundo terrenal esto si comenzaba a molestarme.
— ¿Eres Tegoshi Yuya verdad?— ella me conocía, seguro no era nada bueno. —Si ese soy yo...— antes de decir algo mas deje al descubierto mi brazo y la marca que brillaba rosa en la muñeca, quizá así de intimidará un poco. Ella me mostró la suya, brillaba igual a la mia pero estaba en su tobillo. 
— Soy Saki, el espíritu de la primavera y vengo a desafiarte a una pelea— la chica tenía agallas. 
Excelente, me topo con uno de los muchos espíritus que no quería ver y menos aún como enemigos.
— ¿Qué? Mira Saki, estoy aquí por una misión realmente no vengo a...— antes de acabar de hablar la chica lanzó el primer sello. Del piso salió un destello rosa cegador, me cubrí los ojos. 
Diablos yo no tenía ninguno. 

Tegoshi atinó a desaparecerlo como hacía para pasar de un mundo a otro antes de que le lastimará. 
De la nada, bajo los pies de la chica aparecieron enredaderas que amarraron sus tobillos y cuando Saki movió las manos acabaron derribando a Tegoshi. Ella soltó una risita apenas audible pero que, al orgulloso Tego, le pareció como si se carcajeará en su cara.

Realmente no tenía mucha idea de que hacer y no menos ganas de lastimar a una chica, pero la idea de que se riera de mi, me hizo hervir la sangre. Me levante como pude y salté hasta un techo. Saki trato de saltar al de enfrente pero antes de lograrlo unas chispas se lo impidieron. Ambos giramos sorprendidos a mirar quien osaba interrumpir nuestra pelea aunque yo estuviera a punto de perder.

— Yo creo, Shimizu, que la pelea acaba aquí—. Un chico alto de cabellos castaños y complexión delgada se apareció activando uno de sus sellos mágicos, con una sonrisa confiada. Mostró su marca en el brazo y Saki puso cara de desagradó. 
¿Había quien se atrevierá a desafiar a una de las 4 estaciones? 
Sin duda ese chico era valiente. Tal vez más que yo y por eso decidió ayudarme.

Shimizu trato de atacar con ramas de árbol pero antes de tocar al chico o a mí un escudo de aire se lo impidió.  
La dueña de aquel ataque cayo suavemente en brazos del chico alto que se mostró confundido. 
—Erina— dijo Saki, —será mejor que te vayas...no entiendo el porque quieres defender a este chico si conoces la leyenda— y me señaló con una mueca de desagrado. Al parecer conocía a aquella chica que ya se había puesto cómoda en brazos de chispas-chan.

Yo miré a Shimizu arqueando las cejas, al parecer sabían mi historia pero dudaban que fuera verdad. En realidad, yo tampoco podía decir mucho, J-san no me contó la historia completa porque obviamente no quiere que sepa toda la verdad y hasta ahora no me había cuestionado realmente si él existía y además, crecí escuchando que nadie recordaba mi historia. 

— Erina ¿no vas a decirme que crees en ello o si? al parecer crecer entre humanos te afecto bastante...no sólo tu apestas a humana, eres igual a ellos— Saki lanzó su sello de fuego, casi igual de poderoso que los ataques de Erina. Ella bajo de los brazos del chico con cara enojada. Arrojó uno de sus sellos del cual salió un remolino que la puso a temblar.
El chico se le unió y activo el suyo de estrellas, la fuerza de ambos ataques lanzo lejos a Saki pero ella se levantó furiosa mirando a Erina. Obviamente pensó en acabar con ellos, mientras enojada sacudía la tierra que se había pegado a sus piernas al caer. Saco tres sellos y los puso a la altura de sus ojos, cerrándolos para poder alcanzar la mayor concentración posible.

Ellos dos no resistirían mucho frente a una de las 4 estaciones así que no me quedaría más remedio que usar mi voz. No suena a un ataque poderoso ¿verdad? pero dependiendo de como me sentía era el efecto de mi voz. De abrir una flor a crear un incendió, algo que nadie podía y justo ahora quería proteger a los que me ayudaron creyendo en mi. Me acerque a la llamada Erina y le pedí que se cubriera bien los oidos, y que le dijera a su amigo que hiciera lo mismo. 
