miércoles, 16 de septiembre de 2015

Regla #2: solo no te enamores de alguien a quien puedes perder (última parte)

Titulo: How to be a heartbreaker
R-17
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"

Advertencias: Lemon, o intento de en este capitulo mas ooc de lo normal. 

Uchi abrió despacio la puerta del apartamento para no molestar a nadie, pero al igual que cuando no quiso interrumpir, termino chocándose con todo lo que pudo. De pronto la lampara se encendió y una silueta lo miraba fijamente. La persona acariciaba un gato y no apartaba la mirada de él; era Koyama.

─ Uchi-kun, ¡es la 1 am y tú llegando recién! Estaba realmente preocupado por ti...─ Hiroki soltó una risita y corrió hasta el mayor, y lo abrazó. Le era difícil creer que aquel tipo que difícilmente le conocía hiciera eso por él, entendiendo que Keiichiro realmente le tenía apreció, por lo tanto merecía saber la verdad; verdad de la cual Uchi ya no estaba para nada seguro gracias a su encuentro con el chico afuera del concierto. Era obvio que no era solo "un amigo mas" de Ryo.

Si fuera solo su amigo no tendría razón alguna para ir y llorar en una canción de amor, eran escasas las probabilidades de que el chico estuviera enamorado de Ryo pero este siguiera esperando el regreso de Uchi. Eso volvía mas complicado todo porque él había vuelto para ponerle un final definitivo a la historia, incluso si Ryo no lo perdonaba jamás sabía que sería lo mejor, porque tal vez no lo había comprendido antes.

─ Entonces cuéntame cómo te fue el concierto, ¿encontraste a tu amigo?─ la voz del mayor lo saco de sus pensamientos, Keiichiro ignoraba todo lo que realmente había sucedido entre él y Nishikido, ya que solo le había contado que eran amigos desde la infancia pero él se había mudado muy joven y perdieron todo contacto.
─ Si y no, en realidad, hay algo que quiero que escuches.─

"Yo tenía unos... ¿6 años? Bueno, era realmente joven cuando lo conocí. Él es dos años mayor que yo pero siempre fue más bajito. Recuerdo como era constantemente molestado por eso.

También recuerdo su gran legua venenosa, podía ser tan honesto que te hacía llorar.

A pesar de todo eso, a mí siempre me considero alguien especial y es que en ese entonces yo era un niño y no sabía que el amor era parecido a una ruleta rusa; o me hería a mi o a él.

Por desgracia, o fortuna, no lo sé...pero le toco a él.

Crecimos juntos, nos entendíamos y fuimos enamorándonos más y más poco a poco hasta terminar completamente embobados uno en él otro pero claro, ¿a los 14 años que puedes saber del amor? Ninguno de los dos dijo nada realmente hasta que yo me atreví a hacerlo como las chicas de mi clase en el festival de verano."

A pesar de que en ese instante rió, su voz comenzó a quebrarse un poco, quizá por la melancolía y por ser la primera vez que contaba aquello que se había esforzado en olvidar, pero el no era la clase de persona que olvidaba que hirió a quien mas había amado.

"No dije ni una palabra, simplemente lo bese y él me beso también, realmente ya estaba cansado de que él aparentará querer a alguna de las chicas con las que salía pero en el fondo yo sabía que él único en su corazón podía ser yo.

Soy al único al que protegía y veía de esa manera, sin importarle alguna vez que ambos fuésemos hombres. Por eso me sentía tan bien cerca de él. Cuando cerca del templo nos quedábamos horas mirando el cielo juntos y él me abrazaba de la manera más tierna posible, fue cuando me di cuenta de que estaba conociendo el amor y la felicidad, y me pregunté si todo aquello podía durar para siempre realmente. Pero no. Y el culpable de aquello fui yo.

