sábado, 24 de diciembre de 2016

Flower, capítulo 10.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: En realidad este capítulo quedo mucho más corto de lo que hubiera querido. Supongo que puedo compensarlo actualizando el 11 pronto o algo así. Gracias por leer como siempre c:<

10. ¡Ah! Eso parece ser el origen

Erina, la de más bajo status, se arrodillo frente a la cama.
No puede ser él, la noche anterior seguía...— Aya estaba realmente desconcertada. — ¿No has pensado que tal vez es un clon o una muy mala coincidencia?
No puede ser posible, le dijimos a todos que estaba muerto y...
No entiendo nada— interrumpió Erina — ¿No se supone que fue J-san quien lo mato?—. Eso le habían contado siempre, y a Erina le molestaba que le ocultaran cosas, más algo de suma importancia. — Siéntate Erina, creo que debo contarte la verdad— Aya se sentó en la alfombra y le indicó un lugar frente a ella. Uchi se sentó a los pies de Shige, sobre la cama.

El Dreamcatcher nunca murió realmente, no gracias a la persona de la que menos lo esperarías: Ryo.— Erina casi de va de espaldas. — J san se llevo a Tegoshi porque sabía que Shige sin él se sumiría en una tristeza profunda que lo mataría lentamente. Si se llevaba a Shige, probablamente Tegoshi les hubiera dado pelea hasta que se lo devolvieran.
¿Y Ryo...?
Bueno, sucedió poco después de que Takki desapareció. Nosotros nos empeñábamos en ayudar a Shige pero él tenía razón, no podíamos entender lo mucho que estaba sufriendo. Por más amores no correspondidos que hayamos tenido, a nosotros nadie nos arrebato lo que más amábamos en la vida. Un día Kumaicho me dijo que Ryo había entrado en la mansión de las estrellas. Yo estaba asustada, acababa de tomar el mando y no sabía que hacer. Sin embargo Ryo no fue a atacarme, llevaba el cuerpo inconsciente de Shige, sumamente herido, en sus brazos.
Seguramente él se lo hizo.
Eso pensé yo...y Asami y Uchi que estaban conmigo— la estrella mayor soltó una risita mientras Uchi se veía un poco desconcertado. Recordaba eso pero no a Ryo. — Pero la verdad no había sido él. "Lo encontré a la mitad del bosque, inconsciente y herido" nos dijo. Y le creímos porque de haber sido él no nos hubiera entregado esto— Aya saco de su bolsa un atrapa sueños rosa pastel, al cual le faltaban las dos cuentas y una pluma. — Esta incompleto, pero eso es culpa de Shige, no sabemos que hizo con ellas. Ryo dijo que no estaba de acuerdo con la decisión cobarde de Shige ni con la de J san y por eso no pudo dejarlo morir. Entre Asami y yo lo sanamos pero, por más aliviáramos su dolor físico, nada ni nadie lo haría con el de su corazón.— Erina pensó que Aya era la mujer mas dulce del mundo, un poco cursi, pero amable y dedicada. Seguramente por eso Tackey la había elegido a ella. — Entre Asami, Hiro y yo decidimos que lo mejor que podríamos hacer era sumirlo en un sueño eterno donde no pudiera lastimarse y despertará en el momento adecuado. Eso fue lo que hicimos. Metimos su cuerpo en una vitrina de cristal y lo rodeamos de flores, le hicimos creer a todo el mundo que había muerto y lo ocultamos en el lugar más secreto del mundo. Sin embargo, como has visto, quiere decir que su alma despertó desde hace mucho; aunque probablamente él no recuerda nada, ahora que está con Tegoshi lo hará, ambos lo harán.— Aya apartó una lagrima de su ojo. — Es una lastima que eso vaya a pasarle, tal parece que Shige consiguió una vida normal y ahora, bueno, no le queda mucho tiempo.
¿Creen que aun tenga sus poderes? Digo, por mas que no recuerde nada, un espíritu de su rango no puede perder sus poderes así como así— dicho esto, Hiro se levanto de la cama y se planto junto a Shige. Uchi se distinguía por no tener sentido del espacio personal por lo que se acerco a Shige y comenzó a olerlo. ¿Erina tendría que ponerse celosa del Dreamcatcher también?
Pues el olor de un humano no tiene. Huele casi igual a Tegoshi, además de que ambos han estado con la misma persona.— tal parecía que en eso no había cambiado Shige. Aya le sostuvo la mano. Shige comenzó a revolverse en la cama, como si tuviera miedo. — Será mejor irnos, Shige puede despertar en cualquier momento...
¿Y Tegoshi? ¿Van a dejarlo aqui?— Erina no estaba segura de que fuera lo mejor, ni Aya pero Uchi si. — Si a mi me alejarás de lo que mas amo en la vida te odiaría para siempre— Uchi le sostuvo la mano a Shige — Déjenlos juntos, se lo merecen por la eternidad que han estado separados— y las empujo fuera de la habitación. Pero antes de salir él, cargo a Tegoshi hasta la cama de Shige, y lo puso a su lado. — ¿Por que ambos son tan tontos?— sonrío al verlos juntos y salió corriendo para alcanzarlas.

~~~

El sol matutino se filtraba entre las cortinas y me daba en la cara. No quería levantarme aun, no quería hacer nada. Me revolví entre las sabanas pero escuche un quejidito gracioso mientras sentía una mano en mi espalda. Tegoshi estaba dormido a mi lado.
Ahogue un grito. ¿Me había acostado con él? No recordaba que nada extraño hubiera pasado, es más, ni siquiera le había hablado de mis sentimientos. ¿Qué hacía ahí? Lo contemple mientras dormía, a él el sol parecía no molestarlo. Acaricie sus mejillas, era como un ángel, su piel era aún más blanca que la mía.
—   Shige...— aparte la mano asustado. ¿Estaba soñando conmigo o como supo que era yo? No podía dejar de mirarlo. Acaso...¿Tegoshi se había enamorado de mí?
No podía ser posible, dos días después de conocernos era demasiado pronto, aunque en realidad yo sentía conocer a Tegoshi de toda la vida y había soñado con él. Quería estar con él, protegerlo del destino trágico dónde le veía morir en mis brazos cada noche.

Me animé a abrazarlo y le sentí temblar entre mis brazos. Fui muy cuidadoso por lo de su hombro, pero ahora su mano también se veía roja. A decir verdad, la habitación se percibía rara, como si alguien más hubiera estado ahí. Le cubrí bien con las sábanas y me levanté. No paso mucho tiempo antes de que un pedazo de cristal muy extraño me hiciera una cortada en el pie. Era un cristal muy extraño que no había visto antes y que reflejaba a una persona desconocida atacando a Tegoshi, además de la mancha de mi sangre lo hacía todo más grotesco, como una premonición. La visión me asustó tanto que arroje contra la pared el cristal y se rompió en miles de pedazos. Tegoshi se despertó por el ruido, lo vi revolverse entre las sábanas asustado así que corrí hacía él. Se miró las manos, la derecha sobretodo era la que tenía roja; cuando la movió yo sentí el dolor en mi mano izquierda. Tegoshi me miró curioso cuando vio mi mueca de dolor.
¿Ya me odias Shige? Tsk, al final no pude protegerte, pero no importa, quiero que sepas que te voy a querer sin importar que— y acarició mi rostro. Me pareció escucharlo sollozar en mi hombro. 
— ¿De que me hablas? No te odio...no podría odiarte. Yo...te quiero Tegoshi. Desde el primer momento en que nos conocimos, hace nada de hecho, sentí una atracción indescriptible por ti— sin importarme lo que fuera a suceder, le abrace otra vez. — No tienes que decirme nada, no digas nada—. Y así, simplemente me abrazó también. Como yo se lo había pedido, no me dijo nada.

Pero, él lo sentía también ¿no? Eso parecía y eso era lo que yo quería creer.