Asintió sonriendome—Yo creo en ti Tegoshi—. Se abrazaron y me miraron mientras se cubrían los oídos para no lastimarlos tanto a ellos, que corrieron al final del callejón.

Tomé aire, me plante frente a ella y lo hice. 
5 segundos, realmente fueron solo 5 segundos entonando una nota aguda que logro paralizar a Saki. Se tiró al suelo gritando y cubriéndose los oídos sintiendo que se quemaba. 
También oí a Erina quejarse y mire a ver, su nuevo amigo estaba ayudándola con uno de sus sellos y la abrazaba.

Saki detuvo sus gritos pero se levanto dándonos una mirada furiosa. Me dio su mano y alcanzo a susurrar — ganaste limpiamente, lo siento— antes de desaparecer dejando un montón de florecitas, ramas y pasto en su lugar. Los otros dos chicos se acercaron a mi. Estaba seguro de haberlo visto antes solo que no recordaba de dónde...finalmente lo recordé, definitivamente era un chico valiente.
—¡Uso-chan eres tú!— él y Traición-chan vivían conmigo en la mansión pero un día desobedecieron las ordenes y fueron castigados. Yo sentí envidia de ambos, quería ser enviado a la tierra también aunque fuera por condena eterna. 
—No esperaba que me reconocieras de esa forma...— Erina soltó una risita y se presentó. —Yo soy Mano Erina, espíritu del viento
—Uchi Hiroki, condenado a vivir en la Tierra por siempre pero aún tengo mis poderes— ambos me miraron después. 
Ellos ya sabían quien era yo después de escuchar mi voz. 

— ¿Realmente eres tu Tegoshi? Supongo que ya te han contado la leyenda...y esta vez las predicciones de Tackey-san no han fallado— Uchi me miró. —Tegoshi ¿te mandaron a una misión, cierto? Puedes quedarte conmigo hasta que la termines, así nadie te encontrará— acepte ya que lo conocía de bastante tiempo atrás y ahora que llevaba tanto tiempo aquí podría aclararme algunas cosas.
—Tegoshi-san, yo creo en la leyenda así que cualquier cosa yo estaré dispuesta a ayudarte para que vuelvan a encontrarse
 —Claro, muchas gracias Erina creo que estaré con Uso-chan...
—¡Hiroki! Uchi Hiroki es mi nombre real.
— Eso, hasta que acabe la misión— ella asintió y miro a Uchi tomando su mano. —Nos volveremos a ver entonces— y después de sentir una brisa desapareció dejándonos solos, y dejandole a Uchi una sonrisa estúpida. Tal vez ya se había podido olvidar de él... 

— Bueno, será mejor que nos vayamos, entre mas tarde mas horrible es aquí 
— ¿Es inseguro?
— Para ti si. Créeme que la gente quiere evitar que se cumpla lo que Tackey dijo de ti y tú alma gemela.— ¿Quien era ese gran Tackey?

Uchi siguió hablando todo el camino pero yo iba sumido en mis pensamientos. ¿Que hacía ahora mi alma gemela? ¿Estaba él también en peligro? 
Bueno, no debía preocuparme mucho realmente; aunque lastimase a todos los que confiaban en mi yo estaba aquí para mostrarle a Massu que no necesitaba amor. 
Yo no creía en el amor en ese momento todavía porque no sabia lo que el futuro tenía para mi.

~~~~

Viéndolos partir él comenzó a reír. Era el inicio de la profecía tal como Tackey se lo había dicho y en momentos como ese, hubiese sido muy útil que él aún siguiera con ellos para contarles más. Pero entendía su deseo de proteger a Tsubasa, él también había tenido alguien a quién proteger y cuando fallo su egoísmo lo llevo a quedarse con su alma; Tetsu ya no recordaba eso, su memoria había comenzado cuando él lo llevaba de la mano huyendo por el camino de las estrellas.
