sábado, 24 de diciembre de 2016

Flower, capítulo 10.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: En realidad este capítulo quedo mucho más corto de lo que hubiera querido. Supongo que puedo compensarlo actualizando el 11 pronto o algo así. Gracias por leer como siempre c:<

10. ¡Ah! Eso parece ser el origen

Erina, la de más bajo status, se arrodillo frente a la cama.
No puede ser él, la noche anterior seguía...— Aya estaba realmente desconcertada. — ¿No has pensado que tal vez es un clon o una muy mala coincidencia?
No puede ser posible, le dijimos a todos que estaba muerto y...
No entiendo nada— interrumpió Erina — ¿No se supone que fue J-san quien lo mato?—. Eso le habían contado siempre, y a Erina le molestaba que le ocultaran cosas, más algo de suma importancia. — Siéntate Erina, creo que debo contarte la verdad— Aya se sentó en la alfombra y le indicó un lugar frente a ella. Uchi se sentó a los pies de Shige, sobre la cama.

El Dreamcatcher nunca murió realmente, no gracias a la persona de la que menos lo esperarías: Ryo.— Erina casi de va de espaldas. — J san se llevo a Tegoshi porque sabía que Shige sin él se sumiría en una tristeza profunda que lo mataría lentamente. Si se llevaba a Shige, probablamente Tegoshi les hubiera dado pelea hasta que se lo devolvieran.
¿Y Ryo...?
Bueno, sucedió poco después de que Takki desapareció. Nosotros nos empeñábamos en ayudar a Shige pero él tenía razón, no podíamos entender lo mucho que estaba sufriendo. Por más amores no correspondidos que hayamos tenido, a nosotros nadie nos arrebato lo que más amábamos en la vida. Un día Kumaicho me dijo que Ryo había entrado en la mansión de las estrellas. Yo estaba asustada, acababa de tomar el mando y no sabía que hacer. Sin embargo Ryo no fue a atacarme, llevaba el cuerpo inconsciente de Shige, sumamente herido, en sus brazos.
Seguramente él se lo hizo.
Eso pensé yo...y Asami y Uchi que estaban conmigo— la estrella mayor soltó una risita mientras Uchi se veía un poco desconcertado. Recordaba eso pero no a Ryo. — Pero la verdad no había sido él. "Lo encontré a la mitad del bosque, inconsciente y herido" nos dijo. Y le creímos porque de haber sido él no nos hubiera entregado esto— Aya saco de su bolsa un atrapa sueños rosa pastel, al cual le faltaban las dos cuentas y una pluma. — Esta incompleto, pero eso es culpa de Shige, no sabemos que hizo con ellas. Ryo dijo que no estaba de acuerdo con la decisión cobarde de Shige ni con la de J san y por eso no pudo dejarlo morir. Entre Asami y yo lo sanamos pero, por más aliviáramos su dolor físico, nada ni nadie lo haría con el de su corazón.— Erina pensó que Aya era la mujer mas dulce del mundo, un poco cursi, pero amable y dedicada. Seguramente por eso Tackey la había elegido a ella. — Entre Asami, Hiro y yo decidimos que lo mejor que podríamos hacer era sumirlo en un sueño eterno donde no pudiera lastimarse y despertará en el momento adecuado. Eso fue lo que hicimos. Metimos su cuerpo en una vitrina de cristal y lo rodeamos de flores, le hicimos creer a todo el mundo que había muerto y lo ocultamos en el lugar más secreto del mundo. Sin embargo, como has visto, quiere decir que su alma despertó desde hace mucho; aunque probablamente él no recuerda nada, ahora que está con Tegoshi lo hará, ambos lo harán.— Aya apartó una lagrima de su ojo. — Es una lastima que eso vaya a pasarle, tal parece que Shige consiguió una vida normal y ahora, bueno, no le queda mucho tiempo.
¿Creen que aun tenga sus poderes? Digo, por mas que no recuerde nada, un espíritu de su rango no puede perder sus poderes así como así— dicho esto, Hiro se levanto de la cama y se planto junto a Shige. Uchi se distinguía por no tener sentido del espacio personal por lo que se acerco a Shige y comenzó a olerlo. ¿Erina tendría que ponerse celosa del Dreamcatcher también?
Pues el olor de un humano no tiene. Huele casi igual a Tegoshi, además de que ambos han estado con la misma persona.— tal parecía que en eso no había cambiado Shige. Aya le sostuvo la mano. Shige comenzó a revolverse en la cama, como si tuviera miedo. — Será mejor irnos, Shige puede despertar en cualquier momento...
¿Y Tegoshi? ¿Van a dejarlo aqui?— Erina no estaba segura de que fuera lo mejor, ni Aya pero Uchi si. — Si a mi me alejarás de lo que mas amo en la vida te odiaría para siempre— Uchi le sostuvo la mano a Shige — Déjenlos juntos, se lo merecen por la eternidad que han estado separados— y las empujo fuera de la habitación. Pero antes de salir él, cargo a Tegoshi hasta la cama de Shige, y lo puso a su lado. — ¿Por que ambos son tan tontos?— sonrío al verlos juntos y salió corriendo para alcanzarlas.

~~~

El sol matutino se filtraba entre las cortinas y me daba en la cara. No quería levantarme aun, no quería hacer nada. Me revolví entre las sabanas pero escuche un quejidito gracioso mientras sentía una mano en mi espalda. Tegoshi estaba dormido a mi lado.
Ahogue un grito. ¿Me había acostado con él? No recordaba que nada extraño hubiera pasado, es más, ni siquiera le había hablado de mis sentimientos. ¿Qué hacía ahí? Lo contemple mientras dormía, a él el sol parecía no molestarlo. Acaricie sus mejillas, era como un ángel, su piel era aún más blanca que la mía.
—   Shige...— aparte la mano asustado. ¿Estaba soñando conmigo o como supo que era yo? No podía dejar de mirarlo. Acaso...¿Tegoshi se había enamorado de mí?
No podía ser posible, dos días después de conocernos era demasiado pronto, aunque en realidad yo sentía conocer a Tegoshi de toda la vida y había soñado con él. Quería estar con él, protegerlo del destino trágico dónde le veía morir en mis brazos cada noche.

Me animé a abrazarlo y le sentí temblar entre mis brazos. Fui muy cuidadoso por lo de su hombro, pero ahora su mano también se veía roja. A decir verdad, la habitación se percibía rara, como si alguien más hubiera estado ahí. Le cubrí bien con las sábanas y me levanté. No paso mucho tiempo antes de que un pedazo de cristal muy extraño me hiciera una cortada en el pie. Era un cristal muy extraño que no había visto antes y que reflejaba a una persona desconocida atacando a Tegoshi, además de la mancha de mi sangre lo hacía todo más grotesco, como una premonición. La visión me asustó tanto que arroje contra la pared el cristal y se rompió en miles de pedazos. Tegoshi se despertó por el ruido, lo vi revolverse entre las sábanas asustado así que corrí hacía él. Se miró las manos, la derecha sobretodo era la que tenía roja; cuando la movió yo sentí el dolor en mi mano izquierda. Tegoshi me miró curioso cuando vio mi mueca de dolor.
¿Ya me odias Shige? Tsk, al final no pude protegerte, pero no importa, quiero que sepas que te voy a querer sin importar que— y acarició mi rostro. Me pareció escucharlo sollozar en mi hombro. 
— ¿De que me hablas? No te odio...no podría odiarte. Yo...te quiero Tegoshi. Desde el primer momento en que nos conocimos, hace nada de hecho, sentí una atracción indescriptible por ti— sin importarme lo que fuera a suceder, le abrace otra vez. — No tienes que decirme nada, no digas nada—. Y así, simplemente me abrazó también. Como yo se lo había pedido, no me dijo nada.

Pero, él lo sentía también ¿no? Eso parecía y eso era lo que yo quería creer.

~~~

¡Hyde- san, está sucediendo!— los gritos de Ayumi alertaron a todos, que corrieron al salón a presenciar el espectáculo. Las flores del estanque brillaban, todas parecían haber abierto hace unas pocas horas y todo se veía mas brillante. Del lago salía una luz que parecía sostener una enorme burbuja de aire donde se mostraba la escena de Tegoshi y Shige. Tetsu argumentaba que era una mala idea espiarlos, merecían privacidad pero la verdad es que Hyde no planeaba espiarlos.

Sí Hyde podía verlos, J san y todos en el lado oscuro también podían y de ser necesario Hyde intervendría. A pesar de no poder hacer nada en contra del trato de Tegoshi, sí podía ayudar a que huyeran; él estaba de lado de Tegoshi, que obviamente salvaría a Tackey.
Se mantenía expectante, pues era el destino que Tegoshi se enamorará de Kato. Aquel trato había sido todo una trampa para poder acabar con él más rápido. Valeroso, Tegoshi había aceptado el trato sin conocer su destino. Grave error, el peor de todos. Lo bueno es que aquel efecto para hacer creer a todos que era peligroso y malo no les había funcionado en el lado oscuro y casi todos estaban de su lado. La escena acabo con ellos dos abrazándose, por suerte Tegoshi no había dicho nada. Y Hyde tampoco había dicho nada acerca de que ese chico era muy parecido al Dreamcatcher.

