Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Mi OTP otra vez xD (?) Muchas cosas reveladas en este capítulo.
Notas del autor: Al fin el capítulo 4. La ultima acualización fue hace un año , creo esta vez me tarde bastante xD lo hice un poquito mas largo por eso (๑˙❥˙๑) espero les guste y gracias por leer.
4. Muéstrame el camino por favor.
- Supongo que ahora si es el momento indicado para hablar de la leyenda, Tegoshi Yuya- por un instante Uchi me dio miedo, mucho miedo. Con su sello desapareció el agua y mi sangre, dijo algo que no alcance a oír. Tal como en la hora de la cena nos sentamos sobre nuestras rodillas, Hiro frente a mi.
Estaba muy nervioso porque iba a enterarme sobre mi vida y mi razón de ser. - Haz reaccionar tu sello, vamos a ver que figuras se aprecian más.- estaba muy serio, incluso mas que en la pelea o cuando evoque mis sellos.
Mi brazo brillaba mientras Hiro lo veía sin expresión alguna, sentí sus dedos deslizarse lentamente mientras seguía la forma de la estrella, en la punta que coincidía con mis venas también se formaba una luna menguantes.
- Tal como Takizawa-san lo predijo
- ¿Qué predijo?...¿Y quién es ese Takizawa-san?
- Takizawa san y Takarai san son personas muy poderosas. Hyde san tiene la tienda de los deseos, Takizawa san podía ver el futuro mediante sus sueños. Él predijo que algún día J san perdería todo el poder que tiene en el jurado celestial y sería desterrado, esto obviamente molesto a varios que están beneficiados con su poder y se vengaron atacando a su mejor amigo, Tsubasa. También dicen que Tacky san tuvo varios hijos con humanos, aunque esto no se confirmó pero igual decidieron maldecirlos.
- ¿Que tengo que ver yo en todo esto?
- Cuando se crearon a los humanos eran perfectos, como se supone lo eran todos en la mansión. Hombres y mujeres estaban completos y no necesitaban amar a nadie más que a sí mismos. Esto no era divertido para nadie porque no había sufrimiento y al morir, las almas no tenían ningún valor ya que no habían aprendido nada en la tierra al no haber tenido una misión. Todos esos somos nosotros, ¿recuerdas a Nino, Sho, Ryosuke? Nosotros éramos parte de esos humanos perfectos que fracasaron. Se decidió separar a las personas y darles la misión de encontrar a su otra mitad en la tierra. Al separarlos podían tardarse muchas vidas en encontrarse, ya que si no habías aprendido nada de nuevo te eliminaban y te separaban mas de tu otra mitad como castigo. Cuando decían que tenias una eternidad era una mentira pues cada vez que morías, al venir de nuevo a la tierra solo tenías hábitos inexplicables que te guiaban de una u otra forma a esa persona. Para ellos es un juego interminable.
- ¿Yo fui eliminado por eso? ¿Era un tonto?
- No, no existías aun. Esto les funcionó porque la frustración que veían en las personas al no poder encontrarse era bastante divertido según J san y los demás. Además, las almas que mas penurias habían soportado, eran las que más habían aprendido y fue así como se fue poblando el jurado celestial con almas que valían bastante la pena como para devolverlas a la tierra, aunque nunca se percataron del sufrimiento que les acarrearon.
- ¿Las almas gemelas son la misma pero dividida?
- No exactamente, pero eso es lo que te hace especial a ti. Las almas gemelas son la esencia de cada persona y siempre habrá otra mas que te complemente al tener lo que te falta a ti. Tu caso fue que la misma alma se dividió y tú tienes la mitad y la otra persona se quedo la otra. Al juntarse, estaban completos y no tenían misión que cumplir ni nada porque sufrir.
- ¿Entonces me borraron porque no tendría significado mi existencia?
- Me temo que si. Ni tu ni él sufrian estando juntos así que te eligieron a ti, el mas pequeño de los dos, y te eliminaron. Faltando tu en el mundo terrenal tu otra mitad estaba sola y por mas que se esfuerce en encontrar el amor verdadero nunca podrá, no sé que planean con todo eso.
- Dime, ¿sabes que ocurriría si nos volvemos a encontrar?
- Yo no lo sé, Tackey y Tsubasa escribieron el "Hoshi Monogatari" donde narraban lo demás pero...
- ¿Pero?
- Desaparecieron desde hace muchos años para no poder ser dañados y se llevaron el hoshi monogatari con ellos. Lo que yo he intuido es que si te juntas con tu otra mitad, serán invencibles y...
- ¿Y?