Por eso no se atrevía a buscar a Takizawa para llevarle más problemas, no quería que nadie más sufriera lo mismo.

— ¿Qué haremos ahora que él está aquí? Ya sé que hemos esperado mucho pero nunca me dijiste que debía hacer cuando ese momento llegará.— se giró a mirarlo y de puntitas beso su mejilla. — Antes que nada debes tener cuidado me preocupas mas tu que lo que decidan en el jurado celestial.
—¿Eh?— Hyde le sonrió, tomo su mano y se echó a correr para acercarse a Yukihiro y a Ken que al fin los habían alcanzado. 
Los 4 llevaban muchos años sin aparecer en el mundo terrenal...


(Imagen via: We Heart it...haciendo referencia al otro mundo xD ya prometo editar algo.)

martes, 2 de junio de 2015

Regla #2: Solamente no te enamores de alguien que puedes perder (parte4)

Titulo: How to be a heartbreaker
R-13
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
Advertencias: Lemon en algunos capítulos 

Ya habían pasado varios días después de que abandonó a Tegoshi. En aquel viaje no había ido a su lugar natal, Ryo era el amo de las mentiras y por eso era que nadie sospechaba de él.

Ryo nunca bajo del tren. Ryo nunca fue a Osaka.
Se acercó al andén con la maleta cuando el tren llego, fingiendo que bajaba de ahí engañando a su pareja, quien se moría de ganas de verlo.
Cada vez pasaba lo mismo: Ryo se inventaba cualquier cosa para zafarse de Yuya, quien le prometía esperarlo como hacían aquellas mujeres cuyos esposos se iban a la guerra.

~Flashback~

— Vaya, vaya al fin volvemos a vernos Tacchon, pensé que después de todo me odiarías
— No estoy aquí por ti imbécil, realmente no quería verte pero Yamashita...necesito un favor...
— ¿Y por qué no me pediste ayuda a mí, eh? Sabes que por ti haría lo que fuera. — se acercó a él y lamió el borde de su oreja sensualmente, buscaba provocarlo pero lo único que logro causarle fue miedo. Tadayoshi simplemente no podía superarlo aún, así que se alejó temblando.
—Pro...probablemente te encuentres a Ueda también, y yo tendría cuidado, él es boxeador—. Nishikido miro a su ex-amante, cuando este aparto la mirada notó el efecto que aun causaba en él y entro al club donde Yamapi le esperaba. Sonrío, nada le divertía más que el miedo en las supuestas personas que amaba.
No tenía que ponerse a pensar cuánto daño le había hecho a Tacchon y si lo que le habían dicho era verdad, Ueda se pondría peor al verlo.

~Fin del flashback~

Las cosas no habían cambiado mucho, más que la necesidad de Ryo por tener a Tegoshi entre sus brazos. Necesitaba más que nunca oír su dulce voz, abrazarlo, besarlo... enserio se había arrepentido haberse ido.
Seguro que para esos días sino estaba con Massu ya se había metido con otros modelos de la misma empresa. Incluso sospecho del fotógrafo personal de Tegoshi, Kato Shigeaki, y la verdad es que no lo culpaba, tenía en una foto donde salían los dos abrazados, que le quito a Tegoshi diciéndole que la había perdido, y Kato tenía algo interesante en la mirada como si estuviera vacía...si las cosas no salían bien ya tenía nueva víctima.

De hecho, a esas alturas del juego ya se habría conseguido “uno nuevo” pero el mismo se obligaba a esperar el momento en el que se armará de valor para ir a disculparse con Tegoshi, cosa que obviamente no pasaría.
De nuevo tomo esa foto de Tegoshi con Kato y la miro curioso.
Kato no sabía de lo suyo con Tegoshi, de hecho no sabía nada de él porque lo único que hacía era…ignorarlo.
Ryo era los bastante inteligente para saber que un poco de alcohol podía cambiarlo todo y tenía la experiencia suficiente para hacer que el muchacho cayera rendido a sus pies.

