lunes, 30 de mayo de 2016

Monochrome Frame, capítulo 2

Sinopsis: "Tu voz, tus palabras resuenan cerca y tiemblan. Mis recuerdos se detienen allí." 

Shige, por el trabajo de su padre debe mudarse otra vez; en Yokohama conoció a dos personas muy importantes para él, pero perdió toda forma de contactarlos. Uno de ellos era su primer amor. Años después vuelven a encontrarse y cuando parece que podran estar juntos al fin, Shige sufre un accidente que lo deja amnesico, haciendole obsesionarse por la persona equivocada. Tras una larga busqueda Shige se da cuenta que se equivoco...demasiado tarde.

¿Quién será la persona a la que Shige realmente amó? 

Pairing: Tegoshige, Ryotego, Shigekame. 
Género: Angst, Romance
R: 13+
Advertencias: Tegoshige, amnesia y muuuucho drama. 
Notas del autor: Me tarde escribiendo este capitulo, como siempre, pero ya quedo. Ya saben que amo el drama así que voy a aprovechar este fic para eso~ Muchas gracias por leer como siempre ♡

Las cursivas son los flashbacks.

— No hagas ruido, me va a estallar la cabeza— Shige se cubrió completo con las sábanas mientras Keiichiro le miraba. "Si claro, tú con resaca" Algo estaba mal con él, pero así era Shige. Keii no quería presionarlo para que se lo dijera, pero en el fondo le dolía que su mejor amigo no hablara directamente con él. Sabía que sus sentimientos estaban saliendo a flote y le había costaba muchos años tratar de superarlo, que tenía miedo de sus recuerdos y le herían pero ¿para que forzarse en contar frente a todo el mundo una historia que tanto le dolía? Sí Keii le preguntaba, Shige se de la nada se enojaba y se alejaba. Quería que Shige le contará todo lo que había sucedido y ser el quien pudiera ayudarle, sin embargo, debía esperar a que el menor se sintiera listo para hablar. Keiichiro era la persona que mejor le conocía, sabía todo sobre él, excepto eso porque nunca quiso herir a Shigeaki obligándolo a hablar. De hecho, parecía que Keii estaba enamorado de Shige pero solo era una profunda y duradera amistad que ambos compartían. 

Keii preparo café mientras garabateaba una nota para su amigo. Al terminar buscó una caja de aspirinas y la dejo cerca de la nota; sabía que Shige estaba bien pues tomaba cantidades industriales de alcohol y nunca le pasaba nada, pero era mejor ser precavido. 

— Shige, me voy— no hubo respuesta — Mas te vale levantarte de esa cama, podría volver cuando menos te lo esperes— Keii salió del departamento de Shige. No le gustaba dejarlo en ese estado, solo y deprimido, pero tenía que ir a trabajar. 

Shige no pudo responderle a Keii — Ten un lindo día, gracias por preocuparte por mí— pero su voz simplemente no salió. Se quedo enrollado en su cobija, mirando a la pared como sí nada más existiera en esa habitación. No sé levanto, ni se movió en un buen rato porque conocía a Keiichiro, era capaz de regresar un poco después, pretendiendo haber olvidado cualquier cosa y si Shige se topaba con él, rompería a llorar de la nada si lo veía a los ojos. No quería preocuparlo más, por lo que se quedo así un buen rato, con los ojos cerrados y una expresión total de tranquilidad. 

"Seguro ya esta en su oficina" pensó, después de casi media hora; jalo la cobija en la cual se había enrollado y se levantó como pudo. Casi se cae al pisar la cobija, pero no pensaba quitársela en todo el día. Encontró el café que Keii le preparo, ya frío, junto a las aspirinas y abajo una nota.

"No quiero presionarte a nada pero sabes que soy tu mejor amigo y estaré siempre que me necesites. Te escucharé sea lo que sea, pero te hará más daño guardártelo y a mí me duele verte así. 

Yo sé que no te duele la cabeza, se llama corazón querido, y ese dolor es mucho más intenso.

Keii."

La arrugo entre sus manos y se tiro a llorar ahí mismo. Keii tenía razón, se lo había ocultado a todos siempre y el dolor lo estaba matando por dentro. Había llegado a su límite, sus recuerdos lo perseguían y sus sentimientos olvidados lo invadían. Nunca pudo olvidar completamente a Tegoshi y seguramente nunca lo haría. 

