martes, 24 de julio de 2018

Docking, Shige Travel Diaries #2

Sinopsis: La Base de Entrenamiento Espacial se ve envuelta en un caos cuando sus integrantes desaparece en plena misión contra WEBLACK. Desesperados, eligen a un equipo conformado por 4 starseeds que han demostrado su valentía en ocasiones anteriores, conformando así el Team EPCOTIA, encargados de destruir a WEBLACK y vengar aquello que les han arrebatado.
Pairing: Koyashige, Shigemassu, sorpresa... 

Género: AU, Ciencia Ficción, drama, romance.


R: 13+


Advertencias: Por la naturaleza de la historia, muchos personajes sufren, quedan heridos de gravedad o mueren a lo largo de la historia.

Notas del autor: El capitulo se alargo mucho más de lo que pensaba xD pero ya que me tarde en actualizar espero lo valga <3 Ya estoy mas cerca de revelarles el ship secreto, podría hacerlo ahora pero es spoiler de lo que sigue, no me queda más que apurarme. Oh si, los capítulos se van turnando el punto de vista de Keii y Shige que son los personajes principales.



Shige Travel Diaries #2

Pretendió no haberse dado cuenta de nada y actuar como siempre, así que deposito su bandeja en el mostrador y salió del comedor siguiendo a Massu. Sus pasos creaban un eco que resonaba por todo el pasillo, pero aun así alcanzó a escuchar como alguien se aproximaba corriendo casi detrás de él. Un chico rubio iba corriendo entre los espacios que dejaban los demás que iban caminando mientras tiraba de la mano de Koyama Keiichiro, su ex compañero de entrenamientos. El rubio (cuyo nombre no recordaba) chocó contra su hombro, empujándolo y haciendo que él empujará a Massu contra la pared. Esperaba una disculpa o algo pero en lugar de eso, Tegoshi lo apartó aún más para pasar más rápido. Se giró visiblemente molesto y en ese segundo, sus ojos y los de Koyama se encontraron. Se miraron mutuamente hasta que, por la distancia, les fue imposible continuar. Shige entonces se giró a hablar con Masuda rapidamente.
¿Estas bien? ¿Te he hecho daño? Lo lamento mucho.
Estoy bien, estoy bien.— Masuda le sonrió con amabilidad y se dio el lujo de tocarle el hombro — ¿Y tú? Tu recibiste todo el golpe
Ahh, no importa. Ese chico no tiene tanta fuerza, solo fue el empujón. Estoy más preocupado por ti.— Shige agachó la mirada avergonzado, divirtiendo a Massu. —Tranquilo— le dijo mientras le revolvía el cabello — fue solo el empujón también. Lo que me sorprendió es que Koyama tampoco dijo nada, él siempre suele bastante cuidadoso pero parecía ido. ¿No fueron compañeros de entrenamiento tú y él? Eso es aún más extraño.— Shige ignoro lo último y decidió seguir caminando. Sintió a Massu seguirle el paso poco después. 


Lo mejor de Massu es que no hacía preguntas innecesarias. O bueno, al menos no a él, ni le insistía para que respondiera todo aquello que él estaba demasiado avergonzado de decir. Era como si Massu estuviese especialmente entrenado para lidiar con la gente de Sirius, que siempre andaban confundidos y no podían expresar sus sentimientos correctamente. Quizá porque Massu sacaba de quicio a otros había acabado entendiéndose muy bien con Shige. Antes de Massu, Shige siempre había estado solo, hablaba con los de su facción y todo pero no consideraba a ninguno realmente su amigo hasta que lo conoció, pero nunca se le había dicho lo mucho que lo quería y se preocupaba por él porque era demasiado tímido.


Llegaron hasta la sala A-110 cuando ya casi todos habían entrado. Generalmente en las reuniones mensuales de informe todos se sentaban en el fondo, alejados del plasma que había en el centro y les iba mostrando la información del progreso de cada misión, para poderse dormir. Eso le incluía a él, que siempre se perdía anuncios u otras cosas porque acababa durmiéndose. La voz de Takizawa le gustaba pero mientras explicaba las cosas era tan lento y confuso que irremediablemente se dormía. Esta vez estaba sorprendido por dos cosas, que nadie estaba sentado atrás y que, ni siquiera él, quería estar hasta atrás. Se detuvo frente a las escaleras del centro para poder bajar al estrado y miró a su alrededor. Todos los lugares adelante estaban ocupados. Él estaba mareado y de pronto le entraron ganas de huir. Alcanzó a ver a Koyama sentado al frente, con el rubio fastidioso sentándose sobre él. Massu le tomó de pronto de la mano para guiarlo a sus lugares. Lo tomo por los hombros, lo sentó y le sonrió. Shige se dio cuenta que solo dos personas se atrevían a tocarlo: Massu y Akari. Todos los demás que solían hablarle o necesitar algo de él solo lo llamaban pero nunca se atrevían a hacer contacto físico, como si fuera radiactivo o algo. Pero bueno, no le importaba mucho a decir verdad. 