☆★☆

Maru, como siempre, había llegado temprano al punto de encuentro. Antes de encontrarse con Shige le gustaba pasar tiempo relajado.
Traía puesta una playera azul con algo referido a la Marina de USA. Estaba de pie junto a una barda que había para separar el jardín del lugar.
Él estaba sentado ahí faltando poco rato para que de seguro llegará Shige y le abrazará. Ya se había percatado de eso, por eso al verlo extendía los brazos.
Aquella sí que era una pareja muy curiosa; Maru siendo 4 años mayor que Shige solo le sacaba un centímetro de altura. Ryuhei era bajista, ahora ya estaba en una banda pero antes se dedicaba a tocar como bajista de apoyo. De esas veces, recordaba bien a Nishikido Ryo quien le pidió estar en su banda pero Ryuhei se negó. Ryo tenía algo en él que lo hacía parecer una mala persona pero aun así él lo ayudo dejando de lado lo personal sobre lo profesional.

Sintió que unos brazos rodearon su cintura.
No podía ser Shige, él no lo hacía así, además, la persona que lo estaba abrazando lo apretaba bruscamente. Ryuhei tenía más fuerza que Shige, por lo que confirmó que no era él. Entonces se giró lentamente para ver quién era.
Tampoco era Yasu; él seguía lejos en Osaka, enojado y probablemente a lado de Murakami-san.
— Ryuhei, mi amado Ryuhei— aquella voz inconfundible otra vez, como queriendo revivirle aquellos malos recuerdos. Se desenvolvió de aquel no deseado abrazo y sólo atinó a decir —Okura vete por favor, ya te he explicado lo que paso, no lo hagas más difícil— no le hizo caso y lo abrazo de nuevo antes de que Maru se girara para verlo a los ojos. Lo empujaba para soltarse pero Okura no iba a dejarlo ir tan fácil. No otra vez.
— ¿Sabes cuánto he sufrido desde que te fuiste? Solo dijiste que no me amabas, que no te interesaba nada conmigo...dijiste que amabas a Yasu y ¡mírate ahora sales con un niño!— y daba miedo porque su voz cambiaba de susurros a gritos en segundos.
— Shigeaki no...
— ¡Callate! Maru, piénsalo bien yo podría ser mejor amante que ese niño e incluso mejor que Yasu...— Maru le dio un puñetazo sin pensarlo. No sabía si defendía a Shige o a Yasu pero lo cierto es que jamás les había mentido a ellos dos como a Okura.
Tadayoshi se limpió el hilito de sangre mientras se reía de una manera aterradora, y miraba su reloj. — ¿Sabes qué sé por qué estás aquí?—.

Shigeaki se alejó de la casa de Koyama lo más rápido que pudo. Todo fue un error, nunca debió haberlo ido a visitar; eso es lo que quería creer pero es obvio que no podía olvidarlo a él y todos los sentimientos que le causaba.
Se trataba de convencer de que amaba o por lo menos quería a Maru. Pero solo le tenía cariño, ni siquiera deseo; y al parecer Maru se sentía igual.
Por Koyama sentía todo eso y más, era una sensación diferente. No tenía idea de quien era ese hombre que salió de su habitación asustado, tratando de esconderse.
Era obvio que Koyama no iba a esperarle toda la vida, por eso mientras Shige le daba el si se había conseguido de amante a ese chico.

Shige ya estaba cerca del parque, cruzando la calle para ser exactos. Se moría de ganas de abrazar a Maru y ver las características muecas que esté ponía para hacerlo reír.
El día ya había empezado mal, no creía que nada pudiera salir peor.
Pero sí, las cosas siempre se pueden poner peor, en especial cuando decides ocultar tus sentimientos.

Maru seguía forcejeando con Tadayoshi, ya no le daba la espalda porque estaba enfrentándolo mientras Shige caminaba casi arrastrando los pies.
