Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: En realidad este capítulo quedo mucho más corto de lo que hubiera querido. Supongo que puedo compensarlo actualizando el 11 pronto o algo así. Gracias por leer como siempre c:<
10. ¡Ah! Eso parece ser el origen
Erina, la de más bajo status, se arrodillo frente a la cama.
— No puede ser él, la noche anterior seguía...— Aya estaba
realmente desconcertada. — ¿No has pensado que tal vez es un clon o una muy
mala coincidencia?
— No puede ser posible, le dijimos a todos que estaba muerto
y...
— No entiendo nada— interrumpió Erina — ¿No se supone que
fue J-san quien lo mato?—. Eso le habían contado siempre, y a Erina le
molestaba que le ocultaran cosas, más algo de suma importancia. — Siéntate
Erina, creo que debo contarte la verdad— Aya se sentó en la alfombra y le
indicó un lugar frente a ella. Uchi se sentó a los pies de Shige, sobre la
cama.
— El Dreamcatcher nunca murió realmente, no gracias a la
persona de la que menos lo esperarías: Ryo.— Erina casi de va de espaldas. — J
san se llevo a Tegoshi porque sabía que Shige sin él se sumiría en una tristeza
profunda que lo mataría lentamente. Si se llevaba a Shige, probablamente
Tegoshi les hubiera dado pelea hasta que se lo devolvieran.
— ¿Y Ryo...?
— Bueno, sucedió poco después de que Takki desapareció.
Nosotros nos empeñábamos en ayudar a Shige pero él tenía razón, no podíamos
entender lo mucho que estaba sufriendo. Por más amores no correspondidos que
hayamos tenido, a nosotros nadie nos arrebato lo que más amábamos en la vida.
Un día Kumaicho me dijo que Ryo había entrado en la mansión de las estrellas.
Yo estaba asustada, acababa de tomar el mando y no sabía que hacer. Sin embargo
Ryo no fue a atacarme, llevaba el cuerpo inconsciente de Shige, sumamente
herido, en sus brazos.
— Seguramente él se lo hizo.
— Eso pensé yo...y Asami y Uchi que estaban conmigo— la
estrella mayor soltó una risita mientras Uchi se veía un poco desconcertado.
Recordaba eso pero no a Ryo. — Pero la verdad no había sido él. "Lo
encontré a la mitad del bosque, inconsciente y herido" nos dijo. Y le
creímos porque de haber sido él no nos hubiera entregado esto— Aya saco de su
bolsa un atrapa sueños rosa pastel, al cual le faltaban las dos cuentas y una
pluma. — Esta incompleto, pero eso es culpa de Shige, no sabemos que hizo con
ellas. Ryo dijo que no estaba de acuerdo con la decisión cobarde de Shige ni
con la de J san y por eso no pudo dejarlo morir. Entre Asami y yo lo sanamos
pero, por más aliviáramos su dolor físico, nada ni nadie lo haría con el de su
corazón.— Erina pensó que Aya era la mujer mas dulce del mundo, un poco cursi,
pero amable y dedicada. Seguramente por eso Tackey la había elegido a ella. —
Entre Asami, Hiro y yo decidimos que lo mejor que podríamos hacer era sumirlo
en un sueño eterno donde no pudiera lastimarse y despertará en el momento
adecuado. Eso fue lo que hicimos. Metimos su cuerpo en una vitrina de cristal y
lo rodeamos de flores, le hicimos creer a todo el mundo que había muerto y lo
ocultamos en el lugar más secreto del mundo. Sin embargo, como has visto,
quiere decir que su alma despertó desde hace mucho; aunque probablamente él no
recuerda nada, ahora que está con Tegoshi lo hará, ambos lo harán.— Aya apartó
una lagrima de su ojo. — Es una lastima que eso vaya a pasarle, tal parece que
Shige consiguió una vida normal y ahora, bueno, no le queda mucho tiempo.
— ¿Creen que aun tenga sus poderes? Digo, por mas que no
recuerde nada, un espíritu de su rango no puede perder sus poderes así como
así— dicho esto, Hiro se levanto de la cama y se planto junto a Shige. Uchi se
distinguía por no tener sentido del espacio personal por lo que se acerco a
Shige y comenzó a olerlo. ¿Erina tendría que ponerse celosa del Dreamcatcher
también?
— Pues el olor de un humano no tiene. Huele casi igual a
Tegoshi, además de que ambos han estado con la misma persona.— tal parecía que
en eso no había cambiado Shige. Aya le sostuvo la mano. Shige comenzó a
revolverse en la cama, como si tuviera miedo. — Será mejor irnos, Shige puede
despertar en cualquier momento...
