martes, 24 de julio de 2018

Docking, Shige Travel Diaries #2

Sinopsis: La Base de Entrenamiento Espacial se ve envuelta en un caos cuando sus integrantes desaparece en plena misión contra WEBLACK. Desesperados, eligen a un equipo conformado por 4 starseeds que han demostrado su valentía en ocasiones anteriores, conformando así el Team EPCOTIA, encargados de destruir a WEBLACK y vengar aquello que les han arrebatado.
Pairing: Koyashige, Shigemassu, sorpresa... 

Género: AU, Ciencia Ficción, drama, romance.


R: 13+


Advertencias: Por la naturaleza de la historia, muchos personajes sufren, quedan heridos de gravedad o mueren a lo largo de la historia.

Notas del autor: El capitulo se alargo mucho más de lo que pensaba xD pero ya que me tarde en actualizar espero lo valga <3 Ya estoy mas cerca de revelarles el ship secreto, podría hacerlo ahora pero es spoiler de lo que sigue, no me queda más que apurarme. Oh si, los capítulos se van turnando el punto de vista de Keii y Shige que son los personajes principales.



Shige Travel Diaries #2

Pretendió no haberse dado cuenta de nada y actuar como siempre, así que deposito su bandeja en el mostrador y salió del comedor siguiendo a Massu. Sus pasos creaban un eco que resonaba por todo el pasillo, pero aun así alcanzó a escuchar como alguien se aproximaba corriendo casi detrás de él. Un chico rubio iba corriendo entre los espacios que dejaban los demás que iban caminando mientras tiraba de la mano de Koyama Keiichiro, su ex compañero de entrenamientos. El rubio (cuyo nombre no recordaba) chocó contra su hombro, empujándolo y haciendo que él empujará a Massu contra la pared. Esperaba una disculpa o algo pero en lugar de eso, Tegoshi lo apartó aún más para pasar más rápido. Se giró visiblemente molesto y en ese segundo, sus ojos y los de Koyama se encontraron. Se miraron mutuamente hasta que, por la distancia, les fue imposible continuar. Shige entonces se giró a hablar con Masuda rapidamente.
¿Estas bien? ¿Te he hecho daño? Lo lamento mucho.
Estoy bien, estoy bien.— Masuda le sonrió con amabilidad y se dio el lujo de tocarle el hombro — ¿Y tú? Tu recibiste todo el golpe
Ahh, no importa. Ese chico no tiene tanta fuerza, solo fue el empujón. Estoy más preocupado por ti.— Shige agachó la mirada avergonzado, divirtiendo a Massu. —Tranquilo— le dijo mientras le revolvía el cabello — fue solo el empujón también. Lo que me sorprendió es que Koyama tampoco dijo nada, él siempre suele bastante cuidadoso pero parecía ido. ¿No fueron compañeros de entrenamiento tú y él? Eso es aún más extraño.— Shige ignoro lo último y decidió seguir caminando. Sintió a Massu seguirle el paso poco después. 


Lo mejor de Massu es que no hacía preguntas innecesarias. O bueno, al menos no a él, ni le insistía para que respondiera todo aquello que él estaba demasiado avergonzado de decir. Era como si Massu estuviese especialmente entrenado para lidiar con la gente de Sirius, que siempre andaban confundidos y no podían expresar sus sentimientos correctamente. Quizá porque Massu sacaba de quicio a otros había acabado entendiéndose muy bien con Shige. Antes de Massu, Shige siempre había estado solo, hablaba con los de su facción y todo pero no consideraba a ninguno realmente su amigo hasta que lo conoció, pero nunca se le había dicho lo mucho que lo quería y se preocupaba por él porque era demasiado tímido.


Llegaron hasta la sala A-110 cuando ya casi todos habían entrado. Generalmente en las reuniones mensuales de informe todos se sentaban en el fondo, alejados del plasma que había en el centro y les iba mostrando la información del progreso de cada misión, para poderse dormir. Eso le incluía a él, que siempre se perdía anuncios u otras cosas porque acababa durmiéndose. La voz de Takizawa le gustaba pero mientras explicaba las cosas era tan lento y confuso que irremediablemente se dormía. Esta vez estaba sorprendido por dos cosas, que nadie estaba sentado atrás y que, ni siquiera él, quería estar hasta atrás. Se detuvo frente a las escaleras del centro para poder bajar al estrado y miró a su alrededor. Todos los lugares adelante estaban ocupados. Él estaba mareado y de pronto le entraron ganas de huir. Alcanzó a ver a Koyama sentado al frente, con el rubio fastidioso sentándose sobre él. Massu le tomó de pronto de la mano para guiarlo a sus lugares. Lo tomo por los hombros, lo sentó y le sonrió. Shige se dio cuenta que solo dos personas se atrevían a tocarlo: Massu y Akari. Todos los demás que solían hablarle o necesitar algo de él solo lo llamaban pero nunca se atrevían a hacer contacto físico, como si fuera radiactivo o algo. Pero bueno, no le importaba mucho a decir verdad. 

No hizo falta esperar mucho más. Todos se precipitaron a sus asientos, quejándose de que no había más adelante, llenando la sala. La luces se apagaron, el plasma apareció y poco después Takki también lo hizo, entrando por la puerta grande. Todo estaría en silencio si no fuera por Tegoshi que comenzó a carcajearse inexplicablemente, hasta que Koyama le picó las costillas para que se callará. Massu llevaba incluso en que tomar nota. Shige solo quería saber el progreso de aquella misión para poderse retirar a llorar en soledad su pérdida pero parecía que aquella reunión era con otros propósitos. Los pasos de Takki avanzando al estrado sonaban en el fondo.

Oye Massu— susurro con esa voz que enamoraba a las amigas de Akari y a casi cualquiera que lo escuchaba —¿esta reunión se va a tratar del informe de lo de WEBLACK o van a decir otra cosa?— No dijo “importante” porque a él nada podía importarle más que el paradero del explorador perdido.
Mmmm, ¿no lo recuerdas verdad? Ah no, te dormiste— bajo la vista avergonzado aunque Massu no lo había dicho con esa intención — se supone que si lograban contactar con la tripulación perdida solo nos darían informes pero si seguía siendo imposible hacer alguna especie de contacto se anunciaría una nueva misión que tendría de propósito buscar a los extraviados— Shige se le quedó mirando desconcertado. — A mi también me parece una idea muy estúpida, arriesgar a otros al mismo destino que la misión anterior pero según sus planes eso tiene sentido. Suerte que tu apenas eres Mayor y yo Teniente Coronel, entonces seguro nos salvamos.— Massu sonrió de nuevo para tranquilizarlo y antes de que pudiera decir algo más Takizawa comenzó a hablar.

Sabemos que ha sido difícil para todos el progreso de esta misión. Ni siquiera nosotros— Coati, Ken y Taichi se levantaron al unísono a saludar alzando el brazo y luego procedieron a regresar a sus lugares para que Tackey siguiera — nos imaginamos que el enemigo podría resultar tan peligroso...y tan fuerte como para raptar a una de nuestras misiones mejor planeadas. No queremos adelantarnos a los hechos pero sospechamos que podría deberse a un descuido de los miembros de la tripulación, descuido que nos costará caro a todos pues...—. Falso. Comenzó a apretar sus puños enojado de que en lugar de aceptar su error desde el principio quisieran culpar a los miembros de la tripulación. Aquello era lo más bajo que habían hecho hasta ahora para justificarse. Massu, sin girarse o hacer algun contacto visual, le tomó la mano, y entrelazo sus dedos con los de él para tratar de calmarlo. Seguro que Massu lo sabía todo pero fingía que no. Siguió escuchando las tonterías de Takki y los demás mientras se aferraba a la mano de Massu, la única que podría brindarle el consuelo que tanto anhelaba.
Y ese fue el momento en que perdimos contacto total con la tripulación. Su nave desapareció del radar y fue imposible contactar a alguno de los 4 miembros extraviados.— Las fotos que aparecieron en el plasma eran las de sus identificaciones, por lo que Shige conocía aquella de memoria. No le hacía justicia a su sonrisa, pues salía serio, y con la frente despejada. Además en aquel entonces, usaba un castaño demasiado claro hasta que Shige lo convenció de dejar de hacerlo porque llamaba la atención.
Uchi Hiroki, Toma Ikuta, Yasuda Shota y Atsuhiro Sato aparecieron en la pantalla. Además de la notable diferencia de edad entre el líder de la misión y el resto destacaba mucho, igual que las facciones a las que pertenecían: lyran, avian, sirian y arcturian. No era un pleiadian el que dirigía la misión como era costumbre. De cualquier forma, lo único que le importaba era volverlo a ver. Shige apretaba la mano de Massu cada vez más fuerte pero a él parecía no importarle.

Por esta razón es que se ha decidido una nueva misión que nos traiga respuestas. Ya saben, ya sea que los tripulantes hayan muerto o están secuestrados por WEBLACK en algún lugar remoto del espacio donde no nos hayamos adentrado.— de haber sido tan valiente y escandaloso como el rubio fastidioso, Shige se hubiera parado a gritarle a Takizawa todos los insultos que sabía pero era un hombre civilizado. Comenzó a dejarse hundir en el asiento mientras hacía cuentas de cuántos meses tendría que esperar para recibir nuevas noticias de esta nueva misión si no es que fallaba también y debían enviar a otros más. Cerró los ojos y comenzó a ignorar todo. El ruido, las luces, la mano de Massu, todo. Una vez más trato de hacer contacto con él; hasta ahora solo él y Akari sabian que Shige tenía la habilidad de establecer contacto telepático. No leía mentes ni nada, solo podía enviar mensajes y recibir respuestas. Seguía enviándole mensajes con la esperanza de que respondiera de nuevo, pero no pasaba nada. 


El resto de los líderes se puso de pie a lado de Takizawa, llevando cada uno un sobre blanco, que a pesar de estar lejos le pareció un blanco cegador. Takizawa siguió hablando. — Hemos elegido a los miembros que van a integrar esta misión, la AT-009, con más cuidado de lo normal. Son personas que en sus años de entrenamiento y prácticas han aprendido mucho y les hemos visto crecer. Estamos seguros que de poner toda nuestra confianza en ellos, tendremos pronto resultados y podremos, incluso, darle un golpe a WEBLACK para destruirlos pronto. No se dejen llevar por las apariencias, insisto en que son miembros confiables y con un desempeño hasta ahora impecable.— Takki sonrió por primera vez en mucho tiempo, demostrando que estaba de verdad seguro de lo que decía. Y Shige, estaba cada vez más seguro de querer estrangular a los 4, por tener que actuar hasta ahora que se veía todo perdido. — Primero vamos anunciar al líder de misión.— Coati tomó la palabra — Es la persona que va a guiarlos al éxito. El resto de los integrantes deberá poner en él su confianza para que todo esto salga bien. De todos modos creo que todos estaremos de acuerdo en que él es una persona responsable y sabrá salir de esto.— Abrió el sobre y extendió el papelito que había dentro a la vista de todos. — Líder de misión AT-009, Koyama Keiichiro—.