Corrió a la vitrina del baño y tomo un frasco de pastillas. Antes que nada, se lavo la cara con cuidado para que no se notará que había llorado; evitó verse en el espejo a cualquier costo. Se llevó el frasco a la cocina, tomó el café frío que Keii le dejo. Sintió como las pastillas y el café bajaban por su garganta; Shige no pudo quedarse de pie mucho rato después de eso. El frasco rodó por su encimera y unas cuantas pastillas se salieron de él rodando hacia el piso. La taza estaba lejos de la orilla por lo que no se escucho el sonido característico de la porcelana al quebrarse, pero se escucho el sonido de una persona derrumbándose contra el piso.

~~~~~

Tegoshi se levanto al escuchar a Ryo maldecir en la cocina; aún tenía la costumbre de hablar en Kansai ben por lo que Yuya no entendió nada. Olía a café y varias cosas más que no supo diferenciar. 

Recordaba que la noche anterior habían salido juntos, a tener una cita romántica después de todo el tiempo que, por sus horarios de trabajo diferentes, habían perdido. 

Tegoshi no quería herir sus sentimientos "No me importa no pasar tiempo juntos", "No te extraño de cualquier forma" por lo que aceptaba gustoso, pero en el fondo Ryo lo sabía. 

No había podido quedarse tranquilo, ni disfrutar la cena después de haber escuchado "Shige". No podía ser él, habían pasado más de 10 años en los que Shigeaki seguro ya había hecho algo grande de su vida, tal vez ya hasta se había casado, y aún así Tego nunca se atrevió a buscar su nombre o que fue de él en internet. Tenía miedo de saber que todo había cambiado, estaban en mundos diferentes ahora y probablemente ya todo había quedado como un amorío tonto del pasado, eso era lo que mas le aterraba de todo: que Kato no le recordará. Se revolvió nervioso en la cama, como si moverse ansiosamente fuera a eliminar esos pensamientos de su cabeza. Después, se incorporó en la cama que compartía con Ryo para correr a arreglarse frente al espejo. Pensar de esa forma lo hacía sentir débil y él odiaba a los débiles. En él camino para convertirse en el mejor jugador de soccer no había tiempo de ser débil. 

Ryo abrió la puerta, — Buenos días Tegonyan— revolvió su cabello amorosamente (una costumbre de Ryo para demostrarle su amor y que le fascinaba su cabello) — Buenooooos díiiiiiiiiiiiias Ryoooooo-chan— se escuchaba bastante animado, como si esos pensamientos deprimentes nunca hubieran estado en su mente. — ¿Te quemaste la mano...de nuevo?— Tego comenzó a reírse hasta que Ryo le lanzó una mirada asesina. — Vas a estar bien— lo abrazó de la manera más amorosa posible. Era raro porque ninguno de los dos acostumbraba a tener esa clase de gestos, pero eran tan sinceros que lo apreciaban bastante. 

— ¿Hoy entrenas hasta tarde? Quería ver si podrías hacer la cena

— ¿Bromeas?— Tego era un desastre en la cocina, pero Ryo se comía todo sin protestar por mas horrible que fuera — Creo que hoy salgo temprano, así que no te preocupes. Igual siempre podremos pedir algo.

— ¿Estarás bien? 

— ¡Estaré bien! Anda, vamos a desayunar juntos— otro abrazo. Ryo salió de la habitación de le misma forma en la que entró. Tego le sonrió hasta que se fue. Se quedo contemplando su reflejo en el espejo un rato. "Shige" susurro antes de correr a la mesa para no hacer esperar mas a Ryo.

~~~~~

— ¡Te lo advertí desde el principio! Sabía que no faltaba mucho para irme y tú...

— Shige cálmate, estará bien— Eri, que normalmente evitaba el contacto, lo abrazó. La diferencia de estaturas era bastante, era incluso mas baja que Tegoshi. Shige percibió el olor de su cabello, pensó sobre lo bonita que era y lo fácil que hubiera sido sí se hubiese enamorado de ella en lugar de Tegoshi. 

— No estará bien, nada bien. ¿Con que cara le diré a Tegoshi que me voy? ¡Ni siquiera he podido confesarme como se debe!

— ¿Y la vez del Chinatown? ¡No me fui para que me digas que no actuaste rápido!

— Ambos nos pasamos la tarde preguntándonos si llegaste bien a tu casa, o si no olvidaste a donde ibas y te perdiste— Eri se llevo la mano a la frente, ya sabía que eso había ocurrido en realidad, pero solo unas cuantas veces — Eres un caso perdido Kato— Shige sabía que lo había arruinado, ella solo lo llamaba Kato cuando la sacaba de sus casillas. — Sí me hubieses dicho que estabas fingiendo creo que hubiera podido estar tranquilo el resto de la tarde...siento ser tan torpe.

— No, lo siento yo. Creo que no fue buena idea actuar así de la nada.— Ver sonreír a Eri le daba tranquilidad; antes esperaba con ansías el día de la mudanza a Osaka pero ahora realmente no quería irse. A pesar de todo, había logrado acercarse a Tegoshi y descubrió que era impulsivo, creído y un egoísta total, pero también era alguien en quien se podía confiar y amable. Una vez que empezó a conocer más a Shige se volvió mas lindo con él, y al final él también comenzó a sentir atracción por él. En realidad, ambos eran bastante opuestos pues Tegoshi era realmente popular con todos y Shige solo hablaba con Eri. Shige amaba leer y era malo en los deportes, y Tegoshi siempre estaba jugando soccer o con sus videojuegos. Y fue Yuya quien le robo él primer beso. "¿Te gusto verdad? Tú me gustas a mí, así que no te culpo" Quería quedarse así, sin preocupaciones y sin miedo del futuro, estando junto a ellos dos se sentía invencible y capaz de todo. 