Me siento estafada, no sucedió nada entre ellos dos aunque era su perfecta oportunidad— Ayumin lucía sumamente decepcionada, ella que era la gran creyente de que el amor es la más grande fuerza del mundo. — No, Tegoshi hizo bien en no decir nada. Creo que en el fondo Kato presiente que es mejor que no le diga nada para que ambos se mantengan a salvo. Necesito hablar urgentemente con él— todos estaban sorprendidos. Hyde, el gran Hyde interviniendo en asuntos sin que alguien pagará el precio; era la prueba de que él tampoco era el hombre cruel que todos creían. — Se los dije, que pronto sucedería pero no contaba con que el destino se nos adelantará— tosió un poco para aclarar su voz — Tetsu, necesito que me contactes con Aya y Asami lo más pronto posible para negociar. No hay duda alguna, son ellos, y al fin se han encontrado— salió rápidamente del salón para dirigirse a su habitación, era el momento decisivo.

~~~

Llama al inútil de Ryo. AHORA.— J san estaba molesto. Acababa de presenciar la escena donde Tegoshi aceptaba querer a Kato; frente a sus ojos, en aquella rara bola de cristal, la imagen de ambos aun abrazados era clara. Todo iba de acuerdo al plan, Tegoshi no podía burlar su destino. Era el momento de acabar con él definitivamente. Por supuesto que también tendría que acabar con Shige y mentir en el Consejo Celestial "Tal vez no resistieron a la distancia. Una pena." Pero no importaba nada, mas que acabar con ellos dos y pronto, antes de que hubiera siquiera una oportunidad de hacer valer la leyenda.

Me llamó, ¿J san?— Ryo, molesto, llego conteniéndose las ganas de golpear al hombre alto de la capa cuyo rostro le seguía siendo desconocido. No solo a él, a todos en el Consejo Celestial. Se había atribuido el poder de Tackey apenas este desapareció, pero por su naturaleza oscura nadie había hecho mucho para impedirlo.
Nishikido kun...¿puedes explicarme por qué no estas asesinando a Tegoshi? ¡Tu o uno de tus inútiles amigos!
Tegoshi no ha admitido estar enamorado, solo dijo querer a ese humano. No puedo traicionar el acuerdo.
¡Eres un imbécil! ¿Crees que va a admitirlo? Es más, a ti que te interesa tanto hacer tuyo a Tegoshi me sorprende que no te hayas dado cuenta quien es.— J san le miró con lastima. Luego, se carcajeó, Ryo estaba sumamente distraído por el asunto de Uchi que no se percató de nada. J san, aún entre risas, se aparto y le dejo ver la imagen en el cristal. La persona que abrazaba a Tegoshi le resultaba conocida. Esas cejas, esos lunares, ese perfil tan distintivo. Se fue de espaldas por su sorpresa mientras J san lo miraba disfrutando la escena.
Tiene que ser una broma...¡está muerto! Yo mismo encontré su cuerpo inerte en el bosque y...
Pues creímos mal, todos. El Dreamcatcher está vivo, no es el humano insignificante que pensamos. Me atrevería a decir que ni Tegoshi, es más ni siquiera las estrellas, se lo esperaban.
¿Qué debo hacer ahora? No...mi misión no es asesinar al Dreamcatcher y aunque pudiera, no lo haría, porque el trato dice que será hasta que admita enamorarse y sería con Yuuya— estaba decidido a esperar, porque incluso él tenía honor y no iba a traicionar el acuerdo. J san le miró irritado, — No cabe duda, eres todo un romántico— J san chasqueó los dedos y una persona abrazo a Ryo por la espalda, con mucha fuerza.
Vas a ir por él, ahora. No va a importarte nada más— el brillo verde obscuro era cegador. Okura lo recostó con suavidad en el piso hasta que recobrará la conciencia. 
Ya está J san— Okura se apartó. Ryo se levantó visiblemente enojado y salió corriendo, J san le grito. — ¿Qué rayos quieres? No ves que estoy ocupado, voy por Tegoshi. Todo para mí— J san sonrío de nuevo. Parecía que su sueño se haría realidad al fin.

Flower, capítulo 9.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.

9. Todo lo que sé es que hay algo especial en tu corazón.

Ryo seguía bastante enfurecido, y también confundido a decir verdad. ¿Quien le había dado permiso a Uchi Hiroki para regresar a su vida? ¿Quien era esa niña extraña que estaba con él? No podía creer lo descarado que era. Además de aparecer de la nada, resulta que tenía un nuevo amor. No podía dejar de pensar en eso, debió haberlos liquidado cuando tuvo oportunidad porque ahora era probable que estuvieran preparados para cualquier ataque. Yoko lo miraba desde el otro lado de la sala, a diferencia de Ryo, él estaba correctamente sentado en el lujoso sillón. Igual que las estrellas ellos tenían su propia mansión. Era demasiado fría y oscura, todo tenía el aspecto de ser de terciopelo a excepción de los sillones que eran de piel. Se parecía un poco a la tienda de Hyde, con relieves de murciélagos por todas partes y cosas que la gente normal no tendría en su casa.

Déjame adivinar, sigues pensando en Uchi— Yoko lo miro con desprecio — Eres igual de patético que ellos—. No se tentaba con él, a pesar de que Ryo era su superior lo trataba con despreció. Ryo no podía hacerle nada, necesitaría de sus habilidades algún día. Aun así se le fue encima — Cuida tus palabras You, un día no voy a estar de buenas para soportarte y me las vas a pagar todas— Yoko se rió y salió de la habitación.

Ryo sabía que en él fondo Yoko tenía razón. No había razón alguna para extrañar a Uchi, no era más que un mentiroso que había acabado traicionando no solo a la persona a la que decía amar, también a quien lo había creado.
Si aquella chica era su nueva amante era muy probable que acabará traicionándola de cualquier forma. Ella se veía muy joven para saber la verdad acerca de Uchi y de como confiar en alguien inmortal es lo peor que se puede hacer.
Lo que le intrigaba sobre ella era su esencia y su sello, era bastante parecida a él. Quiza era un mal chiste de Uchi o algo así pero fuera lo que fuera, tenía que deshacerse de ella. No porque tuviera algo en especial contra ella, sino porqué se había decidido a hacerle la vida miserable a Hiroki y, de paso, quitaría del camino a uno de los espíritus que le impedían llegar a su amado Tegoshi.

Okura se mantenía expectante mirando a Ryo desde lejos. Se preguntaba si sus poderes estaban perdiendo su efectividad pues se suponía que Ryo odiara a Uchi no que se la pasará pensando en él. Hina pasaba casualmente por ahí. Él y Subaru eran los que menos se relacionaban con asuntos del pasado.
Hina...¿no te preocupa Ryo?
Él que esta enamorado de él eres tu, no yo.— Okura no podía refutarle nada, tenía razón. Amaba a Ryo. Lo amaba tanto al punto que cambio los sentimientos que Ryo había tenido por el amor de su vida por un odio desmedido, y ni siquiera así le hacía caso.
Vamos Tacchon,  ya lo sabías. No te hagas ilusiones, después del cambio raro de Ryo solo le importa llegar a Tegoshi, es su nueva obsesión.— Hina no era tan duro como los demás; aun así Okura no quería darse por vencido, aún si debía matar al mismo Tegoshi o a quien fuera para que Ryo lo amará.

Por su parte Yoko se había encerrado en su habitación. Sabía lo que estaba pasando en la planta de abajo y lo abrumaban por lo que pensó que era mejor alejarse hasta que los ánimos se calmaran. You también presentía que había llegado el momento decisivo para todos, quizá esta ocasión iban a obligarle a cumplir su cometido pero no podía, dé ninguna forma.
Saco de un mueble negro, exageradamente ornamentado, un pañuelo también negro. Al des doblarlo había envuelta un pluma rosa pastel, muy suave. Era del Dreamcatcher.

"Una noche antes de que lo inevitable ocurriera, Yoko había tenido una pesadilla terrible. Habían desatado la ira de Takizawa al escuchar a la persona equivocada y por lo tanto, Takki acabó asesinándolos. Yoko no podía morir así, no tan pronto. Sabía que había hecho mal en creerle a él pero no tenía a nadie más. Cuando despertó había alguien observándolo fijamente y le tendía la mano. Lo conocía perfectamente, después de todo era su misión matarlo, pero él no venía con esa intención.
— ¿Tuviste un muy mal sueño, verdad? Anda dame la mano.
— ¿Cómo llegaste aquí?
— ¿Me preguntas eso de verdad?— su sonrisa era demasiado hermosa y cegadora — Porque vi tu sueño, pero se que eso no pasará porque Takki es incapaz de dañar a alguien.
— Kato...no deberías estar aquí.
— Tengo que estar aquí, me necesitabas. Ahora yo necesito que confíes en mi— Yoko le dio la mano cómo él se lo pedía. Kato era realmente fabuloso, deslumbrante. Yoko se preguntó si Tegoshi, por ser como Shige, era tan siquiera igual de luminoso que él. Kato le sonrió cuando sus dedos entraron en contacto, vio brillar el sello en su brazo y eso significaba que debía irse.
— ¿Por qué me salvaste?
— Porqué yo se que en el fondo tú no eres malo You. Puedo sentirlo en mi corazón— Shige tomó su mano y puso algo en su puño cerrado, luego se dio la vuelta mientras agitaba la mano en señal de despedida."

Yoko nunca tuvo las agallas de matarlo después de eso. Ya había podido escapar una vez pero dudaba que ambos corrieran con la misma suerte esta ocasión, más si Ryo estaba obsesionado con quedarse a toda costa con Tegoshi.

~~~

Tegoshi dejó escapar un grito mientras Koyama le vendaba el hombro. Estaba realmente destrozado, una persona normal no podría soportar semejante dolor pero ahí estaba Tegoshi solo con una ligera mueca de dolor haciéndose el fuerte.
Me asomé desde la cocina al escucharle gritar, yo también estaba preocupado pero le había prometido una cena y no iba a defraudarlo. Todo había sucedido tan rápido que no parecía real, aunque en el fondo estaba agradecido de que Tegoshi no lo recordará. Me llevé las manos al cuello porqué aún podía sentir las de Ueda asfixiándome.

"Después de girar en la esquina mientras corríamos nos chocamos contra otro chico alto, de cabello castaño claro, ojos vacíos y aterradores y con fuerza sobrehumana. Lo había visto antes, había sido hostil conmigo. Ueda y yo quedamos de frente al caer así que me vio levantarme, pero la bomba estalló cuando vio que Tegoshi seguía tomando mi mano. —¿Qué estás haciendo tu con él?— me tomó por el cuello, a punto de levantarme del piso — ¿Por qué siempre apareces para arruinar mis planes?— Ueda estaba mas que furioso, incluso era peor que cuando me encontré con él tipo moreno en el bosque. Tenía las cosas bajo control, podía fingir un ataque en ese momento y salvarme pero Tegoshi intervino dándole un puñetazo en la cara.
— Ni creas que no te he reconocido Ueda. ¿Te ha mandado Ryo a darme un mensaje, no? Pues entonces déjalo a él en paz— Ueda me soltó, quedé de rodillas y Tegoshi corrió a cubrirme con su cuerpo. Él tenía los ojos vacíos también en ese momento y..."  