Shige se enderezo y dirigió entonces su vista a Koyama, que estaba hasta adelante y se abrió paso para llegar al centro del salón mientras la gente aplaudía, el más entusiasta era el rubio que le empujo para que corriera al centro. Coati y los demás lo recibieron entre abrazos y felicitaciones. Shige se sintió aliviado al ver que se trataba de él. Era, por supuesto, una de las personas en las que confiaba para realizar trabajos y uno de esa magnitud a su cargo sin duda tendría resultados positivos. Quizá, después de tantos años sin hablarle podría ir a felicitarlo y pedirle de favor que si sabía algo de él le avisara antes que a los superiores. Pero lo veía imposible tratándose de alguien tan recto como Koyama y más porque no habían hablado en muchos años. Por un instante la culpa lo invadió.


Takki recuperó el micrófono — El sublíder de la misión, sabemos que se va a sorprender, pero sin duda lo merece. En estos años su trabajo nos ha facilitado las cosas a todos por su practicidad y las mejoras que ha hecho en trajes y algunas armas. Aunque hasta ahora no se le había otorgado un cargo de esta magnitud, a lado de Koyama sabemos que harán un increíble trabajo—. A Shige le molestaba el discursito que soltaban antes de decir cosas importantes como aquello, pero parecía un niño pequeño viendo a Takki repetir lo que antes Coati hizo: abrir el sobre y mostrar el papelito a todos. — Sublíder de misión AT-009, Masuda Takahisa—. Massu que era popular entre todas las facciones recibió tanto apoyo como Koyama, mientras no creía lo que estaba escuchando. Shige lo soltó pero le sonrió inmediatamente — ¡Anda Massu! Es tu momento de brillar— estaba más que feliz por su amigo y porque esta misión se veía bastante prometedora. — Pero Shige, tú...— se aferraba a su manga impecablemente blanca. — Voy a estar bien, por ti, te lo prometo, ahora corre, todos te esperan—. Vio a Massu alejarse de él. Y no iba a negar que le dió un vuelco el corazón al pensar que podría perder a Massu, su único amigo a la vez que confiaba que esta misión si estaba destinada al éxito. Pero Shige no estaba nada preparado para lo que seguía. 

Esta vez fue Taichi el que hablo. Antes de decir algo, saco el papelito del sobre pero no lo mostró de inmediato — El tercer integrante…¿saben? fue una decisión difícil pero tenemos antecedentes de que ha trabajado en equipo antes con Koyama y Masuda, por lo que adecuarse a sus ritmos no le va a ser para nada difícil. Lo elegimos a él por su inteligencia y perspicacia. Su memoria y su creatividad son sus puntos más fuertes, volviéndolo un rival débil. Sabemos que lo vas a hacer bien— y sin previo aviso Taichi mostró el papelito. El nombre, su nombre, le sonó lejano y desconocido como si fuera alguien de quien jamás en su vida había escuchado hablar. Y estaba convencido de aquello hasta que sintió las miradas de todos sobre él y vio a Massu y Koyama que no podían ocultar su felicidad ni a los que cuchicheaban que era más que una coincidencia poner a Masuda con Kato. — Kato Shigeaki, tercer integrante de la misión AT-009—. 

En su camino a las escaleras se tropezó varias veces pero apenas las alcanzó, recuperó su porte. Los de Sirius lo miraban y le sonreían, para aplaudir después. Sin embargo algunos de los más cercanos a Shige no pudieron evitar llorar. Se agitó su mano lentamente y les hizo la seña de paz para continuar su trayecto. Llegó al frente y tuvo que darle la mano a todos. Tuvo que contener sus ganas de gritarles a los 4 que los odiaba por arrebatarle lo que más amaba, pero lo dejo pasar. Ahora estaba en sus manos salvarlo, y estaría junto a su mejor amigo y a un líder confiable para hacerlo. A Massu le volvió a apretar la mano mientras le daba su sonrisa más sincera. El momento difícil volvió cuando tuvo que saludar a Koyama. Él le sonrió mientras le clavaba la mirada con una emoción inexplicable, pero sintió que se le erizaba la piel apenas lo tocó. Y Shige sabía porqué: le había dado la mano izquierda. A los mayores por protocolo, los saludo con la derecha pero a Massu que era su amigo, con la izquierda. A Koyama también le dio la izquierda pero fue por un evento del pasado. Koyama alcanzó a tocar con suavidad la única cicatriz que había quedado a pesar de sus estrictas curaciones. Abrió los ojos sorprendido mientras Shige, después de tantos años, se digno a sonreírle un poco.

Ken, aunque no lo parecía, estaba visiblemente cansado de las muestras de afecto y esas cosas que retrasaban la misión. Abrió su sobre y sin pronunciar palabra mostró el contenido a todos. — Tegoshi Yuya, cuarto integrante de AT-009—. Un muy mal chiste según muchos pero, casi todos los que estaban entrenamiento se alzaron emocionados juntos a los de Andrómeda. Koyama también se emocionó mucho mientras Massu y Shige se miraban confundidos porque no sabían quién era. Fue hasta que se levantó que Shige se dió cuenta que era el rubio molesto. — Probablemente todos estén dudando de nuestras capacidades para armar misiones— Shige, que no quería asentir con la cabeza, lo hizo con la mirada — pero teniendo ya un equipo que se encarga del resto de las necesidades nos hace falta alguien cuya capacidad física y valentía sea indudable. Y con esto no me refiero a que Tegoshi solo nos sirva por su cuerpo, esta es la oportunidad de demostrarles a todos los que dudan de él de lo que es capaz—. Ken los miro serios a todos mientras Taichi, Takki y Coati aplaudían su breve pero sincero discurso. Tegoshi quería situarse a lado de Keiichan pero al ser el cuarto miembro, no le correspondía. Tuvo que situarse a lado de Shige. No le quitaba la mirada de encima; Koyama entonces en un intento por aplacar a todos, tomó la mano de Massu indicándole que hiciera lo mismo con Shige y este con Tegoshi. Massu lo miro confundido pero lo hizo y animó a Shige a hacerlo. Temeroso, se tomó de las manos con Tegoshi; Koyama levantó las manos en señal de victoria, seguido de Massu y de Tegoshi que tuvo que tomar la iniciativa pues Shige se notaba incómodo con el contacto. Los 3 generales de división y Coati comenzaron a aplaudirles, seguidos del resto de los presentes en la sala, obviando la felicidad que sentían los de Sirius, Andromeda, Orion y los Lyrans.

Una vez más, Shige cerró los ojos sintiendo que se ahogaba




martes, 12 de junio de 2018

Docking, Keiichan Travel Diaries #1

Sinopsis: La Base de Entrenamiento Espacial se ve envuelta en un caos cuando sus integrantes desaparece en plena misión contra WEBLACK. Desesperados, eligen a un equipo conformado por 4 starseeds que han demostrado su valentía en ocasiones anteriores, conformando así el Team EPCOTIA, encargados de destruir a WEBLACK y vengar aquello que les han arrebatado.


Pairing: Koyashige, Shigemassu. 



Género: AU, Ciencia Ficción, drama, romance.



R: 13+



Advertencias: Por la naturaleza de la historia, muchos personajes sufren, quedan heridos de gravedad o mueren a lo largo de la historia.



Notas del autor: Mi regreso al mundo de los fics después de un largo hiatus. Aunque estoy trabajando en todos los demás también, por ahora quiero centrarme en este xD que la historia surgió en una noche en vela haciendo un proyecto final, así que espero apurarme <3




Keiichan Travel Diaries #1 



El sonido característico de la alarma le alertó que el momento, su momento, más esperado del día había llegado. Manteniendo la compostura y pretendiendo no darse cuenta de nada, se toma su tiempo para organizar los papeles sobre el escritorio y espera a que varios de sus compañeros salgan de la sala. Apenas nota que es el último en quedar, sale corriendo por el pasillo en dirección opuesta al resto de los pleiadians que salieron antes que él. 

Keiichiro agradece mucho esas alarmas irritantes que sacan de quicio a cualquiera que no sea él y esperé con entusiasmo el metódico almuerzo que el capitán Coati Tiptree que junto con el resto de los pleiadians ha decidido. Todo tiene que ser demasiado organizado y estricto, pero en el fondo sabe que es necesario o aquello sería un desastre y ninguna de las misiones funcionaria como es debido. Además, conoce las intenciones de Coati que quiere impedir que cada tipo de starseeds sigan dividiéndose más y más. Las tripulaciones se vuelven más pequeñas y distanciadas cada vez, así que cosas como obligarlos a convivir a la hora de comer y otras actividades comunes dentro de la base espacial le han sido efectivas.

Keiichan no tiene queja alguna. Se precipita hasta el gran comedor, donde el piso blanco de mármol y los muebles con detalles metálicos son lo más llamativo. Un blanco cegador. Aunque no ha ido a conseguir su bandeja de comida aun, lo primero que hace es fijarse en quienes ya llegaron. Nada aun. Además de más pleiadians, como él mismo, en la mesa alejada estan los de Orion, los Lyrans y algunos arcturians riendo de algo que solo ellos entienden; no hace mucha falta mencionar a un grupito, probablemente aun en entrenamiento que hacen acrobacias y eso pero nadie recuerda nunca ni se sabe a que tipo pertenecen. Lo saludan amistosamente y el les corresponde el gesto pero, siendo honesto, no es a ellos a quienes busca. Corre a formarse y después de un poco de espera recibe su bandeja de comida, a la que le han dibujado una enorme cara sonriente con salsa ketchup sobre su omurice además de darle el postre más grande. “Que personas mas amables” piensa. Él también sonríe como su comida, pero se queda de pie un poco más mirando fijamente a la puerta. 


