Titulo: How to be a heartbreaker
R-13
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
R-13
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
Advertencias: Lemon en algunos capítulos
Ya habían pasado varios días después de que
abandonó a Tegoshi. En aquel viaje no había ido a su lugar natal, Ryo era el
amo de las mentiras y por eso era que nadie sospechaba de él.
Ryo nunca bajo del
tren. Ryo nunca fue a Osaka.
Se acercó al andén
con la maleta cuando el tren llego, fingiendo que bajaba de ahí engañando a su
pareja, quien se moría de ganas de verlo.
Cada vez pasaba lo
mismo: Ryo se inventaba cualquier cosa para zafarse de Yuya, quien le prometía
esperarlo como hacían aquellas mujeres cuyos esposos se iban a la guerra.
~Flashback~
— Vaya, vaya al fin
volvemos a vernos Tacchon, pensé que después de todo me odiarías
— No estoy aquí por
ti imbécil, realmente no quería verte pero Yamashita...necesito un favor...
— ¿Y por qué no me
pediste ayuda a mí, eh? Sabes que por ti haría lo que fuera. — se acercó a él y
lamió el borde de su oreja sensualmente, buscaba provocarlo pero lo único que
logro causarle fue miedo. Tadayoshi simplemente no podía superarlo aún, así que
se alejó temblando.
—Pro...probablemente
te encuentres a Ueda también, y yo tendría cuidado, él es boxeador—. Nishikido
miro a su ex-amante, cuando este aparto la mirada notó el efecto que aun
causaba en él y entro al club donde Yamapi le esperaba. Sonrío, nada le
divertía más que el miedo en las supuestas personas que amaba.
No tenía que
ponerse a pensar cuánto daño le había hecho a Tacchon y si lo que le habían
dicho era verdad, Ueda se pondría peor al verlo.
~Fin del flashback~
Las cosas no habían
cambiado mucho, más que la necesidad de Ryo por tener a Tegoshi entre sus
brazos. Necesitaba más que nunca oír su dulce voz, abrazarlo, besarlo...
enserio se había arrepentido haberse ido.
Seguro que para
esos días sino estaba con Massu ya se había metido con otros modelos de la
misma empresa. Incluso sospecho del fotógrafo personal de Tegoshi, Kato
Shigeaki, y la verdad es que no lo culpaba, tenía en una foto donde salían los
dos abrazados, que le quito a Tegoshi diciéndole que la había perdido, y Kato
tenía algo interesante en la mirada como si estuviera vacía...si las cosas no
salían bien ya tenía nueva víctima.
De hecho, a esas
alturas del juego ya se habría conseguido “uno nuevo” pero el mismo se obligaba
a esperar el momento en el que se armará de valor para ir a disculparse con
Tegoshi, cosa que obviamente no pasaría.
De nuevo tomo esa
foto de Tegoshi con Kato y la miro curioso.
Kato no sabía de lo
suyo con Tegoshi, de hecho no sabía nada de él porque lo único que hacía
era…ignorarlo.
Ryo era los
bastante inteligente para saber que un poco de alcohol podía cambiarlo todo y
tenía la experiencia suficiente para hacer que el muchacho cayera rendido a sus
pies.
☆★☆
Maru, como siempre,
había llegado temprano al punto de encuentro. Antes de encontrarse con Shige le
gustaba pasar tiempo relajado.
Traía puesta una
playera azul con algo referido a la Marina de USA. Estaba de pie junto a una
barda que había para separar el jardín del lugar.
Él estaba sentado
ahí faltando poco rato para que de seguro llegará Shige y le abrazará. Ya se
había percatado de eso, por eso al verlo extendía los brazos.
Aquella sí que era
una pareja muy curiosa; Maru siendo 4 años mayor que Shige solo le sacaba un
centímetro de altura. Ryuhei era bajista, ahora ya estaba en una banda pero
antes se dedicaba a tocar como bajista de apoyo. De esas veces, recordaba bien
a Nishikido Ryo quien le pidió estar en su banda pero Ryuhei se negó. Ryo tenía
algo en él que lo hacía parecer una mala persona pero aun así él lo ayudo
dejando de lado lo personal sobre lo profesional.
Sintió que unos
brazos rodearon su cintura.
No podía ser Shige,
él no lo hacía así, además, la persona que lo estaba abrazando lo apretaba
bruscamente. Ryuhei tenía más fuerza que Shige, por lo que confirmó que no era
él. Entonces se giró lentamente para ver quién era.
Tampoco era Yasu;
él seguía lejos en Osaka, enojado y probablemente a lado de Murakami-san.
— Ryuhei, mi amado
Ryuhei— aquella voz inconfundible otra vez, como queriendo revivirle aquellos
malos recuerdos. Se desenvolvió de aquel no deseado abrazo y sólo atinó a decir
—Okura vete por favor, ya te he explicado lo que paso, no lo hagas más difícil—
no le hizo caso y lo abrazo de nuevo antes de que Maru se girara para verlo a
los ojos. Lo empujaba para soltarse pero Okura no iba a dejarlo ir tan fácil.
No otra vez.
