R-13
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
Advertencias: Lemon en algunos capítulos
Regla # 1.
Regla # 1.
Su hermosa sonrisa podía cambiar completamente su día,
era una sonrisa verdadera e inocente y la tenía solo para él. Probablemente Ryo
hubiera sido el hombre más feliz del mundo teniéndolo a su lado, pero no era lo
que pasaba. Ryo solo quería una cosa de él. Una cosa que Yuya no le iba a dar
tan fácil, o tal vez sí, porque estaba realmente enamorado y cegado.
—¡Ryooooo-chaaaan!— Yuya salto de la emoción de verlo.
Se había ido una semana a Osaka por un tour y al fin estaba de vuelta. Ryo se acercó
caminando lentamente con esa cara de malhumor que lo caracteriza pero Tego corrió
con todas sus fuerzas hasta abrazarlo.
— Ryo-chan...te extrañé, realmente quería verte.— le
dijo casi en un susurro mientras Ryo besaba su cabello y lo abrazaba
apretándolo contra su pecho. Tego estaba satisfecho de esa forma, sabía que Ryo
no demostraba sus sentimientos tan fácilmente pero aun así se había enamorado
de él.
— Pasaron muchas cosas desde que te fuiste
— Por dios Tegonyan, solo me fui cuatro días
— Pues para mí esos cuatro días sin ti fueron una
eternidad, te dije que podía ir contigo pero...— Ryo lo interrumpió bruscamente, — No, ya te he dicho que no puedes acompañarme en esos viajes, sé que quieres
conocer a mi familia pero ya habra tiempo para eso.—
Tegoshi asintió y agacho la cabeza. Ryo sintió que fue
duro con él y lo beso en la mejilla tiernamente.
Llegaron al apartamento que compartían juntos después
de 7 meses de relación. Ryo se veía bastante cansado, y estresado.
— ¿Quieres algo en especial para cenar? Quería hacerte
algo grande por tu regreso pero...
— Lo único que quiero es a ti, Tegoshi.- Tegoshi se
sonrojo, Ryo llevaba mucho tiempo ignorándolo e inventando excusas para
mantenerlo alejado pero ahora era él incluso, quien comenzaba a insinuársele.
Los labios de Ryo iban por su cuello repartiendo
tiernos besos y algunas mordidas. Iba tan lento que parecía una tortura. -Ahhh Ry....Ryo-chan deténte-.
Le quito la camiseta dejando su pecho al descubierto,
acariciándolo y besándolo y causando que Tegoshi soltara algunos gemiditos que
intentaba callar mordiendo sus labios. Aquellos dulces sonidos provocaban más a
Ryo quien hacía sus besos cada vez más apasionados.
Tegoshi metió sus manos tímidamente bajo la camiseta
de Ryo y acarició su cuerpo con dulzura. Empezó a corresponder sus besos,
abriendo su boca para permitir el paso de la lengua de su novio. Tenía los ojos
cerrados y demostraba miedo, jalaba los costados de la camisa de Ryo mientras
temblaba. Ryo notó que sus coloreadas mejillas estaban un poco húmedas así que
lo abrazó fuertemente.
— Te quiero Yuya, realmente te quiero.—
Aquel "te quiero" lo dejo completamente
fuera si, decidió entregarse completamente a Ryo mientras esté sonreía
maliciosamente y acariciaba dulcemente a Tegoshi.
Había logrado cumplir su regla #1.
~Flashback~
Vio a Tegoshi por primera vez afuera de un edificio
donde editaban cierta revista con fotos de chicos guapos; se veía feliz por
haber obtenido el empleo. Un chico pelirrojo le abrazo y ambos brincaron de
felicidad. Ryo conocía aquel lugar porque al ser músico, varías sesiones fotográficas
y entrevistas se llevaban a cabo ahí. El pelirrojo le entrego a Tegoshi una
cajita. Le sonrió y la abrió cuidadosamente para ver que en su interior había
un lindo collar. "Muchas gracias Massu...es fabuloso" le dijo y lo
abrazo de nuevo.
En un principio fue aquella dulce sonrisa lo que hizo
que lo eligiera como su víctima pero después al verlo mostrar esa sensualidad
escondida en las sesiones de fotos decidió que quería a ese chico en su cama.
— Muchas gracias Shige, tú eres un gran fotógrafo ya
deberían ascenderte
— ¿No será que tú eres muy buen modelo?
— Probablemente sea eso— ambos comenzaron a reír. Tegoshi
salió del lugar despidiéndose de Shige, ya era tarde y la calle estaba muy
sola; Ryo se chocó contra él. Tegoshi perdió el equilibrio pero el chico le dio
la mano y alcanzó a detenerlo.
— Discúlpame, vengo demasiado distraído hoy, ¿te
hiciste daño?- Tegoshi le miraba fijamente y luego se soltó de su agarre.
-Si...si estoy bien- no dejaba de mirarle pero parecía que su belleza le había
hipnotizado.
— Me llamo Nishikido Ryo, ¿Y tú?
— Yu...Yuya Tegoshi- estaba bastante nervioso al
parecer. Ryo se dio cuenta, sabía que había logrado algo en el chico, pero no
podía pedirle algo así de fácil. Con una cara tierna y nerviosismo Ryo hablo al
fin, -Oye...ya ésta algo solo ¿quieres que te acompañe? alguien como tú no
debería estar a estas horas en la calle- Tegoshi le miro incrédulo y añadió mirando
al cielo -¿Cómo es alguien como yo según tú?- Ryo busco su mirada, -alguien con
la belleza y fragilidad de un ángel-.