No puede decir exactamente cuánto tiempo fue porque pudieron haber sido solo otros segundos ahí de pie pero le parecieron una eternidad a Keii. De pronto las puertas metálicas se abrieron y dieron paso a la tripulación faltante: los de Sirius. No es que tuviera un particular interés en ellos (bueno sí, por todas esas leyendas que corrían por los pasillos acerca de lo misteriosos que eran estos individuos) pero ahí estaba, esperando a que entraran todos. 
Él venía hasta el final enfundado en su traje blanco de prácticas, impecable que a comparación con el de sus compañeros que lucian ostentosas marcas de patadas en piernas y espaldas, y solo con los nudillos rojos. Su cabello lucía desordenado a comparación del día anterior que estaba usando su uniforme azul. Shige sonreía ligeramente a una de las conversaciones que mantenían otros integrantes de la tripulación proveniente de Sirius. Se formaron todos juntos por sus bandejas de comida y lo vio, como todos los días dejar el postre amablemente sobre el mostrador, antes de que rompieran formación y se sentaran revueltos con los miembros de otras tripulaciones. Akari le picó las costillas y lo tomo antes de correr a sentarse en una mesa de puras chicas que reían escandalosamente.
Shige entonces se dirigió a una mesa casi vacía, cerca de las enormes ventanas que les permitían contemplar las inmensidad del universo, a lado del miembro más memorable de Orion: Masuda. 

Apenas se sentó a su lado, ambos empezaron a irradiar una felicidad mutua que, aunque él no quisiera admitirlo, le dolía. Ya había tomado asiento en otra mesa vacía casi frente a ellos para que su masoquista interior pudiera ver cada movimiento y sonrisa que intercambiarán. Los estaba mirando fijamente mientras picaba con los palillos su omurice que ahora lucía una cara triste. Nakamaru y otro chico se sentaron al otro extremo de la mesa saludando con amabilidad. Aquello era de verdad horrible: él nunca se había atrevido a hablar con el de Sirius desde que ambos estaban en el entrenamiento pero Massu lo había logrado de inmediato. No se habían separado desde entonces, aunque provenían de distintos lugares congeniaron bastante bien. 

Keii lo miraba como si no existiera nada a su alrededor. Su cabello despeinado, sus ojos que a esa distancia se veían casi negros pero le recordaban al paisaje que tenían fuera de la ventana y el blanco del traje contrastando con su piel. También los muchos lunares que había en su cara y cuello. No podía, no se atrevía a despegar la vista ni un segundo de aquella criatura tan hermosa. 

De pronto, alguien se interpuso entre Shige y él. Un rubio sosteniendo una bandeja y portando el uniforme azul se lanzó a sus brazos, sosteniendo su comida con una agilidad increíble para que nada cayera sobre la cabeza de Keiichan, le plantó un enorme beso en la mejilla. — Basta Tegoshi, eso es desagradable — dijo al tiempo que se limpiaba la saliva y el rubio se sentaba a su lado, empujando a Nanami que tuvo que sentarse frente a Karin y ya no a su lado. — Te apuesto a que si yo fuera él no dirias eso — dirigieron su mirada a ShigeMassu que seguían conversando alegremente y ajenos de todo aquello. Y eso era lo que más le dolía a Keii, no importaba que hiciera, Shige no lo notaba.

Recordó entonces más momentos del entrenamiento, Shige ya llevaba 2 años ahí cuando Koyama se unió; Masuda llevaba 3. Tegoshi apenas pasó unos cuantos meses con ellos antes de que Takizawa decidiera que tenía demasiado valor y agilidad, que no necesitaba desperdiciar tanto tiempo en el entrenamiento y debía entrar en funciones inmediatamente junto con la nueva generación (aunque pasarían muchos años antes de que el pequeño Andromedan recibiera un misión sería). Por eso Tegoshi no era muy popular entre los demás, menos entre el grupito irrelevante sin tipo -que mencione arriba-, más que con Keiichan a quien se había pegado desde el principio.

Koyama y Kato habían sido compañeros en los entrenamientos de peleas desde que él se unió. Le divertía la idea de que aquel niño más joven que él, fuera de su misma estatura, y más aún, pegará con tanta fuerza. Su único problema era que casi no tenía agilidad a la hora de cubrirse y los golpes de Keiichiro le caían casi directamente. También recordaba como ladeaba los pies al pararse y como sus nudillos se ponían rojos después de unos cuantos golpes. El día que el entrenamiento fue realmente pesado incluso sangraron. Keiichan le lavó con cuidado las heridas y las cubrió con vendas. Aun así, después de que Kato pudo unirse a sus superiores de Sirius y Keiichan a los pleiadians, parecía que en realidad nunca se hubieran conocido.

Estoy casi seguro que no, porque él no haría eso— dijo Keii con una sonrisa tratando de disimular lo que en realidad sentía. Después de tantos años ya se había resignado a vivir de la misma forma: corriendo cada día para poder verlo reír en el comedor, las 3 comidas que tenían al día. Pero la verdad es que últimamente algo dentro de sí mismo (al fin y al cabo pleiadian, sensible e intuitivo) le decía que las cosas podían cambiar.
Hablando de otras cosas…¿crees que pase algo si no voy a la reunión de esta noche?— Tegoshi lo sacó de su ensimismamiento. — ¿Eh? ¿Vas a faltar?
No lo sé, solo sabemos que es algo relacionado con una nueva misión y buscar al de Lyran desaparecido.
¿Y eso te parece poco? — Keiichan no podía reprimir su asombro a las declaraciones frías de Tegoshi. El chico de Lyran, Uchi, era su amigo así que él no podía perderse esa reunión por ningún motivo. Según lo que se había enterado, es que aquella misión tendría como fin localizar el paradero de Uchi y de ahí dependerá el curso que tomaría. Tegoshi solo rio un poco nervioso — Ya sabes que nunca me dan nada interesante a mi y dudo que esto sea la excepción. Luego me cuentas que paso y ya, no hay mucho problema—. Hacía mucho tiempo que Keiichan no lo veía así de molesto y un poco triste incluso.
Algo me dice que nuestra suerte cambiará dentro de poco— Keiichan bajo la voz mientras le revelaba aquello a Tegoshi y pretendía tener fija la mirada en el arroz de su omurice, cubierto con el ketchup que poco antes lo había decorado — ¿Algo te lo dice o ya te enteraste de información privilegiada?— Keiichan subió la mirada alarmado pero Tegoshi continuó — Siendo un pleiadian y por la posición que tienes no te sería muy difícil enterarte, además Coati confía mucho en ti…
Exacto y como confía en mí es obvio que no le voy a fallar. Y si tuviera tanto poder como tu crees ¿No te hubiera dado ya una misión? ¿No hubiera salvado a Uchi de ir a eso?— dijo mientras acompañaba aquello de un suspiro profundo. — O hubieras mandado al novio de tu novio a una misión peligrosa y te lo quitabas de encima, así de sencillo.
¡TEGOSHI!— llamaron la atención de todos los que estaban en su mesa que les dirigieron una mirada llena de sorpresa, así que Keiichan volvió a sentarse mientras sentía como su cara ardía, — No vuelvas a decir algo así, no lo haría por nada en este mundo.
Ya lo sé y es por eso que no tienes novio. Pero me tienes a mi y yo soy mucho más adorable, además que no hablo como pueblerino— y el rubio procedió a rodearlo con sus brazos y tallar su frente contra el hombro del mayor; siempre hacía esas cosas y por eso Koyama no podía enojarse nunca con él, aunque tenía ideas descabelladas acababa perdonándole todo. 

El resto de la comida transcurrió normal. Tegoshi le cedió su postre pues según él, era demasiado dulce y le caería pesado pues tenía entrenamiento físico después y había escuchado rumores de que les tocaría entrenar contra los de Orion, sugirió que podía pegarle al novio de Shige para vengarse. Siguió parloteando un rato mientras él seguía mirando fijamente a Shige. A pesar de que hacía lo mismo de siempre (comer con los codos en la mesa e irritar a Massu) le parecía demasiado hermoso. 

