martes, 10 de marzo de 2015

How to be a heartbreaker, regla 1.

Titulo: How to be a heartbreaker
R-13
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
Advertencias: Lemon en algunos capítulos 

Regla # 1.

Su hermosa sonrisa podía cambiar completamente su día, era una sonrisa verdadera e inocente y la tenía solo para él. Probablemente Ryo hubiera sido el hombre más feliz del mundo teniéndolo a su lado, pero no era lo que pasaba. Ryo solo quería una cosa de él. Una cosa que Yuya no le iba a dar tan fácil, o tal vez sí, porque estaba realmente enamorado y cegado.

—¡Ryooooo-chaaaan!— Yuya salto de la emoción de verlo. Se había ido una semana a Osaka por un tour y al fin estaba de vuelta. Ryo se acercó caminando lentamente con esa cara de malhumor que lo caracteriza pero Tego corrió con todas sus fuerzas hasta abrazarlo.
— Ryo-chan...te extrañé, realmente quería verte.— le dijo casi en un susurro mientras Ryo besaba su cabello y lo abrazaba apretándolo contra su pecho. Tego estaba satisfecho de esa forma, sabía que Ryo no demostraba sus sentimientos tan fácilmente pero aun así se había enamorado de él.

— Pasaron muchas cosas desde que te fuiste
— Por dios Tegonyan, solo me fui cuatro días
— Pues para mí esos cuatro días sin ti fueron una eternidad, te dije que podía ir contigo pero...— Ryo lo interrumpió bruscamente, — No, ya te he dicho que no puedes acompañarme en esos viajes, sé que quieres conocer a mi familia pero ya habra tiempo para eso.— 
Tegoshi asintió y agacho la cabeza. Ryo sintió que fue duro con él y lo beso en la mejilla tiernamente.

Llegaron al apartamento que compartían juntos después de 7 meses de relación. Ryo se veía bastante cansado, y estresado.
— ¿Quieres algo en especial para cenar? Quería hacerte algo grande por tu regreso pero...
— Lo único que quiero es a ti, Tegoshi.- Tegoshi se sonrojo, Ryo llevaba mucho tiempo ignorándolo e inventando excusas para mantenerlo alejado pero ahora era él incluso, quien comenzaba a insinuársele.

Los labios de Ryo iban por su cuello repartiendo tiernos besos y algunas mordidas. Iba tan lento que parecía una tortura.  -Ahhh Ry....Ryo-chan deténte-.
Le quito la camiseta dejando su pecho al descubierto, acariciándolo y besándolo y causando que Tegoshi soltara algunos gemiditos que intentaba callar mordiendo sus labios. Aquellos dulces sonidos provocaban más a Ryo quien hacía sus besos cada vez más apasionados.
Tegoshi metió sus manos tímidamente bajo la camiseta de Ryo y acarició su cuerpo con dulzura. Empezó a corresponder sus besos, abriendo su boca para permitir el paso de la lengua de su novio. Tenía los ojos cerrados y demostraba miedo, jalaba los costados de la camisa de Ryo mientras temblaba. Ryo notó que sus coloreadas mejillas estaban un poco húmedas así que lo abrazó fuertemente.
— Te quiero Yuya, realmente te quiero.—
Aquel "te quiero" lo dejo completamente fuera si, decidió entregarse completamente a Ryo mientras esté sonreía maliciosamente y acariciaba dulcemente a Tegoshi.

Había logrado cumplir su regla #1.

~Flashback~

Vio a Tegoshi por primera vez afuera de un edificio donde editaban cierta revista con fotos de chicos guapos; se veía feliz por haber obtenido el empleo. Un chico pelirrojo le abrazo y ambos brincaron de felicidad. Ryo conocía aquel lugar porque al ser músico, varías sesiones fotográficas y entrevistas se llevaban a cabo ahí. El pelirrojo le entrego a Tegoshi una cajita. Le sonrió y la abrió cuidadosamente para ver que en su interior había un lindo collar. "Muchas gracias Massu...es fabuloso" le dijo y lo abrazo de nuevo.

En un principio fue aquella dulce sonrisa lo que hizo que lo eligiera como su víctima pero después al verlo mostrar esa sensualidad escondida en las sesiones de fotos decidió que quería a ese chico en su cama.

— Muchas gracias Shige, tú eres un gran fotógrafo ya deberían ascenderte
— ¿No será que tú eres muy buen modelo?
— Probablemente sea eso— ambos comenzaron a reír. Tegoshi salió del lugar despidiéndose de Shige, ya era tarde y la calle estaba muy sola; Ryo se chocó contra él. Tegoshi perdió el equilibrio pero el chico le dio la mano y alcanzó a detenerlo.

— Discúlpame, vengo demasiado distraído hoy, ¿te hiciste daño?- Tegoshi le miraba fijamente y luego se soltó de su agarre. -Si...si estoy bien- no dejaba de mirarle pero parecía que su belleza le había hipnotizado.
— Me llamo Nishikido Ryo, ¿Y tú?
— Yu...Yuya Tegoshi- estaba bastante nervioso al parecer. Ryo se dio cuenta, sabía que había logrado algo en el chico, pero no podía pedirle algo así de fácil. Con una cara tierna y nerviosismo Ryo hablo al fin, -Oye...ya ésta algo solo ¿quieres que te acompañe? alguien como tú no debería estar a estas horas en la calle- Tegoshi le miro incrédulo y añadió mirando al cielo -¿Cómo es alguien como yo según tú?- Ryo busco su mirada, -alguien con la belleza y fragilidad de un ángel-.