Eri siempre le alentaba para que fuera feliz y se olvidará de que algún día tendría que separarse de ellos. "No puedes vivir concentrado solo en el futuro, estoy segura que te traerá cosas buenas pero no olvides tu presente. Todo lo que hagas ahora determinará lo que harás mañana."

— ¿Cuánto te queda...antes de irte?

— Menos de un mes, un mes, no sé exactamente cuándo será aún.— Eri no lo miraba, tal vez estaba realmente molesta ahora sí y lo dejaría solo. 

— Tienes que armarte de valor para decírselo, sí ha estado contigo todo este tiempo sin que tú le digas algo sobre tus verdaderos sentimientos siquiera es porque te quiere realmente. Bueno me voy, mi papá creerá que fuimos a hacer otra cosa y no me dejará salir contigo otra vez. Hasta mañana— Eri saltó desde la valla donde estaban sentados, y discretamente trató de alejarse rápido de él. Estaba feliz por él, que estaba saliendo con la persona que le gusta, pero su corazón de alguna forma dolía "Sí fueras mi novio, yo viajaría en tren el tiempo que fuera necesario para verte. Ni siquiera esperaría una confesión taaan elaborada, te quiero y con pasar momentos como este contigo eso es todo lo que me basta."

Eri no podía pensar en otra cosa, sabía que había sido tonto enamorarse de él aunque desde el principio era obvio que a Shige le gustaba Yuya. Pero era demasiado tarde para hacer algo, intentar odiarlo nunca cambiaría en nada sus sentimientos por él así que lo mejor sería ayudarlo hasta verlo feliz.

Sintió que alguien apretó su muñeca, y se giró enojada. — Vamos, si te vas caminando vas a tardar en llegar— era Shige, le hizo un lugar en su bicicleta. 

Nadie dijo nada el resto del camino, no necesitaban decir nada. Eri iba abrazada a él para no perder el equilibrio y caerse. Pensó que era obvio todo "estoy enamorada de ti" le gritaba su forma de abrazarle, de recargar su cabeza contra su espalda, de suspirar cuando lo veía o pensaba en él...simplemente todo lo que hacía le recordaba lo mucho que lo amaba. 