Cuando todos ordenaban y limpiaban el comedor en lugar de escuchar las típicas alarmas desquiciantes indicandoles que ya era tiempo de volver a las actividades se escuchó la voz del segundo al mando, Takizawa, dando un anuncio. “Por razones de fuerza mayor la reunión que teníamos programada para esta noche comenzará en, aproximadamente, unos quince minutos. Por favor, división femenina a la sala A-100 y la división masculina al A-110, es de suma importancia que todos asistan.” Keiichan y Tegoshi intercambiaron miradas nerviosos, lo primero que ambos pensaron fue que WEBLACK probablemente había alcanzado la base y se necesitaba a todos en la línea de defensa; aquello puso visiblemente nervioso a Keiichan que, por su rango, estaría al frente junto con los Pleiadians. Tegoshi entonces, para tranquilizarlo, le dijo — Vas a ver que seguro son buenas noticias, tan buenas que Takki y Asami no aguantan las ganas de venirnos con el chisme a todos, seguro que han encontrado a Uchi bien y va a volver a casa con algún secreto de Weblack— Tegoshi lo tomó por los hombros mientras le decía aquello y sonreía. A Keiichan le pareció sentir como la mirada de Shige se clavaba en su nuca apenas Tegoshi había mencionado a Uchi y comenzó a sentirse mareado. Lo apartó de forma dulce con su brazo y comenzó a avanzar al mostrador a devolver su bandeja. Se tambaleaba al caminar por lo que Tegoshi corrió a sostenerlo. — No te voy a dejar solo en ese estado, tsk. Vamos, no quieres que lleguemos tarde ¿verdad?—.



~~~
Voy a explicar algunos de los terminos usados arriba (en italicas) para mejor comprensión del fanfic.

1. Este fic estaba basado en una idea retorcida que tuve de mezclar la historia del Team White con el concepto de EPCOTIA, y si bien no me apego del todo a ambas, son la base de todo.

2. Starseed: segun la ideología del New Age, es la forma de designar a las personas que en su vida pasado provenían de algún lugar fuera de la tierra y reencarnaron con la misión de ayudar a la raza humana. Si bien en la historia en ningún momento están en la Tierra ni son humanos, decidí utilizar un poco la idea y convertir a todos los habitantes del espacio en starseeds, pues todos vienen de galaxias y estrellas diferentes (ademas suena mejor que alien tbh).

3. Pleiadian: tipo de starseed de Keiichan. Si bien todos tienen cosas en común, respete lo que marca el New Age de como son este tipo de starseeds (esta basado en mi criterio, pues puede ser que el personaje en cuestion si tenga todas las caracteristicas o no, pero es un fic so...). Los pleiadian son de naturaleza empatica y bastante buenos comunicandose con los demás. Otras almas se sienten felices cuando hay pleiadian cerca y tienen un fuerte lado femenino. Son también bastante inteligentes y tienen puestos de lideres generalmente.

4. Orion: tipo de starseed de Massu.  Son los mas seguros de su carácter y sus ideas, hacen las cosas a su manera. Son bastante curiosos y no pueden controlar sus preguntas, por lo que suelen molestar a algunos. Buscan la verdad, y suelen tener cuerpos sanos y fuertes. Suelen ser duales porque aunque son centrados en ellos mismos pero amables y ayudan a los demás. Algunas veces no entienden las emociones de los demás. (Suelen tener trabajos como diseñadores o eso...)

5. Sirian: Tipo de Shige. Provenientes de Sirius (hahaha <3 mis favs), son los mas inteligentes pero soñadores. Son divertidos y despistados, se enfocan en lo que hacen pero suelen reprimir sus sentimientos porque no son buenos expresándolos. Son amigos bastante leales y se preocupan por llevar una vida sencilla sin dejar de lado que les gustan las cosas espirituales y profundas.

6. Andromedan: starseed de Tego; habitantes de la galaxia de Andromeda. Aman la libertad y no se comprometen a nada que los haga perderla. Son libres y no viven atados a nadie; además de que nadie puede manipularlos y no les gustan los dramas. No les gusta ser controlados y sueles ser bastante revolucionarios.

7. Lyran: tipo de Uchi; vienen de una pequeña constelación de la estrella Vega. Existen en la 4ª dimensión y son viajeros natos, que aman conocer más el mundo. Su ADN es la base del de la raza humana. Sus habilidades para sobrevivir son insuperables. Aunque son bastante impacientes, celosos y enojones. 


sábado, 24 de diciembre de 2016

Flower, capítulo 10.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: En realidad este capítulo quedo mucho más corto de lo que hubiera querido. Supongo que puedo compensarlo actualizando el 11 pronto o algo así. Gracias por leer como siempre c:<

10. ¡Ah! Eso parece ser el origen

Erina, la de más bajo status, se arrodillo frente a la cama.
No puede ser él, la noche anterior seguía...— Aya estaba realmente desconcertada. — ¿No has pensado que tal vez es un clon o una muy mala coincidencia?
No puede ser posible, le dijimos a todos que estaba muerto y...
No entiendo nada— interrumpió Erina — ¿No se supone que fue J-san quien lo mato?—. Eso le habían contado siempre, y a Erina le molestaba que le ocultaran cosas, más algo de suma importancia. — Siéntate Erina, creo que debo contarte la verdad— Aya se sentó en la alfombra y le indicó un lugar frente a ella. Uchi se sentó a los pies de Shige, sobre la cama.

El Dreamcatcher nunca murió realmente, no gracias a la persona de la que menos lo esperarías: Ryo.— Erina casi de va de espaldas. — J san se llevo a Tegoshi porque sabía que Shige sin él se sumiría en una tristeza profunda que lo mataría lentamente. Si se llevaba a Shige, probablamente Tegoshi les hubiera dado pelea hasta que se lo devolvieran.
¿Y Ryo...?
Bueno, sucedió poco después de que Takki desapareció. Nosotros nos empeñábamos en ayudar a Shige pero él tenía razón, no podíamos entender lo mucho que estaba sufriendo. Por más amores no correspondidos que hayamos tenido, a nosotros nadie nos arrebato lo que más amábamos en la vida. Un día Kumaicho me dijo que Ryo había entrado en la mansión de las estrellas. Yo estaba asustada, acababa de tomar el mando y no sabía que hacer. Sin embargo Ryo no fue a atacarme, llevaba el cuerpo inconsciente de Shige, sumamente herido, en sus brazos.
Seguramente él se lo hizo.
Eso pensé yo...y Asami y Uchi que estaban conmigo— la estrella mayor soltó una risita mientras Uchi se veía un poco desconcertado. Recordaba eso pero no a Ryo. — Pero la verdad no había sido él. "Lo encontré a la mitad del bosque, inconsciente y herido" nos dijo. Y le creímos porque de haber sido él no nos hubiera entregado esto— Aya saco de su bolsa un atrapa sueños rosa pastel, al cual le faltaban las dos cuentas y una pluma. — Esta incompleto, pero eso es culpa de Shige, no sabemos que hizo con ellas. Ryo dijo que no estaba de acuerdo con la decisión cobarde de Shige ni con la de J san y por eso no pudo dejarlo morir. Entre Asami y yo lo sanamos pero, por más aliviáramos su dolor físico, nada ni nadie lo haría con el de su corazón.— Erina pensó que Aya era la mujer mas dulce del mundo, un poco cursi, pero amable y dedicada. Seguramente por eso Tackey la había elegido a ella. — Entre Asami, Hiro y yo decidimos que lo mejor que podríamos hacer era sumirlo en un sueño eterno donde no pudiera lastimarse y despertará en el momento adecuado. Eso fue lo que hicimos. Metimos su cuerpo en una vitrina de cristal y lo rodeamos de flores, le hicimos creer a todo el mundo que había muerto y lo ocultamos en el lugar más secreto del mundo. Sin embargo, como has visto, quiere decir que su alma despertó desde hace mucho; aunque probablamente él no recuerda nada, ahora que está con Tegoshi lo hará, ambos lo harán.— Aya apartó una lagrima de su ojo. — Es una lastima que eso vaya a pasarle, tal parece que Shige consiguió una vida normal y ahora, bueno, no le queda mucho tiempo.
¿Creen que aun tenga sus poderes? Digo, por mas que no recuerde nada, un espíritu de su rango no puede perder sus poderes así como así— dicho esto, Hiro se levanto de la cama y se planto junto a Shige. Uchi se distinguía por no tener sentido del espacio personal por lo que se acerco a Shige y comenzó a olerlo. ¿Erina tendría que ponerse celosa del Dreamcatcher también?
Pues el olor de un humano no tiene. Huele casi igual a Tegoshi, además de que ambos han estado con la misma persona.— tal parecía que en eso no había cambiado Shige. Aya le sostuvo la mano. Shige comenzó a revolverse en la cama, como si tuviera miedo. — Será mejor irnos, Shige puede despertar en cualquier momento...
¿Y Tegoshi? ¿Van a dejarlo aqui?— Erina no estaba segura de que fuera lo mejor, ni Aya pero Uchi si. — Si a mi me alejarás de lo que mas amo en la vida te odiaría para siempre— Uchi le sostuvo la mano a Shige — Déjenlos juntos, se lo merecen por la eternidad que han estado separados— y las empujo fuera de la habitación. Pero antes de salir él, cargo a Tegoshi hasta la cama de Shige, y lo puso a su lado. — ¿Por que ambos son tan tontos?— sonrío al verlos juntos y salió corriendo para alcanzarlas.

~~~

El sol matutino se filtraba entre las cortinas y me daba en la cara. No quería levantarme aun, no quería hacer nada. Me revolví entre las sabanas pero escuche un quejidito gracioso mientras sentía una mano en mi espalda. Tegoshi estaba dormido a mi lado.
Ahogue un grito. ¿Me había acostado con él? No recordaba que nada extraño hubiera pasado, es más, ni siquiera le había hablado de mis sentimientos. ¿Qué hacía ahí? Lo contemple mientras dormía, a él el sol parecía no molestarlo. Acaricie sus mejillas, era como un ángel, su piel era aún más blanca que la mía.
—   Shige...— aparte la mano asustado. ¿Estaba soñando conmigo o como supo que era yo? No podía dejar de mirarlo. Acaso...¿Tegoshi se había enamorado de mí?
No podía ser posible, dos días después de conocernos era demasiado pronto, aunque en realidad yo sentía conocer a Tegoshi de toda la vida y había soñado con él. Quería estar con él, protegerlo del destino trágico dónde le veía morir en mis brazos cada noche.

Me animé a abrazarlo y le sentí temblar entre mis brazos. Fui muy cuidadoso por lo de su hombro, pero ahora su mano también se veía roja. A decir verdad, la habitación se percibía rara, como si alguien más hubiera estado ahí. Le cubrí bien con las sábanas y me levanté. No paso mucho tiempo antes de que un pedazo de cristal muy extraño me hiciera una cortada en el pie. Era un cristal muy extraño que no había visto antes y que reflejaba a una persona desconocida atacando a Tegoshi, además de la mancha de mi sangre lo hacía todo más grotesco, como una premonición. La visión me asustó tanto que arroje contra la pared el cristal y se rompió en miles de pedazos. Tegoshi se despertó por el ruido, lo vi revolverse entre las sábanas asustado así que corrí hacía él. Se miró las manos, la derecha sobretodo era la que tenía roja; cuando la movió yo sentí el dolor en mi mano izquierda. Tegoshi me miró curioso cuando vio mi mueca de dolor.
¿Ya me odias Shige? Tsk, al final no pude protegerte, pero no importa, quiero que sepas que te voy a querer sin importar que— y acarició mi rostro. Me pareció escucharlo sollozar en mi hombro. 
— ¿De que me hablas? No te odio...no podría odiarte. Yo...te quiero Tegoshi. Desde el primer momento en que nos conocimos, hace nada de hecho, sentí una atracción indescriptible por ti— sin importarme lo que fuera a suceder, le abrace otra vez. — No tienes que decirme nada, no digas nada—. Y así, simplemente me abrazó también. Como yo se lo había pedido, no me dijo nada.

Pero, él lo sentía también ¿no? Eso parecía y eso era lo que yo quería creer.

~~~

¡Hyde- san, está sucediendo!— los gritos de Ayumi alertaron a todos, que corrieron al salón a presenciar el espectáculo. Las flores del estanque brillaban, todas parecían haber abierto hace unas pocas horas y todo se veía mas brillante. Del lago salía una luz que parecía sostener una enorme burbuja de aire donde se mostraba la escena de Tegoshi y Shige. Tetsu argumentaba que era una mala idea espiarlos, merecían privacidad pero la verdad es que Hyde no planeaba espiarlos.

Sí Hyde podía verlos, J san y todos en el lado oscuro también podían y de ser necesario Hyde intervendría. A pesar de no poder hacer nada en contra del trato de Tegoshi, sí podía ayudar a que huyeran; él estaba de lado de Tegoshi, que obviamente salvaría a Tackey.
Se mantenía expectante, pues era el destino que Tegoshi se enamorará de Kato. Aquel trato había sido todo una trampa para poder acabar con él más rápido. Valeroso, Tegoshi había aceptado el trato sin conocer su destino. Grave error, el peor de todos. Lo bueno es que aquel efecto para hacer creer a todos que era peligroso y malo no les había funcionado en el lado oscuro y casi todos estaban de su lado. La escena acabo con ellos dos abrazándose, por suerte Tegoshi no había dicho nada. Y Hyde tampoco había dicho nada acerca de que ese chico era muy parecido al Dreamcatcher.

Me siento estafada, no sucedió nada entre ellos dos aunque era su perfecta oportunidad— Ayumin lucía sumamente decepcionada, ella que era la gran creyente de que el amor es la más grande fuerza del mundo. — No, Tegoshi hizo bien en no decir nada. Creo que en el fondo Kato presiente que es mejor que no le diga nada para que ambos se mantengan a salvo. Necesito hablar urgentemente con él— todos estaban sorprendidos. Hyde, el gran Hyde interviniendo en asuntos sin que alguien pagará el precio; era la prueba de que él tampoco era el hombre cruel que todos creían. — Se los dije, que pronto sucedería pero no contaba con que el destino se nos adelantará— tosió un poco para aclarar su voz — Tetsu, necesito que me contactes con Aya y Asami lo más pronto posible para negociar. No hay duda alguna, son ellos, y al fin se han encontrado— salió rápidamente del salón para dirigirse a su habitación, era el momento decisivo.