~~~

¡Hyde- san, está sucediendo!— los gritos de Ayumi alertaron a todos, que corrieron al salón a presenciar el espectáculo. Las flores del estanque brillaban, todas parecían haber abierto hace unas pocas horas y todo se veía mas brillante. Del lago salía una luz que parecía sostener una enorme burbuja de aire donde se mostraba la escena de Tegoshi y Shige. Tetsu argumentaba que era una mala idea espiarlos, merecían privacidad pero la verdad es que Hyde no planeaba espiarlos.

Sí Hyde podía verlos, J san y todos en el lado oscuro también podían y de ser necesario Hyde intervendría. A pesar de no poder hacer nada en contra del trato de Tegoshi, sí podía ayudar a que huyeran; él estaba de lado de Tegoshi, que obviamente salvaría a Tackey.
Se mantenía expectante, pues era el destino que Tegoshi se enamorará de Kato. Aquel trato había sido todo una trampa para poder acabar con él más rápido. Valeroso, Tegoshi había aceptado el trato sin conocer su destino. Grave error, el peor de todos. Lo bueno es que aquel efecto para hacer creer a todos que era peligroso y malo no les había funcionado en el lado oscuro y casi todos estaban de su lado. La escena acabo con ellos dos abrazándose, por suerte Tegoshi no había dicho nada. Y Hyde tampoco había dicho nada acerca de que ese chico era muy parecido al Dreamcatcher.