Pero de cualquier forma nunca se dio cuenta. 

~~~~~

Keii entro en silencio al departamento de Shige. Tenía la llave, por si Shige la perdía pero ese día decidió usarla. No le gustaba invadir el espacio personal de Shige, pero todo el día se quedo preocupado por él. No le llamo por no insistirle, y porque si de verdad tenía resaca lo haría sentir mal. En el fondo solo deseaba encontrarlo dormido o viendo alguna película en la sala. 

Todo estaba oscuro, "seguro sigue dormido, ese Shige". Pero la habitación y el sofá estaban vacíos. La cama era un desastre, todos los cojines y sabanas estaban revueltos o tirados a los costados. "O tal vez salió" pero su móvil sonó en la sala y recordó que la puerta no tenía pasador, por lo que Shige estaba ahí seguramente. El baño, los pasillos, hasta su cuarto oscuro estaban vacíos. 

Keii entró a la cocina, de nuevo parecía vacío el lugar pero tanteando sobre la encimera había algo. Keii volteo la taza y mojo el puño de su camisa azul. La luz que se filtraba por las ventanas iluminó el frasco de pastillas, que alertó a Keii. "Shige dime que no..." Encendió la luz, brinco la encimera y ahí estaba un palido y calmado Shige. Su blanca piel contrastaba con lo azul de su cobija en la cual yacía envuelto en el suelo, se veía relajado e inexpresivo. Tenía mucho tiempo que no lo veía tan tranquilo.

 — Maldita sea ¡SHIGE!— lo sacudió y nada, conservaba la misma expresión — ¿Que te tomaste Shige?— sintió ganas incontrolables de llorar porque eso podía significar que había perdido a su mejor amigo. Keii tomo el frasco para ver que rayos se había tomado. De los nervios, el frasco de cristal se cayó y estalló en miles de pedacitos en el suelo. Todo era azul: el cristal, las pastillas. Aun así levanto la parte unida por la etiqueta, eran somníferos y el frasco estaba casi vacío. — Dime que no te tomaste todos estos...por favor— tomo su celular mientras marcaba el número de emergencias, seguramente ya era demasiado tarde. Las lagrimas de un atormentado Keii caían sobre los pedacitos de cristal del frasco. Se puso en cuclillas y comenzó a sollozar. — Shige no me dejes por favor, no me hagas esto— oprimió el botón para marcar el número hasta que sintió que alguien sollozaba tras de él.

— Te juro que solo me tomé 2...no llores Keii— el aludido cerro su celular y lo arrojo para girarse a ver. Pensó que su cabeza le jugaba una broma bastante cruel pero ahí estaba Shige de pie tallándose los ojos, medio adormilado y con su cobija a los pies.
— SHIGEAKI ESTAS BIEN— Keii lo abrazo y lloro en su hombro. Shige lo imitó. Ambos estaban asustados, sin saber qué ocurría.

— ¿Por qué lo hiciste? Pensé que estabas...muerto

— Si me quedaba despierto iba a llorar todo el día, me obligue a tomarlas para poder dormir un largo tiempo pero antes de darme cuenta de algo, caí inconsciente hasta que me sacudiste y te escuche llorar— trato de controlarse para poder hablar y abrazo a Keii de nuevo. — También quería darte las gracias por todo, siempre estas cuidándome y preocupado por mí. Nunca he podido decirte lo mucho que te quiero, y que te agradezco todo esto que haces por mí

— Tonto, no tienes que agradecerme nada de esto. Te lo dije en la mañana, voy a estar siempre contigo pase lo que pase, eres mi mejor amigo y nunca te dejaré.— ambos tenían los ojos rojos y estaban apenados. 

Shige lo había decidido, quería iniciar una nueva vida, donde su felicidad no estuviera atada a un sueño. Un sueño sobre esa persona perdida en su memoria, fabricada por su nostalgia y romantizada por su corazón roto.

sábado, 7 de mayo de 2016

Flower, capítulo 5.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor:  Feliz cumpleaños Viri ❤ espero disfrutes esto :'v
Gracias por sus coments *casi siempre en Wattpad lol* los amo

5. Eres liberado a ese mundo fuera de la realidad.

Los pasos de Hyde y toda su corte resonaban por el pasillo. Por más tranquilidad que pidiera, e incluso les exigiera, a todos su seguidores mas fieles no les importaba. "Te seguiremos hasta el mismísimo infierno de ser necesario Hyde"
Algunas veces era molesto y Hyde acababa expulsando a todos, pero realmente los apreciaba. Yasu, Daigo, Anís, Megumi, Masae, Ayumi y Hiromi eran bastante leales a la persona que les salvo la vida mucho tiempo atrás. Él único que recientemente había cambiado su comportamiento, de un niño dulce agradecido a un adolescente malcriado y rebelde, era Jin. Hacía tiempo que no se le veía desfilando por los pasillos de la casa ni molestando a Ayumi como acostumbraba.
Hyde estaba bastante intrigado por su comportamiento, no lo veía como un traidor ni como alguien peligroso, de cualquier forma así como lo había salvado podía destruirlo, aunque Hyde no era la clase de hombre cruel, insensible y ambicioso que mucha gente creía que era. Estaba preocupado por él y quería saber sí tenía forma alguna de ayudarlo porque sabía que era demasiado orgulloso como para pedirle algo.
El salón en donde atendían asuntos importantes (la verdad pasaban ahí mucho tiempo por lo cómodo que resultaba) tenía el piso de madera y grabados bordados de flores y murcielagos por todos lados sobre el fino tapiz de tela satinada. Hyde había trazado algunos kanjis, probablemente con significado mágico, para ahuyentar a los malos espíritus. Hiromi y Megumi habían agregado varias mariposas moradas para que no fuera tan tenebroso; estaba casi en la penumbra y los pasos rechinaban sobre el piso de madera.
