Sinopsis: No es
posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J
había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno
podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro
mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing:
Tegoshige
Género: Angst,
RP, AU, Romance
Advertencias: Mi OTP
otra vez xD
Notas
del autor: Antes de que me maten este es un fanfic viejito que empecé y
deje abandonado mientras escribía Smile maker xD esté si verá su final pero no
por ahora, lo rescaté del antiguo Tumblr que tenía con una amiga pero que desconfiguré
y ahora debo postear aquí.
Douzo~
1. Una flor es demasiado frágil
para ser como tú
“¿Otra
vez él? Lo veo cada noche en mis sueños.
Es
rubio y apuesto. Ahora se está transformando en un niño. ¡Ese soy yo! ¿Por qué
él no puede estar conmigo? Es pequeño yo puedo cuidarlo y también puedo
cuidarme a mí.
Este lugar es extraño, pueden oírse susurros y está lleno de
flores alrededor de ese niño y mi "otro yo”.
Ese
“yo” que está ahí…yo también fui así de pequeño. Se están tomando las manos, y
el que antes fuera rubio ahora está llorando. Me acerco lentamente a él. Pongo
mi manos sobre sus hombros, para que me digan que está pasando, pero mi “yo” me
está mirando enojado.
─
¡Tú te lo llevaste, seguro que por tu culpa ya no podré verlo nunca más! ─ mí versión anterior dejo al otro niño ya medio inconsciente en el piso, se levantó
y me intento golpear, pero al tocarme todo desapareció.
Este
lugar es más extraño aun.
Se puede ver un aura rosa siendo envuelta por una
verde sobre un cerezo. Estoy de rodillas en el piso con el chico rubio entre
mis brazos. Cuando el aura se posa sobre el puedo ver su semblante de dolor. No
sé quién sea pero estoy apretándolo fuerte y mi pecho arde. No quiero perderlo,
aunque no sé quién es él, me importa y mucho.
Esa
extraña aura rosa está cubriendo todo su cuerpo, el aura verde viene de mí pero
ya no hace nada. ─Quédate conmigo, estoy solo─ le digo. Pero puedo oír un
pequeño suspiro antes que las flores del cerezo le caigan encima, cambiaron de
rojo a rosa. Sus ojos me miran insistentemente antes de que todo este oscuro
otra vez.
Ya solo veo mi aura verde y entre
mis brazos, su cuerpo sin vida; poco a poco va fundiéndose con las flores. El
chico que ame se ha convertido en un montón de flores inútiles para mi corazón
enamorado.
☆★☆
Me gusta cuando la mansión esta
callada.
El resto de “los habitantes” son unos idiotas. Cada mañana se
despiertan a dar gracias a J-san por haberlos creado; yo no le agradezco nada,
lo odio.
A pesar de estar alejado lo más posible del resto siempre terminan
despertándome con sus tonterías. Nunca seré “perfecto” como ellos afirman
ser…más bien, piensan que son.
Puedo
presumir de un corazón privado, como les dicen aquí. No sé dónde es ese aquí…no
sé que soy ni donde estoy, pero una mañana desperté aquí, sin vida y triste.
J-san
me contó todo.
Yo
no tengo un alma completa, tengo la mitad porque nací compartiéndola con otro
chico. Eso de la otra mitad si podía aplicarse en mí y ese chico.
Las
personas así no deben existir. En el mundo humano mientras más sufras, podrás
ser mejor en “otro”. No querían que ni yo no ese chico nos encontráramos nunca,
que fuéramos felices completándonos; lo mejor que pudieron hacer, según ellos,
fue borrar mi existencia material. Así, al no haber otra mitad, el otro estaba
completo.
No
me creo que haya sido solo por eso.
Salgo de mi habitación y cruzo
por el pasillo. No me preocupo en abrir puertas porque puedo atravesarlas, pero
el piso de madera rechina a cada paso que soy. Escuche que la ropa que uso en
el mundo material se llama kimono, y siempre me molestan porque elegí uno de
chica. Aquí no hay chicas. Las he visto en la otra dimensión pero nunca he
hablado con una. No me interesa, todos aquí son iguales y ellas siempre
agradecen a un tal T-san.