No hizo falta esperar mucho más. Todos se precipitaron a sus asientos, quejándose de que no había más adelante, llenando la sala. La luces se apagaron, el plasma apareció y poco después Takki también lo hizo, entrando por la puerta grande. Todo estaría en silencio si no fuera por Tegoshi que comenzó a carcajearse inexplicablemente, hasta que Koyama le picó las costillas para que se callará. Massu llevaba incluso en que tomar nota. Shige solo quería saber el progreso de aquella misión para poderse retirar a llorar en soledad su pérdida pero parecía que aquella reunión era con otros propósitos. Los pasos de Takki avanzando al estrado sonaban en el fondo.

Oye Massu— susurro con esa voz que enamoraba a las amigas de Akari y a casi cualquiera que lo escuchaba —¿esta reunión se va a tratar del informe de lo de WEBLACK o van a decir otra cosa?— No dijo “importante” porque a él nada podía importarle más que el paradero del explorador perdido.
Mmmm, ¿no lo recuerdas verdad? Ah no, te dormiste— bajo la vista avergonzado aunque Massu no lo había dicho con esa intención — se supone que si lograban contactar con la tripulación perdida solo nos darían informes pero si seguía siendo imposible hacer alguna especie de contacto se anunciaría una nueva misión que tendría de propósito buscar a los extraviados— Shige se le quedó mirando desconcertado. — A mi también me parece una idea muy estúpida, arriesgar a otros al mismo destino que la misión anterior pero según sus planes eso tiene sentido. Suerte que tu apenas eres Mayor y yo Teniente Coronel, entonces seguro nos salvamos.— Massu sonrió de nuevo para tranquilizarlo y antes de que pudiera decir algo más Takizawa comenzó a hablar.

Sabemos que ha sido difícil para todos el progreso de esta misión. Ni siquiera nosotros— Coati, Ken y Taichi se levantaron al unísono a saludar alzando el brazo y luego procedieron a regresar a sus lugares para que Tackey siguiera — nos imaginamos que el enemigo podría resultar tan peligroso...y tan fuerte como para raptar a una de nuestras misiones mejor planeadas. No queremos adelantarnos a los hechos pero sospechamos que podría deberse a un descuido de los miembros de la tripulación, descuido que nos costará caro a todos pues...—. Falso. Comenzó a apretar sus puños enojado de que en lugar de aceptar su error desde el principio quisieran culpar a los miembros de la tripulación. Aquello era lo más bajo que habían hecho hasta ahora para justificarse. Massu, sin girarse o hacer algun contacto visual, le tomó la mano, y entrelazo sus dedos con los de él para tratar de calmarlo. Seguro que Massu lo sabía todo pero fingía que no. Siguió escuchando las tonterías de Takki y los demás mientras se aferraba a la mano de Massu, la única que podría brindarle el consuelo que tanto anhelaba.
Y ese fue el momento en que perdimos contacto total con la tripulación. Su nave desapareció del radar y fue imposible contactar a alguno de los 4 miembros extraviados.— Las fotos que aparecieron en el plasma eran las de sus identificaciones, por lo que Shige conocía aquella de memoria. No le hacía justicia a su sonrisa, pues salía serio, y con la frente despejada. Además en aquel entonces, usaba un castaño demasiado claro hasta que Shige lo convenció de dejar de hacerlo porque llamaba la atención.
Uchi Hiroki, Toma Ikuta, Yasuda Shota y Atsuhiro Sato aparecieron en la pantalla. Además de la notable diferencia de edad entre el líder de la misión y el resto destacaba mucho, igual que las facciones a las que pertenecían: lyran, avian, sirian y arcturian. No era un pleiadian el que dirigía la misión como era costumbre. De cualquier forma, lo único que le importaba era volverlo a ver. Shige apretaba la mano de Massu cada vez más fuerte pero a él parecía no importarle.