Me siento estafada, no sucedió nada entre ellos dos aunque era su perfecta oportunidad— Ayumin lucía sumamente decepcionada, ella que era la gran creyente de que el amor es la más grande fuerza del mundo. — No, Tegoshi hizo bien en no decir nada. Creo que en el fondo Kato presiente que es mejor que no le diga nada para que ambos se mantengan a salvo. Necesito hablar urgentemente con él— todos estaban sorprendidos. Hyde, el gran Hyde interviniendo en asuntos sin que alguien pagará el precio; era la prueba de que él tampoco era el hombre cruel que todos creían. — Se los dije, que pronto sucedería pero no contaba con que el destino se nos adelantará— tosió un poco para aclarar su voz — Tetsu, necesito que me contactes con Aya y Asami lo más pronto posible para negociar. No hay duda alguna, son ellos, y al fin se han encontrado— salió rápidamente del salón para dirigirse a su habitación, era el momento decisivo.

~~~

Llama al inútil de Ryo. AHORA.— J san estaba molesto. Acababa de presenciar la escena donde Tegoshi aceptaba querer a Kato; frente a sus ojos, en aquella rara bola de cristal, la imagen de ambos aun abrazados era clara. Todo iba de acuerdo al plan, Tegoshi no podía burlar su destino. Era el momento de acabar con él definitivamente. Por supuesto que también tendría que acabar con Shige y mentir en el Consejo Celestial "Tal vez no resistieron a la distancia. Una pena." Pero no importaba nada, mas que acabar con ellos dos y pronto, antes de que hubiera siquiera una oportunidad de hacer valer la leyenda.

Me llamó, ¿J san?— Ryo, molesto, llego conteniéndose las ganas de golpear al hombre alto de la capa cuyo rostro le seguía siendo desconocido. No solo a él, a todos en el Consejo Celestial. Se había atribuido el poder de Tackey apenas este desapareció, pero por su naturaleza oscura nadie había hecho mucho para impedirlo.
Nishikido kun...¿puedes explicarme por qué no estas asesinando a Tegoshi? ¡Tu o uno de tus inútiles amigos!
Tegoshi no ha admitido estar enamorado, solo dijo querer a ese humano. No puedo traicionar el acuerdo.
¡Eres un imbécil! ¿Crees que va a admitirlo? Es más, a ti que te interesa tanto hacer tuyo a Tegoshi me sorprende que no te hayas dado cuenta quien es.— J san le miró con lastima. Luego, se carcajeó, Ryo estaba sumamente distraído por el asunto de Uchi que no se percató de nada. J san, aún entre risas, se aparto y le dejo ver la imagen en el cristal. La persona que abrazaba a Tegoshi le resultaba conocida. Esas cejas, esos lunares, ese perfil tan distintivo. Se fue de espaldas por su sorpresa mientras J san lo miraba disfrutando la escena.
Tiene que ser una broma...¡está muerto! Yo mismo encontré su cuerpo inerte en el bosque y...
Pues creímos mal, todos. El Dreamcatcher está vivo, no es el humano insignificante que pensamos. Me atrevería a decir que ni Tegoshi, es más ni siquiera las estrellas, se lo esperaban.
¿Qué debo hacer ahora? No...mi misión no es asesinar al Dreamcatcher y aunque pudiera, no lo haría, porque el trato dice que será hasta que admita enamorarse y sería con Yuuya— estaba decidido a esperar, porque incluso él tenía honor y no iba a traicionar el acuerdo. J san le miró irritado, — No cabe duda, eres todo un romántico— J san chasqueó los dedos y una persona abrazo a Ryo por la espalda, con mucha fuerza.
Vas a ir por él, ahora. No va a importarte nada más— el brillo verde obscuro era cegador. Okura lo recostó con suavidad en el piso hasta que recobrará la conciencia. 
Ya está J san— Okura se apartó. Ryo se levantó visiblemente enojado y salió corriendo, J san le grito. — ¿Qué rayos quieres? No ves que estoy ocupado, voy por Tegoshi. Todo para mí— J san sonrío de nuevo. Parecía que su sueño se haría realidad al fin.

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