¿Estas bien? ¿Ya estas tranquilo?— Koyama me salvó de recordar aquello, sentí su mano sobre mi hombro. Él conocía mi secreto desde siempre después de todo es mi mejor amigo, no era buena idea ocultarle algo así. Supongo que por eso creyó en Tegoshi, él había estado relacionado con magia desde siempre. — Ya pasó, creo que ya estoy bien. Pero no puedo dejar se sentir los brazos de Ueda sobre mi cuello...
¿Por qué te atacó? No tiene sentido. He visto como te trata y...tu tienes más derecho de golpearlo.
— No lo sé, me vio darle la mano a Tegoshi y fue cuando enloqueció.
Tegoshi me dijo que lo único que recuerda es que Ueda tiene un sello, pero corresponde al lado oscuro...por cierto, ¿piensas contarle a Tegoshi sobre...?
— Estaba a punto de contárselo cuando Ueda nos interrumpió.
Deberías hacerlo pronto, Tegoshi solo va a estar aquí hasta que cumpla su misión o haya luna llena, lo que ocurra primero.— ¿Tan poco tiempo? Sentí miedo, no quería perder a Tegoshi. Aun teníamos que averiguar el significado de lo de ayer, no podía irse tan rápido...no podía dejarme solo. Ahí estaba de nuevo, ese sentimiento de conocerlo desde siempre por culpa de un sueño.
Shige...a ti te gusta Tegoshi ¿verdad?— Koyama estaba muy serio aunque podía detectar en su voz ese tono dulce que siempre utilizaba conmigo — ¡Qué cosas dices Koyama! Es imposible después de todo porqué...él no es parte de nuestro mundo— me sonrió como si acabara de decirle la cosa mas triste del mundo — ¡Lo sabía! Eso no debería importarte, de igual forma tu puedes verlo en tus sueños y...
— Es imposible, ya te lo dije— eso era lo que pensaba, ni siquiera valía la pena intentarlo. Salí de la cocina dejando a Koyama atrás.
Nunca me paso por la cabeza que unos pasos que pude escuchar eran de Tegoshi, que estaba escondido tras la pared escuchándome.

~~~

A Aya no le había costado mucho dar con "La cueva de Ryo y sus secuaces" como solía llamar con despreció a ese lugar. Por desgracia no podía atacarlos; como le había dicho Asami no podía vengarse por su cuenta pues no era el momento ni su asunto.
Lo que de verdad le debía preocupar era encontrar a Tegoshi...y de paso a su amigo el moreno alto de los ojos rasgados. Le había parecido sumamente lindo y atractivo pero al mismo tiempo era posible que estuviera asustado de ella pues no era normal aparecer de la nada y lanzar cosas. El amor era difícil, más si se trataba de un humano. 

Dejo atrás la cueva de Ryo y llegó con Uchi, quizá él conociera su paradero. Corrió la puerta corrediza de la casa de Uchi, la cual tenía mucho estilo para ser una casa antigua. — Uchi...Hiroki Uchi...entrégate en nombre de Takizawa Hideaki— escuchó entonces pasos que denotaban miedo. Aya conocía a Uchi por lo que se divirtió asustándolo un poco, se escondió tras una pared cuando él se le acerco gritando — ¿Cómo lograste entrar seas quien seas?— él realmente se oía asustado pero era obvio que no había puesto atención al "en nombre de Tackey" pues él mismo era parte de los seguidores de Tackey. Aya sacó entonces su báculo mágico (una obra digna de las estrellas. Una cosa color blanco nacarado de mínimo 1 metro con 50, cuyo mango tenía cada una de las constelaciones que habían existido grabadas y que en la punta remataba con una estrella de diamante enorme) y salto haciendo reaccionar su sello. Un montón de polvo mágico voló por todas partes mientras que Uchi se iba de espaldas al ver quien era su inesperada visita. — Gracias por llenar mi piso con tu magia barata
¡Oye! No puedes tratar así a una autoridad celestial— Aya volvió a derribarlo pero un segundo después se tiro de rodillas y lo abrazo.
¡UCHIIII! Me alegra tanto que estés bien, hace años que no te veía
¿De qué hablas? La última reunión del consejo fue hace 3 meses
Ya sé, pero hablo de que tiene años que no venía a la Tierra...específicamente a buscarte— Uchi se veía mas tranquilo, seguro que si se había creído qué alguien venía a matarlo. Sin embargo tenía una cortada horrible en la mejilla.
¿Que rayos te paso? No me digas que fue la soledad...
Ya quisieras...fue un tipo llamado Ryo— Aya recordó entonces lo que había sucedido: Uchi había usado los recuerdos que tenía de Ryo como lo mas valioso que tenía para pagarle a Hyde un favor, por lo tanto ni siquiera podía recordar su nombre. Para Hiroki esa era la primera vez que se encontraba con Ryo.
Ese bastardo...pareciera que se divierte haciéndonos la vida imposible.
¿Lo conoces?
Por desgracia si, pero Asami me ha impedido matarlo— Aya le puso polvo mágico en la cara, sobre la cicatriz que ahora se veía brillante. Paso su dedo sobre ella y luego cuando le sopló no quedo ni rastro de la herida. No iba a soportar ver a alguien lastimado por culpa del egoísmo de Ryo. — Ya esta, ahora estas bien— ambos sonrieron y Uchi abrazo a Aya como agradecimiento.

Erina estaba en la escalera viéndolos. Nunca se hubiera esperado eso de la gran Aya, elegida por el mismo Tackey para liderar a las estrellas antes de que él desapareciera. Se sintió celosa pues Uchi apenas le dirigía la palabra a pesar de que le había dejado quedarse en su casa. Subió rápido y se encerró en la primera puerta que vio, cerciorándose de azotarla para que Uchi la notará.
Rayos, Erina...— se rasco la cabeza angustiado, — ¿Quién es Erina? ¿Me estas engañando Uchiiii?— Aya soltó una carcajada a lo que recibió un codazo como respuesta. Ya sabía quien era, ella había estado presente cuando le entregaron su sello mágico pero le gustaba molestar. Y Uchi era probablemente él único que se atrevía a darle codazos a la estrella mayor. Cuando Uchi fue exiliado a la Tierra y Aya todavía era una estrella de constelación, se la pasaban juntos pues ella temía por su seguridad en un mundo extraño. Por eso es que eran tan buenos amigos.

Oye, en realidad vine a darle esto a Tegoshi— le tendió un libro que no tenía nada en la cubierta mas que un color rojo llamativo. Al abrirlo reconoció a quien pertenecía esa bella caligrafía — ¡El Yume monogatari!— ella solo asintió — ¿Pero donde esta Tegoshi? Esperaba que estuviera contigo...
De hecho lo estaba, pero hace un par de días salió a buscar a...Koyama Keiichiro y...
¿KOYAMA KEIICHIRO ES ESE TIPO DE LOS OJOS ENCANTADORES?— Uchi estalló en carcajadas, Aya nunca había sido discreta con sus sentimientos. — Si, es él. Pero como te dije, no ha regresado.
¿No ha regresado en varios días? ¡Eres un inútil! ¿cómo es que no lo has buscado?
Por que le di esto— Uchi le mostró entonces el cuarzo con forma de corazón al que le faltaba un pedazo — Antes de que empieces a cuestionar las decisiones que tome, déjame decirte que Tegoshi tiene indicaciones precisas de romper la piedrita faltante si esta en peligro.
Pero eso significa romper una parte de tu corazón...
No importa, no lo necesito— hablaba como si no fuera la gran cosa pero haber convertido su corazón en una piedra preciosa si que era la gran cosa. Aun así Aya no dijo nada, ya era muy tarde para decirle algo.

~~~

¿Estas seguro que estarán bien?
Está dormido y dudo que despierte después de como se lastimó.
De acuerdo, descansa tú también Shige— escuché a Keiichan salir porque se despidió de Shige como si fuera la última vez en su vida que iba a poder verlo. Yo no estaba dormido, solo fingía porque quería quedarme a lado de Shige.

En la tarde escuché la conversación que tuvo con Keiichan, me perdí el secreto del cual él quería hablarme pero escuche claramente cuando Shige dijo que yo le gustaba. Ahí estaba el problema. A mí también me gusta pero el trato dice que si me enamoro van a eliminarme, y Shige ni siquiera se atreve a dar el primer paso.
Eso me dejaba en verdaderos problemas; apenas demostrará algo por Shige vendrían a buscarme. El tiempo se me esta acabando y según lo que me dijo Keiichan, Massu no va a querer verme ni en pintura en un largo tiempo. Estaba meditándolo, pues podía tomar una decisión equivocada solo por las palabras de alguien que no cree ni en sus propios sentimientos.

Sentí de pronto que alguien me tocaba la mejilla. Su mano, suave y cálida al tacto, acariciaba mi mejilla. Era Shige. Supe que era él por lo que sentí cuando me tocó; era electricidad, como cuando nos vimos la primera vez, como si fuera a hacer corto circuito. Se quedo así un buen rato hasta que sentí como me cubrió con su abrigo, olía a él. — Descansa Tegoshi— Shige sonaba triste. Le había oído ese tono antes, estaba seguro. Escuche cuando cerró la puerta de su recámara.

Comienzo a creer que la extraña atracción que tuve por Shige desde el principio no es una coincidencia, además de que él me oculta algo hay muchas otras cosas que no sé. Quizá el Yume Monogatari tenga las respuestas al fin pues lo que menos quiero es dañar a Shige. Me levanté del sofá con su abrigo en los hombros, cubriéndome. Me sentía protegido usándolo.  Entré sin hacer ruido a su habitación y lo vi dormir tranquilamente. Su expresión relajada era tan hermosa que pude quedarme a mirarlo toda la noche.
— Shige— tome su mano entre las mias — Tienes que decírmelo, no puedo hacer nada si no me cuentas porqué tienes esos sueños...tampoco si no me dices que me amas porqué yo puedo...
Puedes morirte y dejarme en paz, por ejemplo— inmediatamente me giré, cubriendo a Shige con mi cuerpo. Era Okura.
— ¿Te mandó Ryo? ¿Ya se ha dado cuenta? Veo que no es tan idiota como pensaba
¡No lo llames así!— Okura se me fue encima pero logré detenerlo. Siendo sinceros, Okura no era un rival al que temerle por su fuerza pero un toque de su parte podía cambiar sentimientos puros por odio. Vi cómo miraba a Shige con insistencia, seguramente estaba planeando tocarlo.
— Ah no, ni lo pienses. Shige no tiene nada que ver en esto— use uno de los sellos mágicos que Uchi me ayudo a traer. La diferencia de la marca que todos tenemos en alguna parte del cuerpo a los sellos de papel es el tipo. Con sellos de papel un espíritu de agua puede usar fuego. Precisamente ese era mi favorito. Pero antes de usarlo, empuje a Okura fuera de la habitación de Shige.

El fuego abrasó a Okura, pensé que lo iba a eliminar con rapidez, pero esta vez Okura venía decidido a acabar conmigo.

~~~

Uchi y Aya se encontraban tomando el té tranquilamente. Hiroki trataba de hacer memoria pero no podía recordar el número de Koyama para pedirle ayuda. Cuando menos se lo esperaban, el suelo se movió bajo ellos y un rayo cayó no muy lejos del lugar. Ambos salieron al patio a ver qué sucedía.
Aya, creo que ahí esta la respuesta a tu pregunta— ambos se quedaron esperando algo mas. De la nada el brillo verde oscuro opaco el rosa. — ¡Hiro tenemos que ir! Sea quien sea tiene un sello espejo y esta torturándolo— él asintió — Además si hay humanos con él, bueno, van a morir.— 
Iban a irse juntos pero Uchi se detuvo — ¿No vas a llevar el libro?
Si me lo quitan lo voy a lamentar
Espera, yo si tengo algo que llevar— Hiroki subió las escaleras y entró en una habitación. A Aya le pareció escuchar el ruido de un cristal quebrándose. Poco después Uchi bajo con cargando con Erina en sus brazos que pataleaba y gritaba que la soltará. — Listo—.

~~~

Okura tenía un sello espejo. Él muy maldito me había regresado todos mis ataques, básicamente yo mismo me estaba destruyendo. Cada ataque que usaba, cada sello me atacaban a mi. No podía hacer nada, estaba bastante herido como para tratar de quebrar el espejo. Necesitaba que alguien más viniera a ayudarme. 

Me arrastré como pude pero el efecto del espejo me impedía moverme siquiera. Okura aprovechó para pisar mi mano, bastante herida y romper mis dedos. Ahora tenía el hombro y la mano totalmente destrozados. Se agachó a mi lado y comenzó a reír. — ¿Ahora como vas a proteger a tu amiguito? Mírate, estas a punto de morir
— De cualquier forma moriría protegiéndolo. Ryo jamás haría eso por ti. Incluso él mismo te mataría con sus propias manos— mientras más cosas crueles le decía más apachurraba mi mano, pero no me importaba porque no iba a dejarle llegar a Shige. — ¿Qué se siente, eh Okura? No importa que hagas, no importa a quien decidas eliminar, Ryo no te quiere y nunca te querrá. Incluso está más obsesionado conmigo...— le sostuve la mirada aunque mis heridas me estaban matando. Sentía mi cuerpo arder, sangrar y punzar. Las cicatrices que me hice con mis ataques estaban sangrando demasiado, y para colmo había destruido el departamento de Shige. Me deje vencer por el dolor y el agotamiento quedando inconsciente frente a Okura, a lo que el muy idiota asumió que estaba muerto.

¿Cómo va a preferirte Ryo chan ahora que estas muerto? Eres lo peor Tegoshi. J san debió haberte destruido apenas supo la clase de abominación que eres...tu y ese otro
¡No cantes victoria tan pronto!— una chica, bastante flexible, le pateo la cara. Okura se fue de espaldas y aterrizó sobre los brazos de Uchi que se encargo de usar el mismo sello de fuego que Tegoshi. Cuando Okura trató de alcanzar su sello espejo para usarlo en Uchi, él comenzó a reírse. Lo tomó del cuello con fuerza y lo alzó — Okura, Okura. Te hace falta tanto para ser un rival digno, no eres nada sin Ryo.— Okura le pateó las piernas pero Uchi ni se inmutó — los sellos espejo solo funcionan en una persona—. Ya medio asfixiado lo arrojó al piso sin consideración alguna. Erina aprovechó la oportunidad para patearlo de nuevo.

Okura vio a la mujer del vestido pomposo (Aya) caminar con su báculo hacia Tegoshi. Cuando no pudo tocarlo, sacó de su bolsa un puño de polvo mágico y lo arrojo sobre el cristal para proceder a quebrarlo con su báculo. Los pedazos de cristal volaron en cámara lenta por toda la sala, y reflejaban el polvo mágico que Aya le había arrojado. Ella también se burlo de él — Además no lo usaste bien, mira— y señaló a Tegoshi que dormía en el piso sin herida alguna. Bueno, Aya no le reveló que en realidad ella le había curado usando su voluntad sobre el polvo de estrella para sanarlo pero la herida del hombro y la mano tendrían que sanar por sí solas. — Al parecer aún tendrás competencia por el amor de Ryo para rato—.

