Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: Feliz cumpleaños Viri ❤ espero disfrutes esto :'v
Gracias por sus coments *casi siempre en Wattpad lol* los amo
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: Feliz cumpleaños Viri ❤ espero disfrutes esto :'v
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5. Eres liberado a ese mundo fuera de la realidad.
Los pasos de Hyde y toda su corte resonaban por el pasillo. Por más tranquilidad que pidiera, e incluso les exigiera, a todos su seguidores mas fieles no les importaba. "Te seguiremos hasta el mismísimo infierno de ser necesario Hyde"
Algunas veces era molesto y Hyde acababa expulsando a todos, pero realmente los apreciaba. Yasu, Daigo, Anís, Megumi, Masae, Ayumi y Hiromi eran bastante leales a la persona que les salvo la vida mucho tiempo atrás. Él único que recientemente había cambiado su comportamiento, de un niño dulce agradecido a un adolescente malcriado y rebelde, era Jin. Hacía tiempo que no se le veía desfilando por los pasillos de la casa ni molestando a Ayumi como acostumbraba.
Hyde estaba bastante intrigado por su comportamiento, no lo veía como un traidor ni como alguien peligroso, de cualquier forma así como lo había salvado podía destruirlo, aunque Hyde no era la clase de hombre cruel, insensible y ambicioso que mucha gente creía que era. Estaba preocupado por él y quería saber sí tenía forma alguna de ayudarlo porque sabía que era demasiado orgulloso como para pedirle algo.
El salón en donde atendían asuntos importantes (la verdad pasaban ahí mucho tiempo por lo cómodo que resultaba) tenía el piso de madera y grabados bordados de flores y murcielagos por todos lados sobre el fino tapiz de tela satinada. Hyde había trazado algunos kanjis, probablemente con significado mágico, para ahuyentar a los malos espíritus. Hiromi y Megumi habían agregado varias mariposas moradas para que no fuera tan tenebroso; estaba casi en la penumbra y los pasos rechinaban sobre el piso de madera.
En el centro de la habitación, había un espejo de agua que reflejaba todas las constelaciones que había pintadas en el techo pero en el agua flotaban diferentes tipos de flores en el lugar donde estaban las estrellas; magnolias, fresias, rosas, no-me-olvides, orquideas, lotos, eran tantas y tan coloridas que resultaba un magnífico espectáculo a la vista de todos los presentes. Esto simbolizaba el equilibrio entre el el cielo y la tierra, y cada cierto tiempo aunque las estrellas seguían brillando, las flores morían lentamente. - ¿Por qué no haces nada para evitarlo?- preguntaba siempre Jin a lo que Hyde respondía - Ni siquiera yo puedo hacer nada contra la muerte, y no lo haría porque ademas de alterar el equilibrio estoy convencido de que hay algo mejor mas allá
- ¿Te dejarías morir?- Jin era bastante insistente, - Si, de ser descubierto mi egoísmo aceptaría la muerte sin protesta alguna.-
"- ¡Tetsu corre! Sí no llegamos hasta dónde las estrellas, nos mataran a ambos...
- Ya no puedo seguir corriendo, además siento que voy a morir- Tetsu se dejó caer ahí mismo, Hyde se giro a mirarlo angustiado. Correr por el bosque de espinas a él no le causo daño alguno pero a Tetsu si, estaba herido de muerte. Hyde lo abrazó fuertemente con una mano y con la otra buscaba algo en su bolsillo. Estaba ahí tal como esperaba, pero nunca pensó usarlo y menos contra el amor de su vida.
- Tet chan, ¿tu me quieres de verdad?
- No es momento para que me preguntes eso, me voy a morir...pero claro que te quiero, te amo a decir verdad. Me sorprende que no lo creas después de todo esto- con sus últimas fuerzas sonrío, pero se llevo las manos al brazo donde las heridas eran profundas. - No lo digo porqué no te creo, lo digo para saber si después de esto podrás perdonarme.
- No tengo ni tendré nada por lo cuál perdonarte, te amo y es lo único que sé.- la mueca de dolor en su cara obligó a Hyde a actuar rápido. Sacó de su bolsillo una daga dorada, con un grabado en la empuñadura de marfil. - Yo también te amo...de una forma egoísta y horrible, por eso te pido que me perdones por lo que voy a hacerte- Hyde lo apretó con fuerza contra su pecho para después clavarle la daga. Tetsu, al sentir como atravesaba su piel, se quedo rígido y se sintió morir lentamente en los brazos de Hyde. Este dejó que las lagrimas cayeran por su rostro, pero no se detuvo hasta que dejo de sentir el pulso de Tetsu.
Trazó en el piso, con su sangre, su sello mágico, que brillo en su espalda con un rojo resplandor. Arrojo la daga al centro mientras pensaba en lo mucho que lo amaba y lo necesitaba, no se detuvo a pensar sí estaba bien o mal solo se aferro a ese sentimiento y su necesidad de ser amado también.