— ¿Sabes cuánto he
sufrido desde que te fuiste? Solo dijiste que no me amabas, que no te
interesaba nada conmigo...dijiste que amabas a Yasu y ¡mírate ahora sales con
un niño!— y daba miedo porque su voz cambiaba de susurros a gritos en segundos.
— Shigeaki no...
— ¡Callate! Maru,
piénsalo bien yo podría ser mejor amante que ese niño e incluso mejor que
Yasu...— Maru le dio un puñetazo sin pensarlo. No sabía si defendía a Shige o a
Yasu pero lo cierto es que jamás les había mentido a ellos dos como a Okura.
Tadayoshi se limpió
el hilito de sangre mientras se reía de una manera aterradora, y miraba su
reloj. — ¿Sabes qué sé por qué estás aquí?—.
Shigeaki se alejó
de la casa de Koyama lo más rápido que pudo. Todo fue un error, nunca debió
haberlo ido a visitar; eso es lo que quería creer pero es obvio que no podía
olvidarlo a él y todos los sentimientos que le causaba.
Se trataba de
convencer de que amaba o por lo menos quería a Maru. Pero solo le tenía cariño,
ni siquiera deseo; y al parecer Maru se sentía igual.
Por Koyama sentía
todo eso y más, era una sensación diferente. No tenía idea de quien era ese
hombre que salió de su habitación asustado, tratando de esconderse.
Era obvio que
Koyama no iba a esperarle toda la vida, por eso mientras Shige le daba el si se
había conseguido de amante a ese chico.
Shige ya estaba
cerca del parque, cruzando la calle para ser exactos. Se moría de ganas de
abrazar a Maru y ver las características muecas que esté ponía para hacerlo
reír.
El día ya había
empezado mal, no creía que nada pudiera salir peor.
Pero sí, las cosas
siempre se pueden poner peor, en especial cuando decides ocultar tus
sentimientos.
Maru seguía
forcejeando con Tadayoshi, ya no le daba la espalda porque estaba enfrentándolo
mientras Shige caminaba casi arrastrando los pies.
Se acercó a la
rejita donde Maru estaba apoyado y aunque arrastraba los pies iba rápido, la
tierra se alzaba y después de flotar un rato iba a pegarse en sus zapatos;
Tadayoshi le soltó.
— ¿Él siempre llega
a tiempo verdad?— y después de ver la hora y sonreír maliciosamente se acercó a
él y lo beso.
Al principio iban a
ser solo 60 segundos, pero se volvió algo profundo, más para Tadayoshi quien se
notaba que lo estaba disfrutando. Lo había aprendido de Ryo, disfrutar el
miedo.
— Maaaaaa...ru— su
voz se convirtió en un susurro. Maru estaba besándose con otro hombre.
Igual que Keiichiro
que tenía un amante.
— Ah, ya entiendo,
siempre llegabas temprano para verte con tu amante
— Shige espera, no
es lo que tú crees— se fue sin girar su cabeza para despedirse y secaba las
lágrimas que empezaban a bajar por sus mejillas.
Maru se quitó a
Tadayoshi de encima y lo arrojó contra la reja. Iba a golpearlo de nuevo pero
se contuvo — Imbécil—.
Se fue corriendo tratando
de seguir a Shigeaki.
Tadayoshi recordó
las palabras de Ryo y comenzó a hablar mientras veía a Ryuhei alejarse
"Regla número dos: solamente no te..."
☆★☆
Se supone que tenía
que ir a Osaka, eso le había dicho a Massu y a varios más. Pero si bien, el
horario proporcionado por el amigo de esté le revelo que la siguiente
presentación de la banda de Ryo sería en el Shibuya O-East. Cosa que le
enorgullecía pero a la vez le haría más difícil acercarse a él entre el montón
de fans.
Pero para Yuya
Tegoshi no había nada imposible. Consiguiendo boletos en la parte de abajo más
próxima al escenario ahora debía buscarse un outfit apropiado para no ser tan
obvio para el vocalista de la banda. Era esa su última oportunidad antes de
tener que irse a Osaka y para el show en Club Quattro ya no había boletos
disponibles.
La fama de Ryo iba
en ascenso, lo que le dificultaría a Yuya encontrarlo.
Una lagrima bajo
por su mejilla, se sentía cálida pero la sensación cambiaba al entrar el aire
frío en contacto con ella. “Ryotan…no tenías por qué haberme hecho esto.”
No pudo aguantar
mucho tiempo antes de soltar un llanto desgarrador, pero se había prometido que
esa iba a ser la última vez que llorará por Ryo.
Tegoshi estaba
aguardando la entrada tranquilamente donde el Staff le indicaba que esperará.
La mayoría del público eran chicas en edad escolar sosteniendo goods
emocionadas pero de la nada una cabecita castaña y alta se asomó entre todas. Se
veía igual de confundido y no dejaba de mirar su reloj lleno ansiedad. Sostenía
su boleto entre sus manos temblorosas y se formaba. Al parecer tenía un boleto
hasta delante al igual que Tegoshi, por lo que lugar en la fila era junto a él.