Erina fue la última en acercarse. Okura la recordaba por ser, en esencia y olor, idéntica a Ryo. — Eres una vergüenza para el mundo de los espíritus...lárgate antes de que cambiemos de parecer— por primera vez ella estaba realmente enojada. Y molesta también era identica a Ryo; Aya también lo notó. Abrió con su sello un portal y lanzó a Okura ahí. Nadie le dijo nada, después de todo Aya no se había presentado con ella y Uchi evitaba hablarle. Aya y Erina se quedaron a lado de Tegoshi, que se abrazaba con fuerza a un abrigo negro. Uchi, usando el Kekkai regresó el departamento de Shige a la normalidad para que no hubiera daños.

Una vez que acomodaron a Tegoshi en el sofá, los tres entraron en silencio a la habitación a revisar al "humano". Los tres ahogaron un grito al ver de quien se trataba.
Shige no era ningún humano, estaban frente al mismo Dreamcatcher.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Flower, capítulo 8.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: Actualizo más en wattpad que en el blog...pero bueno, ahora estoy actualizando los otros tres capítulos! Nunca pensé llegar tan lejos pero estoy emocionada. Gracias por leer.

8. Can you feel my love?

— Ya no falta tanto para la próxima luna llena— Ueda miraba el calendario desesperado. No había pasado nada de lo que estaba esperando y se estaba quedando sin tiempo. Creía saberlo todo sobre lo de Tegoshi pero ignoraba un pequeño detalle: se había encontrado con el Dreamcatcher. Ueda esperaba que el plazo se le acabará y asi fuera castigado pero nada iba a salir de acuerdo a sus planes.
De repente, sonó su celular y lo saco de su ensimismamiento. Hacía mucho que no se inspiraba lo suficiente para componer pues tenía otras cosas en mente y él no era una de ellas.
"Quería saber si podemos vernos pronto"
Era Junno. Ueda llevaba mucho tiempo evitándolo con la excusa de su bloqueo y que no quería ver a nadie, pero solo se la había pasado encerrado esperando que pasará el plazo indicado para que llegará al fin su oportunidad.

<< No vamos a poder vernos hasta la próxima luna llena, lo siento.>> No iba a permitir que Junno interfiriera en sus planes. Había esperado una eternidad para que todo pasará, los humanos eran solo un pasatiempo pues tenía asuntos verdaderamente importantes y varias cuentas que no quedaron saldas correctamente en su tiempo.

~~~

Massu entró a su oficina y encontró a Maru durmiéndose sobre sus proyectos. — Oye, quítate de ahí—. Nakamaru le había estado esperando desde hace un buen rato.
En lugar de saludarme me atacas, que mal amigo eres— Maru comenzó a reír. — Invades mi espacio personal, que es diferente.
En realidad, venía a decirte dos cosas: primero, Koyama vino a buscarte. Me dijo que era algo urgente pero que volvería después. Segunda, ¿estas libre esta noche? ¿Cuánto hace que no salimos a beber?— Massu fingía no darse cuenta pero sabía bien que Maru, su mejor amigo, estaba enamorado de él. Sin embargo no podía corresponderle porque el realmente estaba enamorado de Ueda y porque en el fondo le dolía que Maru hubiese ayudado a Junno para confesarse.
— ¿Que quería Koyama?— aunque era alguien muy respetado dentro de la cadena, Massu trataba igual a todo el mundo. — No lo sé, solo dijo que volvería después, pero que dices de mi invitación, ¿eh?
— Esta bien, salgamos esta noche. ¿Pero solo somos tu y yo verdad?
Puedo invitar a Junno y a Ueda si quieres.
— ¡Ni te atre...no hace falta! hace mucho que no pasamos un rato juntos.— bajo la voz cuando sintió la mirada de Oochan sobre él.  Estaba avergonzado, pero recobrando la compostura agregó — Hoy salgo temprano, ven por mi a las 7.
De acuerdo~~~— salió de la oficina hablando alegremente con Aya. — Me irrita tanto a veces.— se excusó Massu, Aya solo se rió — Seamos sinceros Massu, a ti todos te irritan—probablamente eso lo hubiese ofendido si hubiera sido alguien más, pero sabía que Aya tenía razón. No podía enojarse con ella.

~~~

¿A donde vas Shige?
— A trabajar. Tengo mucho trabajo que hacer. Es en el mismo lugar que Koyama, solo que haciendo otras cosas. Deberías irte a jugar a tu casa.
No, Uchi también salió y no me quiero quedar solo.— Tegoshi se colgó de mi brazo impidiéndome caminar. — ¿Qué haces?
No voy a dejar que te vayas— Tegoshi me abrazó muy fuerte. Estaba temblando ¿Tenía miedo, frío? Me inclinó mas por la segunda. Un espíritu no tiene miedo ¿o sí? Además solo le había dicho que me iba, pero al decirle que lo dejaría yo también sentí como algo dentro de mí dolía. Acabe abrazándolo yo también y al cerrar los ojos sentí como sí estuviera teniendo un deja-vu. ¿Realmente esta es la primera vez que te veo fuera de mis sueños Tegoshi?
Se pego a mí pero no pude sentir su corazón latir, sus manos estaban frías y eran casi transparentes. Cuando abrí los ojos y lo miré estaba escondido en mi hombro, se veía tan indefenso aunque no podía creer que lo fuera. En el sueño también se veía así siempre. Por instinto entrelace su mano con la mía. Al momento en que lo toque, sentí una especie de electricidad recorriendo mi cuerpo. En mis sueños nunca me permitían tocarle, no sé porque pero ellos me veían como el malo. Nunca me había propuesto dañarle porque solo quería saber porque me sentía morir yo también cuando lo veía recostado a punto de desaparecer.
Como yo no estaba viendo su cara, la estreche aún más. Pensaba que Tegoshi sabía algo mas y me lo iba a confesar pero no sucedió nada, hasta que vi que la gente nos miraba. Me incómoda bastante que me miren, más aun porque estaba agarrándole la mano a otro chico de la forma más romántica posible. Avance rompiendo el abrazo, empujándolo para que me soltara pero él inmediatamente volvió a agarrarme el brazo. — Realmente no vas a dejarme ir ¿verdad?— asintió. Entrelace mi brazo con el suyo, viendo como incluso se sonrojo. ¿Que pensaba que era aquello? Aunque a decir verdad, yo tampoco quería que se fuera...— Sólo prométeme que vas a estar tranquilo para que mi jefe no me mate. Si lo haces después te llevo a cenar—. Sonaba como una cita.
Tegoshi alzo los brazos y vi como de él caía brillo rosa, como glitter. al suelo — ¡De acuerdo!— aunque al principio me molestaba por ser tan ruidoso y empalagoso, al final creo que iba a acostumbrarme a él.

~~~

— Estamos aquí reunidas porque al fin va a cumplirse la profecía de Takki...zawa.— Aya y Asami se encontraban en el balcón de la mansión después de haber reunido a todas las estrellas. La situación se había tornado crítica a partir de que un intruso había visto quien poseía el preciado Yume Monogatari y que Aya tenía que bajar a la tierra, al mismo tiempo que Ryo se encontraba ahí.

Las estrellas estaban divididas en constelaciones y estrellas fugaces. Las fugaces eran quienes se encargaban de recorrer el cielo para que los enemigos no se acercarán y las constelaciones eran quienes iluminaban el cielo nocturno. Sumado a eso, cada estrella de las constelaciones tenía un poder especial y podían conceder deseos. Pero su vida era mucho más corta que el resto de los espíritus. En el cielo también estaba Aya, la estrella mayor y Asami, espíritu de la luz de luna. Todas ellas eran protegidas además por Dori, el espíritu del cielo nocturno.

— Nos hemos preparado para este momento toda la vida porque cómo saben, a nosotras se nos encargó la misión de cuidar el Yume Monogatari.
Las tareas que Takki realizaba se han distribuido entre espíritus con posibilidades de viajar a la Tierra. Entre nosotras la única con esa posibilidad es Aya.
—  Eso significa que voy a tener que ir a entregar el libro a Tegoshi, que como saben es quien va a liberarnos del malvado J-san. Confió en ustedes, Ayacho, Yuuka, Risa, Mizuki y Ayapan, se que ustedes van a hacerlo bien mientras no estoy aquí.— Aya realmente confiaba en ellas. Nunca se había visto como la jefa o algo así, sino como una guía pues las conocía a todas desde pequeñas. — Asami va a quedarse con ustedes de cualquier forma, no podemos bajar bajar la guardia, ¿cierto Dori?...¿Dori?— el aludido se encontraba distraído mirando algo o a alguien. Aya miro a Yuuka, que era con quien Dori intercambiaba miradas. Fue Asami quien los interrumpió golpeando con fuerza a Dori 
¡Dori! No cabe duda de que eres un inútil— Aya se aguanto la risa. Eso era lo que mas amaba de ser una estrella, todo era tan relajado y gracioso por mas serio que intentaran hacerlo. Asami siempre lucía sería y preocupada al contrario de Aya que parecía no importarle nada. — Pues, una vez arreglado todo esto supongo que es tiempo de irme—. Aya salió de la sala, era la misma mansión dónde Shige las había, visto en dirección a la tierra.

~~~

— ¿Por que le temes tanto a tu jefe Shige?— desde que llegamos, realmente se había sentado a corregir un montón de papeles y quejarse de que los guionistas eran todos unos idiotas. — Tu no lo conoces pero ademas de explotarme tengo que soportar sus insinuaciones y manoseos. Y cree tener talento pero solo es un idiota.
— ¿Por que no renuncias y ya? No tienes que soportar cosas así.
No puedo...Koyama me ayudo a entrar aquí, si renunció el pensará que no pude hacerlo y lo haré quedar mal.
— Ya veo— me asome por la puerta al pasillo. A lo lejos se oían pasos — Shige...¿de casualidad tu jefe es un tipo no muy alto y con cabello castaño y...con el pantalón desabrochado?
¿QUÉ? Esto esta mal, muy mal.— Shige estaba desesperado, incluso su olor había cambiado. Corrí a darle la mano. — No voy a dejar que te haga nada, ya lo verás— y desaparecí frente a sus ojos.

~Shige POV~

— ¿Tegoshi? No me dej...— desapareció ahí, aunque yo aún sentía su mano fría entre la mía. Fingí no darme cuenta de nada y seguir escribiendo pero los pasos de Yamashita se resonaban en todo el pasillo. Escuche como entraba y cerraba con llave la puerta de mi oficina. De verdad hubiera deseado que Tegoshi se hubiese quedado, al menos eso lo hubiera detenido.
Kato-kun ¿Al fin terminaste de corregir los guiones?— comenzó a recorrer mi espalda con su mano, su tono de voz era tan bajo. Esta vez no se iba a detener. Rápidamente me tomo por el cuello de la camisa para ponerme a su altura mientras me miraba fijamente. Comenzó a abrir los botones de mi camisa lo más lento que podía disfrutando saberse en una posición mejor que la mía, yo no podía defenderme. Cerré finalmente los ojos y me deje hacer. Cuando pensé que todo que todo estaba perdido y sentí su aliento cerca de mi rostro, unos brazos me rodearon tiernamente — No vayas a abrir los ojos, es lo que mas le gusta de ti y te verá— me susurró. Escuche el grito de desconcierto de Yamashita, seguido de un golpe de frustración en la mesa.