— ¿Y Tegoshi? ¿Van a dejarlo aqui?— Erina no estaba segura
de que fuera lo mejor, ni Aya pero Uchi si. — Si a mi me alejarás de lo que mas
amo en la vida te odiaría para siempre— Uchi le sostuvo la mano a Shige —
Déjenlos juntos, se lo merecen por la eternidad que han estado separados— y las
empujo fuera de la habitación. Pero antes de salir él, cargo a Tegoshi hasta la
cama de Shige, y lo puso a su lado. — ¿Por que ambos son tan tontos?— sonrío al
verlos juntos y salió corriendo para alcanzarlas.
~~~
El sol matutino se filtraba entre las cortinas y me daba en
la cara. No quería levantarme aun, no quería hacer nada. Me revolví entre las
sabanas pero escuche un quejidito gracioso mientras sentía una mano en mi
espalda. Tegoshi estaba dormido a mi lado.
Ahogue un grito. ¿Me había acostado con él? No recordaba que
nada extraño hubiera pasado, es más, ni siquiera le había hablado de mis
sentimientos. ¿Qué hacía ahí? Lo contemple mientras dormía, a él el sol parecía
no molestarlo. Acaricie sus mejillas, era como un ángel, su piel era aún más
blanca que la mía.
— Shige...— aparte
la mano asustado. ¿Estaba soñando conmigo o como supo que era yo? No podía
dejar de mirarlo. Acaso...¿Tegoshi se había enamorado de mí?
No podía ser posible, dos días después de conocernos era
demasiado pronto, aunque en realidad yo sentía conocer a Tegoshi de toda la
vida y había soñado con él. Quería estar con él, protegerlo del destino trágico
dónde le veía morir en mis brazos cada noche.
Me animé a abrazarlo y le sentí temblar entre mis brazos.
Fui muy cuidadoso por lo de su hombro, pero ahora su mano también se veía roja.
A decir verdad, la habitación se percibía rara, como si alguien más hubiera
estado ahí. Le cubrí bien con las sábanas y me levanté. No paso mucho tiempo
antes de que un pedazo de cristal muy extraño me hiciera una cortada en el pie.
Era un cristal muy extraño que no había visto antes y que reflejaba a una
persona desconocida atacando a Tegoshi, además de la mancha de mi sangre lo
hacía todo más grotesco, como una premonición. La visión me asustó tanto que
arroje contra la pared el cristal y se rompió en miles de pedazos. Tegoshi se
despertó por el ruido, lo vi revolverse entre las sábanas asustado así que
corrí hacía él. Se miró las manos, la derecha sobretodo era la que tenía roja;
cuando la movió yo sentí el dolor en mi mano izquierda. Tegoshi me miró curioso
cuando vio mi mueca de dolor.
— ¿Ya me odias Shige? Tsk, al final no pude protegerte, pero
no importa, quiero que sepas que te voy a querer sin importar que— y acarició
mi rostro. Me pareció escucharlo sollozar en mi hombro.
— ¿De que me hablas? No
te odio...no podría odiarte. Yo...te quiero Tegoshi. Desde el primer momento en
que nos conocimos, hace nada de hecho, sentí una atracción indescriptible por
ti— sin importarme lo que fuera a suceder, le abrace otra vez. — No
tienes que decirme nada, no digas nada—. Y así, simplemente me abrazó también.
Como yo se lo había pedido, no me dijo nada.
Pero, él lo sentía también ¿no? Eso parecía y eso era lo que
yo quería creer.
~~~
— ¡Hyde- san, está sucediendo!— los gritos de Ayumi
alertaron a todos, que corrieron al salón a presenciar el espectáculo. Las
flores del estanque brillaban, todas parecían haber abierto hace unas pocas
horas y todo se veía mas brillante. Del lago salía una luz que parecía sostener
una enorme burbuja de aire donde se mostraba la escena de Tegoshi y Shige.
Tetsu argumentaba que era una mala idea espiarlos, merecían privacidad pero la
verdad es que Hyde no planeaba espiarlos.
Sí Hyde podía verlos, J san y todos en el lado oscuro
también podían y de ser necesario Hyde intervendría. A pesar de no poder hacer
nada en contra del trato de Tegoshi, sí podía ayudar a que huyeran; él estaba
de lado de Tegoshi, que obviamente salvaría a Tackey.