~~~

Llama al inútil de Ryo. AHORA.— J san estaba molesto. Acababa de presenciar la escena donde Tegoshi aceptaba querer a Kato; frente a sus ojos, en aquella rara bola de cristal, la imagen de ambos aun abrazados era clara. Todo iba de acuerdo al plan, Tegoshi no podía burlar su destino. Era el momento de acabar con él definitivamente. Por supuesto que también tendría que acabar con Shige y mentir en el Consejo Celestial "Tal vez no resistieron a la distancia. Una pena." Pero no importaba nada, mas que acabar con ellos dos y pronto, antes de que hubiera siquiera una oportunidad de hacer valer la leyenda.

Me llamó, ¿J san?— Ryo, molesto, llego conteniéndose las ganas de golpear al hombre alto de la capa cuyo rostro le seguía siendo desconocido. No solo a él, a todos en el Consejo Celestial. Se había atribuido el poder de Tackey apenas este desapareció, pero por su naturaleza oscura nadie había hecho mucho para impedirlo.
Nishikido kun...¿puedes explicarme por qué no estas asesinando a Tegoshi? ¡Tu o uno de tus inútiles amigos!
Tegoshi no ha admitido estar enamorado, solo dijo querer a ese humano. No puedo traicionar el acuerdo.
¡Eres un imbécil! ¿Crees que va a admitirlo? Es más, a ti que te interesa tanto hacer tuyo a Tegoshi me sorprende que no te hayas dado cuenta quien es.— J san le miró con lastima. Luego, se carcajeó, Ryo estaba sumamente distraído por el asunto de Uchi que no se percató de nada. J san, aún entre risas, se aparto y le dejo ver la imagen en el cristal. La persona que abrazaba a Tegoshi le resultaba conocida. Esas cejas, esos lunares, ese perfil tan distintivo. Se fue de espaldas por su sorpresa mientras J san lo miraba disfrutando la escena.
Tiene que ser una broma...¡está muerto! Yo mismo encontré su cuerpo inerte en el bosque y...
Pues creímos mal, todos. El Dreamcatcher está vivo, no es el humano insignificante que pensamos. Me atrevería a decir que ni Tegoshi, es más ni siquiera las estrellas, se lo esperaban.
¿Qué debo hacer ahora? No...mi misión no es asesinar al Dreamcatcher y aunque pudiera, no lo haría, porque el trato dice que será hasta que admita enamorarse y sería con Yuuya— estaba decidido a esperar, porque incluso él tenía honor y no iba a traicionar el acuerdo. J san le miró irritado, — No cabe duda, eres todo un romántico— J san chasqueó los dedos y una persona abrazo a Ryo por la espalda, con mucha fuerza.
Vas a ir por él, ahora. No va a importarte nada más— el brillo verde obscuro era cegador. Okura lo recostó con suavidad en el piso hasta que recobrará la conciencia. 
Ya está J san— Okura se apartó. Ryo se levantó visiblemente enojado y salió corriendo, J san le grito. — ¿Qué rayos quieres? No ves que estoy ocupado, voy por Tegoshi. Todo para mí— J san sonrío de nuevo. Parecía que su sueño se haría realidad al fin.

Flower, capítulo 9.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.

9. Todo lo que sé es que hay algo especial en tu corazón.

Ryo seguía bastante enfurecido, y también confundido a decir verdad. ¿Quien le había dado permiso a Uchi Hiroki para regresar a su vida? ¿Quien era esa niña extraña que estaba con él? No podía creer lo descarado que era. Además de aparecer de la nada, resulta que tenía un nuevo amor. No podía dejar de pensar en eso, debió haberlos liquidado cuando tuvo oportunidad porque ahora era probable que estuvieran preparados para cualquier ataque. Yoko lo miraba desde el otro lado de la sala, a diferencia de Ryo, él estaba correctamente sentado en el lujoso sillón. Igual que las estrellas ellos tenían su propia mansión. Era demasiado fría y oscura, todo tenía el aspecto de ser de terciopelo a excepción de los sillones que eran de piel. Se parecía un poco a la tienda de Hyde, con relieves de murciélagos por todas partes y cosas que la gente normal no tendría en su casa.

Déjame adivinar, sigues pensando en Uchi— Yoko lo miro con desprecio — Eres igual de patético que ellos—. No se tentaba con él, a pesar de que Ryo era su superior lo trataba con despreció. Ryo no podía hacerle nada, necesitaría de sus habilidades algún día. Aun así se le fue encima — Cuida tus palabras You, un día no voy a estar de buenas para soportarte y me las vas a pagar todas— Yoko se rió y salió de la habitación.

Ryo sabía que en él fondo Yoko tenía razón. No había razón alguna para extrañar a Uchi, no era más que un mentiroso que había acabado traicionando no solo a la persona a la que decía amar, también a quien lo había creado.
Si aquella chica era su nueva amante era muy probable que acabará traicionándola de cualquier forma. Ella se veía muy joven para saber la verdad acerca de Uchi y de como confiar en alguien inmortal es lo peor que se puede hacer.
Lo que le intrigaba sobre ella era su esencia y su sello, era bastante parecida a él. Quiza era un mal chiste de Uchi o algo así pero fuera lo que fuera, tenía que deshacerse de ella. No porque tuviera algo en especial contra ella, sino porqué se había decidido a hacerle la vida miserable a Hiroki y, de paso, quitaría del camino a uno de los espíritus que le impedían llegar a su amado Tegoshi.

Okura se mantenía expectante mirando a Ryo desde lejos. Se preguntaba si sus poderes estaban perdiendo su efectividad pues se suponía que Ryo odiara a Uchi no que se la pasará pensando en él. Hina pasaba casualmente por ahí. Él y Subaru eran los que menos se relacionaban con asuntos del pasado.
Hina...¿no te preocupa Ryo?
Él que esta enamorado de él eres tu, no yo.— Okura no podía refutarle nada, tenía razón. Amaba a Ryo. Lo amaba tanto al punto que cambio los sentimientos que Ryo había tenido por el amor de su vida por un odio desmedido, y ni siquiera así le hacía caso.
Vamos Tacchon,  ya lo sabías. No te hagas ilusiones, después del cambio raro de Ryo solo le importa llegar a Tegoshi, es su nueva obsesión.— Hina no era tan duro como los demás; aun así Okura no quería darse por vencido, aún si debía matar al mismo Tegoshi o a quien fuera para que Ryo lo amará.

Por su parte Yoko se había encerrado en su habitación. Sabía lo que estaba pasando en la planta de abajo y lo abrumaban por lo que pensó que era mejor alejarse hasta que los ánimos se calmaran. You también presentía que había llegado el momento decisivo para todos, quizá esta ocasión iban a obligarle a cumplir su cometido pero no podía, dé ninguna forma.
Saco de un mueble negro, exageradamente ornamentado, un pañuelo también negro. Al des doblarlo había envuelta un pluma rosa pastel, muy suave. Era del Dreamcatcher.

"Una noche antes de que lo inevitable ocurriera, Yoko había tenido una pesadilla terrible. Habían desatado la ira de Takizawa al escuchar a la persona equivocada y por lo tanto, Takki acabó asesinándolos. Yoko no podía morir así, no tan pronto. Sabía que había hecho mal en creerle a él pero no tenía a nadie más. Cuando despertó había alguien observándolo fijamente y le tendía la mano. Lo conocía perfectamente, después de todo era su misión matarlo, pero él no venía con esa intención.
— ¿Tuviste un muy mal sueño, verdad? Anda dame la mano.
— ¿Cómo llegaste aquí?
— ¿Me preguntas eso de verdad?— su sonrisa era demasiado hermosa y cegadora — Porque vi tu sueño, pero se que eso no pasará porque Takki es incapaz de dañar a alguien.
— Kato...no deberías estar aquí.
— Tengo que estar aquí, me necesitabas. Ahora yo necesito que confíes en mi— Yoko le dio la mano cómo él se lo pedía. Kato era realmente fabuloso, deslumbrante. Yoko se preguntó si Tegoshi, por ser como Shige, era tan siquiera igual de luminoso que él. Kato le sonrió cuando sus dedos entraron en contacto, vio brillar el sello en su brazo y eso significaba que debía irse.
— ¿Por qué me salvaste?
— Porqué yo se que en el fondo tú no eres malo You. Puedo sentirlo en mi corazón— Shige tomó su mano y puso algo en su puño cerrado, luego se dio la vuelta mientras agitaba la mano en señal de despedida."