~Tegoshi POV~

— ¡Deja de temblar y corre!— Shige se estremeció entre mis brazos. Me hice visible ante el tal Yamashita, lleno de coraje pues no iba a permitir que nadie dañara a Shige. Aunque él no me quisiera a mí, yo a él si, era algo inexplicable; me pare delante de él y le sople polvo mágico en los ojos. Aparte del trauma de ver gente aparecer y desaparecer frente a él, sabría lo doloroso que es que el polvo mágico te entre a los ojos. Yo quería destruir la puerta de paso pero Shige me lo impidió. Se estaba acomodando la camisa y pude ver su pecho.
De nuevo le tomé la mano, nos volví medio visibles y comencé a correr. Shige es realmente lento pero no importa, ya nadie nos persigue aquí. Tuve la sensación de haberle dado la mano y huido de algún lugar así antes. — Sabes Shige, tengo la sensación de que te conozco desde hace mucho, solo que no puedo recordarlo.
Así que no soy el único...
— ¿Lo sientes también?— ese era el momento indicado para que Shige me dijera que él también poseía algún poder y de ser así, saber de dónde venía eso que ambos sentíamos. — Tegoshi es que creo que yo...— en el momento en el que Shige al fin iba a confiar en mí giramos por el pasillo y terminamos chocando con otra persona que venía dando la vuelta. No me tomo mucho reconocerle...

~~~

¿Viniste a verme solo para contarme todo eso? ¡Estas mal de la cabeza Koyama!— Massu estaba sorprendido por la historia que Koyama acababa de contarle: un espíritu venía a demostrarle que no necesitaba amor para vivir. No dudaba de la existencia de los espíritus, pero sí que uno se interesará en su historia amorosa. Hay muchas así, pasas tu tiempo sufriendo por alguien que jamás se fijará en ti. ¿Qué tenía él de especial?
¡Es cierto Massu! En este momento debe estar con Shige...me contó todo porque me dijo que necesitaba ayuda aquí en la tierra y porque solo tiene hasta la luna llena.
¿Y cómo sabes que realmente es un espíritu?
¡Me mostró su sello mágico!— Koyama se llevo la mano al lugar donde Tegoshi tenía su sello en el brazo pero no impresiono a Massu — Además con solo verlo te das cuenta de que es especial. Tiene un rostro angelical, cabello rubio y una sonrisa encantadora. No es muy alto y su voz suena como...— unos gritos en el pasillo lo interrumpieron —...eso—. Koyama y Massu se precipitaron inmediatamente al pasillo. Como no sabían que estaba sucediendo se pegaron al marco de la puerta, uno de cada lado, solo para ver el espectáculo que ahí se suscitaba.

¡Tegoshi!
¿Ueda?— Shige estaba tirado en el suelo detrás de Tegoshi que lo cubría con su cuerpo de Ueda que se encontraba en posición de ataque. Ueda estaba en desventaja pues no podía usar su sello mágico — ¡Vamos! ¿Que carajos estas esperando?
¡No puedo hacerlo aquí! Yo no soy raro cómo tú.
Oh sí, si que lo eres. Y además un maniático— todos los miraban sin saber qué sucedía a excepción de Shige que repetía — Detente Tegoshi, estoy bien— pero el rubio parecía estar poseído y no escuchaba nada. Cerró los ojos un momento y al abrirlos eran de un azul resplandeciente, como de cristal. Tegoshi se lanzó a Ueda, derribándole mientras Shige rápidamente se ponía de rodillas y atrapaba la piedrita que caía del bolsillo de Yuya. Shige se apartó, se sentía inútil. Tegoshi recibió un golpe en el hombro por parte de Ueda, que crujió escandalosamente pero no detuvo al menor de patearlo y lanzarle lejos.

Massu miró a Koyama horrorizado. —¡Haz algo! Va a lastimarlo más— Koyama tampoco sabía que hacer, después de todo el no tenía poderes. Llamó a Tegoshi pero nada pasaba, se veía más furioso que antes. Ni siquiera los gritos de Shige le hacían reaccionar. Fue hasta que Koyama vio como una mujer lanzaba un frasquito de cristal frente a Tegoshi, que al romperse dejo ver un polvo multicolor. Era Aya. Ella le hizo a Keiichiro una seña para que no dijera nada, llevándose un dedo a la boca. Y luego ella también desapareció. Massu corrió a auxiliar a Ueda mirando feo a Tegoshi mientras pasaba a su lado.

Shige y Koyama se acercaron al lado de Tegoshi, quien lucía confundido y no sabía lo que acababa de ocurrir. Shige comenzó a ponerse pálido y a temblar — No ahora Shige, tranquilízate—. Keiichiro igual o mas asustado que ambos no pudo hacer mas que abrazarlos y dejar que se calmaran entre sus brazos mientras escuchaba a lo lejos a Massu y Ueda.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Flower, capítulo 7.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: segunda actualización seguida, ya me estoy metiendo de lleno en la historia de verdad porqué al fin logre que Tegoshi se encontrara con Shige <3 y bueno, cada vez se irán revelando más cosas confusas al principio c

7. Sigo sin olvidar este dolor en mi corazón

Salimos de la biblioteca sin haber encontrado el dichoso libro. Nadie sabía nada sobre el Hoshi Monogatari del que Uchi me había jurado y perjurado que tenía todo lo que iba a pasar escrito en el. Además Shige se veía cada vez mas molesto y angustiado y yo no sabía que hacer, de algún modo me hacía sentir culpable y yo no quería verlo molesto, al menos no conmigo.

— Shige...
— ¿Qué?
— ¿Estas molesto por lo del libro? ¿Estas molesto conmigo?— iba caminando delante de mí, se detuvo a mirarme. — Ni siquiera te conozco, no estoy molesto contigo pero hay algo que me inquieta— ¿Por que me dolían sus palabras? Algo dentro de mí sentía conocerlo de toda la vida, mucho mejor de lo que él creía.
— ¿Es por lo del Dreamcatcher? ¿Estás preocupado por él?
Sí, es por él y porqué hay muchas cosas que no entiendo, ¡mi vida era demasiado normal antes de esto!
— ¿ A que te refieres?— a pesar de que antes había sentido un miedo inexplicable al estar junto a él, le tome la mano para que se calmará, me había gritado y la gente a nuestro alrededor se había quedado mirando, cosa que lo incomodó aún mas. — Es porque yo...
— ¡Shige!— antes de terminar su frase cayó inconsciente sobre mi. Me tumbe con él y recargué su cabeza sobre mis rodillas con suavidad. La gente nos seguía mirando, pero a diferencia de Shige yo los ignore. Solo quería saber que le había pasado. —¿Me escuchas? ¡Despierta!— ¿por qué pasa esto ahora que Keiichan se ha ido?

~~~

Sabía bien lo que ocurría. Me había alterado bastante y mi alma había acabado dejando mi cuerpo. Ya no me sorprendía a mi pero seguro que Tegoshi estaba angustiado.

Comencé a mirar el lugar en donde estaba. Una mansión enorme de mármol blanco. ¿No sería bastante frío aquel lugar? Había demasiados detalles en las paredes, techos y barandales. Sin embargo el lugar estaría sumido en la completa oscuridad de no ser por una pequeña puerta y una ventana. Abrí primero la ventana, afuera solo había lejos unas luces que pasaban demasiado rápido pero eran cegadoras. Después decidí acercarme a la puerta, que entreabierta dejaba que la luz se filtrará.
Me acerqué en silencio al escuchar voces ahí dentro. Había dos mujeres, también vestidas completamente de blanco. Una de ellas lucía un vestido extravagante y pomposo y la otra uno que resaltaba su delgada figura.

¡Era solo un niño! ¿Tu crees que voy a dejar que lo lastimen otra vez? Más conociendo a ese maldito de Ryo ¡me encantaría acabar con él yo misma¡
— Aya cálmate por favor, sé el aprecio que tienes por Tegoshi pero no podemos involucrarnos demasiado.— ¿Ellas conocían a Tegoshi? — Podemos y bien lo sabes. Incluso él te lo dijo.
— Sus palabras no tienen ningún valor si no está aquí , dijo muchas cosas.
— Asami entiéndeme por favor, yo se como te sientes desde que Tackey se fue. Yo también quiero que vuelva y todo regrese a como era antes, que reclame su lugar, pero eso no va a pasar hasta que Tegoshi y el Dreamcatcher regresen.— La del vestido pomposo sabía mucho sobre Tegoshi y sobre...¿mí? Eso era lo que me había dicho la chica en mis sueños.

~~~

A pesar de que era algo que debiera haberse esparcido por todo el cielo, solo Aya y Asami lo notaron; ese es el trabajo de las estrellas, verlo todo. Aunque Asami no era una estrella como tal, que Tegoshi y Kato se encontrarán era una alta posibilidad de que su amado Tackey regresará también.
Aya, al contrario, estaba preocupada por lo que pudieran hacerle a Tegoshi de perder el trato y caer en manos de Ryo. Lo conocía, sabía la clase de mente retorcida que poseía y que si ya había herido una vez a Tegoshi no dudaría en hacerlo de nuevo. Todavía recordaba haberlo tenido entre sus brazos llorando por culpa de Ryo. "Era solo un niño." Ambas tenían motivos distintos, pero sabían que debían entrar en acción.

~~~

Seguí escuchando con atención, necesitaba respuestas. La mujer alta delgada saco un libro de repente. — Aya, necesito pedirte que escondas esto por mí...en realidad sé que Tegoshi lo necesita y tu eres la única que se atreve a viajar a la Tierra.— Los ojos de Aya parecian a punto de salirse. — ¿Estas segura de esto? Es lo único que te queda de él.
— Y también es lo único que me ata a un pasado tormentoso, dáselo a él.— mientras Aya gritaba y se abrazaban yo me asome un poco mas para ver que era aquello.
"Yume Monogatari" el dichoso libro de Tegoshi lo tuvo todo el tiempo la mujer que respondía al nombre de Asami y no con el nombre con el que Tegoshi lo buscaba. — ¡Es el libro!— mi grito inesperado saco a las dos mujeres de su celebración. Me escondí del lado contrario, que me cubriría cuando abrieran la puerta. Escuche los pasos de una de las dos acercándose y cerré los ojos. Sentí todo desvanecerse.

~~~

— ¡Shige despiértate ya por favor! Sí te mueres Keiichan va a odiarme para siempre.
¡No estoy muerto!— a pesar de que me grito molesto, yo estaba muy feliz de escucharlo de nuevo. — Ya sé donde esta tu libro. Lo tiene una mujer llamada Aya, estaban en una mansión oscura de mármol.
— ¿Cómo lo sabes?
He visto como otra llamada Asami se lo entrega, y además estaban hablando de un tal Ryo y Tackey.— ¿Cómo conoció a Aya y Asami? Yo no me podía creer ese cuento de que Shige conocía al Dreamcatcher, de cualquier forma no podría ayudarle mucho aunque lo que me dijera era real, así que mentí otra vez. — ¡El Dreamcatcher te esta ayudando! Dale las gracias de mi parte cuando lo veas, realmente es encantador—.

El único detalle sería que alguien consiguiera el libro, Aya no se lo iba a dar a nadie tan fácil, y yo no podía volver al otro mundo.

~~~

Uchi y Erina se encontraron frente a la Torre de Tokyo exactamente. Era bastante raro para creer que era una coincidencia, y es que no lo era. Erina había seguido el rastro de Uchi porque quería saber si Tegoshi estaba a salvo, y porqué se había enamorado del guardián del kekkai de Tokyo.
No le importaba las muchas cosas malas que escuchaba de él: que era inmortal por tratar de robarse la esencia de alguien más, que había materializado su corazón, que había hecho un trato con Hyde y le pago con su corazón, que era un asesino y traidor. Ninguna de esas cosas podía ser cierta para ella porqué de no tener corazón hubiera dejado a Tegoshi morir solo. Y aunque lo fueran, ella sabía mejor que nadie que no se puede juzgar a la gente por las cosas que habían hecho sin saber que los impulsaba a tomar esas decisiones.

¡Erina! Pensé...pensé que no volvería a verte en un buen rato— Uchi estaba sumamente nervioso de encontrársela de la nada, además sentía la brisa acariciarle las mejillas y esa no podía ser otra mas que ella. Uchi también sentía cierta atracción por ella, a pesar de lo rara que era. Y también estaba nervioso por Tegoshi, Hiroki no se lo había dicho, pero aquel cuarzo era un pedazo de su corazón. Sabía que iba a asustarlo y se negaría a pedirle ayuda de esa manera, pero sólo así podía cuidarlo.