Se acercó a la rejita donde Maru estaba apoyado y aunque arrastraba los pies iba rápido, la tierra se alzaba y después de flotar un rato iba a pegarse en sus zapatos; Tadayoshi le soltó.
— ¿Él siempre llega a tiempo verdad?— y después de ver la hora y sonreír maliciosamente se acercó a él y lo beso.
Al principio iban a ser solo 60 segundos, pero se volvió algo profundo, más para Tadayoshi quien se notaba que lo estaba disfrutando. Lo había aprendido de Ryo, disfrutar el miedo.
— Maaaaaa...ru— su voz se convirtió en un susurro. Maru estaba besándose con otro hombre.
Igual que Keiichiro que tenía un amante.

— Ah, ya entiendo, siempre llegabas temprano para verte con tu amante
— Shige espera, no es lo que tú crees— se fue sin girar su cabeza para despedirse y secaba las lágrimas que empezaban a bajar por sus mejillas.
Maru se quitó a Tadayoshi de encima y lo arrojó contra la reja. Iba a golpearlo de nuevo pero se contuvo — Imbécil—.
Se fue corriendo tratando de seguir a Shigeaki.

Tadayoshi recordó las palabras de Ryo y comenzó a hablar mientras veía a Ryuhei alejarse "Regla número dos: solamente no te..."

☆★☆

Se supone que tenía que ir a Osaka, eso le había dicho a Massu y a varios más. Pero si bien, el horario proporcionado por el amigo de esté le revelo que la siguiente presentación de la banda de Ryo sería en el Shibuya O-East. Cosa que le enorgullecía pero a la vez le haría más difícil acercarse a él entre el montón de fans.

Pero para Yuya Tegoshi no había nada imposible. Consiguiendo boletos en la parte de abajo más próxima al escenario ahora debía buscarse un outfit apropiado para no ser tan obvio para el vocalista de la banda. Era esa su última oportunidad antes de tener que irse a Osaka y para el show en Club Quattro ya no había boletos disponibles.
La fama de Ryo iba en ascenso, lo que le dificultaría a Yuya encontrarlo.
Una lagrima bajo por su mejilla, se sentía cálida pero la sensación cambiaba al entrar el aire frío en contacto con ella. “Ryotan…no tenías por qué haberme hecho esto.”

No pudo aguantar mucho tiempo antes de soltar un llanto desgarrador, pero se había prometido que esa iba a ser la última vez que llorará por Ryo.

Tegoshi estaba aguardando la entrada tranquilamente donde el Staff le indicaba que esperará. La mayoría del público eran chicas en edad escolar sosteniendo goods emocionadas pero de la nada una cabecita castaña y alta se asomó entre todas. Se veía igual de confundido y no dejaba de mirar su reloj lleno ansiedad. Sostenía su boleto entre sus manos temblorosas y se formaba. Al parecer tenía un boleto hasta delante al igual que Tegoshi, por lo que lugar en la fila era junto a él. Al verlo Uchi le sonrió y dijo ─Que bueno que no seré el único aquí…debes tener gustos especiales─ Tegoshi le miro sorprendido sin decir nada.
─Ah…la verdad es que soy amigo del vocalista por eso estoy aquí─ le sonrió como manera de advertirle que se alejará. Al escuchar aquello Uchi abrió los ojos y se acercó más a él ─ ¿De verdad lo conoces tan bien?─ lo tomo por los hombros suplicándole prácticamente.
“Si, yo me acosté muchas noches con él” ─Si, fuimos muy cercanos un tiempo pero luego él se alejó de mi creo que este boleto es su forma de pedir perdón o algo así… ¿Por qué te interesa tanto?─ su tono se puso serio. Tegoshi pasaba de ser adorable a ser la persona más celosa del mundo más conociendo a Ryo que cambiaba de amante como cambiaba de calcetines.

Uchi sintió que el rubio le escondía algo, su tono de voz dejaba ver que estaba ahí porque necesitaba ver a Ryo. Justo como él.