Todos sabían los que había entre Ryo y yo, incluso mi madre que hasta ahora creo fue a quien más herí con mi egoísmo; pero había una persona celosa de toda esa felicidad. Esa persona logro engañarme, tratando de probarme que eso no es lo que yo quería y terminamos juntos de alguna forma. Todo porque fui un tonto y le creí y así, unos días antes de San Valentín ella dijo que iba a tener un bebé ¿Que podía hacer ante eso? Yo tenía planes para estar con Ryo ese día y sin embargo terminé huyendo con ella a Tokyo.
No le dije nada de mi paradero a nadie, mi madre lo supo hasta después y decidió venir conmigo, solo pensé en hacerle las cosas más fáciles a Ryo y le mandé un mensaje diciéndole que lo mejor es que de ese momento en adelante se olvidará de mí porque nunca iba a volver, que simplemente ya me había cansado de él. Pense que odiándome le sería mas fácil olvidarse de mi.

No volví hasta muchos años después, para disculparme por todo y explicarle, ¿pero cómo decirle que aquella chica me había mentido? ¿Cómo buscar a la persona que realmente me había amado pero cuya confianza traicioné? Fue cuando me convencí que soy de lo peor y que probablemente Ryo nunca me perdone."

Las lágrimas caían lentamente por sus mejillas y Koyama lo único que pudo hacer fue dejar que se recargará en su hombro lentamente y terminará de llorar. De alguna forma, él lo entendía, nunca había sido capaz de decirle a Shigeaki cuanto lo quería y por su culpa, ahora estaba intentando ser feliz a lado de alguien al que no amaba. Sabía, al igual que Uchi, que Kato solo se hería así mismo al negar sus sentimientos por él tratando de olvidarlo. Lo más desconcertante había sido enterarse muchos años después que Kusano se había enamorado de Shige ¿aún así le ayudo a acercarse a Keiichiro? Tenía que saber la verdadera historia pero Notti estaba en New York y sería muy descortés llamarlo de la nada solo por eso.

Cuando Hiroki se calmó un poco le dijo ─ ¿Sabes Keii? Hoy cantó con mucho sentimiento una canción donde hablaba de sentirse perdido, acerca de las cosas que gano pero al mismo tiempo, de lo que perdió. No debería decirlo pero sentí que su mirada se posó sobre mí, creo que no ha olvidado la cara de la persona que más daño le ha hecho; luego volteó a ver a otro chico en el público, solo habíamos dos entre tantas chicas.

Ryo a él lo miro como pidiéndole perdón pero el chico comenzó a llorar y bajo la mirada. Ryo acabo la canción, agradeció y salió corriendo, cosa que sus fans amaron pero a mí y a...Tegoshi, si ese era su nombre nos preocupó. Estoy seguro de una cosa Keiichiro, Tegoshi tiene que haber sido pareja de Ryo pero la más grave, además de que no he superado a Ryo...es que probablemente me enamoré de Tegoshi.

─ ¿Ehh? Pero...eso significa que tendrás que elegir entre uno de ellos, al que de verdad quieres.─ Hiroki asintió tristemente mientras ambos se quedaron mirándose ahí por un largo rato. Hiroki se recargo en su piernas quedó dormido sobre las piernas de Keiichiro pero no paso mucho antes de que sus ronquidos le despertaran. Hiroki sonrió y se quedó ahí sin decirle más.

☆★☆

Trato de abrir las puertas de su departamento para darle paso a Ryo, quien se lo comía con ojos y soltó una risita nerviosa cuando al menor se le cayó la llave antes de lograr introducirla en la cerradura.

Ryo, generalmente impaciente y grosero, lo trato con amabilidad y lo aparto, introduciendo él mismo la llave para poder abrir la puerta de una vez. -Vaya Shige-chan, parece que si estuviste bebiendo...¿Que habrías hecho sin mi?- despeinó su cabello tiernamente mientras la otra mano la coló bajo su playera acariciando su espalda. Shige sintió algo recorrer su espina dorsal, un shock que se vio reflejado en su piel.