Yoko nunca tuvo las agallas de matarlo después de eso. Ya había podido escapar una vez pero dudaba que ambos corrieran con la misma suerte esta ocasión, más si Ryo estaba obsesionado con quedarse a toda costa con Tegoshi.

~~~

Tegoshi dejó escapar un grito mientras Koyama le vendaba el hombro. Estaba realmente destrozado, una persona normal no podría soportar semejante dolor pero ahí estaba Tegoshi solo con una ligera mueca de dolor haciéndose el fuerte.
Me asomé desde la cocina al escucharle gritar, yo también estaba preocupado pero le había prometido una cena y no iba a defraudarlo. Todo había sucedido tan rápido que no parecía real, aunque en el fondo estaba agradecido de que Tegoshi no lo recordará. Me llevé las manos al cuello porqué aún podía sentir las de Ueda asfixiándome.

"Después de girar en la esquina mientras corríamos nos chocamos contra otro chico alto, de cabello castaño claro, ojos vacíos y aterradores y con fuerza sobrehumana. Lo había visto antes, había sido hostil conmigo. Ueda y yo quedamos de frente al caer así que me vio levantarme, pero la bomba estalló cuando vio que Tegoshi seguía tomando mi mano. —¿Qué estás haciendo tu con él?— me tomó por el cuello, a punto de levantarme del piso — ¿Por qué siempre apareces para arruinar mis planes?— Ueda estaba mas que furioso, incluso era peor que cuando me encontré con él tipo moreno en el bosque. Tenía las cosas bajo control, podía fingir un ataque en ese momento y salvarme pero Tegoshi intervino dándole un puñetazo en la cara.
— Ni creas que no te he reconocido Ueda. ¿Te ha mandado Ryo a darme un mensaje, no? Pues entonces déjalo a él en paz— Ueda me soltó, quedé de rodillas y Tegoshi corrió a cubrirme con su cuerpo. Él tenía los ojos vacíos también en ese momento y..."  

¿Estas bien? ¿Ya estas tranquilo?— Koyama me salvó de recordar aquello, sentí su mano sobre mi hombro. Él conocía mi secreto desde siempre después de todo es mi mejor amigo, no era buena idea ocultarle algo así. Supongo que por eso creyó en Tegoshi, él había estado relacionado con magia desde siempre. — Ya pasó, creo que ya estoy bien. Pero no puedo dejar se sentir los brazos de Ueda sobre mi cuello...
¿Por qué te atacó? No tiene sentido. He visto como te trata y...tu tienes más derecho de golpearlo.
— No lo sé, me vio darle la mano a Tegoshi y fue cuando enloqueció.
Tegoshi me dijo que lo único que recuerda es que Ueda tiene un sello, pero corresponde al lado oscuro...por cierto, ¿piensas contarle a Tegoshi sobre...?
— Estaba a punto de contárselo cuando Ueda nos interrumpió.
Deberías hacerlo pronto, Tegoshi solo va a estar aquí hasta que cumpla su misión o haya luna llena, lo que ocurra primero.— ¿Tan poco tiempo? Sentí miedo, no quería perder a Tegoshi. Aun teníamos que averiguar el significado de lo de ayer, no podía irse tan rápido...no podía dejarme solo. Ahí estaba de nuevo, ese sentimiento de conocerlo desde siempre por culpa de un sueño.
Shige...a ti te gusta Tegoshi ¿verdad?— Koyama estaba muy serio aunque podía detectar en su voz ese tono dulce que siempre utilizaba conmigo — ¡Qué cosas dices Koyama! Es imposible después de todo porqué...él no es parte de nuestro mundo— me sonrió como si acabara de decirle la cosa mas triste del mundo — ¡Lo sabía! Eso no debería importarte, de igual forma tu puedes verlo en tus sueños y...
— Es imposible, ya te lo dije— eso era lo que pensaba, ni siquiera valía la pena intentarlo. Salí de la cocina dejando a Koyama atrás.
Nunca me paso por la cabeza que unos pasos que pude escuchar eran de Tegoshi, que estaba escondido tras la pared escuchándome.

~~~

A Aya no le había costado mucho dar con "La cueva de Ryo y sus secuaces" como solía llamar con despreció a ese lugar. Por desgracia no podía atacarlos; como le había dicho Asami no podía vengarse por su cuenta pues no era el momento ni su asunto.
Lo que de verdad le debía preocupar era encontrar a Tegoshi...y de paso a su amigo el moreno alto de los ojos rasgados. Le había parecido sumamente lindo y atractivo pero al mismo tiempo era posible que estuviera asustado de ella pues no era normal aparecer de la nada y lanzar cosas. El amor era difícil, más si se trataba de un humano. 

Dejo atrás la cueva de Ryo y llegó con Uchi, quizá él conociera su paradero. Corrió la puerta corrediza de la casa de Uchi, la cual tenía mucho estilo para ser una casa antigua. — Uchi...Hiroki Uchi...entrégate en nombre de Takizawa Hideaki— escuchó entonces pasos que denotaban miedo. Aya conocía a Uchi por lo que se divirtió asustándolo un poco, se escondió tras una pared cuando él se le acerco gritando — ¿Cómo lograste entrar seas quien seas?— él realmente se oía asustado pero era obvio que no había puesto atención al "en nombre de Tackey" pues él mismo era parte de los seguidores de Tackey. Aya sacó entonces su báculo mágico (una obra digna de las estrellas. Una cosa color blanco nacarado de mínimo 1 metro con 50, cuyo mango tenía cada una de las constelaciones que habían existido grabadas y que en la punta remataba con una estrella de diamante enorme) y salto haciendo reaccionar su sello. Un montón de polvo mágico voló por todas partes mientras que Uchi se iba de espaldas al ver quien era su inesperada visita. — Gracias por llenar mi piso con tu magia barata
¡Oye! No puedes tratar así a una autoridad celestial— Aya volvió a derribarlo pero un segundo después se tiro de rodillas y lo abrazo.
¡UCHIIII! Me alegra tanto que estés bien, hace años que no te veía
¿De qué hablas? La última reunión del consejo fue hace 3 meses
Ya sé, pero hablo de que tiene años que no venía a la Tierra...específicamente a buscarte— Uchi se veía mas tranquilo, seguro que si se había creído qué alguien venía a matarlo. Sin embargo tenía una cortada horrible en la mejilla.
¿Que rayos te paso? No me digas que fue la soledad...
Ya quisieras...fue un tipo llamado Ryo— Aya recordó entonces lo que había sucedido: Uchi había usado los recuerdos que tenía de Ryo como lo mas valioso que tenía para pagarle a Hyde un favor, por lo tanto ni siquiera podía recordar su nombre. Para Hiroki esa era la primera vez que se encontraba con Ryo.
Ese bastardo...pareciera que se divierte haciéndonos la vida imposible.
¿Lo conoces?
Por desgracia si, pero Asami me ha impedido matarlo— Aya le puso polvo mágico en la cara, sobre la cicatriz que ahora se veía brillante. Paso su dedo sobre ella y luego cuando le sopló no quedo ni rastro de la herida. No iba a soportar ver a alguien lastimado por culpa del egoísmo de Ryo. — Ya esta, ahora estas bien— ambos sonrieron y Uchi abrazo a Aya como agradecimiento.

Erina estaba en la escalera viéndolos. Nunca se hubiera esperado eso de la gran Aya, elegida por el mismo Tackey para liderar a las estrellas antes de que él desapareciera. Se sintió celosa pues Uchi apenas le dirigía la palabra a pesar de que le había dejado quedarse en su casa. Subió rápido y se encerró en la primera puerta que vio, cerciorándose de azotarla para que Uchi la notará.
Rayos, Erina...— se rasco la cabeza angustiado, — ¿Quién es Erina? ¿Me estas engañando Uchiiii?— Aya soltó una carcajada a lo que recibió un codazo como respuesta. Ya sabía quien era, ella había estado presente cuando le entregaron su sello mágico pero le gustaba molestar. Y Uchi era probablemente él único que se atrevía a darle codazos a la estrella mayor. Cuando Uchi fue exiliado a la Tierra y Aya todavía era una estrella de constelación, se la pasaban juntos pues ella temía por su seguridad en un mundo extraño. Por eso es que eran tan buenos amigos.

Oye, en realidad vine a darle esto a Tegoshi— le tendió un libro que no tenía nada en la cubierta mas que un color rojo llamativo. Al abrirlo reconoció a quien pertenecía esa bella caligrafía — ¡El Yume monogatari!— ella solo asintió — ¿Pero donde esta Tegoshi? Esperaba que estuviera contigo...
De hecho lo estaba, pero hace un par de días salió a buscar a...Koyama Keiichiro y...
¿KOYAMA KEIICHIRO ES ESE TIPO DE LOS OJOS ENCANTADORES?— Uchi estalló en carcajadas, Aya nunca había sido discreta con sus sentimientos. — Si, es él. Pero como te dije, no ha regresado.
¿No ha regresado en varios días? ¡Eres un inútil! ¿cómo es que no lo has buscado?
Por que le di esto— Uchi le mostró entonces el cuarzo con forma de corazón al que le faltaba un pedazo — Antes de que empieces a cuestionar las decisiones que tome, déjame decirte que Tegoshi tiene indicaciones precisas de romper la piedrita faltante si esta en peligro.
Pero eso significa romper una parte de tu corazón...
No importa, no lo necesito— hablaba como si no fuera la gran cosa pero haber convertido su corazón en una piedra preciosa si que era la gran cosa. Aun así Aya no dijo nada, ya era muy tarde para decirle algo.

~~~

¿Estas seguro que estarán bien?
Está dormido y dudo que despierte después de como se lastimó.
De acuerdo, descansa tú también Shige— escuché a Keiichan salir porque se despidió de Shige como si fuera la última vez en su vida que iba a poder verlo. Yo no estaba dormido, solo fingía porque quería quedarme a lado de Shige.

En la tarde escuché la conversación que tuvo con Keiichan, me perdí el secreto del cual él quería hablarme pero escuche claramente cuando Shige dijo que yo le gustaba. Ahí estaba el problema. A mí también me gusta pero el trato dice que si me enamoro van a eliminarme, y Shige ni siquiera se atreve a dar el primer paso.
Eso me dejaba en verdaderos problemas; apenas demostrará algo por Shige vendrían a buscarme. El tiempo se me esta acabando y según lo que me dijo Keiichan, Massu no va a querer verme ni en pintura en un largo tiempo. Estaba meditándolo, pues podía tomar una decisión equivocada solo por las palabras de alguien que no cree ni en sus propios sentimientos.

Sentí de pronto que alguien me tocaba la mejilla. Su mano, suave y cálida al tacto, acariciaba mi mejilla. Era Shige. Supe que era él por lo que sentí cuando me tocó; era electricidad, como cuando nos vimos la primera vez, como si fuera a hacer corto circuito. Se quedo así un buen rato hasta que sentí como me cubrió con su abrigo, olía a él. — Descansa Tegoshi— Shige sonaba triste. Le había oído ese tono antes, estaba seguro. Escuche cuando cerró la puerta de su recámara.

Comienzo a creer que la extraña atracción que tuve por Shige desde el principio no es una coincidencia, además de que él me oculta algo hay muchas otras cosas que no sé. Quizá el Yume Monogatari tenga las respuestas al fin pues lo que menos quiero es dañar a Shige. Me levanté del sofá con su abrigo en los hombros, cubriéndome. Me sentía protegido usándolo.  Entré sin hacer ruido a su habitación y lo vi dormir tranquilamente. Su expresión relajada era tan hermosa que pude quedarme a mirarlo toda la noche.
— Shige— tome su mano entre las mias — Tienes que decírmelo, no puedo hacer nada si no me cuentas porqué tienes esos sueños...tampoco si no me dices que me amas porqué yo puedo...
Puedes morirte y dejarme en paz, por ejemplo— inmediatamente me giré, cubriendo a Shige con mi cuerpo. Era Okura.
— ¿Te mandó Ryo? ¿Ya se ha dado cuenta? Veo que no es tan idiota como pensaba
¡No lo llames así!— Okura se me fue encima pero logré detenerlo. Siendo sinceros, Okura no era un rival al que temerle por su fuerza pero un toque de su parte podía cambiar sentimientos puros por odio. Vi cómo miraba a Shige con insistencia, seguramente estaba planeando tocarlo.
— Ah no, ni lo pienses. Shige no tiene nada que ver en esto— use uno de los sellos mágicos que Uchi me ayudo a traer. La diferencia de la marca que todos tenemos en alguna parte del cuerpo a los sellos de papel es el tipo. Con sellos de papel un espíritu de agua puede usar fuego. Precisamente ese era mi favorito. Pero antes de usarlo, empuje a Okura fuera de la habitación de Shige.

El fuego abrasó a Okura, pensé que lo iba a eliminar con rapidez, pero esta vez Okura venía decidido a acabar conmigo.