- Y gracias a ustedes dos el mundo se libraría de el poder de J san- Era demasiado para procesar en ese momento y me asqueaba lo que planeaban hacerle a mi otra mitad. Pensé que yo era él único que sufría pero el otro chico (yo sí sabía que era un chico, detalle que Hiro omitía) tal vez estaría peor si la tristeza se apoderará de él. Dicen que cuando guardas un sentimiento malo por mucho tiempo este va creciendo hasta que se apodera de ti. Sí el lado malo desequilibra el bueno, una existencia paralela a la tuya se forma y de cualquier forma, los malos sentimientos se apoderan de ti y te conviertes en blanco fácil para Ryo y sus secuaces que se apoderarían de tu alma para sus fines egoístas. Definitivamente no quería verlo a él con Ryo, no quería que se atreviera a pensar en él siquiera.
- Hiro...ayer pensaba que realmente no me importaba la leyenda, que sí por mi fuera estaría en el lado oscuro pero no puedo dejar qué nadie lastime solo por diversión a mi otra mitad. ¡Tienes que ayudarme a cumplir la leyenda! Ayudame a llegar a Tackey san para saber que hacer.- tuve un presentimiento en mi corazón, mi otra mitad lo estaba pasando mal igual que yo.
- Tego...no sabemos nada sobre el paradero de Tacky san desde hace miles de años, tras el ataque a Tsubasa y la supuesta maldición desapareció.
- Pero tú y Mano chan confían en mi, ¿cierto? No quiero defraudar a nadie y desaparecer otra vez si la misión que me dieron esta vez fracasa...- Baje la cabeza para que no viera que una lagrima lentamente recorría mi mejilla, la oculte con la manga de mi kimono. No quería que nadie pensará que soy débil pero algunas veces mi lado humano me traicionaba.
-Tego, confiamos en ti y si tu estas dispuesto a saber el resto puedes contar conmigo, recuerda que estoy castigado a la vida eterna, aunque ya no recuerdo porque pero aún así yo quiero ayudarte.- Hiro sonriente puso su mano sobre mi hombro y me dio el valor que necesitaba.
Iba a cumplir la leyenda sin importar que o quien se opusiera, el simple hecho de tener a alguien preocupado por mi me daba el valor necesario para seguir.
- Gracias Hiro, aunque igual tengo que cumplir la misión que me trajo aquí- me había olvidado por completo de ello - ¿Qué debes hacer? No me digas que te mandaron a asesinar a alguien.
- No, no de hecho debo enseñarle a alguien que puede vivir sin necesitar el amor pero después de lo que me dijiste lo creo bastante imposible.
- ¿Que clase de persona es?
- Se llama Masuda Takahisa, es un diseñador famoso en una cadena de televisión.
- ¿Alguien de "la alta sociedad"? Lo difícil será acercarnos a él pero creo que puedes enseñarle las virtudes del dinero y el alcohol.
- ¡Hiroki!
- Bueno, bueno no, pero de cualquier manera tu misión tiene algo que me da total desconfianza así que hagámoslo con cuidado, ¿De acuerdo?- asentí sonriente. Aunque él tenía razón, había algo que no me quedaba para nada claro y sonaba como una trampa, pero no quería arriesgarme a no intentarlo.
Recordé al chico que me dio su tarjeta, tal vez él sepa como llegar hasta Masuda.
~~~
Abrí los ojos a la mitad de la noche, tras otro sueño un poco extraño como los que siempre tenía, solo que esta vez era diferente. Estaba un poco molesto porque me había tardado en conciliar el sueño.
Desde que recuerdo siempre he sufrido bastante por esta habilidad en la que mis sueños eran casi reales, estaba consciente de que tenían algún significado pero cuando era niño no eran mas que cosas fastidiosas de las que sacaba provecho para escribir mis novelas. Eso deseaba, convertirme en un afamado novelista y burlarme de mi jefe actual, Yamashita, que además de hacerme propuestas indecorosas me cargaba todo el trabajo sobre correcciones de libretos que él de negaba a hacer.
Esa noche no había sido nada diferente. En una casa con un amplio jardín estaban el chico rubio que siempre veía y otro, de cabello castaño y alto, que tenía garras. Observe todo tras una de las puertas corredizas de la casa. Había aprendido que esos eran viajes astrales, pero estos generalmente se hacen por voluntad y a mi me ocurrían casi cada noche sin proponérmelo.
El chico alto tenía garras en las manos, se acerco a la muñeca derecha del rubio dónde hizo un corte y ví fluir la sangre. Hubiera presenciado más pero me desperté de golpe al sentir un dolor agudo en mi muñeca y sentí la sangre escurriendo. La sensación de que mi alma volvía a acomodarse en mi cuerpo me dejaba aterrado y débil aunque me aterro mas la idea de una infección por lo que me levante trastabillando y seguí el camino que me pareció interminable a pesar de que solo recorrí un pasillo.