Se mantenía expectante, pues era el destino que Tegoshi se
enamorará de Kato. Aquel trato había sido todo una trampa para poder acabar con
él más rápido. Valeroso, Tegoshi había aceptado el trato sin conocer su
destino. Grave error, el peor de todos. Lo bueno es que aquel efecto para hacer
creer a todos que era peligroso y malo no les había funcionado en el lado
oscuro y casi todos estaban de su lado. La escena acabo con ellos dos
abrazándose, por suerte Tegoshi no había dicho nada. Y Hyde tampoco había dicho
nada acerca de que ese chico era muy parecido al Dreamcatcher.
— Me siento estafada, no sucedió nada entre ellos dos aunque
era su perfecta oportunidad— Ayumin lucía sumamente decepcionada, ella que era
la gran creyente de que el amor es la más grande fuerza del mundo. — No,
Tegoshi hizo bien en no decir nada. Creo que en el fondo Kato presiente que es
mejor que no le diga nada para que ambos se mantengan a salvo. Necesito hablar
urgentemente con él— todos estaban sorprendidos. Hyde, el gran Hyde
interviniendo en asuntos sin que alguien pagará el precio; era la prueba de que
él tampoco era el hombre cruel que todos creían. — Se los dije, que pronto
sucedería pero no contaba con que el destino se nos adelantará— tosió un poco
para aclarar su voz — Tetsu, necesito que me contactes con Aya y Asami lo más
pronto posible para negociar. No hay duda alguna, son ellos, y al fin se han
encontrado— salió rápidamente del salón para dirigirse a su habitación, era el
momento decisivo.
~~~
— Llama al inútil de Ryo. AHORA.— J san estaba molesto.
Acababa de presenciar la escena donde Tegoshi aceptaba querer a Kato; frente a
sus ojos, en aquella rara bola de cristal, la imagen de ambos aun abrazados era
clara. Todo iba de acuerdo al plan, Tegoshi no podía burlar su destino. Era el
momento de acabar con él definitivamente. Por supuesto que también tendría que
acabar con Shige y mentir en el Consejo Celestial "Tal vez no resistieron
a la distancia. Una pena." Pero no importaba nada, mas que acabar con
ellos dos y pronto, antes de que hubiera siquiera una oportunidad de hacer
valer la leyenda.
— Me llamó, ¿J san?— Ryo, molesto, llego conteniéndose las
ganas de golpear al hombre alto de la capa cuyo rostro le seguía siendo
desconocido. No solo a él, a todos en el Consejo Celestial. Se había atribuido
el poder de Tackey apenas este desapareció, pero por su naturaleza oscura nadie
había hecho mucho para impedirlo.
— Nishikido kun...¿puedes explicarme por qué no estas
asesinando a Tegoshi? ¡Tu o uno de tus inútiles amigos!
— Tegoshi no ha admitido estar enamorado, solo dijo querer a
ese humano. No puedo traicionar el acuerdo.
— ¡Eres un imbécil! ¿Crees que va a admitirlo? Es más, a ti
que te interesa tanto hacer tuyo a Tegoshi me sorprende que no te hayas dado
cuenta quien es.— J san le miró con lastima. Luego, se carcajeó, Ryo estaba
sumamente distraído por el asunto de Uchi que no se percató de nada. J san, aún
entre risas, se aparto y le dejo ver la imagen en el cristal. La persona que
abrazaba a Tegoshi le resultaba conocida. Esas cejas, esos lunares, ese perfil
tan distintivo. Se fue de espaldas por su sorpresa mientras J san lo miraba
disfrutando la escena.
— Tiene que ser una broma...¡está muerto! Yo mismo encontré
su cuerpo inerte en el bosque y...
— Pues creímos mal, todos. El Dreamcatcher está vivo, no es
el humano insignificante que pensamos. Me atrevería a decir que ni Tegoshi, es más ni
siquiera las estrellas, se lo esperaban.
— ¿Qué debo hacer ahora? No...mi misión no es asesinar al
Dreamcatcher y aunque pudiera, no lo haría, porque el trato dice que será hasta
que admita enamorarse y sería con Yuuya— estaba decidido a esperar, porque
incluso él tenía honor y no iba a traicionar el acuerdo. J san le miró irritado,
— No cabe duda, eres todo un romántico— J san chasqueó los dedos y una persona
abrazo a Ryo por la espalda, con mucha fuerza.
— Vas
a ir por él, ahora. No va a importarte nada más— el brillo verde obscuro era
cegador. Okura lo recostó con suavidad en el piso hasta que recobrará la
conciencia. — Ya está J san— Okura se apartó. Ryo se levantó visiblemente enojado y salió corriendo, J san le grito. — ¿Qué rayos quieres? No ves que estoy ocupado, voy por Tegoshi. Todo para mí— J san sonrío de nuevo. Parecía que su sueño se haría realidad al fin.
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