Una vez abierta la puerta lo arrastro dentro sin mirarlo de nuevo hasta que sus ojos se fijaron en los suyos, cosa que hizo sentir incomodo a Ryo. Shige parecía estar totalmente perdido así que se dejó hacer por Ryo sin quejarse. Estaba realmente dolido, más por lo de Keiichiro que por lo de Maru pero de igual forma ambos lo habían engañado así que esta era una forma de probar que el también conocía ese juego. -Por nada del mundo te detengas esta noche por favor.-

Aquellas palabras acabaron con él.

Ryo lo lanzó a la cama y comenzó a besarlo lentamente pero dejando marcas por todo su cuello. Shige puso sus manos sobre sus mejillas obligándolo a besarle y a mirarle. Ryo estaba sorprendido por aquello, al parecer Kato no era igual de frágil que sus aventuras de una noche. Él era alguien más interesante cuya vacía mirada lo hacía desearlo más y más. Comenzo a temblar y Ryo pudo casi olerlo: era miedo. Siguieron ahí y Ryo marco los besos en su cuello más fuerte y en zonas donde claramente quedaran a la vista.

-Nghhh, Ryo- pensó que Shige iba a protestar pero el menor se limitó a acariciar sus manos para después sacarle la playera y dejar al descubierto su bien formado torso.

Ryo hizó lo mismo, sacándole la playera de un tirón, comenzó a acariciarlo y se dejó caer sobre él. Comenzó a besar su ombligo y desabrocho su pantalón pero antes de que pudiera llegar más abajo, Shige se giró dejándolo abajo. Parecía que estaba ebrio pero en realidad era consciente de todo. Siguió temblando pero ahora él se posó sobre el pecho de Ryo, no tenía miedo, tenía frío. Para Ryo el miedo era algo sumamente provocativo, por lo que comenzó a jalar el cabello de Shige cuando este comenzó a besar su pecho de la misma forma que él lo había hecho.

Pero Shige lo hacía con cierta dulzura, que sumada con la cálida sensación de sus labios sobre la fría piel de Ryo acabaron por volverlo loco.
De nuevo quedo arriba, miro el rayo de luz de la luna que se metía por su ventana y los iluminaba. La blanca piel de Shige contrastaba perfecto con la de Ryo, que era morena.

Sin preguntarle nada metió sus dedos en su boca y el menor comenzó a lamerlos. El interior de su boca era cálido también. Se quitó la poca ropa que le quedaba puesta dejando su erección libre y acercándola a la boca de Kato, quien no tuvo ningún problema en complacer a Ryo. A Ryo le había encantado la forma en la que el menor cumplía sus peticiones sin protestar, pero cuando sintió que ya no aguantaba más lo aparto.

Shige quedo de rodillas frente a Ryo, quien acarició sus mejillas y lo beso de nuevo. Acarició su pecho, y beso sus pezones para luego soplarles. Shige tirito de nuevo entre los brazos de Ryo. El juego se estaba poniendo mas interesante para él que lo abrazo, pero cuando dejo de temblar lo arrojó de espaldas para que de nuevo quedara a su disposición. Quería que aquel frío fuera calmado por Koyama, no por Ryo pero sabia que era imposible por lo que su cuerpo tuvo que ceder ante las presiones del morocho.

Ryo alzo sus piernas dejando a la vista su entrada, la cual comenzó a lamerla. Shige se movía mientras gemía pero a Ryo no le importaba mucho. De la nada metió sus dedos dentro del menor que grito. Ryo se rió porque sabía que eso debía doler y al verlo temblar, comenzó a moverlos.

Shige sentía todo, le dolía pero no se quejaba mucho porque sabía que Ryo le haría cosas peores si se quejaba. Ya tenía toda la piel marcada por su culpa y no quería despertarse tan adolorido a la mañana siguiente. De la nada, tomo su mano y la entrelazó a la del morocho que lo miro confundido. Él lo hizo con esa intención, confundir a Ryo.