Cuando vivían en la mansión, Tegoshi se opuso rotundamente al castigo que iba a dársele. "Desterrado, además de todo se te concederá la inmortalidad para ver sufrir a todos los que amas para siempre." Eran las pocas memorias que conservaba. Sabía que había algo más, pero en tanto tiempo no había podido recordar. Además veía en Tegoshi alguien que lo liberará de su castigo, trayendo a Tackey de vuelta se haría justicia celestial de verdad.

— Pues pensaste mal, yo tenía muchas ganas de verte en realidad, esta es una gran coincidencia— así de directa era. — La verdad esto a mí no me parece una coincidencia
— Pues no, no lo es. Sabía que estarías aquí.
¿Cómo?— señalo hacia la Torre, — El guardián del kekkai de Tokyo debe hacer guardia ¿no?— era demasiado inteligente. Uchi se había esforzado en mantener en secreto que el cuidaba el kekkai de Tokyo desde que Tackey desapareció pero ella lo sabía de todos modos.
— Tranquilo, sólo yo lo sé. Los demás asumen que o son las 4 estaciones o las estrellas.
Te agradecería mucho que siguieras guardándome el secreto.— Uchi sonaba bastante serio con ella. No estaba molesto pero sí asustado. Sí alguien se enteraba que ella sabía algo sobre el kekkai de Tokyo probablemente estaría en peligro y Uchi la quería pero también la quería fuera de peligro por su culpa. Además se notaba que Erina no sabía nada de lo que implicaba estar condenado a la inmortalidad y desterrado, ni los más puros sentimientos podrían hacer algo contra aquello.

Se dio la vuelta y avanzó hacia la torre, Erina venía tras él.
Deja de seguirme, se llegar solo.
— Es que tengo que decirte algo
¿Es sobre Tegoshi?
— No, es algo sobre mí.
Entonces me lo dices después, estoy ocupado.
— Tal vez no haya un después, tal vez yo vaya a ser la primera en morir.
¿Qué cosas dices?— Uchi se giró preocupado a verle, tal vez había visto su destino o algo así, pero ella solo estallo en carcajadas. No era su destino, era sólo ella siendo dramática.

Le dio la mano, y cuando estaba a punto de decirle que no volviera a jugar con eso, el suelo tembló bajo sus pies. Un crujido escandaloso que abrió una grieta enorme en el suelo y activo alarmas de los autos que ahí se encontraban. La gente empezó a correr despavorida. Erina se abrazo a Hiroki para no caerse y ambos voltearon a la Torre de Tokyo.

En la punta estaba Ryo, carcajeándose. En lugar de ir a buscar al dueño del Kekkai pensó en atraerlo y destruirlo con todo y su barrera. Tembló varias veces más hasta que Uchi vio grietas en su barrera, si no actuaba pronto iba a destruirlo. Uchi hizo a un lado a Erina, corriendo mientras hacía reaccionar su sello, activando el kekkai de nuevo. Una luz rosa mas palida que la de Tegoshi reaccionó en su antebrazo.

Uchi corrió hacia la torre, viendo que en la parte de arriba había una silueta, bastante baja, y por el color de su sello no era alguien bueno.
Uchi no podía volar así que Erina lo levanto del lado contrario para que pudiera observar a la persona que se disponía a destruir el kekkai.
 Uchi estaba seguro de haber visto antes esa cara, no solo en el consejo celestial sino algo dentro de sí mismo lo sintió.

Ryo alcanzó a distinguir la figura de Erina, ella tenía las manos arriba y su sello brillaba mientras el kekkai lo hacía también. Ryo nunca pensó que la dueña fuera una chica pero eso le facilitaría la tarea de destruirla.
— Ustedes vigilen que nadie mas entre, tenemos ya a nuestra víctima— Ryo se lamió los labios antes de saltar pero al girarse lo vio. Uchi estaba frente a él, su sello estaba brillando con mayor intensidad mientras se encontraba levitando. No podía olvidar su rostro, definitivamente no podía, pero mucho menos podía olvidar que le había dejado.
Una estela de luz salió de su brazo y lo derribó. Lo único que se alcanzo a escuchar fue el grito de Erina, quien en su desesperación creo una ventisca dentro del lugar.

Uchi cayó en cuenta de que ella estaba ahí adentro. El ruido del viento le lastimaba los oídos pero a él en lugar de atacarlo, como a Ryo y compañía, lo dejo levemente en el suelo. Corrió hasta ella para tomarla del brazo. — ¡Te dije que te fueras! Este kekkai no es asunto tuyo
— Sí me voy ellos se darán cuenta de que tú eres quien lo protege y van a matarte.
Pues de igual forma voy a matarlos a los dos, en especial a ti. Apuesto a que ya no recuerdas nada pero yo sí, cada mínimo detalle de ti incluso tu estúpida esencia— Ryo intervino, señalando a Hiroki al terminar su sentencia. Esa era su oportunidad para saldar asuntos del pasado.

Hiroki puso a Erina detrás de él, ya era demasiado tarde para impedir involucrarla pero al menos iba a protegerla. — ¿De que rayos me estas hablando? Ella no tiene nada que ver en esto
— A mí me parece que sí.— Erina se giró y vio al resto de los amigos de Ryo dispuestos a atacarles, con Uchi discutiendo sería ella quien iniciará las cosas.  Un viento horrible empujo a todos, hizo temblar incluso a la torre. — Ustedes encárguense de ella, el dueño del kekkai es asunto mío— Ryo comenzó a tomárselo todo bastante personal.
— Veremos si eres digno de cuidar el kekkai de Tokyo, Hiroki— intentó derribarlo pero esta vez estaba preparado. Uchi lo lanzo lejos con sus chispas de colores, que combinadas con el viento de Erina, eran un ataque curioso pero poderoso. Ryo sintió como la electricidad lo paralizaba.
Erina mientras tanto corría levitando de un lado a otro esquivando a Okura que la perseguía. Su sello era de un color verde, obscuro como todos los del lado obscuro. Yokoyama no parecía estar muy interesado en ella, pero Murakami también esperaba paciente la oportunidad para atacar.
Vio como Ryo y Uchi se gritaban y se atacaban, ella tenía la intención de llegar hasta él para lanzarlo lejos. No pudo llegar a Ryo, sintió que alguien le pegaba en la espalda y la derribaba. Era Murakami. Él tenía el poder de sellar espíritus y robarles sus poderes; una vez en el suelo, puso un pie sobre ella para impedirle moverse — Ven Okura, ayúdame a acabar con ella rápido—. Hiroki no se dio cuenta de eso, él trataba de llegar a Ryo pero Okura se interponía en su camino. — Ni creas que te voy a dejar interferir de nuevo Uchi— chasqueó y su mano se prendió en llamas. Antes de que le atacará logro esquivarlo pero ¿A que se refería con interferir de nuevo? ¿Acaso eran ellos sus enemigos desde que vivía en la mansión?

Ryo sabía que a Okura los celos lo estaban matando, pero no le importaba en lo más mínimo. Okura era de hecho el causante de la ruina de Ryo: estaba tan celoso de Hiroki que cambió los sentimientos de Ryo por un odio irracional hacia Hiroki. Esa era su habilidad, suplantar sentimientos y volverlos la debilidad de alguien, así que esperaba ver a su obra dando resultados.
Okura se acercó a Erina con la intención de hacerlo de nuevo — Todos en este mundo deberían odiar a Hiroki Uchi, tu eres la siguiente— Erina cerró los ojos, Murakami ya la había levantado pero la tenía detenida con ayuda de Yoko.
No podía odiar a Uchi, jamás podría, no importaba quien cambiará sus sentimientos porqué estaba segura de solo quererle a él a pesar de no conocerlo demasiado.

Ella estaba tan concentrada en querer a Hiroki que dejo brillar su sello, era del mismo color que el de Ryo, azul pero más luminoso. Y no era lo único que tenía de parecidos con él, la esencia de Erina era muy parecida a la de Ryo. Okura entró en shock y la lanzó lejos. Por alguna razón había quedado inconsciente.

Ryo y Uchi ya se habían lastimado bastante: ambos tenían la ropa desgarrada y cortadas en todo el cuerpo. El último ataque que Uchi le pudo lanzar fue su sello de ataque, y se detuvo porque estaba perdiendo la cordura y su mano ya se había transformado en una con garras, la cual tenía cuidado de esconder en su chamarra porque no quería asustar a Erina. Ambos cayeron de rodillas cara a cara, y fue cuando Okura se acercó a decirle algo en el oído. Era algo malo por la cara que puso Ryo.
— VÁMONOS YA— empujo a Okura y antes de desaparecer le pateó el hombro. Yokoyama se acerco y le lanzo el cuerpo de su amiguita a aun lado. — Sigue viva, por desgracia— Uchi sabía que seguía viva, el viento era leve pero podía sentir como aún le acariciaba la cara. Esa era la forma de decirle que lo quería. La abrazó y no pudo hacer más que acariciarle el cabello mientras susurraba "No sabes cuanto me alegro de que estés viva, perdón por no haberte salvado" todo esto frente a Ryo que lo miraba celoso desde lejos, a punto de desaparecer.

No pudo destruir el kekkai pero había encontrado a la persona que mas detestaba en todo él mundo, y al menos le había podido regresar un poquito de su dolor lastimando a esa niña. Pero Ryo además de estar celoso de ella estaba enojado con Hiroki por olvidarlo y por lo que había dicho Okura. "Ella tiene la misma esencia que tu" Ryo nunca se esperó la noticia de la que pronto se enteraría, y todo por culpa de Tegoshi.



Flower, capítulo 6.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: me da tanta flojera actualizar en el blog, pero debo hacerlo xD aqui estan las dos actualizaciones seguidas que hice gracias al spam de Neko y Raquel <3 las quiero aunque me acosen. Enjoy~~

6. Estamos dejando que se vaya algo que nunca tuvimos

— ¿No piensas saludarme Shige?— Keiichan me soltó para abrazar a un chico casi igual de alto que él, que al sentir el abrazo se ruborizo al instante. El chico quedo de perfil frente a mi y era la cara mas hermosa que hubiera visto en mi vida. Sus facciones masculinas pero delicadas, su cabello obscuro contrastante con la blancura de su piel, todo en el era hermoso. Por alguna extraña razón sentí melancolía al verlo, y una inexplicable atracción hacia él. Koyama se aparto de él y nos acerco. — Shige, este es Tegoshi, el que necesita preguntarte sobre un libro— Shige y yo no podíamos quitarnos la vista de encima — Tego, esté es Shige. Mi mejor amigo y un genio sobre libros, va a convertirse en un grandioso escritor
— Koyama basta...encantado de conocerte Tegoshi— cuando hicimos la reverencia al saludarnos Shige se inclino mas que yo, su cabello quedo casi frente a mi cara y sin esperarlo lo percibí: Shige no tenía la esencia ni el olor de un ser humano.
Por instinto me hice hacia atrás asustado.
— Nunca esperé qué fueras tan tímido Tego
— Keiichan tengo que decirte algo— Shige no participaba en la conversación, estaba abstraído en sus pensamientos. — Shige, ¿nos ayudarías a buscar? Te prometo una cena después de esto— el aludido solo comenzó a reírse, era un ser realmente luminoso. — No tienes que darme nada a cambio, dime Tegoshi ¿Que clase de libro es? — sus ojos sobre mi me hacían sentir intimidado. — Es un libro viejo sobre una leyenda sin sentido, acerca de dos almas gemelas que se encuentran y las consecuencias que eso traería al otro mundo
— ¿Es acaso una novela? Suena realmente interesante
— No, es una predicción.
— ¡Te dije que había encontrado a alguien de otro mundo!— Koyama interrumpió nuestra conversación.

~Shige POV~

— ¿Insistes con eso? ¿Estás realmente bien?— estoy empezando a creer que Koyama esta mal de la cabeza. — ¡Díselo Tegoshi! Explícale porque necesitamos ese libro...el Hoshi Monogatari— Tegoshi se sorprendió al escuchar sus palabras, se veía angustiado. — ¿Tengo que?
— ¡Te aseguro que puedes confiar en Shige! — ¿Me estaban escondiendo algo esos dos acaso?  Koyama sabía algo importante al parecer; mas al saber que se trataba de una predicción era obvio que no era cualquier cosa. Lo mire expectante esperando que hablara.