~~~

Uchi y Aya se encontraban tomando el té tranquilamente. Hiroki trataba de hacer memoria pero no podía recordar el número de Koyama para pedirle ayuda. Cuando menos se lo esperaban, el suelo se movió bajo ellos y un rayo cayó no muy lejos del lugar. Ambos salieron al patio a ver qué sucedía.
Aya, creo que ahí esta la respuesta a tu pregunta— ambos se quedaron esperando algo mas. De la nada el brillo verde oscuro opaco el rosa. — ¡Hiro tenemos que ir! Sea quien sea tiene un sello espejo y esta torturándolo— él asintió — Además si hay humanos con él, bueno, van a morir.— 
Iban a irse juntos pero Uchi se detuvo — ¿No vas a llevar el libro?
Si me lo quitan lo voy a lamentar
Espera, yo si tengo algo que llevar— Hiroki subió las escaleras y entró en una habitación. A Aya le pareció escuchar el ruido de un cristal quebrándose. Poco después Uchi bajo con cargando con Erina en sus brazos que pataleaba y gritaba que la soltará. — Listo—.

~~~

Okura tenía un sello espejo. Él muy maldito me había regresado todos mis ataques, básicamente yo mismo me estaba destruyendo. Cada ataque que usaba, cada sello me atacaban a mi. No podía hacer nada, estaba bastante herido como para tratar de quebrar el espejo. Necesitaba que alguien más viniera a ayudarme. 

Me arrastré como pude pero el efecto del espejo me impedía moverme siquiera. Okura aprovechó para pisar mi mano, bastante herida y romper mis dedos. Ahora tenía el hombro y la mano totalmente destrozados. Se agachó a mi lado y comenzó a reír. — ¿Ahora como vas a proteger a tu amiguito? Mírate, estas a punto de morir
— De cualquier forma moriría protegiéndolo. Ryo jamás haría eso por ti. Incluso él mismo te mataría con sus propias manos— mientras más cosas crueles le decía más apachurraba mi mano, pero no me importaba porque no iba a dejarle llegar a Shige. — ¿Qué se siente, eh Okura? No importa que hagas, no importa a quien decidas eliminar, Ryo no te quiere y nunca te querrá. Incluso está más obsesionado conmigo...— le sostuve la mirada aunque mis heridas me estaban matando. Sentía mi cuerpo arder, sangrar y punzar. Las cicatrices que me hice con mis ataques estaban sangrando demasiado, y para colmo había destruido el departamento de Shige. Me deje vencer por el dolor y el agotamiento quedando inconsciente frente a Okura, a lo que el muy idiota asumió que estaba muerto.

¿Cómo va a preferirte Ryo chan ahora que estas muerto? Eres lo peor Tegoshi. J san debió haberte destruido apenas supo la clase de abominación que eres...tu y ese otro
¡No cantes victoria tan pronto!— una chica, bastante flexible, le pateo la cara. Okura se fue de espaldas y aterrizó sobre los brazos de Uchi que se encargo de usar el mismo sello de fuego que Tegoshi. Cuando Okura trató de alcanzar su sello espejo para usarlo en Uchi, él comenzó a reírse. Lo tomó del cuello con fuerza y lo alzó — Okura, Okura. Te hace falta tanto para ser un rival digno, no eres nada sin Ryo.— Okura le pateó las piernas pero Uchi ni se inmutó — los sellos espejo solo funcionan en una persona—. Ya medio asfixiado lo arrojó al piso sin consideración alguna. Erina aprovechó la oportunidad para patearlo de nuevo.

Okura vio a la mujer del vestido pomposo (Aya) caminar con su báculo hacia Tegoshi. Cuando no pudo tocarlo, sacó de su bolsa un puño de polvo mágico y lo arrojo sobre el cristal para proceder a quebrarlo con su báculo. Los pedazos de cristal volaron en cámara lenta por toda la sala, y reflejaban el polvo mágico que Aya le había arrojado. Ella también se burlo de él — Además no lo usaste bien, mira— y señaló a Tegoshi que dormía en el piso sin herida alguna. Bueno, Aya no le reveló que en realidad ella le había curado usando su voluntad sobre el polvo de estrella para sanarlo pero la herida del hombro y la mano tendrían que sanar por sí solas. — Al parecer aún tendrás competencia por el amor de Ryo para rato—.

Erina fue la última en acercarse. Okura la recordaba por ser, en esencia y olor, idéntica a Ryo. — Eres una vergüenza para el mundo de los espíritus...lárgate antes de que cambiemos de parecer— por primera vez ella estaba realmente enojada. Y molesta también era identica a Ryo; Aya también lo notó. Abrió con su sello un portal y lanzó a Okura ahí. Nadie le dijo nada, después de todo Aya no se había presentado con ella y Uchi evitaba hablarle. Aya y Erina se quedaron a lado de Tegoshi, que se abrazaba con fuerza a un abrigo negro. Uchi, usando el Kekkai regresó el departamento de Shige a la normalidad para que no hubiera daños.

Una vez que acomodaron a Tegoshi en el sofá, los tres entraron en silencio a la habitación a revisar al "humano". Los tres ahogaron un grito al ver de quien se trataba.
Shige no era ningún humano, estaban frente al mismo Dreamcatcher.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Flower, capítulo 8.

Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: Actualizo más en wattpad que en el blog...pero bueno, ahora estoy actualizando los otros tres capítulos! Nunca pensé llegar tan lejos pero estoy emocionada. Gracias por leer.

8. Can you feel my love?

— Ya no falta tanto para la próxima luna llena— Ueda miraba el calendario desesperado. No había pasado nada de lo que estaba esperando y se estaba quedando sin tiempo. Creía saberlo todo sobre lo de Tegoshi pero ignoraba un pequeño detalle: se había encontrado con el Dreamcatcher. Ueda esperaba que el plazo se le acabará y asi fuera castigado pero nada iba a salir de acuerdo a sus planes.
De repente, sonó su celular y lo saco de su ensimismamiento. Hacía mucho que no se inspiraba lo suficiente para componer pues tenía otras cosas en mente y él no era una de ellas.
"Quería saber si podemos vernos pronto"
Era Junno. Ueda llevaba mucho tiempo evitándolo con la excusa de su bloqueo y que no quería ver a nadie, pero solo se la había pasado encerrado esperando que pasará el plazo indicado para que llegará al fin su oportunidad.

<< No vamos a poder vernos hasta la próxima luna llena, lo siento.>> No iba a permitir que Junno interfiriera en sus planes. Había esperado una eternidad para que todo pasará, los humanos eran solo un pasatiempo pues tenía asuntos verdaderamente importantes y varias cuentas que no quedaron saldas correctamente en su tiempo.

~~~

Massu entró a su oficina y encontró a Maru durmiéndose sobre sus proyectos. — Oye, quítate de ahí—. Nakamaru le había estado esperando desde hace un buen rato.
En lugar de saludarme me atacas, que mal amigo eres— Maru comenzó a reír. — Invades mi espacio personal, que es diferente.
En realidad, venía a decirte dos cosas: primero, Koyama vino a buscarte. Me dijo que era algo urgente pero que volvería después. Segunda, ¿estas libre esta noche? ¿Cuánto hace que no salimos a beber?— Massu fingía no darse cuenta pero sabía bien que Maru, su mejor amigo, estaba enamorado de él. Sin embargo no podía corresponderle porque el realmente estaba enamorado de Ueda y porque en el fondo le dolía que Maru hubiese ayudado a Junno para confesarse.
— ¿Que quería Koyama?— aunque era alguien muy respetado dentro de la cadena, Massu trataba igual a todo el mundo. — No lo sé, solo dijo que volvería después, pero que dices de mi invitación, ¿eh?
— Esta bien, salgamos esta noche. ¿Pero solo somos tu y yo verdad?
Puedo invitar a Junno y a Ueda si quieres.
— ¡Ni te atre...no hace falta! hace mucho que no pasamos un rato juntos.— bajo la voz cuando sintió la mirada de Oochan sobre él.  Estaba avergonzado, pero recobrando la compostura agregó — Hoy salgo temprano, ven por mi a las 7.
De acuerdo~~~— salió de la oficina hablando alegremente con Aya. — Me irrita tanto a veces.— se excusó Massu, Aya solo se rió — Seamos sinceros Massu, a ti todos te irritan—probablamente eso lo hubiese ofendido si hubiera sido alguien más, pero sabía que Aya tenía razón. No podía enojarse con ella.

~~~

¿A donde vas Shige?
— A trabajar. Tengo mucho trabajo que hacer. Es en el mismo lugar que Koyama, solo que haciendo otras cosas. Deberías irte a jugar a tu casa.
No, Uchi también salió y no me quiero quedar solo.— Tegoshi se colgó de mi brazo impidiéndome caminar. — ¿Qué haces?
No voy a dejar que te vayas— Tegoshi me abrazó muy fuerte. Estaba temblando ¿Tenía miedo, frío? Me inclinó mas por la segunda. Un espíritu no tiene miedo ¿o sí? Además solo le había dicho que me iba, pero al decirle que lo dejaría yo también sentí como algo dentro de mí dolía. Acabe abrazándolo yo también y al cerrar los ojos sentí como sí estuviera teniendo un deja-vu. ¿Realmente esta es la primera vez que te veo fuera de mis sueños Tegoshi?
Se pego a mí pero no pude sentir su corazón latir, sus manos estaban frías y eran casi transparentes. Cuando abrí los ojos y lo miré estaba escondido en mi hombro, se veía tan indefenso aunque no podía creer que lo fuera. En el sueño también se veía así siempre. Por instinto entrelace su mano con la mía. Al momento en que lo toque, sentí una especie de electricidad recorriendo mi cuerpo. En mis sueños nunca me permitían tocarle, no sé porque pero ellos me veían como el malo. Nunca me había propuesto dañarle porque solo quería saber porque me sentía morir yo también cuando lo veía recostado a punto de desaparecer.
Como yo no estaba viendo su cara, la estreche aún más. Pensaba que Tegoshi sabía algo mas y me lo iba a confesar pero no sucedió nada, hasta que vi que la gente nos miraba. Me incómoda bastante que me miren, más aun porque estaba agarrándole la mano a otro chico de la forma más romántica posible. Avance rompiendo el abrazo, empujándolo para que me soltara pero él inmediatamente volvió a agarrarme el brazo. — Realmente no vas a dejarme ir ¿verdad?— asintió. Entrelace mi brazo con el suyo, viendo como incluso se sonrojo. ¿Que pensaba que era aquello? Aunque a decir verdad, yo tampoco quería que se fuera...— Sólo prométeme que vas a estar tranquilo para que mi jefe no me mate. Si lo haces después te llevo a cenar—. Sonaba como una cita.
Tegoshi alzo los brazos y vi como de él caía brillo rosa, como glitter. al suelo — ¡De acuerdo!— aunque al principio me molestaba por ser tan ruidoso y empalagoso, al final creo que iba a acostumbrarme a él.