Shige comenzó a pensar lo divertido que sería tener un amante así. Por el contrario de Ryo, que con cada caricia romántica que Shige le proporcionaba, como los suaves besos en sus mejillas cuando intentaba torturarlo, se confundía mas. ¿Estaría Shige enamorado de él? No tenía mucho sentido ya que desde la primera vez lo había ignorado pero tal vez él no se rendía tan fácil. De cualquier manera, el alcohol le estaba jugando una mala pasada esa noche y detuvo sus juegos crueles pensando que podía herir a ese pobre chico. Saco sus dedos con gentileza y lo beso de la forma tierna en la que él lo había hecho antes.

Shige se lamió los labios y sonrío con cierta malicia cuando Ryo se giró. Después de ese momento se entregaron a la pasión toda la noche hasta que ninguno de los dos pudo más. Nishikido notó lo bueno que era Kato en eso pero seguía convencido de que tal vez, y solo tal vez esté le quería, y así fue como acabaron dormidos juntos; Ryo trataba de pegarse lo mas posible a Shige que ya se había olvidado de que alguien más estaba en su cama y solo se preocupaba por dormir y por el dolor de cabeza que tendría al levantarse. Hasta del frío y las horribles marcas en su piel se había olvidado.

Se despertaron a la mañana siguiente entre las sabanas de seda y con la brillante sonrisa que le había visto apenas hace un rato cuando saciaban sus mas bajos instintos. Shige se agarraba la cabeza mientras maldecía por haberse pasado, era muy tolerante al alcohol y para sentirse mal tenía que pasarse demasiado. Estaba sentado en la orilla de la cama con la espalda al descubierto mientras la persona a su lado se despertaba. Sintió que acariciaba su espalda pero Shige lo ignoro, incluso cuando este beso su nuca como lo había hecho la noche anterior.

Ryo trato de tomar su mano pero todo era en vano. Era como si Shige estuviera vacío. -Shige...

-¿Qué? ¿Podrías callarte, siento que la cabeza me va a explotar?

-¿Solo te pasa eso? Anoche...estabas tan diferente- Ryo se llevo la mano a la boca inmediatamente cubriéndosela por lo que acababa de decir. Sonaba suplicante y eso era algo opuesto a él, en ese momento Shige debía suplicarle a él y no al revés. Shige se quedo mirándolo y soltó una risita, cosa de la que de arrepintió porque el ruido le molestaba pero tenía que ser claro.

-Ryo, no me digas que pensaste en lo de anoche como algo especial.- al ver la mirada que Nishikido le dedicaba se rió un poco mas y agregó, -No me digas ¡jamás has tenido un amante! Bueno eso no es lo que dicen de tí, y menos lo que dice Tegoshi de ti. Cómo sea, igual te diré que esto es lo único entre nosotros, compartir esta cama cuando nos sintamos completamente vacíos. Sin sentimientos de por medio, ¿comprendes querido?- Shige beso sus labios, mordiéndolos para alejarse al baño después de eso.

Ryo estaba en shock, ese no era el Shige que conocía y temblaba en sus brazos. Se perdió más aún cuando menciono a Tegoshi, su Tegoshi. Ryo se levantó rápidamente de la cama y corrió para impedir que Shige cerrará la puerta del baño.

-Shige, ¿Qué ha sucedido entre Tegoshi y tú?- estaba desesperado por saber si éste ya se había olvidado de él tan fácilmente, quería saber si era en verdad tan insensible.
Shige cerro la puerta y desde adentro le grito -¿Y a ti que te importa lo que hagamos él y yo? Después de todo tu lo dejaste, él ya no te pertenece.- sin decir nada más, Shige comenzo a llorar y a pedirle perdón en silencio a Koyama por lo que había hecho, estaba realmente arrepentido y por supuesto que nada había sucedido con Tegoshi; no se atrevía a ponerle una mano encima a su amigo por mas indefenso que estuviera. Afuera, Ryo hacia lo mismo pero susurrando el nombre de Tegoshi.

Ryo estaba sufriendo en carne propia su segunda regla, con la que había podido lastimar a todos sus compañeros en el pasado: Regla #2 Solo no te enamores de alguien a quien puedes perder; y todo por tratar de conseguirse una conquista más.

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