— Tal vez al principio no me vas a creer pero— bajo la voz — yonosoyunserhumano— ok...ok, no atiné a decirle nada más — Tegoshi, ¿me permites un momento a Koyama? No tardaré mucho— le tome por el puño de la camisa, guiándolo al lado contrario del barandal donde estaba Tegoshi mirándonos.

— ¿Estas realmente bien de la cabeza? ¿Cómo se te ocurre creerle a ese...niño que no es un ser humano? Sé que te gusta ayudar a la gente pero...
— ¿No puedes tener un poco de confianza en los demás?— Koyama me interrumpió — Al principio pensé lo mismo que tú pero míralo, tuvo problemas para usar el teléfono publico para llamarme y además me mostró su sello mágico— señalo su muñeca como sí él tuviera uno también. — ¿Sello mágico?—.
Koyama corrió a traer a Tegoshi. Al quedar de frente otra vez no pudimos evitar mirarnos fijamente. — Tego, Shige no quiere creerte...— reaccionó tranquilamente hasta que Koyama le dio un codazo.
Tegoshi tomó mi mano con suavidad. — Piensa en una flor que te guste— como él dijo, solo lo pensé. Vi su brazo brillar de color rosa, me alejé un poco y cerré los ojos porque no sabía que iba a pasar pero al abrirlos tenía un ramo de flores de lavanda en la mano. — Te dijee— su sonrisa tan linda me hizo tenerle confianza — ¿Nos vas a ayudar?— Koyama habló después de un rato, muy emocionado.

Cuando nos disponíamos a subir las escaleras el celular de Koyama comenzó a sonar. Tegoshi y yo intercambiamos miradas, yo lo reconocía de mi sueño pero él parecía recordarme de algo también. Tristemente no dijimos nada, esperamos a Koyama pacientemente mientras terminaba su llamada.

— Shige...¿puedes ayudar a Tego con lo de su libro? Me llamaron urgentemente para cubrir un evento
— ¿Ehh? Claro, no te preocupes
— Keiichan...
— Tranquilo Tego, ya te dije que puedes confiar en Shige...bueno, los dejo. Espero se lleven bien, Shige te marcó después.— Koyama se dio la vuelta y salió corriendo.
Tegoshi también corrió para subir las escaleras, cuando se disponía a abrir la puerta lo atraje hacia mi.
— Voy a ayudarte con el libro pero antes necesito que me ayudes con tu con algo.
— No hago trucos de magia.
— ¿Qué? No es eso, necesito que me digas si tu sabes algo acerca de...del Dreamcatcher.— Era mi oportunidad para investigar algo más, en especial si Tegoshi era un espíritu como le dijo a Koyama, debe de saber algo sobre eso.

Pero a Tegoshi la pregunta no le hizo mucha gracia, abrió los ojos sorprendido y se alejo de mí. Tenía que inventar una excusa y rápido para que me creyera y me dijera todo lo que necesitaba saber.

~Tego POV~

Sacudí mi brazo rápidamente para que me soltara. — ¿Qué sabes tu sobre el dreamcatcher?— ¿por eso era diferente? ¿Era él el legendario Dreamcatcher? No podía ser él, se ve tan frágil, sí quisiera yo podría liquidarlo aquí mismo. Pero estoy consiente de que no es un humano cualquiera, su olor y esencia lo dicen.

— Lo vi en mi sueño, me pidió ayuda.
— ¿Lo conociste entonces? Hay espíritus que llevan años buscándolo y tú...así de fácil lo encontraste
— No es mi culpa, lo conozco mejor de lo que piensas y por eso te preguntó que sabes sobre él, voy a ayudarle.— Hablaba realmente convencido de poder ayudarle, y yo me sentía celoso de que el Dreamcatcher lo hubiese escogido a él para pedirle ayuda.
— En nuestro mundo podría decirte que todo es cómo un sueño. El Dreamcatcher es el guardián de los sueños, él mismo es como un sueño demasiado perfecto. Él destruye todos las pesadillas, tal vez no lo sepas pero los sueños son premoniciones del futuro. En fin, para los humanos es bueno pero en el otro mundo, antes de que destruyera a los malos ellos lo destruyeron a él.
— ¿Cómo?
— No lo sé, se supone que le quitaron lo más preciado para él y luego lo asesinaron, pero Nino me dijo una vez que no pudieron asesinarlo de verdad, solo lo dejaron en un sueño eterno y que solo encontrándose con aquello que le quitaron iba a poder despertarse otra vez.— Shige me miraba sumamente serio, supongo era algo difícil de creer para él. — Vamos a buscar tu libro— y entró al edificio, sin esperarme.

~~~

Piel morena, jeans azules desgastados, playera blanca y chamarra de cuero. Ryo avanzaba con seguridad entre las calles de la ciudad. "Quiero que te adelantes a Tegoshi: destruye a su otra mitad." Eran ordenes directas que no podía desobedecer, mas por el hecho de que le encargaron matar a alguien y aquello significaba un poco de diversión.
Ellos sabían bien del destino de Tegoshi y aquel chico, era inevitable que se encontrarán así que Ryo solo esperaba el momento indicado.

Distinguir a un humano no era tan fácil porque todos olían igual aunque tenían una esencia diferente, Ryo jamás había tratado con el que era la otra mitad de Tegoshi. No le quedaba otra opción mas que seguir el rastro de Tegoshi y dar con todos los humanos con los que se había relacionado. De ser posible, iba a matarlos a todos, no debía quedar prueba de la existencia de espíritus en la Tierra.

Ryo quería...no, necesitaba que Tegoshi perdiera el trato y de paso, perdiera al que había sido su gran amor alguna vez, así este pasaría a ser de su propiedad. Era demasiado lindo, no podía negar que le gustaba y que el trato incluyera que Ryo podría hacer con el lo que quisiera era la mejor parte de todas.
Había estado solo tanto tiempo que ya no recordaba lo que era sentirse querido. No conocía a su padre y su madre lo había dejado solo; así que iba a obligar a Tegoshi a quererlo, le iba a dar todo el amor que ni su familia ni aquel innombrable amor le dieron, pero para ello necesitaba quitar a ese humano tonto de en medio.

Se detuvo al llegar bajo la Torre de Tokyo, donde hizo su sello resplandecer, una luz azul marino cegadora. El sello de Ryo estaba en su bíceps derecho, así demostraba más su fuerza y que no dudaría en atacar a quien fuera. El kekkai* bajo la Torre temblo, y cuatro figuras emergieron de las sombras.
— Subaru, Hina, Okura, Yoko...ha pasado tanto tiempo.— los 5 eran espeluznantes, almas malvadas que no se tentaban el corazón para nada. Además, era una prueba de que tan dispuesto estaba Ryo de alterar el orden de ambos mundos.
— ¿Al fin te concedieron la oportunidad de destruir el mundo?— Subaru tenía una lengua muy larga a pesar de su aspecto.
— Casi, ¿recuerdas esa estupida leyenda? Bueno, pues Tegoshi está en la Tierra— Okura se rió por lo bajo. — ¿Ya saben lo que significa verdad? Han esperado tanto tiempo y ha llegado el momento de que usen sus poderes— comenzó a sonreír, con esa característica maldad suya, seguido inmediatamente por sus compañeros.

Lo primero por hacer sería destruir el kekkai de Tokyo y asesinar a la persona encargada de él. Pero Ryo nunca se imaginó quién sería el dueño del kekkai.

*Kekkai: literalmente significa Barrera (generalmente espiritual o magica). Retome para mi fic el concepto usado en la obra de CLAMP "X/1999" dónde los dragones de la Tierra (en este caso, los amiguitos de Tego) creaban la barrera para proteger la ciudad y cuando peleaban, el kekkai se activaba evitando dañar la ciudad. A menos que perdieran era cuando se dañaba, y eso es lo que pretendo que pase en el fic.


lunes, 30 de mayo de 2016

Monochrome Frame, capítulo 2

Sinopsis: "Tu voz, tus palabras resuenan cerca y tiemblan. Mis recuerdos se detienen allí." 

Shige, por el trabajo de su padre debe mudarse otra vez; en Yokohama conoció a dos personas muy importantes para él, pero perdió toda forma de contactarlos. Uno de ellos era su primer amor. Años después vuelven a encontrarse y cuando parece que podran estar juntos al fin, Shige sufre un accidente que lo deja amnesico, haciendole obsesionarse por la persona equivocada. Tras una larga busqueda Shige se da cuenta que se equivoco...demasiado tarde.

¿Quién será la persona a la que Shige realmente amó? 

Pairing: Tegoshige, Ryotego, Shigekame. 
Género: Angst, Romance
R: 13+
Advertencias: Tegoshige, amnesia y muuuucho drama. 
Notas del autor: Me tarde escribiendo este capitulo, como siempre, pero ya quedo. Ya saben que amo el drama así que voy a aprovechar este fic para eso~ Muchas gracias por leer como siempre ♡

Las cursivas son los flashbacks.

— No hagas ruido, me va a estallar la cabeza— Shige se cubrió completo con las sábanas mientras Keiichiro le miraba. "Si claro, tú con resaca" Algo estaba mal con él, pero así era Shige. Keii no quería presionarlo para que se lo dijera, pero en el fondo le dolía que su mejor amigo no hablara directamente con él. Sabía que sus sentimientos estaban saliendo a flote y le había costaba muchos años tratar de superarlo, que tenía miedo de sus recuerdos y le herían pero ¿para que forzarse en contar frente a todo el mundo una historia que tanto le dolía? Sí Keii le preguntaba, Shige se de la nada se enojaba y se alejaba. Quería que Shige le contará todo lo que había sucedido y ser el quien pudiera ayudarle, sin embargo, debía esperar a que el menor se sintiera listo para hablar. Keiichiro era la persona que mejor le conocía, sabía todo sobre él, excepto eso porque nunca quiso herir a Shigeaki obligándolo a hablar. De hecho, parecía que Keii estaba enamorado de Shige pero solo era una profunda y duradera amistad que ambos compartían. 

Keii preparo café mientras garabateaba una nota para su amigo. Al terminar buscó una caja de aspirinas y la dejo cerca de la nota; sabía que Shige estaba bien pues tomaba cantidades industriales de alcohol y nunca le pasaba nada, pero era mejor ser precavido. 

— Shige, me voy— no hubo respuesta — Mas te vale levantarte de esa cama, podría volver cuando menos te lo esperes— Keii salió del departamento de Shige. No le gustaba dejarlo en ese estado, solo y deprimido, pero tenía que ir a trabajar. 

Shige no pudo responderle a Keii — Ten un lindo día, gracias por preocuparte por mí— pero su voz simplemente no salió. Se quedo enrollado en su cobija, mirando a la pared como sí nada más existiera en esa habitación. No sé levanto, ni se movió en un buen rato porque conocía a Keiichiro, era capaz de regresar un poco después, pretendiendo haber olvidado cualquier cosa y si Shige se topaba con él, rompería a llorar de la nada si lo veía a los ojos. No quería preocuparlo más, por lo que se quedo así un buen rato, con los ojos cerrados y una expresión total de tranquilidad. 

"Seguro ya esta en su oficina" pensó, después de casi media hora; jalo la cobija en la cual se había enrollado y se levantó como pudo. Casi se cae al pisar la cobija, pero no pensaba quitársela en todo el día. Encontró el café que Keii le preparo, ya frío, junto a las aspirinas y abajo una nota.

"No quiero presionarte a nada pero sabes que soy tu mejor amigo y estaré siempre que me necesites. Te escucharé sea lo que sea, pero te hará más daño guardártelo y a mí me duele verte así. 

Yo sé que no te duele la cabeza, se llama corazón querido, y ese dolor es mucho más intenso.

Keii."

La arrugo entre sus manos y se tiro a llorar ahí mismo. Keii tenía razón, se lo había ocultado a todos siempre y el dolor lo estaba matando por dentro. Había llegado a su límite, sus recuerdos lo perseguían y sus sentimientos olvidados lo invadían. Nunca pudo olvidar completamente a Tegoshi y seguramente nunca lo haría. 

Corrió a la vitrina del baño y tomo un frasco de pastillas. Antes que nada, se lavo la cara con cuidado para que no se notará que había llorado; evitó verse en el espejo a cualquier costo. Se llevó el frasco a la cocina, tomó el café frío que Keii le dejo. Sintió como las pastillas y el café bajaban por su garganta; Shige no pudo quedarse de pie mucho rato después de eso. El frasco rodó por su encimera y unas cuantas pastillas se salieron de él rodando hacia el piso. La taza estaba lejos de la orilla por lo que no se escucho el sonido característico de la porcelana al quebrarse, pero se escucho el sonido de una persona derrumbándose contra el piso.