A partir de esa noche, Tegoshi no sabía lo que había
pasado. Era como sí algo hubiera despertado en su corazón después de ser
ignorado por el chico pelirrojo durante años. Ryo iba todos los días por él, y
cuando tenían sesión el mismo día, se quedan esperando para irse juntos. Fue el
inicio de un mágico romance, que de mágico no tenía nada ni mucho menos de
romance. Ryo solo quería aprovecharse de él.
~Fin del flashback~
Ryo dejo de besar el abdomen de Tegoshi y lo acostó en
la cama quedando sobre él. No podía resistirse, la cara de miedo que ponía él
rubio era más provocadora aún. Se quitó el pantalón sintiendo demasiada presión
sobre su miembro erecto y aprovecho para quitárselo también a Tegoshi que
estaba en la misma condición de Ryo. Unas cuantas caricias y Tegoshi ya se había
calentado. -Mhh, Ryo...chan- la hábiles manos de Ryo lo despojaron de su ropa
interior y empezaron a masturbarlo.
— Vamos Tegoshi, llevas mucho tiempo rechazándome...sé
que me deseas tanto como yo a ti- y las caricias que su mano ejercía sobre la
elección de Tegoshi se volvieron más rápidas, frenéticas incluso, pero Ryo se
detuvo, sintió como si su cuerpo le exigiera penetrar ya al menor.
— Vamos Tegoshi, solo un poco más- introdujo sus dedos
en la boca de Yuya quien los lamió de una forma muy pervertida aunque su cara
aun demostraba miedo.
— Tranquilo, no voy a hacerte tanto daño- dijo antes
de meter sus dedos dentro de las nalgas de Tegoshi. Metió tres desde la primera
vez logrando solo que Tego gimiera y se retorciera de dolor.
— D...duele mucho
— Más te vale que te acostumbres, te duela o no, vas a
sentirme Yuya-.
Ryo empezó a tocarse, guiándose hasta la pequeña
entrada de Tegoshi quien lo miraba asombrado. -Perdóname Yuya, pero no voy a
prometerte que no te va a doler-. Levantó sus piernas pasándolas sobre sus
hombros e introdujo su miembro lentamente en el estrecho cuerpo de Tegoshi.
Entre más adentro iba, más se tensaba Tegoshi.
-Ah...ah Ryo-chan...ahh- lo calló con un beso y luego empezó a moverse. Le costó
trabajo ya que Yuya se retorcía por el dolor que Ryo le causaba, pero era un
dolor placentero, era el precio que tenía que pagar para poder gozar.
Con cada embestida los gemidos y jadeos de ambos
aumentaban. Era lo único que se escuchaba en su cuarto. Podían sentir el calor
de sus cuerpos y el sudor caía de Ryo al cuerpo del lindo Tegoshi. Sus
expresiones de dolor le recordaban a un ángel...pero también le recordaban a su
primer amor.
Su primer amor le había lastimado...dejo de ver a
Tegoshi estremeciéndose bajo su cuerpo y empezó a verlo a él. Embistió cada vez
más fuerte como si así tomará venganza por lo que le había hecho. Pero era
Tegoshi el que estaba sufriendo, -Por Ryo...ahhhhh Ryo-chan detente- sus gritos
de dolor inundaban la habitación. Hasta que Ryo se corrió, abrió los ojos y vio
a Tegoshi llorando.
-Te pedí que te detuvieras, y tú...tú lo hiciste cada
vez más fuerte- no dejaban de caer lagrimas por sus mejillas. Ryo salió de su
cuerpo viendo sangre junto a lo que él había dejado dentro. Se recostó a su
lado disculpándose. -Yo...no sé en qué estaba pensando pero te...te amo Yuya,
eres el único al que he amado-. "Te amo Uchi, eres el único al que he
amado".
Tegoshi empezó a sollozar escondido en los brazos del
mayor, "No eres el único pero eres al que más he amado". Había sido
muy sincero, quizá se pasó. Pero se quedaron abrazados, desnudos y juntos
enredados en las sabanas el resto de la noche.
Cerca de las 3 am Ryo abandonó la cama. Tomo su ropa,
y su maleta que no había abierto desde que llego. Sin hacer ruido tomo el resto
de sus cosas y las metió en la maleta.
Salió besando antes la frente de Tegoshi quien dormía
tranquilo pero aún se notaba que lo había hecho llorar. Pensó que cuando ese
momento llegara podría sonreír pero solo se estaba causando dolor, dejo la nota
en la mesita de noche junto a su celular donde le explicaba todo.
Salió del apartamento con sus cosas para no volver jamás;
sólo esperaba no haber dañado tanto a su segundo gran amor.
Un auto se detuvo junto a Ryo y le abrió la puerta.
— Espero que la próxima vez que empieces con tus
jueguitos lo hagas de día y me dejes dormir
— Cállate y acelera Bakanishi, podría darse cuenta en
cualquier momento-. Tuvo que resistir las ganas de voltear y ver el lugar donde
vivieron 5 meses juntos. Pero así es la vida de un rompecorazones, había
decidido que iba a vengar su corazón herido.
"Querido Tegoshi:
Sé que leerás esto en la mañana cuando yo ya no este.
No te preocupes, no volveré jamás a ti. Por favor, no salgas corriendo tras de
mí por qué será algo inútil. Si te sirve de algo, creo que estaba empezando a
amarte de verdad y fui muy feliz a tu lado. Gracias, eres bueno en la cama.
Regla #1: Es que puedes tener diversión, pero querido,
cuando hayas terminado tienes que ser el primero en correr.
Sinceramente, Ryo-chan."

No hay comentarios.:
Publicar un comentario