~~~

— Estamos aquí reunidas porque al fin va a cumplirse la profecía de Takki...zawa.— Aya y Asami se encontraban en el balcón de la mansión después de haber reunido a todas las estrellas. La situación se había tornado crítica a partir de que un intruso había visto quien poseía el preciado Yume Monogatari y que Aya tenía que bajar a la tierra, al mismo tiempo que Ryo se encontraba ahí.

Las estrellas estaban divididas en constelaciones y estrellas fugaces. Las fugaces eran quienes se encargaban de recorrer el cielo para que los enemigos no se acercarán y las constelaciones eran quienes iluminaban el cielo nocturno. Sumado a eso, cada estrella de las constelaciones tenía un poder especial y podían conceder deseos. Pero su vida era mucho más corta que el resto de los espíritus. En el cielo también estaba Aya, la estrella mayor y Asami, espíritu de la luz de luna. Todas ellas eran protegidas además por Dori, el espíritu del cielo nocturno.

— Nos hemos preparado para este momento toda la vida porque cómo saben, a nosotras se nos encargó la misión de cuidar el Yume Monogatari.
Las tareas que Takki realizaba se han distribuido entre espíritus con posibilidades de viajar a la Tierra. Entre nosotras la única con esa posibilidad es Aya.
—  Eso significa que voy a tener que ir a entregar el libro a Tegoshi, que como saben es quien va a liberarnos del malvado J-san. Confió en ustedes, Ayacho, Yuuka, Risa, Mizuki y Ayapan, se que ustedes van a hacerlo bien mientras no estoy aquí.— Aya realmente confiaba en ellas. Nunca se había visto como la jefa o algo así, sino como una guía pues las conocía a todas desde pequeñas. — Asami va a quedarse con ustedes de cualquier forma, no podemos bajar bajar la guardia, ¿cierto Dori?...¿Dori?— el aludido se encontraba distraído mirando algo o a alguien. Aya miro a Yuuka, que era con quien Dori intercambiaba miradas. Fue Asami quien los interrumpió golpeando con fuerza a Dori 
¡Dori! No cabe duda de que eres un inútil— Aya se aguanto la risa. Eso era lo que mas amaba de ser una estrella, todo era tan relajado y gracioso por mas serio que intentaran hacerlo. Asami siempre lucía sería y preocupada al contrario de Aya que parecía no importarle nada. — Pues, una vez arreglado todo esto supongo que es tiempo de irme—. Aya salió de la sala, era la misma mansión dónde Shige las había, visto en dirección a la tierra.

~~~

— ¿Por que le temes tanto a tu jefe Shige?— desde que llegamos, realmente se había sentado a corregir un montón de papeles y quejarse de que los guionistas eran todos unos idiotas. — Tu no lo conoces pero ademas de explotarme tengo que soportar sus insinuaciones y manoseos. Y cree tener talento pero solo es un idiota.
— ¿Por que no renuncias y ya? No tienes que soportar cosas así.
No puedo...Koyama me ayudo a entrar aquí, si renunció el pensará que no pude hacerlo y lo haré quedar mal.
— Ya veo— me asome por la puerta al pasillo. A lo lejos se oían pasos — Shige...¿de casualidad tu jefe es un tipo no muy alto y con cabello castaño y...con el pantalón desabrochado?
¿QUÉ? Esto esta mal, muy mal.— Shige estaba desesperado, incluso su olor había cambiado. Corrí a darle la mano. — No voy a dejar que te haga nada, ya lo verás— y desaparecí frente a sus ojos.

~Shige POV~

— ¿Tegoshi? No me dej...— desapareció ahí, aunque yo aún sentía su mano fría entre la mía. Fingí no darme cuenta de nada y seguir escribiendo pero los pasos de Yamashita se resonaban en todo el pasillo. Escuche como entraba y cerraba con llave la puerta de mi oficina. De verdad hubiera deseado que Tegoshi se hubiese quedado, al menos eso lo hubiera detenido.
Kato-kun ¿Al fin terminaste de corregir los guiones?— comenzó a recorrer mi espalda con su mano, su tono de voz era tan bajo. Esta vez no se iba a detener. Rápidamente me tomo por el cuello de la camisa para ponerme a su altura mientras me miraba fijamente. Comenzó a abrir los botones de mi camisa lo más lento que podía disfrutando saberse en una posición mejor que la mía, yo no podía defenderme. Cerré finalmente los ojos y me deje hacer. Cuando pensé que todo que todo estaba perdido y sentí su aliento cerca de mi rostro, unos brazos me rodearon tiernamente — No vayas a abrir los ojos, es lo que mas le gusta de ti y te verá— me susurró. Escuche el grito de desconcierto de Yamashita, seguido de un golpe de frustración en la mesa.

~Tegoshi POV~

— ¡Deja de temblar y corre!— Shige se estremeció entre mis brazos. Me hice visible ante el tal Yamashita, lleno de coraje pues no iba a permitir que nadie dañara a Shige. Aunque él no me quisiera a mí, yo a él si, era algo inexplicable; me pare delante de él y le sople polvo mágico en los ojos. Aparte del trauma de ver gente aparecer y desaparecer frente a él, sabría lo doloroso que es que el polvo mágico te entre a los ojos. Yo quería destruir la puerta de paso pero Shige me lo impidió. Se estaba acomodando la camisa y pude ver su pecho.
De nuevo le tomé la mano, nos volví medio visibles y comencé a correr. Shige es realmente lento pero no importa, ya nadie nos persigue aquí. Tuve la sensación de haberle dado la mano y huido de algún lugar así antes. — Sabes Shige, tengo la sensación de que te conozco desde hace mucho, solo que no puedo recordarlo.
Así que no soy el único...
— ¿Lo sientes también?— ese era el momento indicado para que Shige me dijera que él también poseía algún poder y de ser así, saber de dónde venía eso que ambos sentíamos. — Tegoshi es que creo que yo...— en el momento en el que Shige al fin iba a confiar en mí giramos por el pasillo y terminamos chocando con otra persona que venía dando la vuelta. No me tomo mucho reconocerle...

~~~

¿Viniste a verme solo para contarme todo eso? ¡Estas mal de la cabeza Koyama!— Massu estaba sorprendido por la historia que Koyama acababa de contarle: un espíritu venía a demostrarle que no necesitaba amor para vivir. No dudaba de la existencia de los espíritus, pero sí que uno se interesará en su historia amorosa. Hay muchas así, pasas tu tiempo sufriendo por alguien que jamás se fijará en ti. ¿Qué tenía él de especial?
¡Es cierto Massu! En este momento debe estar con Shige...me contó todo porque me dijo que necesitaba ayuda aquí en la tierra y porque solo tiene hasta la luna llena.
¿Y cómo sabes que realmente es un espíritu?
¡Me mostró su sello mágico!— Koyama se llevo la mano al lugar donde Tegoshi tenía su sello en el brazo pero no impresiono a Massu — Además con solo verlo te das cuenta de que es especial. Tiene un rostro angelical, cabello rubio y una sonrisa encantadora. No es muy alto y su voz suena como...— unos gritos en el pasillo lo interrumpieron —...eso—. Koyama y Massu se precipitaron inmediatamente al pasillo. Como no sabían que estaba sucediendo se pegaron al marco de la puerta, uno de cada lado, solo para ver el espectáculo que ahí se suscitaba.

¡Tegoshi!
¿Ueda?— Shige estaba tirado en el suelo detrás de Tegoshi que lo cubría con su cuerpo de Ueda que se encontraba en posición de ataque. Ueda estaba en desventaja pues no podía usar su sello mágico — ¡Vamos! ¿Que carajos estas esperando?
¡No puedo hacerlo aquí! Yo no soy raro cómo tú.
Oh sí, si que lo eres. Y además un maniático— todos los miraban sin saber qué sucedía a excepción de Shige que repetía — Detente Tegoshi, estoy bien— pero el rubio parecía estar poseído y no escuchaba nada. Cerró los ojos un momento y al abrirlos eran de un azul resplandeciente, como de cristal. Tegoshi se lanzó a Ueda, derribándole mientras Shige rápidamente se ponía de rodillas y atrapaba la piedrita que caía del bolsillo de Yuya. Shige se apartó, se sentía inútil. Tegoshi recibió un golpe en el hombro por parte de Ueda, que crujió escandalosamente pero no detuvo al menor de patearlo y lanzarle lejos.

Massu miró a Koyama horrorizado. —¡Haz algo! Va a lastimarlo más— Koyama tampoco sabía que hacer, después de todo el no tenía poderes. Llamó a Tegoshi pero nada pasaba, se veía más furioso que antes. Ni siquiera los gritos de Shige le hacían reaccionar. Fue hasta que Koyama vio como una mujer lanzaba un frasquito de cristal frente a Tegoshi, que al romperse dejo ver un polvo multicolor. Era Aya. Ella le hizo a Keiichiro una seña para que no dijera nada, llevándose un dedo a la boca. Y luego ella también desapareció. Massu corrió a auxiliar a Ueda mirando feo a Tegoshi mientras pasaba a su lado.

Shige y Koyama se acercaron al lado de Tegoshi, quien lucía confundido y no sabía lo que acababa de ocurrir. Shige comenzó a ponerse pálido y a temblar — No ahora Shige, tranquilízate—. Keiichiro igual o mas asustado que ambos no pudo hacer mas que abrazarlos y dejar que se calmaran entre sus brazos mientras escuchaba a lo lejos a Massu y Ueda.