─ Estoy aquí porque realmente soy su fan quería pedirte ayuda para un autógrafo
─ ¿Cómo te llamas? Dudo que nos dejen pasar a ambos backstage…
─ Hiroki─ no podía decir su nombre completo y arriesgarse a que por alguna razón, supiera quien era y lo que le había hecho a Ryo.
─ Yo soy Tegoshi, si consigo el autógrafo te llamo- y le dio una nota con su nombre y número. Uchi apreció su caligrafía y le agradeció de nuevo. Antes de poder decirle algo más se abrieron las puertas para dar inicio al concierto. Tegoshi corrió a buscar su lugar y Uchi lo perdió de vista. Sonrió, Tegoshi se le hizo muy lindo, probablemente lo llamaría fuera por el autógrafo o no.

El concierto para Ryo transcurrió de la mejor forma posible. Lleno total, las fans lo amaban y coreaban sus canciones. Lástima que Maruyama no pudo acompañarlo, le cancelo diciendo que tenía un problema con alguien a quien quería y no podía dejarlo así. Sin emabargo se la paso bien hasta que llegó el momento de despedirse. Iban a cerrar la noche con Monologue, una canción realmente triste que sin embargo Ryo amaba por lo que había sentido escribiéndola; no era sobre lo mucho que extrañaba a Uchi ni de lo mucho que le dolería dejar a Tegoshi para seguir con su promesa, era más sobre lo dolido ya burrido que estaba cansado de aquel juego, de aquella vida aburrida. Muchas fans antes ya habían llorado con ella así que ahí iba.

“¿Qué estás buscando? ¿Un lugar donde puedas sentirte a gusto?
¿Qué estás pidiendo? ¿La aprobación de alguien?
¿Cuáles son las cosas que has logrado? ¿Un momento de superioridad?
¿Cuáles son las cosas que has perdido? Has la pregunta dentro de tu memoria”

Como si aquello fuera una señal del destino, Ryo reconoció a Tegoshi entre el público; sus ojos se pusieron humedosmal oír la letra de aquella canción que Ryo había tocado muchas veces mientras él escuchaba atento sin preguntarse de que iba aquello realmente. Y cuando no esperaba más, del otro lado un chico de cabello castaño escuchaba atentamente la letra. Ryo lo reconoció en el acto: era Uchi.
No podía equivocarse porque cada día miraba esa fotografía que tenia de los dos. No había cambiado pero había crecido aunque tenía aun esa pinta de ser dulce como él lo recordaba

Terminando el concierto, Ryo salió del lugar sin decir nada. Su manager iba a matarlo pero no le importó. Estaba sorprendido y dolido incluso, las únicas dos personas que había amado tanto estaban ahí. Uno le hizo daño y al otro le hizo daño.
“Nada es peor que hacerle daño a la persona que amas.” Y Maru lo sabía bien, por eso había preferido faltar al live que dejar a su amigo así.

Ryo simplemente no pudo con el dolor y se orilló a lastimar a otros. Se retiró corriendo de ahí mientras gritaba y lloraba. Lloraba por él y por todos los que había lastimado.
Lloraba por lo mucho que debió haber llorado Tegoshi cuando leyó la nota donde le decía que se iba.
Lloraba por lo mucho que había sufrido cuando Uchi se fue. Lloraba porque seguro Uchi también la había pasado mal.

Y como las ocasiones anteriores, después de llorar se levantó.
Entro a un bar cercano y como si nunca se hubiera arrepentido busco una aventura para esa noche.
En la barra se encontraba recargado, totalmente ebrio, alguien que él conocía muy bien gracias a Tegoshi. Se acercó a él lentamente y beso su nuca. El chico se incorporó asustado pero al ver quien era sin pensarlo lo beso.

─ Shige-chan…─


No pasaron muchas bebidas más antes de que Shige se aferrará al hombro de Ryo para, minutos después, salir con Ryo de la mano. 