La sensación del agua contra la piel me quemaba. Ya estaba acostumbrado y nada podía sorprenderme más, había presenciado tantas cosas en mis sueños que ni los relatos más fantasiosos podían sorprenderme. La verdad es que era algo realmente peligroso, en el día tenía ataques constantes de sueño que se quedaban como intentos de mi alma por abandonar mi cuerpo y desde pequeño fui diagnosticado con narcolepsia que me lastimaba poco a poco. Había muchas cosas de mi juventud que esta habilidad, traducida en enfermedad me había arrebatado.
Mi abuela me había hablado de ello como un don divino, pero me advirtió que debía tener cuidado cuando llegará el momento y debiera rendirle cuentas a las estrellas; ella murió antes de poder advertirme más. Mis padres nunca me creyeron y así me quede solo.
Ya con una venda en la muñeca, regrese a mi cama. Estaba cansado de todo aquello, de verme sobresaltado y con ojeras frente al espejo y para colmo, con un color tan blanco que no sabía si era mío o una broma que la luz que se colaba por la ventana para fastidiar me jugaba. Me quede dormido sintiéndome bastante mal, lo único que pedía era una noche tranquila pero era imposible.
Ví en mi sueños a una chica que clamaba ser el espíritu del viento enfrentandose a alguien que nunca había visto. Estabamos en un pasillo enorme, con farolitos iluminandolo y a lo lejos conducía a una escalera; estaba rodeado de bosque de bamboo y los poderes de ella sacudían las plantas salvajemente, además del sonido que se creaba era bastante tétrico. A lo lejos podía escuchar agua, seguro había un río.
Era un chico no muy alto, apenas unos 10 centímetros mas alto que ella. Era delgado y moreno pero sus brazos tenían los biceps bastante marcados. La pelea comenzó a tornarse letal cuando ella dejo de usar sus poderes y se acerco a golpearlo. Funcionó pero él se levanto furioso y la tomó por el cuello y la apretó, de sus manos salía fuego para luego susurrarle algo que no alcancé a oír y lo vi lanzarla lejos como si no pesará nada. No la vi levantarse después de eso pero el se acerco a mí con ganas de golpearme también. ¡Rayos! Era la primera vez que me descubrían así que intente esconderme aunque al girarme para buscarlo alguien me tocó el hombro.
- ¿Me estás buscando a mi?- era el chico moreno, estaba bastante cerca y me acorraló contra la pared, era mas bajo que yo pero vi su mano arder contra la pared, - ¿Nadie te ha enseñado que espiar es de mala educación? Además, ¿Que clase de espíritu eres? Te ves bastante debilucho y tienes un hilo plateado- me empujo sin que yo opusiera mucha resistencia, comenzó a oler mi cuello - Al parecer eres igual de inútil que ella, un humano aburrido...¿Que te parece si cortó tu hilo de plata y te dejo morir por meterte en lo que no te importa?
- A mi me parece que no.- la chica grito y antes de que él hiciera algo lo golpeó con una caña de bamboo rota, esta al estrellarse contra su cabeza soltó varias astillas. Se desplomó frente a mis ojos, ella lo pateó mientras lo hacía a un lado y me tomaba de la mano. - Corre, no me sueltes y mucho menos mires atrás- ella de adentró entre el bosque oscuro, el viento soplaba entre los arboles y al correr sentía el horrible cosquilleo en mis oídos, también mi cabello se hacía hacía atrás.
De pronto escuche la voz del chico gritándole - ¡Erina mas te vale hacerte visible a-ho-ra! Si tú y tu amiguito quieren vivir aparece ahora.- ella dejo de correr y se apoyo en sus rodillas, yo seguía sin soltarla porque tenía miedo de morir a manos de ese tipo. - ¡Tienes que despertarte ahora! Si no lo haces nos atrapará y nos matará.
- Sí despierto te dejaré sola y te matará...
- Sí despiertas ahora nos salvarás, ¡esto no sucederá hasta que recuperes tus poderes!
- ¿De que me hablas?
- Tú eres el dreamcatcher pero no has despertado de tu sueño eterno...¡despierta ya o nos matará!- ella estaba realmente angustiada. Me empujo y cuando abrí los ojos estaba sobre mi cama.
Tengo que averiguar a que se refiere con que soy el dreamcatcher.