Por esta razón es que se ha decidido una nueva misión que nos traiga respuestas. Ya saben, ya sea que los tripulantes hayan muerto o están secuestrados por WEBLACK en algún lugar remoto del espacio donde no nos hayamos adentrado.— de haber sido tan valiente y escandaloso como el rubio fastidioso, Shige se hubiera parado a gritarle a Takizawa todos los insultos que sabía pero era un hombre civilizado. Comenzó a dejarse hundir en el asiento mientras hacía cuentas de cuántos meses tendría que esperar para recibir nuevas noticias de esta nueva misión si no es que fallaba también y debían enviar a otros más. Cerró los ojos y comenzó a ignorar todo. El ruido, las luces, la mano de Massu, todo. Una vez más trato de hacer contacto con él; hasta ahora solo él y Akari sabian que Shige tenía la habilidad de establecer contacto telepático. No leía mentes ni nada, solo podía enviar mensajes y recibir respuestas. Seguía enviándole mensajes con la esperanza de que respondiera de nuevo, pero no pasaba nada. 


El resto de los líderes se puso de pie a lado de Takizawa, llevando cada uno un sobre blanco, que a pesar de estar lejos le pareció un blanco cegador. Takizawa siguió hablando. — Hemos elegido a los miembros que van a integrar esta misión, la AT-009, con más cuidado de lo normal. Son personas que en sus años de entrenamiento y prácticas han aprendido mucho y les hemos visto crecer. Estamos seguros que de poner toda nuestra confianza en ellos, tendremos pronto resultados y podremos, incluso, darle un golpe a WEBLACK para destruirlos pronto. No se dejen llevar por las apariencias, insisto en que son miembros confiables y con un desempeño hasta ahora impecable.— Takki sonrió por primera vez en mucho tiempo, demostrando que estaba de verdad seguro de lo que decía. Y Shige, estaba cada vez más seguro de querer estrangular a los 4, por tener que actuar hasta ahora que se veía todo perdido. — Primero vamos anunciar al líder de misión.— Coati tomó la palabra — Es la persona que va a guiarlos al éxito. El resto de los integrantes deberá poner en él su confianza para que todo esto salga bien. De todos modos creo que todos estaremos de acuerdo en que él es una persona responsable y sabrá salir de esto.— Abrió el sobre y extendió el papelito que había dentro a la vista de todos. — Líder de misión AT-009, Koyama Keiichiro—.


Shige se enderezo y dirigió entonces su vista a Koyama, que estaba hasta adelante y se abrió paso para llegar al centro del salón mientras la gente aplaudía, el más entusiasta era el rubio que le empujo para que corriera al centro. Coati y los demás lo recibieron entre abrazos y felicitaciones. Shige se sintió aliviado al ver que se trataba de él. Era, por supuesto, una de las personas en las que confiaba para realizar trabajos y uno de esa magnitud a su cargo sin duda tendría resultados positivos. Quizá, después de tantos años sin hablarle podría ir a felicitarlo y pedirle de favor que si sabía algo de él le avisara antes que a los superiores. Pero lo veía imposible tratándose de alguien tan recto como Koyama y más porque no habían hablado en muchos años. Por un instante la culpa lo invadió.


Takki recuperó el micrófono — El sublíder de la misión, sabemos que se va a sorprender, pero sin duda lo merece. En estos años su trabajo nos ha facilitado las cosas a todos por su practicidad y las mejoras que ha hecho en trajes y algunas armas. Aunque hasta ahora no se le había otorgado un cargo de esta magnitud, a lado de Koyama sabemos que harán un increíble trabajo—. A Shige le molestaba el discursito que soltaban antes de decir cosas importantes como aquello, pero parecía un niño pequeño viendo a Takki repetir lo que antes Coati hizo: abrir el sobre y mostrar el papelito a todos. — Sublíder de misión AT-009, Masuda Takahisa—. Massu que era popular entre todas las facciones recibió tanto apoyo como Koyama, mientras no creía lo que estaba escuchando. Shige lo soltó pero le sonrió inmediatamente — ¡Anda Massu! Es tu momento de brillar— estaba más que feliz por su amigo y porque esta misión se veía bastante prometedora. — Pero Shige, tú...— se aferraba a su manga impecablemente blanca. — Voy a estar bien, por ti, te lo prometo, ahora corre, todos te esperan—. Vio a Massu alejarse de él. Y no iba a negar que le dió un vuelco el corazón al pensar que podría perder a Massu, su único amigo a la vez que confiaba que esta misión si estaba destinada al éxito. Pero Shige no estaba nada preparado para lo que seguía. 