miércoles, 22 de abril de 2015

Flower, capítulo 1.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige
Género: Angst, RP, AU, Romance
Advertencias: Mi OTP otra vez xD
Notas del autor: Antes de que me maten este es un fanfic viejito que empecé y deje abandonado mientras escribía Smile maker xD esté si verá su final pero no por ahora, lo rescaté del antiguo Tumblr que tenía con una amiga pero que desconfiguré y ahora debo postear aquí.

Douzo~  

1. Una flor es demasiado frágil para ser como tú

“¿Otra vez él? Lo veo cada noche en mis sueños.
Es rubio y apuesto. Ahora se está transformando en un niño. ¡Ese soy yo! ¿Por qué él no puede estar conmigo? Es pequeño yo puedo cuidarlo y también puedo cuidarme a mí. 
Este lugar es extraño, pueden oírse susurros y está lleno de flores alrededor de ese niño y mi "otro yo”.
                            
Ese “yo” que está ahí…yo también fui así de pequeño. Se están tomando las manos, y el que antes fuera rubio ahora está llorando. Me acerco lentamente a él. Pongo mi manos sobre sus hombros, para que me digan que está pasando, pero mi “yo” me está mirando enojado.
─ ¡Tú te lo llevaste, seguro que por tu culpa ya no podré verlo nunca más! ─ mí versión anterior dejo al otro niño ya medio inconsciente en el piso, se levantó y me intento golpear, pero al tocarme todo desapareció.

Este lugar es más extraño aun. 
Se puede ver un aura rosa siendo envuelta por una verde sobre un cerezo. Estoy de rodillas en el piso con el chico rubio entre mis brazos. Cuando el aura se posa sobre el puedo ver su semblante de dolor. No sé quién sea pero estoy apretándolo fuerte y mi pecho arde. No quiero perderlo, aunque no sé quién es él, me importa y mucho.

Esa extraña aura rosa está cubriendo todo su cuerpo, el aura verde viene de mí pero ya no hace nada. ─Quédate conmigo, estoy solo─ le digo. Pero puedo oír un pequeño suspiro antes que las flores del cerezo le caigan encima, cambiaron de rojo a rosa. Sus ojos me miran insistentemente antes de que todo este oscuro otra vez.
Ya solo veo mi aura verde y entre mis brazos, su cuerpo sin vida; poco a poco va fundiéndose con las flores. El chico que ame se ha convertido en un montón de flores inútiles para mi corazón enamorado.

 ☆★☆

Me gusta cuando la mansión esta callada. 
El resto de “los habitantes” son unos idiotas. Cada mañana se despiertan a dar gracias a J-san por haberlos creado; yo no le agradezco nada, lo odio. 
A pesar de estar alejado lo más posible del resto siempre terminan despertándome con sus tonterías. Nunca seré “perfecto” como ellos afirman ser…más bien, piensan que son.
Puedo presumir de un corazón privado, como les dicen aquí. No sé dónde es ese aquí…no sé que soy ni donde estoy, pero una mañana desperté aquí, sin vida y triste.
J-san me contó todo.

Yo no tengo un alma completa, tengo la mitad porque nací compartiéndola con otro chico. Eso de la otra mitad si podía aplicarse en mí y ese chico.
Las personas así no deben existir. En el mundo humano mientras más sufras, podrás ser mejor en “otro”. No querían que ni yo no ese chico nos encontráramos nunca, que fuéramos felices completándonos; lo mejor que pudieron hacer, según ellos, fue borrar mi existencia material. Así, al no haber otra mitad, el otro estaba completo.
No me creo que haya sido solo por eso.

Salgo de mi habitación y cruzo por el pasillo. No me preocupo en abrir puertas porque puedo atravesarlas, pero el piso de madera rechina a cada paso que soy. Escuche que la ropa que uso en el mundo material se llama kimono, y siempre me molestan porque elegí uno de chica. Aquí no hay chicas. Las he visto en la otra dimensión pero nunca he hablado con una. No me interesa, todos aquí son iguales y ellas siempre agradecen a un tal T-san.