Al verlo Uchi le sonrió y dijo ─Que bueno que no seré el único aquí…debes
tener gustos especiales─ Tegoshi le miro sorprendido sin decir nada.
─Ah…la verdad es
que soy amigo del vocalista por eso estoy aquí─ le sonrió como manera de
advertirle que se alejará. Al escuchar aquello Uchi abrió los ojos y se acercó
más a él ─ ¿De verdad lo conoces tan bien?─ lo tomo por los hombros
suplicándole prácticamente.
“Si, yo me acosté
muchas noches con él” ─Si, fuimos muy cercanos un tiempo pero luego él se alejó
de mi creo que este boleto es su forma de pedir perdón o algo así… ¿Por qué te
interesa tanto?─ su tono se puso serio. Tegoshi pasaba de ser adorable a ser la
persona más celosa del mundo más conociendo a Ryo que cambiaba de amante como
cambiaba de calcetines.
Uchi sintió que el
rubio le escondía algo, su tono de voz dejaba ver que estaba ahí porque
necesitaba ver a Ryo. Justo como él.
─ Estoy aquí porque
realmente soy su fan quería pedirte ayuda para un autógrafo
─ ¿Cómo te llamas?
Dudo que nos dejen pasar a ambos backstage…
─ Hiroki─ no podía
decir su nombre completo y arriesgarse a que por alguna razón, supiera quien
era y lo que le había hecho a Ryo.
─ Yo soy Tegoshi,
si consigo el autógrafo te llamo- y le dio una nota con su nombre y número.
Uchi apreció su caligrafía y le agradeció de nuevo. Antes de poder decirle algo
más se abrieron las puertas para dar inicio al concierto. Tegoshi corrió a
buscar su lugar y Uchi lo perdió de vista. Sonrió, Tegoshi se le hizo muy
lindo, probablemente lo llamaría fuera por el autógrafo o no.
El concierto para
Ryo transcurrió de la mejor forma posible. Lleno total, las fans lo amaban y
coreaban sus canciones. Lástima que Maruyama no pudo acompañarlo, le cancelo
diciendo que tenía un problema con alguien a quien quería y no podía dejarlo
así. Sin emabargo se la paso bien hasta que llegó el momento de despedirse.
Iban a cerrar la noche con Monologue, una canción realmente triste que sin
embargo Ryo amaba por lo que había sentido escribiéndola; no era sobre lo mucho
que extrañaba a Uchi ni de lo mucho que le dolería dejar a Tegoshi para seguir
con su promesa, era más sobre lo dolido ya burrido que estaba cansado de aquel
juego, de aquella vida aburrida. Muchas fans antes ya habían llorado con ella
así que ahí iba.
“¿Qué estás buscando? ¿Un lugar donde
puedas sentirte a gusto?
¿Qué estás pidiendo? ¿La aprobación de
alguien?
¿Cuáles son las cosas que has logrado?
¿Un momento de superioridad?
¿Cuáles son las cosas que has perdido?
Has la pregunta dentro de tu memoria”
Como si aquello fuera una señal del destino, Ryo reconoció a Tegoshi
entre el público; sus ojos se pusieron humedosmal oír la letra de aquella
canción que Ryo había tocado muchas veces mientras él escuchaba atento sin
preguntarse de que iba aquello realmente. Y cuando no esperaba más, del otro
lado un chico de cabello castaño escuchaba atentamente la letra. Ryo lo reconoció
en el acto: era Uchi.
No podía equivocarse porque cada día miraba esa fotografía que tenia de
los dos. No había cambiado pero había crecido aunque tenía aun esa pinta de ser
dulce como él lo recordaba
Terminando el concierto, Ryo salió del lugar sin decir nada. Su manager
iba a matarlo pero no le importó. Estaba sorprendido y dolido incluso, las únicas
dos personas que había amado tanto estaban ahí. Uno le hizo daño y al otro le
hizo daño.
“Nada es peor que hacerle daño a la persona que amas.” Y Maru lo sabía
bien, por eso había preferido faltar al live que dejar a su amigo así.
Ryo simplemente no pudo con el dolor y se orilló a lastimar a otros. Se retiró
corriendo de ahí mientras gritaba y lloraba. Lloraba por él y por todos los que
había lastimado.
Lloraba por lo mucho que debió haber llorado Tegoshi cuando leyó la nota
donde le decía que se iba.
Lloraba por lo mucho que había sufrido cuando Uchi se fue. Lloraba
porque seguro Uchi también la había pasado mal.
Y como las ocasiones
anteriores, después de llorar se levantó.
Entro a un bar
cercano y como si nunca se hubiera arrepentido busco una aventura para esa
noche.
En la barra se
encontraba recargado, totalmente ebrio, alguien que él conocía muy bien gracias
a Tegoshi. Se acercó a él lentamente y beso su nuca. El chico se incorporó asustado
pero al ver quien era sin pensarlo lo beso.
─ Shige-chan…─
No pasaron muchas
bebidas más antes de que Shige se aferrará al hombro de Ryo para, minutos después,
salir con Ryo de la mano.