Y al final, lo logro. Entré rosas rojas, el alma de Tetsu apareció recostada en el suelo. Su semblante era de total tranquilidad, incluso parecía que sonreía ligeramente. - Perdóname por condenarte a la eternidad...a mí lado- lo libro de estar atado a un cuerpo material y libero su alma, a cambio de todos sus preciados recuerdos. Lo único que quedaba en la vida de Tetsuya era Hyde."
Todos tomaron sus lugares en el salón, menos Jin. Hyde pudo verlo robarse una de las flores del jardín de Ayumi a través del espejo de agua; una camelia blanca como significado de amor eterno y puro. - Así que esta enamorado, eso es todo- Hyde miro entonces a Ayumi, quien se encontraba arreglando las trenzas multicolor de Masae, - parece que se le romperá el corazón a alguien-.
Hyde los dejo estar tranquilos el resto de la tarde, ahora que Tegoshi estaba en la tierra algo le decía que no podrían volver a relajarse de esa forma. "Todos pagáremos ese día" las palabras de Tackey resonaron en sus oidos. - ¿Estas bien?-
~~~
- ¿Cómo piensas llegar hasta Massuda?- Uchi y yo estábamos desayunando, él es un gran fan de la comida por lo que veo. Saque del bolsillo de la sudadera gris (aprendí el nombre de muchas cosas gracias a Hiro) que me prestó la tarjeta que aquel chico castaño me había dado. Hiro se atraganto al ver el nombre; tenía razón, era alguien bastante importante para los humanos - ¿Cómo demonios conociste a Koyama si llevas menos tiempo que yo en la tierra?- Hiro estaba realmente asombrado pero había muchas cosas que yo no comprendía aún. - Justo el día que caí a la tierra, lo hice tan mal que aterricé a la mitad de la calle y casi me atropella- había una sonrisa en mí rostro al recordar su cara preocupada. - Tu sí que tienes suerte Tego, seguramente él debe conocerlo...pero antes vas a tener que explicarle toda la historia, no creo que te lleve de buenas a primeras, o ¿no te pidieron de requisito conseguirte aliados?
- Sí lo hicieron
- ¿Ya ves? Hay dos posibilidades: que te crea y te ayude o que crea que el golpe te afecto y te lleve a terapia.- Hiro seguía metido en su comida mientras me hablaba, no podía ser que mi amigo me dijera esas cosas. Notó mi expresión seria y agregó - Ah pero, según todo el mundo Koyama es muy amable y paciente así que es seguro que te ayude...puedes decirle que quieres ser modelo o algo así-.
Hiro y yo salimos de la casa.
- ¿Estarás bien? ¿Sabes regresar?
- No sé regresar, pero puedo olerte a kilómetros de distancia, me guiaré por eso~
- Vaya, eso no me lo esperaba pero de acuerdo, vete con cuidado y toma esto- Hiro me tendió una piedrita transparente que brillaba, - sí te sientes en peligro tírala con fuerza al suelo, se romperá y yo sabré que me necesitas- lo mire bastante feliz antes de saltar a sus brazos y darle un beso en la mejilla - ¡Muchas gracias Hiro! Realmente te quiero- me alejé corriendo mientras él me miraba sorprendido. - Me alegra saber que ya no desconfía de todo como cuando llego-. Que agradable era Hiro realmente, ojala Koyama Keiichiro fuera como él.
Y así llegue a las oficinas donde Keiichiro trabajaba. Me acerqué a un teléfono público y marque su número, la voz que me contestó sonaba como la de un niño asustado no como la de un hombre maduro en sus 30s. - ¿Shiiiiige eres tú?
- ¿Eh? ¿Qué? A decir verdad soy Tegoshi, pero creo ya no me recuerdas.- Me reí bastante por su lindo tono. - ¿TEGOSHI? CLARO QUE TE RECUERDO ¿QUÉ PASÓ? ¿ESTÁS BIEN?- ahora sonaba preocupado - Si si, estoy bien. Estoy afuera del edificio donde trabajas, quería pedirte tu ayuda con algo...no sé a quien mas recurrir- no quería sonar como sí me aprovechará de su amabilidad. Un silencio incómodo se formó hasta que gritó - Okai san, por favor cancele todas mis citas de esta tarde, tampoco me pase llamadas a menos que sea Kato kun, por favor- luego se dirigió a mí, - Tegoshi, no te muevas de la entrada te busco en un instante allá abajo-. Y colgó.
No tarde mucho en verlo salir del edificio, mientras yo descansaba en la jardinera. - Lamento la demora Tegoshi...¿Esta bien sí te llamo sólo Tego?
- No te tardaste nada y claro que esta bien, te agradezco el haber venido a ayudarme.
- Te dije que te ayudaría sin pensarlo, tu puedes llamarme Keii a mí- se sentó a mi lado, del lado dónde el sol no lo alcanzaba pero a cada movimiento inhalaba su aroma. Siempre pensé que todos los humanos olían igual pero no, Keiichiro se destacaba de todos los otros que pasaban a mi lado en ese momento.