En el centro de la habitación, había un espejo de agua que reflejaba todas las constelaciones que había pintadas en el techo pero en el agua flotaban diferentes tipos de flores en el lugar donde estaban las estrellas; magnolias, fresias, rosas, no-me-olvides, orquideas, lotos, eran tantas y tan coloridas que resultaba un magnífico espectáculo a la vista de todos los presentes. Esto simbolizaba el equilibrio entre el el cielo y la tierra, y cada cierto tiempo aunque las estrellas seguían brillando, las flores morían lentamente. - ¿Por qué no haces nada para evitarlo?- preguntaba siempre Jin a lo que Hyde respondía - Ni siquiera yo puedo hacer nada contra la muerte, y no lo haría porque ademas de alterar el equilibrio estoy convencido de que hay algo mejor mas allá
- ¿Te dejarías morir?- Jin era bastante insistente, - Si, de ser descubierto mi egoísmo aceptaría la muerte sin protesta alguna.-
"- ¡Tetsu corre! Sí no llegamos hasta dónde las estrellas, nos mataran a ambos...
- Ya no puedo seguir corriendo, además siento que voy a morir- Tetsu se dejó caer ahí mismo, Hyde se giro a mirarlo angustiado. Correr por el bosque de espinas a él no le causo daño alguno pero a Tetsu si, estaba herido de muerte. Hyde lo abrazó fuertemente con una mano y con la otra buscaba algo en su bolsillo. Estaba ahí tal como esperaba, pero nunca pensó usarlo y menos contra el amor de su vida.
- Tet chan, ¿tu me quieres de verdad?
- No es momento para que me preguntes eso, me voy a morir...pero claro que te quiero, te amo a decir verdad. Me sorprende que no lo creas después de todo esto- con sus últimas fuerzas sonrío, pero se llevo las manos al brazo donde las heridas eran profundas. - No lo digo porqué no te creo, lo digo para saber si después de esto podrás perdonarme.
- No tengo ni tendré nada por lo cuál perdonarte, te amo y es lo único que sé.- la mueca de dolor en su cara obligó a Hyde a actuar rápido. Sacó de su bolsillo una daga dorada, con un grabado en la empuñadura de marfil. - Yo también te amo...de una forma egoísta y horrible, por eso te pido que me perdones por lo que voy a hacerte- Hyde lo apretó con fuerza contra su pecho para después clavarle la daga. Tetsu, al sentir como atravesaba su piel, se quedo rígido y se sintió morir lentamente en los brazos de Hyde. Este dejó que las lagrimas cayeran por su rostro, pero no se detuvo hasta que dejo de sentir el pulso de Tetsu.
Trazó en el piso, con su sangre, su sello mágico, que brillo en su espalda con un rojo resplandor. Arrojo la daga al centro mientras pensaba en lo mucho que lo amaba y lo necesitaba, no se detuvo a pensar sí estaba bien o mal solo se aferro a ese sentimiento y su necesidad de ser amado también.
Y al final, lo logro. Entré rosas rojas, el alma de Tetsu apareció recostada en el suelo. Su semblante era de total tranquilidad, incluso parecía que sonreía ligeramente. - Perdóname por condenarte a la eternidad...a mí lado- lo libro de estar atado a un cuerpo material y libero su alma, a cambio de todos sus preciados recuerdos. Lo único que quedaba en la vida de Tetsuya era Hyde."
Todos tomaron sus lugares en el salón, menos Jin. Hyde pudo verlo robarse una de las flores del jardín de Ayumi a través del espejo de agua; una camelia blanca como significado de amor eterno y puro. - Así que esta enamorado, eso es todo- Hyde miro entonces a Ayumi, quien se encontraba arreglando las trenzas multicolor de Masae, - parece que se le romperá el corazón a alguien-.
Hyde los dejo estar tranquilos el resto de la tarde, ahora que Tegoshi estaba en la tierra algo le decía que no podrían volver a relajarse de esa forma. "Todos pagáremos ese día" las palabras de Tackey resonaron en sus oidos. - ¿Estas bien?-
~~~
- ¿Cómo piensas llegar hasta Massuda?- Uchi y yo estábamos desayunando, él es un gran fan de la comida por lo que veo. Saque del bolsillo de la sudadera gris (aprendí el nombre de muchas cosas gracias a Hiro) que me prestó la tarjeta que aquel chico castaño me había dado. Hiro se atraganto al ver el nombre; tenía razón, era alguien bastante importante para los humanos - ¿Cómo demonios conociste a Koyama si llevas menos tiempo que yo en la tierra?- Hiro estaba realmente asombrado pero había muchas cosas que yo no comprendía aún. - Justo el día que caí a la tierra, lo hice tan mal que aterricé a la mitad de la calle y casi me atropella- había una sonrisa en mí rostro al recordar su cara preocupada. - Tu sí que tienes suerte Tego, seguramente él debe conocerlo...pero antes vas a tener que explicarle toda la historia, no creo que te lleve de buenas a primeras, o ¿no te pidieron de requisito conseguirte aliados?
- Sí lo hicieron
- ¿Ya ves? Hay dos posibilidades: que te crea y te ayude o que crea que el golpe te afecto y te lleve a terapia.- Hiro seguía metido en su comida mientras me hablaba, no podía ser que mi amigo me dijera esas cosas. Notó mi expresión seria y agregó - Ah pero, según todo el mundo Koyama es muy amable y paciente así que es seguro que te ayude...puedes decirle que quieres ser modelo o algo así-.
Hiro y yo salimos de la casa.
- ¿Estarás bien? ¿Sabes regresar?
- No sé regresar, pero puedo olerte a kilómetros de distancia, me guiaré por eso~
- Vaya, eso no me lo esperaba pero de acuerdo, vete con cuidado y toma esto- Hiro me tendió una piedrita transparente que brillaba, - sí te sientes en peligro tírala con fuerza al suelo, se romperá y yo sabré que me necesitas- lo mire bastante feliz antes de saltar a sus brazos y darle un beso en la mejilla - ¡Muchas gracias Hiro! Realmente te quiero- me alejé corriendo mientras él me miraba sorprendido. - Me alegra saber que ya no desconfía de todo como cuando llego-. Que agradable era Hiro realmente, ojala Koyama Keiichiro fuera como él.
Y así llegue a las oficinas donde Keiichiro trabajaba. Me acerqué a un teléfono público y marque su número, la voz que me contestó sonaba como la de un niño asustado no como la de un hombre maduro en sus 30s. - ¿Shiiiiige eres tú?