~~~~~

Tegoshi se levanto al escuchar a Ryo maldecir en la cocina; aún tenía la costumbre de hablar en Kansai ben por lo que Yuya no entendió nada. Olía a café y varias cosas más que no supo diferenciar. 

Recordaba que la noche anterior habían salido juntos, a tener una cita romántica después de todo el tiempo que, por sus horarios de trabajo diferentes, habían perdido. 

Tegoshi no quería herir sus sentimientos "No me importa no pasar tiempo juntos", "No te extraño de cualquier forma" por lo que aceptaba gustoso, pero en el fondo Ryo lo sabía. 

No había podido quedarse tranquilo, ni disfrutar la cena después de haber escuchado "Shige". No podía ser él, habían pasado más de 10 años en los que Shigeaki seguro ya había hecho algo grande de su vida, tal vez ya hasta se había casado, y aún así Tego nunca se atrevió a buscar su nombre o que fue de él en internet. Tenía miedo de saber que todo había cambiado, estaban en mundos diferentes ahora y probablemente ya todo había quedado como un amorío tonto del pasado, eso era lo que mas le aterraba de todo: que Kato no le recordará. Se revolvió nervioso en la cama, como si moverse ansiosamente fuera a eliminar esos pensamientos de su cabeza. Después, se incorporó en la cama que compartía con Ryo para correr a arreglarse frente al espejo. Pensar de esa forma lo hacía sentir débil y él odiaba a los débiles. En él camino para convertirse en el mejor jugador de soccer no había tiempo de ser débil. 

Ryo abrió la puerta, — Buenos días Tegonyan— revolvió su cabello amorosamente (una costumbre de Ryo para demostrarle su amor y que le fascinaba su cabello) — Buenooooos díiiiiiiiiiiiias Ryoooooo-chan— se escuchaba bastante animado, como si esos pensamientos deprimentes nunca hubieran estado en su mente. — ¿Te quemaste la mano...de nuevo?— Tego comenzó a reírse hasta que Ryo le lanzó una mirada asesina. — Vas a estar bien— lo abrazó de la manera más amorosa posible. Era raro porque ninguno de los dos acostumbraba a tener esa clase de gestos, pero eran tan sinceros que lo apreciaban bastante. 

— ¿Hoy entrenas hasta tarde? Quería ver si podrías hacer la cena

— ¿Bromeas?— Tego era un desastre en la cocina, pero Ryo se comía todo sin protestar por mas horrible que fuera — Creo que hoy salgo temprano, así que no te preocupes. Igual siempre podremos pedir algo.

— ¿Estarás bien? 

— ¡Estaré bien! Anda, vamos a desayunar juntos— otro abrazo. Ryo salió de la habitación de le misma forma en la que entró. Tego le sonrió hasta que se fue. Se quedo contemplando su reflejo en el espejo un rato. "Shige" susurro antes de correr a la mesa para no hacer esperar mas a Ryo.

~~~~~

— ¡Te lo advertí desde el principio! Sabía que no faltaba mucho para irme y tú...

— Shige cálmate, estará bien— Eri, que normalmente evitaba el contacto, lo abrazó. La diferencia de estaturas era bastante, era incluso mas baja que Tegoshi. Shige percibió el olor de su cabello, pensó sobre lo bonita que era y lo fácil que hubiera sido sí se hubiese enamorado de ella en lugar de Tegoshi. 

— No estará bien, nada bien. ¿Con que cara le diré a Tegoshi que me voy? ¡Ni siquiera he podido confesarme como se debe!

— ¿Y la vez del Chinatown? ¡No me fui para que me digas que no actuaste rápido!

— Ambos nos pasamos la tarde preguntándonos si llegaste bien a tu casa, o si no olvidaste a donde ibas y te perdiste— Eri se llevo la mano a la frente, ya sabía que eso había ocurrido en realidad, pero solo unas cuantas veces — Eres un caso perdido Kato— Shige sabía que lo había arruinado, ella solo lo llamaba Kato cuando la sacaba de sus casillas. — Sí me hubieses dicho que estabas fingiendo creo que hubiera podido estar tranquilo el resto de la tarde...siento ser tan torpe.

— No, lo siento yo. Creo que no fue buena idea actuar así de la nada.— Ver sonreír a Eri le daba tranquilidad; antes esperaba con ansías el día de la mudanza a Osaka pero ahora realmente no quería irse. A pesar de todo, había logrado acercarse a Tegoshi y descubrió que era impulsivo, creído y un egoísta total, pero también era alguien en quien se podía confiar y amable. Una vez que empezó a conocer más a Shige se volvió mas lindo con él, y al final él también comenzó a sentir atracción por él. En realidad, ambos eran bastante opuestos pues Tegoshi era realmente popular con todos y Shige solo hablaba con Eri. Shige amaba leer y era malo en los deportes, y Tegoshi siempre estaba jugando soccer o con sus videojuegos. Y fue Yuya quien le robo él primer beso. "¿Te gusto verdad? Tú me gustas a mí, así que no te culpo" Quería quedarse así, sin preocupaciones y sin miedo del futuro, estando junto a ellos dos se sentía invencible y capaz de todo. 

Eri siempre le alentaba para que fuera feliz y se olvidará de que algún día tendría que separarse de ellos. "No puedes vivir concentrado solo en el futuro, estoy segura que te traerá cosas buenas pero no olvides tu presente. Todo lo que hagas ahora determinará lo que harás mañana."

— ¿Cuánto te queda...antes de irte?

— Menos de un mes, un mes, no sé exactamente cuándo será aún.— Eri no lo miraba, tal vez estaba realmente molesta ahora sí y lo dejaría solo. 

— Tienes que armarte de valor para decírselo, sí ha estado contigo todo este tiempo sin que tú le digas algo sobre tus verdaderos sentimientos siquiera es porque te quiere realmente. Bueno me voy, mi papá creerá que fuimos a hacer otra cosa y no me dejará salir contigo otra vez. Hasta mañana— Eri saltó desde la valla donde estaban sentados, y discretamente trató de alejarse rápido de él. Estaba feliz por él, que estaba saliendo con la persona que le gusta, pero su corazón de alguna forma dolía "Sí fueras mi novio, yo viajaría en tren el tiempo que fuera necesario para verte. Ni siquiera esperaría una confesión taaan elaborada, te quiero y con pasar momentos como este contigo eso es todo lo que me basta."

Eri no podía pensar en otra cosa, sabía que había sido tonto enamorarse de él aunque desde el principio era obvio que a Shige le gustaba Yuya. Pero era demasiado tarde para hacer algo, intentar odiarlo nunca cambiaría en nada sus sentimientos por él así que lo mejor sería ayudarlo hasta verlo feliz.

Sintió que alguien apretó su muñeca, y se giró enojada. — Vamos, si te vas caminando vas a tardar en llegar— era Shige, le hizo un lugar en su bicicleta. 

Nadie dijo nada el resto del camino, no necesitaban decir nada. Eri iba abrazada a él para no perder el equilibrio y caerse. Pensó que era obvio todo "estoy enamorada de ti" le gritaba su forma de abrazarle, de recargar su cabeza contra su espalda, de suspirar cuando lo veía o pensaba en él...simplemente todo lo que hacía le recordaba lo mucho que lo amaba. 

Pero de cualquier forma nunca se dio cuenta. 

~~~~~

Keii entro en silencio al departamento de Shige. Tenía la llave, por si Shige la perdía pero ese día decidió usarla. No le gustaba invadir el espacio personal de Shige, pero todo el día se quedo preocupado por él. No le llamo por no insistirle, y porque si de verdad tenía resaca lo haría sentir mal. En el fondo solo deseaba encontrarlo dormido o viendo alguna película en la sala. 

Todo estaba oscuro, "seguro sigue dormido, ese Shige". Pero la habitación y el sofá estaban vacíos. La cama era un desastre, todos los cojines y sabanas estaban revueltos o tirados a los costados. "O tal vez salió" pero su móvil sonó en la sala y recordó que la puerta no tenía pasador, por lo que Shige estaba ahí seguramente. El baño, los pasillos, hasta su cuarto oscuro estaban vacíos. 

Keii entró a la cocina, de nuevo parecía vacío el lugar pero tanteando sobre la encimera había algo. Keii volteo la taza y mojo el puño de su camisa azul. La luz que se filtraba por las ventanas iluminó el frasco de pastillas, que alertó a Keii. "Shige dime que no..." Encendió la luz, brinco la encimera y ahí estaba un palido y calmado Shige. Su blanca piel contrastaba con lo azul de su cobija en la cual yacía envuelto en el suelo, se veía relajado e inexpresivo. Tenía mucho tiempo que no lo veía tan tranquilo.

 — Maldita sea ¡SHIGE!— lo sacudió y nada, conservaba la misma expresión — ¿Que te tomaste Shige?— sintió ganas incontrolables de llorar porque eso podía significar que había perdido a su mejor amigo. Keii tomo el frasco para ver que rayos se había tomado. De los nervios, el frasco de cristal se cayó y estalló en miles de pedacitos en el suelo. Todo era azul: el cristal, las pastillas. Aun así levanto la parte unida por la etiqueta, eran somníferos y el frasco estaba casi vacío. — Dime que no te tomaste todos estos...por favor— tomo su celular mientras marcaba el número de emergencias, seguramente ya era demasiado tarde. Las lagrimas de un atormentado Keii caían sobre los pedacitos de cristal del frasco. Se puso en cuclillas y comenzó a sollozar. — Shige no me dejes por favor, no me hagas esto— oprimió el botón para marcar el número hasta que sintió que alguien sollozaba tras de él.

— Te juro que solo me tomé 2...no llores Keii— el aludido cerro su celular y lo arrojo para girarse a ver. Pensó que su cabeza le jugaba una broma bastante cruel pero ahí estaba Shige de pie tallándose los ojos, medio adormilado y con su cobija a los pies.
— SHIGEAKI ESTAS BIEN— Keii lo abrazo y lloro en su hombro. Shige lo imitó. Ambos estaban asustados, sin saber qué ocurría.

— ¿Por qué lo hiciste? Pensé que estabas...muerto

— Si me quedaba despierto iba a llorar todo el día, me obligue a tomarlas para poder dormir un largo tiempo pero antes de darme cuenta de algo, caí inconsciente hasta que me sacudiste y te escuche llorar— trato de controlarse para poder hablar y abrazo a Keii de nuevo. — También quería darte las gracias por todo, siempre estas cuidándome y preocupado por mí. Nunca he podido decirte lo mucho que te quiero, y que te agradezco todo esto que haces por mí

— Tonto, no tienes que agradecerme nada de esto. Te lo dije en la mañana, voy a estar siempre contigo pase lo que pase, eres mi mejor amigo y nunca te dejaré.— ambos tenían los ojos rojos y estaban apenados. 

Shige lo había decidido, quería iniciar una nueva vida, donde su felicidad no estuviera atada a un sueño. Un sueño sobre esa persona perdida en su memoria, fabricada por su nostalgia y romantizada por su corazón roto.