Llego al final del pasillo y corro la puerta. El sol brilla y me lastima los ojos, así que rápidamente me aproximo a la fuente. Cierro los ojos y meto la mano en el agua, me gusta la sensación de calidez que te deja viajar de dimensión en dimensión.
Estoy en un lugar tranquilo y oscuro ahora. Solo hay un árbol casi seco, aún le quedan la mitad de flores. Debe ser el árbol de la vida de algún insignificante humano, pero yo vengo aquí porque es callado y hay una persona a la que quiero ver. Pongo mi mano sobre el agua y aparece el al instante; como siempre ésta suspirando y verlo me saca una sonrisa, pero hay algo que odio de él…

─ ¡Tat-chan, ohayou!
─ ¡Ahh! Massu, ohayou ─

Ese chico Massu, es la persona que todos los días vengo a ver. No, no es que me guste ni nada de eso pero quiero protegerlo y hacerle entender que ese Tat-chan no es para él.
¿Qué porque lo digo? pues verán, Tat-chan sale con Junno, uno de los amigos de Massu; y el mejor amigo de Massu es Maru, quien lo ama en secreto, pero no sabe que no es correspondido.
Massu está esperando que un día Tat-chan se dé cuenta que en realidad ama a Massu y no a Junno…lo más gracioso de todo es que Maru los alienta a estar juntos, sin saber de los verdaderos sentimientos de Massu, quien no hace nada para que Tatsuya sepa de sus sentimientos, que absurdo ¿verdad?
Y esto pasa todos los días.

─ Que estúpido, pensar que algún día Tatsuya lo amara de la nada, ese Massu…si tan solo pudiese ir a la Tierra yo…─ estaba pensando en voz alta pero alguien me interrumpió, alguien que odiaba y cuya sola voz me hacía estremecer de coraje.
─ ¿Si pudieras ir a la Tierra que pasaría, Tegoshi? ─ era J-san. Suspiré pesadamente. ─ Si yo pudiese ir a la Tierra le mostraría a Massu que no necesita sufrir por Tatsuya, que Nakamaru tiene mucho amor para darle y…
─ No puedes interferir en el amor, tal vez seas un ángel pero no puedes cambiar eso, ni siquiera yo puedo hacerlo.
─ Un ángel… ¡claro que si puedo demostrárselo, que se dé cuenta que su Tatsuya y Junnosuke son felices, e incluso puedo demostrarle que no necesita nada de amor, que puede estar bien solo! ─ J-san me miro y se rió fuertemente antes de hablarme de nuevo.
─ Tegoshi, Tegoshi, Tegoshi… ¿quieres probar eso en realidad? ¿Sabes de quien es este árbol de la vida? ─ me dijo con cierta actitud fanfarrona, ─No y no me importa- le respondí.
─ Deberías pensártelo más muchacho…te daré la oportunidad de ir a la Tierra con una misión: vas a demostrarle a ese chico que no necesita amor, si puedes probárselo y él te cree, yo te daré un cuerpo y podrás existir en el mundo material como lo hiciste hace mucho tiempo, de lo contrario perderás tus poderes y tu existencia aquí e iras a parar a la nada

─ ¿Y eso es todo? ─ me sonaba muy fácil, ─ ¡No! tendrás que hacerte de amigos humanos también a quienes deberás contarles tu verdadera identidad, pero si llegas a toparte con tu “media naranja” y te enamoras te enviare a ser sirviente de Nishikido para siempre…y si él lo decide podrá destruirte ─ aquello ya tenía su chiste, ¿Cómo le contaría a alguien que soy “un ángel”? lo de no enamorarse, creo que eso podía evitarlo, aquí hay muchos que son pareja pero yo solo lo evito así que estoy solo, solo puedo confiar en Nino pero no siento amor por él, y aunque lo sintiera el ama a un humano llamado Jun así que no llevo las de ganar.

Me quedo pensándolo un momento…odio mi existencia aquí así que no me importaría desaparecer y yo no le temo a Ryo… ─ ¡Acepto! ─ Y le extiendo mi mano a J-san. Él sonríe, y moviendo su mano me hace desaparecer de ahí.