~~~
- Abuelo, Michiyo-chan, ya volví- Erina se quitó los converse que traía y los dejo en el recibidor. Subió las pequeñas escaleras y encontró solo al señor Terada tomando té.
- ¿No crees que es demasiado té abuelo? Solo haces esto cuando estas preocupado- Manochan lo miro bastante sorprendida, tenía mucho tiempo que su abuelo no se veía tan afligido.
- ¿Conociste a Tegoshi cierto?- sabía lo que significaba todo eso. - Si, ayer Saki intento desafiarlo pero al parecer un exiliado de J-san y yo aparecimos en el momento indicado pues no tenía sellos ni forma de defenderse, incluso se fue con él- sonrío al recordar a aquel chico de cabello castaño, alto y con finas facciones que tanto la encantaron. Era el espíritu mas bello que hubiera visto jamás y tenía excusas para encontrarse con él otra vez.
- No deberías enamorarte de alguien que puedes perder en la batalla, al final también está involucrado sí es un exiliado del otro mundo.-
Terada san podía sonar muy autoritario algunas veces pero la verdad estaba angustiado, se negaba a creer que la dulce niña que había visto crecer lentamente pudiera morir por culpa de una pelea sin sentido o que ese chico del que se había enamorado la arrancará de sus brazos. Él se sentía orgulloso de ella, le había enseñado lo que mas pudo de su verdadero origen y lo que ella desempeñaba en esa guerra. Ella no sabía que era hija de uno de los mas poderosos del jurado celestial, su medio hermano estaba perdido y su madre no pudo lidiar con la maldición así que fue abandonada. Terada san en su juventud había sido un gran músico; un día cuando ya no esperaba nada más encontró un bebé abandonado, la pequeña Erina, que tenía unos ojitos tan lindos pero que delataban que no era de todo una niña cualquiera.
No sabían mucho de ella pero conforme al tiempo demostró que tenía la habilidad del viento y no pasó mucho para que alguien le revelará que era el espíritu del viento. A pesar de vivir en la tierra pronto se adapto y entendió su misión, practico día y noche hasta dominar sus poderes y reclamar su lugar en el jurado celestial. El mismo día de su graduación de secundaria le dieron su sello mágico.
Era muy valiente, había sufrido del desprecio del jurado estelar por haber vivido con los humanos tanto tiempo. Y algunos humanos eran bastante crueles con ella por su sello o algunas de sus actitudes diferentes, aunque nunca se rindió. Y ahora tenía que ser fuerte, mucho más.
- Erina, Tegoshi acaba de aceptar su misión.
- ¿Cómo lo sabes?
- Le pregunte a Marina, ella confirmo mis sospechas. De ahora en adelante tienes que ser mas valiente que nunca, no rendirte ni olvidar a que has venido. Sé que te hablado mucho de esto toda tu vida pero justo ahora siento que no me queda mucho tiempo, tal vez me atrapen por ayudarte todos estos años; no importa realmente, solo te pediré que actúes conscientemente y no te dejes llevar por tus impulsos.
- ¡No soy tan impulsiva! Pero, ademas no sabemos el resto de la leyenda, es imposible que se desate algo antes de eso...
- Pasará, por la confusión que trae el no saber lo que pasará, esta pelea empezará tarde o temprano y el único consejo que te puedo dar es que no te arrepientas de nada ahora, has vivido pensando en tu destino y ha llegado el momento de probarte a ti misma- le revolvió el cabello amorosamente antes de levantarse y dejar la sala rápidamente y evitarse sentimentalismos.
Ella se quedó sentada frente a la mesa, no tocó su taza que ya se había enfriado. Estaba realmente preocupada por lo que pudiera pasarle a ella, y a Hiroki, ya que él también había decidido ayudar a Tegoshi. Aún así tenía muchas ganas de saber si en el otro mundo podía encontrar alguno de sus verdaderos familiares; era bastante feliz con su familia humana pero siempre había tenido curiosidad por saber quien era sus verdadero padres, o al menos, el que pertenecía al jurado celestial. A quien la abandonó no le guardaba rencor, pero aún así no quería saber nada de esa persona.
A veces no sé si odiarte o amarte, peque de mi alma, andaba toda mal hoy y sin querer me encontré con esto en mi inbox... gracias, no sabes cuanto te agradezco, como siempre escribes hermoso y dame el siguiente capítulo ya!! <3 te amo ♥
ResponderBorrar+.*☆( ˘ω˘ )☆*.+ Me amas y lo sabes ♡。・:+°
BorrarMe alegra mucho haberte animado ;3; te he extrañado muuuucho gskfhskdjsvddk
Ay (,,•﹏•,,) gracias~
Me apuraré xD