Llego al final del pasillo y
corro la puerta. El sol brilla y me lastima los ojos, así que rápidamente me
aproximo a la fuente. Cierro los ojos y meto la mano en el agua, me gusta la
sensación de calidez que te deja viajar de dimensión en dimensión.
Estoy en un lugar tranquilo y
oscuro ahora. Solo hay un árbol casi seco, aún le quedan la mitad de flores.
Debe ser el árbol de la vida de algún insignificante humano, pero yo vengo aquí
porque es callado y hay una persona a la que quiero ver. Pongo mi mano sobre el
agua y aparece el al instante; como siempre ésta suspirando y verlo me saca una
sonrisa, pero hay algo que odio de él…
─ ¡Tat-chan, ohayou!
─ ¡Ahh! Massu, ohayou ─
Ese
chico Massu, es la persona que todos los días vengo a ver. No, no es que me
guste ni nada de eso pero quiero protegerlo y hacerle entender que ese Tat-chan
no es para él.
¿Qué
porque lo digo? pues verán, Tat-chan sale con Junno, uno de los amigos de
Massu; y el mejor amigo de Massu es Maru, quien lo ama en secreto, pero no sabe
que no es correspondido.
Massu
está esperando que un día Tat-chan se dé cuenta que en realidad ama a Massu y
no a Junno…lo más gracioso de todo es que Maru los alienta a estar juntos, sin
saber de los verdaderos sentimientos de Massu, quien no hace nada para que
Tatsuya sepa de sus sentimientos, que absurdo ¿verdad?
Y
esto pasa todos los días.
─
Que estúpido, pensar que algún día Tatsuya lo amara de la nada, ese Massu…si
tan solo pudiese ir a la Tierra yo…─ estaba pensando en voz alta pero alguien
me interrumpió, alguien que odiaba y cuya sola voz me hacía estremecer de
coraje.
─
¿Si pudieras ir a la Tierra que pasaría, Tegoshi? ─ era J-san. Suspiré
pesadamente. ─ Si yo pudiese ir a la Tierra le mostraría a Massu que no
necesita sufrir por Tatsuya, que Nakamaru tiene mucho amor para darle y…
─
No puedes interferir en el amor, tal vez seas un ángel pero no puedes cambiar
eso, ni siquiera yo puedo hacerlo.
─
Un ángel… ¡claro que si puedo demostrárselo, que se dé cuenta que su Tatsuya y
Junnosuke son felices, e incluso puedo demostrarle que no necesita nada de amor,
que puede estar bien solo! ─ J-san me miro y se rió fuertemente antes de
hablarme de nuevo.
─
Tegoshi, Tegoshi, Tegoshi… ¿quieres probar eso en realidad? ¿Sabes de quien es
este árbol de la vida? ─ me dijo con cierta actitud fanfarrona, ─No y no me
importa- le respondí.
─
Deberías pensártelo más muchacho…te daré la oportunidad de ir a la Tierra con
una misión: vas a demostrarle a ese chico que no necesita amor, si puedes
probárselo y él te cree, yo te daré un cuerpo y podrás existir en el mundo
material como lo hiciste hace mucho tiempo, de lo contrario perderás tus
poderes y tu existencia aquí e iras a parar a la nada
─ ¿Y eso es todo? ─ me sonaba muy
fácil, ─ ¡No! tendrás que hacerte de amigos humanos también a quienes deberás
contarles tu verdadera identidad, pero si llegas a toparte con tu “media
naranja” y te enamoras te enviare a ser sirviente de Nishikido para siempre…y si
él lo decide podrá destruirte ─ aquello ya tenía su chiste, ¿Cómo le contaría a
alguien que soy “un ángel”? lo de no enamorarse, creo que eso podía evitarlo,
aquí hay muchos que son pareja pero yo solo lo evito así que estoy solo, solo
puedo confiar en Nino pero no siento amor por él, y aunque lo sintiera el ama a
un humano llamado Jun así que no llevo las de ganar.
Me quedo pensándolo un
momento…odio mi existencia aquí así que no me importaría desaparecer y yo no le
temo a Ryo… ─ ¡Acepto! ─ Y le extiendo mi mano a J-san. Él sonríe, y moviendo
su mano me hace desaparecer de ahí.