- ¿Eh? ¿Qué? A decir verdad soy Tegoshi, pero creo ya no me recuerdas.- Me reí bastante por su lindo tono. - ¿TEGOSHI? CLARO QUE TE RECUERDO ¿QUÉ PASÓ? ¿ESTÁS BIEN?- ahora sonaba preocupado - Si si, estoy bien. Estoy afuera del edificio donde trabajas, quería pedirte tu ayuda con algo...no sé a quien mas recurrir- no quería sonar como sí me aprovechará de su amabilidad. Un silencio incómodo se formó hasta que gritó - Okai san, por favor cancele todas mis citas de esta tarde, tampoco me pase llamadas a menos que sea Kato kun, por favor- luego se dirigió a mí, - Tegoshi, no te muevas de la entrada te busco en un instante allá abajo-. Y colgó.
No tarde mucho en verlo salir del edificio, mientras yo descansaba en la jardinera. - Lamento la demora Tegoshi...¿Esta bien sí te llamo sólo Tego?
- No te tardaste nada y claro que esta bien, te agradezco el haber venido a ayudarme.
- Te dije que te ayudaría sin pensarlo, tu puedes llamarme Keii a mí- se sentó a mi lado, del lado dónde el sol no lo alcanzaba pero a cada movimiento inhalaba su aroma. Siempre pensé que todos los humanos olían igual pero no, Keiichiro se destacaba de todos los otros que pasaban a mi lado en ese momento.
- ¿Para qué quieres mi ayuda?- sonreía muy bonito también, me sentí nervioso al imaginar que tal vez no me creería. - Lo que te pediré no es tan descabellado, pero la razón si que lo es- antes no lo miraba a los ojos pero ahora si - Quiero que me ayudes a llegar a Takahisa Masuda, el diseñador famoso
- ¿Eso es todo? Adivinaré ¡Quieres ser modelo!- negué lo dicho por él, que se quedo un poco confundido - Mira Keii, necesito que me escuches y me creas. Te aseguro que estoy bien de la cabeza y lo que te contaré es real, ¿de acuerdo?- movió la cabeza para decir que si, se veía como un niño. - Yo...yo no soy humano. Si, estoy seguro de lo que te digo; yo soy un espíritu, no tengo una función definida por mi "mal comportamiento" pero puedo ayudar a las flores a florecer, y tengo una voz con poderes especiales pero bueno, te pido que me ayudes a llegar a Masuda porque me enviaron a la tierra para demostrarle que puede vivir sin amor el problema es que cuando llegue a la tierra me tope con otros tipos que aseguran yo soy parte de una leyenda donde mi alma está divida y otra persona tiene la mitad por lo que debo encontrarla pero si me enamoro me van a destruir, ¿comprendes?
- La verdad...suena muy extraño todo esto
- Ya lo sé, necesito ganarles el trato y demostrarle a Masuda que está equivocado, pero mientras estoy aquí necesito ayudar a mi otra mitad para que no le hagan daño sí lo encuentro y me enamoro de él- Keii no decía nada, solo me miraba fijamente. Luego añadió - Supongamos que te creo la historia pero ¿cómo se que realmente eres un espíritu, y que eres bueno y no me dañarás?- de nuevo lucía como un niño asustado. No se me ocurrió nada mejor y menos peligroso, metí la mano a la jardinera y desenterré una planta pequeña cuyas flores eran botones muy pequeños todavía. Se la puse a Keii en la mano - Solo te pido que confíes en mí- me concentré, mi muñeca comenzó a brillar y yo sople a las flores, las cuales se fueron abriendo poco a poco hasta dejar ver su hermoso color lila. - Tu viste que las tome de la jardinera y no hice trucos raros- le mostré mi sello mágico sobre el cual deslizó sus dedos como si tuviera miedo. - Desde que te vi, supe que había algo especial contigo, voy a ayudarte Tego- me dijo después de un rato, volvió a sonreír y yo lo abracé - Muchas gracias por confiar en mí Keii
- Solo explícame bien eso de la otra mitad y tu existencia material o algo así.
- Ah, de cumplir con mi misión me regresarían un cuerpo humano y podría vivir aquí, pero si fallo me aniquilarán. Lo de la otra mitad no estoy muy seguro aún, se supone que es porque un chico y yo nacimos con la misma alma pero dividida por lo que al juntarnos nos completaríamos y no sufriríamos por amor nunca, lo que vuelve tu alma inútil en el otro mundo. El problema es que la persona que sabía la verdad se llevo todo con él al desaparecer y yo no puedo dejar que le hagan algo a mi otra mitad.
- ¿Crees que esa persona esté escondida entre humanos para protegerse?
- Podría ser, dicen que tuvo dos hijos con humanos sobre los que pesa una maldición pero no sabemos quienes son...
- ¡Tal vez escondió la información en un libro! Mira, no muchos humanos entenderían, o lo tomarían como algo fantasioso por lo que pudo haberlo escondido en un libro de este mundo- al parecer Keii si creía en mí, y no tenía miedo ni amenazaba con matarme como me dijeron eran todos los humanos, él quería ayudarme realmente. - Yo no soy un graaaaan sabio de libros pero conozco a alguien que nos puede ayudar ¿Esta bien?, ah y cuenta con que vamos a ir a ver a Masuda, solo tengo que averiguar cuando estará libre- tomo de la bolsa de su saco un celular, la persona al otro lado de la línea le contesto rápido. - ¿Sí? ¿Eres tú Keii?
- ¡Te lo dije! Sobre que encontré a alguien especial el otro día
- ¿De qué hablas?
- ¿Crees que podrías ayudarnos a buscar un libro?
- ¿Ayudarnos?... seguro, hoy es mi día libre así que puedes venir
- Te quiero Shige, ahí estaré- Keii colgó antes de tomarme de la muñeca corriendo para ir al estacionamiento por su auto. - Dijo que sí, nos espera hoy mismo- me detuve, cosa que lo confundió. - Muchas gracias Keii, por confiar en mí
- Ya habrá tiempo para agradecerme, ¡corre!-
"Hiro no rompí la piedrita, espero sepas que estoy bien" no deje de correr, voy a salvarlos a todos. A Massu, a Hiro, a Erina y mi otra mitad.
¡NO VOY A FALLARLES!