A partir de esa noche, Tegoshi no sabía lo que había pasado. Era como sí algo hubiera despertado en su corazón después de ser ignorado por el chico pelirrojo durante años. Ryo iba todos los días por él, y cuando tenían sesión el mismo día, se quedan esperando para irse juntos. Fue el inicio de un mágico romance, que de mágico no tenía nada ni mucho menos de romance. Ryo solo quería aprovecharse de él.

~Fin del flashback~

Ryo dejo de besar el abdomen de Tegoshi y lo acostó en la cama quedando sobre él. No podía resistirse, la cara de miedo que ponía él rubio era más provocadora aún. Se quitó el pantalón sintiendo demasiada presión sobre su miembro erecto y aprovecho para quitárselo también a Tegoshi que estaba en la misma condición de Ryo. Unas cuantas caricias y Tegoshi ya se había calentado. -Mhh, Ryo...chan- la hábiles manos de Ryo lo despojaron de su ropa interior y empezaron a masturbarlo.

— Vamos Tegoshi, llevas mucho tiempo rechazándome...sé que me deseas tanto como yo a ti- y las caricias que su mano ejercía sobre la elección de Tegoshi se volvieron más rápidas, frenéticas incluso, pero Ryo se detuvo, sintió como si su cuerpo le exigiera penetrar ya al menor.
— Vamos Tegoshi, solo un poco más- introdujo sus dedos en la boca de Yuya quien los lamió de una forma muy pervertida aunque su cara aun demostraba miedo.
— Tranquilo, no voy a hacerte tanto daño- dijo antes de meter sus dedos dentro de las nalgas de Tegoshi. Metió tres desde la primera vez logrando solo que Tego gimiera y se retorciera de dolor.
— D...duele mucho
— Más te vale que te acostumbres, te duela o no, vas a sentirme Yuya-.

Ryo empezó a tocarse, guiándose hasta la pequeña entrada de Tegoshi quien lo miraba asombrado. -Perdóname Yuya, pero no voy a prometerte que no te va a doler-. Levantó sus piernas pasándolas sobre sus hombros e introdujo su miembro lentamente en el estrecho cuerpo de Tegoshi.
Entre más adentro iba, más se tensaba Tegoshi. -Ah...ah Ryo-chan...ahh- lo calló con un beso y luego empezó a moverse. Le costó trabajo ya que Yuya se retorcía por el dolor que Ryo le causaba, pero era un dolor placentero, era el precio que tenía que pagar para poder gozar.

Con cada embestida los gemidos y jadeos de ambos aumentaban. Era lo único que se escuchaba en su cuarto. Podían sentir el calor de sus cuerpos y el sudor caía de Ryo al cuerpo del lindo Tegoshi. Sus expresiones de dolor le recordaban a un ángel...pero también le recordaban a su primer amor.

Su primer amor le había lastimado...dejo de ver a Tegoshi estremeciéndose bajo su cuerpo y empezó a verlo a él. Embistió cada vez más fuerte como si así tomará venganza por lo que le había hecho. Pero era Tegoshi el que estaba sufriendo, -Por Ryo...ahhhhh Ryo-chan detente- sus gritos de dolor inundaban la habitación. Hasta que Ryo se corrió, abrió los ojos y vio a Tegoshi llorando.

-Te pedí que te detuvieras, y tú...tú lo hiciste cada vez más fuerte- no dejaban de caer lagrimas por sus mejillas. Ryo salió de su cuerpo viendo sangre junto a lo que él había dejado dentro. Se recostó a su lado disculpándose. -Yo...no sé en qué estaba pensando pero te...te amo Yuya, eres el único al que he amado-. "Te amo Uchi, eres el único al que he amado".
Tegoshi empezó a sollozar escondido en los brazos del mayor, "No eres el único pero eres al que más he amado". Había sido muy sincero, quizá se pasó. Pero se quedaron abrazados, desnudos y juntos enredados en las sabanas el resto de la noche.

Cerca de las 3 am Ryo abandonó la cama. Tomo su ropa, y su maleta que no había abierto desde que llego. Sin hacer ruido tomo el resto de sus cosas y las metió en la maleta.
Salió besando antes la frente de Tegoshi quien dormía tranquilo pero aún se notaba que lo había hecho llorar. Pensó que cuando ese momento llegara podría sonreír pero solo se estaba causando dolor, dejo la nota en la mesita de noche junto a su celular donde le explicaba todo.
Salió del apartamento con sus cosas para no volver jamás; sólo esperaba no haber dañado tanto a su segundo gran amor.

Un auto se detuvo junto a Ryo y le abrió la puerta.
— Espero que la próxima vez que empieces con tus jueguitos lo hagas de día y me dejes dormir
— Cállate y acelera Bakanishi, podría darse cuenta en cualquier momento-. Tuvo que resistir las ganas de voltear y ver el lugar donde vivieron 5 meses juntos. Pero así es la vida de un rompecorazones, había decidido que iba a vengar su corazón herido.



"Querido Tegoshi:

Sé que leerás esto en la mañana cuando yo ya no este. No te preocupes, no volveré jamás a ti. Por favor, no salgas corriendo tras de mí por qué será algo inútil. Si te sirve de algo, creo que estaba empezando a amarte de verdad y fui muy feliz a tu lado. Gracias, eres bueno en la cama.

Regla #1: Es que puedes tener diversión, pero querido, cuando hayas terminado tienes que ser el primero en correr.

                                                                                                         Sinceramente, Ryo-chan."





No hay comentarios.:

Publicar un comentario