Esta vez fue Taichi el que hablo. Antes de decir algo, saco el papelito del sobre pero no lo mostró de inmediato — El tercer integrante…¿saben? fue una decisión difícil pero tenemos antecedentes de que ha trabajado en equipo antes con Koyama y Masuda, por lo que adecuarse a sus ritmos no le va a ser para nada difícil. Lo elegimos a él por su inteligencia y perspicacia. Su memoria y su creatividad son sus puntos más fuertes, volviéndolo un rival débil. Sabemos que lo vas a hacer bien— y sin previo aviso Taichi mostró el papelito. El nombre, su nombre, le sonó lejano y desconocido como si fuera alguien de quien jamás en su vida había escuchado hablar. Y estaba convencido de aquello hasta que sintió las miradas de todos sobre él y vio a Massu y Koyama que no podían ocultar su felicidad ni a los que cuchicheaban que era más que una coincidencia poner a Masuda con Kato. — Kato Shigeaki, tercer integrante de la misión AT-009—. 

En su camino a las escaleras se tropezó varias veces pero apenas las alcanzó, recuperó su porte. Los de Sirius lo miraban y le sonreían, para aplaudir después. Sin embargo algunos de los más cercanos a Shige no pudieron evitar llorar. Se agitó su mano lentamente y les hizo la seña de paz para continuar su trayecto. Llegó al frente y tuvo que darle la mano a todos. Tuvo que contener sus ganas de gritarles a los 4 que los odiaba por arrebatarle lo que más amaba, pero lo dejo pasar. Ahora estaba en sus manos salvarlo, y estaría junto a su mejor amigo y a un líder confiable para hacerlo. A Massu le volvió a apretar la mano mientras le daba su sonrisa más sincera. El momento difícil volvió cuando tuvo que saludar a Koyama. Él le sonrió mientras le clavaba la mirada con una emoción inexplicable, pero sintió que se le erizaba la piel apenas lo tocó. Y Shige sabía porqué: le había dado la mano izquierda. A los mayores por protocolo, los saludo con la derecha pero a Massu que era su amigo, con la izquierda. A Koyama también le dio la izquierda pero fue por un evento del pasado. Koyama alcanzó a tocar con suavidad la única cicatriz que había quedado a pesar de sus estrictas curaciones. Abrió los ojos sorprendido mientras Shige, después de tantos años, se digno a sonreírle un poco.

Ken, aunque no lo parecía, estaba visiblemente cansado de las muestras de afecto y esas cosas que retrasaban la misión. Abrió su sobre y sin pronunciar palabra mostró el contenido a todos. — Tegoshi Yuya, cuarto integrante de AT-009—. Un muy mal chiste según muchos pero, casi todos los que estaban entrenamiento se alzaron emocionados juntos a los de Andrómeda. Koyama también se emocionó mucho mientras Massu y Shige se miraban confundidos porque no sabían quién era. Fue hasta que se levantó que Shige se dió cuenta que era el rubio molesto. — Probablemente todos estén dudando de nuestras capacidades para armar misiones— Shige, que no quería asentir con la cabeza, lo hizo con la mirada — pero teniendo ya un equipo que se encarga del resto de las necesidades nos hace falta alguien cuya capacidad física y valentía sea indudable. Y con esto no me refiero a que Tegoshi solo nos sirva por su cuerpo, esta es la oportunidad de demostrarles a todos los que dudan de él de lo que es capaz—. Ken los miro serios a todos mientras Taichi, Takki y Coati aplaudían su breve pero sincero discurso. Tegoshi quería situarse a lado de Keiichan pero al ser el cuarto miembro, no le correspondía. Tuvo que situarse a lado de Shige. No le quitaba la mirada de encima; Koyama entonces en un intento por aplacar a todos, tomó la mano de Massu indicándole que hiciera lo mismo con Shige y este con Tegoshi. Massu lo miro confundido pero lo hizo y animó a Shige a hacerlo. Temeroso, se tomó de las manos con Tegoshi; Koyama levantó las manos en señal de victoria, seguido de Massu y de Tegoshi que tuvo que tomar la iniciativa pues Shige se notaba incómodo con el contacto. Los 3 generales de división y Coati comenzaron a aplaudirles, seguidos del resto de los presentes en la sala, obviando la felicidad que sentían los de Sirius, Andromeda, Orion y los Lyrans.

Una vez más, Shige cerró los ojos sintiendo que se ahogaba