viernes, 6 de mayo de 2016

Monochrome Frame, capítulo 1

Sinopsis: "Tu voz, tus palabras resuenan cerca y tiemblan. Mis recuerdos se detienen allí." 

Shige, por el trabajo de su padre debe mudarse otra vez; en Yokohama conoció a dos personas muy importantes para él, pero perdió toda forma de contactarlos. Uno de ellos era su primer amor. Años después vuelven a encontrarse y cuando parece que podran estar juntos al fin, Shige sufre un accidente que lo deja amnesico, haciendole obsesionarse por la persona equivocada. Tras una larga busqueda Shige se da cuenta que se equivoco...demasiado tarde.

¿Quién será la persona a la que Shige realmente amó? 

Pairing: Tegoshige, Ryotego, Shigekame. 

Género: Angst, Romance
R: 13+
Advertencias: Tegoshige, amnesia y muuuucho drama. 
Notas del autor: Fanfic con dedicatoria a Viri (੭*ˊ꒳​ˋ)੭♡ gracias por darme animo cuando lo necesito; te quiero~~ 
Y bueno, esta de más decir que otra vez es Tegoshige #SorryNotSorry pero esta vez es con final triste *al rato, capítulo nuevo de Flower UuU*
Por cierto, las cursivas son los recuerdos del personaje que narra en ese momento. 

Shige cortó el listón rojo entusiasmado mientras las personas afuera del Laforet Museum aplaudian y gritaban. Los reflectores estaban pendientes a cada movimiento suyo, se alegro de que la inauguración no durará mucho. No era la primera vez que lo hacía, ya se había vuelto todo un fotógrafo reconocido y sus exposiciones llamaban la atención de todo publico. Vio entrar a muchas chicas en edad de secundaria y preparatoria a quienes agradeció su visita y ellas se alejaban emocionadas. La exposición duraría ahí aproximadamente 3 meses ahí, y si recaudaban mas de lo esperado podía extenderse más tiempo. Eso sucedió con su exposición pasada, Shibuya Luminescent, que demostró que Shige era más que un novato con suerte.

— Dime que no me he perdido de nada interesante...

— Solo ver a tu mejor amigo cortando el listón de inauguración pero no te preocupes, puedo perdonarte si aparezco en tu noticiero con una buena reseña— Keiichiro, su mejor amigo, se acerco a felicitarlo también. — Sé que te has esforzado bastante Shige, pediré que hagan un reportaje desde aquí; por cierto, ¿no fue duro volver a Yokohama para terminar "Monochrome Frame" después de tanto tiempo?

— Mas que duro fue bastante nostálgico, no recordaba muchas cosas y ya casi todo ha cambiado, pero si te refieres a que sí no lo vi a él, no. Es como si hubiese desaparecido. — Keiichan no insistió y recorrió toda la exposición junto a él, sabía que en el fondo si era difícil contar la historia de su primer amor a través de esta forma. 

"— ¿No te sientes solo?— una chica con el cabello negro, bajita, se sentó junto a él — Nunca he visto que hables con nadie de la clase, ellos dicen que es porque eres un engreído— Shige la miró inexpresivo. Efectivamente, no quería hablar con nadie ni que ellos le hablaran a él, seguramente un día de la nada su padre volvería diciendo que se iban a Osaka así que no valía la pena esforzarse en hacer amigos para tener que dejarlos al final. — No soy un engreído pero no quiero hablar con nadie. No falta mucho para tener que volver a mudarme y no me gustan las despedidas.— seguramente ella entendería y se alejaría después de ello pero no lo hizo, abrió su bento y se quedo junto a él. — Yo soy Kamei Eri, soy de Tokyo pero mi padre cree que el dinero aquí rinde más, supongo nunca me mudaré...

— Yo me he cambiado de ciudad muchas veces por eso es que ya me canse de todo esto...ahora cuando me vaya tendré que despedirme de ti, no puedo ignorar a una chica como tú, tsk. 

— ¿No vas a despedirte de él? Deberías dejar de ignorarlo también.— Eri le sonrió con los ojos cerrados, ella transmitía felicidad y tranquilidad por eso Shige no se alejo corriendo de ella. — ¿Dejar de ignorar a quien? Me la he pasado ignorándolos a todos, en especial a tu amiga la que deja notitas en mi mesa. 