- ¿Para qué quieres mi ayuda?- sonreía muy bonito también, me sentí nervioso al imaginar que tal vez no me creería. - Lo que te pediré no es tan descabellado, pero la razón si que lo es- antes no lo miraba a los ojos pero ahora si - Quiero que me ayudes a llegar a Takahisa Masuda, el diseñador famoso
- ¿Eso es todo? Adivinaré ¡Quieres ser modelo!- negué lo dicho por él, que se quedo un poco confundido - Mira Keii, necesito que me escuches y me creas. Te aseguro que estoy bien de la cabeza y lo que te contaré es real, ¿de acuerdo?- movió la cabeza para decir que si, se veía como un niño. - Yo...yo no soy humano. Si, estoy seguro de lo que te digo; yo soy un espíritu, no tengo una función definida por mi "mal comportamiento" pero puedo ayudar a las flores a florecer, y tengo una voz con poderes especiales pero bueno, te pido que me ayudes a llegar a Masuda porque me enviaron a la tierra para demostrarle que puede vivir sin amor el problema es que cuando llegue a la tierra me tope con otros tipos que aseguran yo soy parte de una leyenda donde mi alma está divida y otra persona tiene la mitad por lo que debo encontrarla pero si me enamoro me van a destruir, ¿comprendes?
- La verdad...suena muy extraño todo esto
- Ya lo sé, necesito ganarles el trato y demostrarle a Masuda que está equivocado, pero mientras estoy aquí necesito ayudar a mi otra mitad para que no le hagan daño sí lo encuentro y me enamoro de él- Keii no decía nada, solo me miraba fijamente. Luego añadió - Supongamos que te creo la historia pero ¿cómo se que realmente eres un espíritu, y que eres bueno y no me dañarás?- de nuevo lucía como un niño asustado. No se me ocurrió nada mejor y menos peligroso, metí la mano a la jardinera y desenterré una planta pequeña cuyas flores eran botones muy pequeños todavía. Se la puse a Keii en la mano - Solo te pido que confíes en mí- me concentré, mi muñeca comenzó a brillar y yo sople a las flores, las cuales se fueron abriendo poco a poco hasta dejar ver su hermoso color lila. - Tu viste que las tome de la jardinera y no hice trucos raros- le mostré mi sello mágico sobre el cual deslizó sus dedos como si tuviera miedo. - Desde que te vi, supe que había algo especial contigo, voy a ayudarte Tego- me dijo después de un rato, volvió a sonreír y yo lo abracé - Muchas gracias por confiar en mí Keii
- Solo explícame bien eso de la otra mitad y tu existencia material o algo así.
- Ah, de cumplir con mi misión me regresarían un cuerpo humano y podría vivir aquí, pero si fallo me aniquilarán. Lo de la otra mitad no estoy muy seguro aún, se supone que es porque un chico y yo nacimos con la misma alma pero dividida por lo que al juntarnos nos completaríamos y no sufriríamos por amor nunca, lo que vuelve tu alma inútil en el otro mundo. El problema es que la persona que sabía la verdad se llevo todo con él al desaparecer y yo no puedo dejar que le hagan algo a mi otra mitad.
- ¿Crees que esa persona esté escondida entre humanos para protegerse?
- Podría ser, dicen que tuvo dos hijos con humanos sobre los que pesa una maldición pero no sabemos quienes son...
- ¡Tal vez escondió la información en un libro! Mira, no muchos humanos entenderían, o lo tomarían como algo fantasioso por lo que pudo haberlo escondido en un libro de este mundo- al parecer Keii si creía en mí, y no tenía miedo ni amenazaba con matarme como me dijeron eran todos los humanos, él quería ayudarme realmente. - Yo no soy un graaaaan sabio de libros pero conozco a alguien que nos puede ayudar ¿Esta bien?, ah y cuenta con que vamos a ir a ver a Masuda, solo tengo que averiguar cuando estará libre- tomo de la bolsa de su saco un celular, la persona al otro lado de la línea le contesto rápido. - ¿Sí? ¿Eres tú Keii?
- ¡Te lo dije! Sobre que encontré a alguien especial el otro día
- ¿De qué hablas?
- ¿Crees que podrías ayudarnos a buscar un libro?
- ¿Ayudarnos?... seguro, hoy es mi día libre así que puedes venir
- Te quiero Shige, ahí estaré- Keii colgó antes de tomarme de la muñeca corriendo para ir al estacionamiento por su auto. - Dijo que sí, nos espera hoy mismo- me detuve, cosa que lo confundió. - Muchas gracias Keii, por confiar en mí
- Ya habrá tiempo para agradecerme, ¡corre!-
"Hiro no rompí la piedrita, espero sepas que estoy bien" no deje de correr, voy a salvarlos a todos. A Massu, a Hiro, a Erina y mi otra mitad.
¡NO VOY A FALLARLES!
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