— ¿Sayumi?— Eri se cubrió la cara mientras reía — No hablo de ella, hablo de que deberías dejar de ignorarlo a él— señalo a un chico con cabello negro, no muy alto pero que jugaba soccer muy bien y que Shige conocía bien pues cada clase de deportes lo molestaba por no saber jugar. — ¿Por qué debería dejar de ignorar a alguien tan molesto como Tegoshi? No es mi culpa ser malo en los deportes, me esfuerzo pero él no...

— Tus ojos no reflejan eso. Cada vez que lo miras hasta yo me enamoro, un brillo nunca antes visto aparece en tus ojos, luego él voltea y en el minuto en el que sus ojos se cruzan es como si los fuegos artificiales de un festival estallaran frente a mí— Shige se le quedo mirando como si hubiera dicho la cosa más rara del mundo. No era eso. Eri estaba en lo cierto, sin saber la razón, Kato estaba realmente interesado en Tegoshi. No le importaba que lo molestara cada vez que fallaba pateando el balón o porque corría muy lento, en el fondo estaba feliz por hablar con él solo que no podía dejar que alguien mas lo supiera. — ¿Tu le ayudas a tu amiga a escribir esas cartitas raras verdad?— ella tomo sus cosas y se levanto, antes de irse se giro a verlo — ¿Quieres que volvamos a casa juntos?— Shige asintió; era inútil, ya había creado un lazo con Kamei." 

 Esos tipos realmente estaban equivocados ¿verdad Shige?—

— ¿Eh? Ah sí, lo creo también— Keii se le quedo mirando, no podía engañar a su mejor amigo que sabía esa noche Shige estaba ausente por todo lo que significaba para él esa exposición. Maru y su novia Airi acompañaron a Shige y Keiichiro a celebrar el éxito que tuvo la exposición en su inauguración, además de felicitar a Shige. Los cuatro pasaron un rato bastante agradable, sacando a Shige de su mundo un rato cosa que Keiichan agradeció bastante pues esos últimos días había sentido a Shige un poco triste. 

— No deberías beber tanto Shige, te pondrás mal— Keii le dijo por lo bajo, — No te preocupes, estoy bien—. 

Ryuhei y Airi tuvieron que retirarse temprano por un compromiso que tenían al día siguiente.

— Sabía que lo harías bien Shige, siempre estoy animándote desde lejos— Maru hizo una seña graciosa picando sus ojos y luego los de Shige. — No te creas esas críticas sin sentido, eres bastante talentoso— Airi lo abrazó, al parecer ambos notaron que algo andaba mal, solo que no sabían que era a diferencia de Keiichiro. 

— Maruyama san, Taira san, fue todo un placer conocerlos ustedes son realmente encantadores, espero nos veamos de nuevo— ahí estaba Keiichan con todas sus formalidades a pesar de que Airi y Maru insistían "cualquier amigo de Shige chan es amigo nuestro también". — Déjalos ya Keii— Shige le dio un codazo a Keii, cosa que hizo reír a Airi, quien tomo la mano de Maru y abandono el lugar.

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Ryo le abrió la puerta del Infiniti Fx50 dándole también la mano para que bajará sin ningún problema. — ¿Estás bien? ¿No tienes frío?— dijo mientras Tegoshi bajaba lentamente del auto, — Tranquilo Ryo-chan, siempre te preocupas demasiado por mí...

— Como no me voy a preocupar si tú eres lo más importante para mí— Ryo lo abrazo con fuerza y revolvió su cabello con amor, Tego se recargo sobre su hombro ya que no era mas alto que él. Primero se dejo hacer sin resistirse o corresponder, pero luego él también recorrió la espalda de Ryo con sus brazos y lo abrazo. 

Ryo estaba más que feliz con eso, sabía que Yuya aun extrañaba a su primer amor, pero no se daría por vencido porqué sus sentimientos por él no cambiaban sin importar cuantas veces llorarás o le dijera que lo dejará sólo. Había cambiado mucho porque quería salvar a Tegoshi, jamás repetir lo que vio en la playa el día que lo conoció. — Te quiero Ryo-chan, vayamos adentro.— Le dió la mano mientras subían las escaleras de aquel lujoso restaurante.

Cuando ellos se disponían a entrar al lugar, dos hombres altos iban saliendo. El de cabello castaño repetía — Ya cálmate, al parecer el alcohol si se te subió esta vez

— Estoy bien Keiiiiiiiiiiichaaaaaaan— arrastraba las vocales en las palabras y tenía la cara ligeramente roja. Él de cabello negro se choco contra Tegoshi, que aunque seguía agarrado de la mano de Ryo, se tambaleó un poco. El castaño se volvió para disculparse con él con una reverencia, le dio un codazo al otro —Shige discúlpate ahora 

— Ah sí, lo siento— no hizo una reverencia, solo se dio la vuelta y se alejo de la escena. Su acompañante se disculpó de nuevo antes de correr para alcanzarlo.

— ¿Shige?— Tegoshi pregunto al verlos como se alejaban. No podía ser él, ¿o sí?.

— ¿Que dijiste Tego? 

— ¿Ehh? Nada, vamos rápido creo el frío comienza a afectarme—. "Shige" era lo único en lo que podía pensar.