Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Ninguna en realidad.
Notas del autor: Feliz cumpleaños Viri ❤ espero disfrutes esto :'v
Gracias por sus coments *casi siempre en Wattpad lol* los amo
Sinopsis: "Tu voz, tus palabras resuenan cerca y tiemblan. Mis recuerdos se detienen allí."
Shige, por el trabajo de su padre debe mudarse otra vez; en Yokohama conoció a dos personas muy importantes para él, pero perdió toda forma de contactarlos. Uno de ellos era su primer amor. Años después vuelven a encontrarse y cuando parece que podran estar juntos al fin, Shige sufre un accidente que lo deja amnesico, haciendole obsesionarse por la persona equivocada. Tras una larga busqueda Shige se da cuenta que se equivoco...demasiado tarde.
¿Quién será la persona a la que Shige realmente amó?
Pairing: Tegoshige, Ryotego, Shigekame.
Género: Angst, RomanceShige cortó el listón rojo entusiasmado mientras las personas afuera del Laforet Museum aplaudian y gritaban. Los reflectores estaban pendientes a cada movimiento suyo, se alegro de que la inauguración no durará mucho. No era la primera vez que lo hacía, ya se había vuelto todo un fotógrafo reconocido y sus exposiciones llamaban la atención de todo publico. Vio entrar a muchas chicas en edad de secundaria y preparatoria a quienes agradeció su visita y ellas se alejaban emocionadas. La exposición duraría ahí aproximadamente 3 meses ahí, y si recaudaban mas de lo esperado podía extenderse más tiempo. Eso sucedió con su exposición pasada, Shibuya Luminescent, que demostró que Shige era más que un novato con suerte.
— Dime que no me he perdido de nada interesante...
— Solo ver a tu mejor amigo cortando el listón de inauguración pero no te preocupes, puedo perdonarte si aparezco en tu noticiero con una buena reseña— Keiichiro, su mejor amigo, se acerco a felicitarlo también. — Sé que te has esforzado bastante Shige, pediré que hagan un reportaje desde aquí; por cierto, ¿no fue duro volver a Yokohama para terminar "Monochrome Frame" después de tanto tiempo?
— Mas que duro fue bastante nostálgico, no recordaba muchas cosas y ya casi todo ha cambiado, pero si te refieres a que sí no lo vi a él, no. Es como si hubiese desaparecido. — Keiichan no insistió y recorrió toda la exposición junto a él, sabía que en el fondo si era difícil contar la historia de su primer amor a través de esta forma.
"— ¿No te sientes solo?— una chica con el cabello negro, bajita, se sentó junto a él — Nunca he visto que hables con nadie de la clase, ellos dicen que es porque eres un engreído— Shige la miró inexpresivo. Efectivamente, no quería hablar con nadie ni que ellos le hablaran a él, seguramente un día de la nada su padre volvería diciendo que se iban a Osaka así que no valía la pena esforzarse en hacer amigos para tener que dejarlos al final. — No soy un engreído pero no quiero hablar con nadie. No falta mucho para tener que volver a mudarme y no me gustan las despedidas.— seguramente ella entendería y se alejaría después de ello pero no lo hizo, abrió su bento y se quedo junto a él. — Yo soy Kamei Eri, soy de Tokyo pero mi padre cree que el dinero aquí rinde más, supongo nunca me mudaré...
— Yo me he cambiado de ciudad muchas veces por eso es que ya me canse de todo esto...ahora cuando me vaya tendré que despedirme de ti, no puedo ignorar a una chica como tú, tsk.
— ¿No vas a despedirte de él? Deberías dejar de ignorarlo también.— Eri le sonrió con los ojos cerrados, ella transmitía felicidad y tranquilidad por eso Shige no se alejo corriendo de ella. — ¿Dejar de ignorar a quien? Me la he pasado ignorándolos a todos, en especial a tu amiga la que deja notitas en mi mesa.
— ¿Sayumi?— Eri se cubrió la cara mientras reía — No hablo de ella, hablo de que deberías dejar de ignorarlo a él— señalo a un chico con cabello negro, no muy alto pero que jugaba soccer muy bien y que Shige conocía bien pues cada clase de deportes lo molestaba por no saber jugar. — ¿Por qué debería dejar de ignorar a alguien tan molesto como Tegoshi? No es mi culpa ser malo en los deportes, me esfuerzo pero él no...
— Tus ojos no reflejan eso. Cada vez que lo miras hasta yo me enamoro, un brillo nunca antes visto aparece en tus ojos, luego él voltea y en el minuto en el que sus ojos se cruzan es como si los fuegos artificiales de un festival estallaran frente a mí— Shige se le quedo mirando como si hubiera dicho la cosa más rara del mundo. No era eso. Eri estaba en lo cierto, sin saber la razón, Kato estaba realmente interesado en Tegoshi. No le importaba que lo molestara cada vez que fallaba pateando el balón o porque corría muy lento, en el fondo estaba feliz por hablar con él solo que no podía dejar que alguien mas lo supiera. — ¿Tu le ayudas a tu amiga a escribir esas cartitas raras verdad?— ella tomo sus cosas y se levanto, antes de irse se giro a verlo — ¿Quieres que volvamos a casa juntos?— Shige asintió; era inútil, ya había creado un lazo con Kamei."
— Esos tipos realmente estaban equivocados ¿verdad Shige?—
— ¿Eh? Ah sí, lo creo también— Keii se le quedo mirando, no podía engañar a su mejor amigo que sabía esa noche Shige estaba ausente por todo lo que significaba para él esa exposición. Maru y su novia Airi acompañaron a Shige y Keiichiro a celebrar el éxito que tuvo la exposición en su inauguración, además de felicitar a Shige. Los cuatro pasaron un rato bastante agradable, sacando a Shige de su mundo un rato cosa que Keiichan agradeció bastante pues esos últimos días había sentido a Shige un poco triste.
— No deberías beber tanto Shige, te pondrás mal— Keii le dijo por lo bajo, — No te preocupes, estoy bien—.
Ryuhei y Airi tuvieron que retirarse temprano por un compromiso que tenían al día siguiente.
— Sabía que lo harías bien Shige, siempre estoy animándote desde lejos— Maru hizo una seña graciosa picando sus ojos y luego los de Shige. — No te creas esas críticas sin sentido, eres bastante talentoso— Airi lo abrazó, al parecer ambos notaron que algo andaba mal, solo que no sabían que era a diferencia de Keiichiro.
— Maruyama san, Taira san, fue todo un placer conocerlos ustedes son realmente encantadores, espero nos veamos de nuevo— ahí estaba Keiichan con todas sus formalidades a pesar de que Airi y Maru insistían "cualquier amigo de Shige chan es amigo nuestro también". — Déjalos ya Keii— Shige le dio un codazo a Keii, cosa que hizo reír a Airi, quien tomo la mano de Maru y abandono el lugar.
~~~
Ryo le abrió la puerta del Infiniti Fx50 dándole también la mano para que bajará sin ningún problema. — ¿Estás bien? ¿No tienes frío?— dijo mientras Tegoshi bajaba lentamente del auto, — Tranquilo Ryo-chan, siempre te preocupas demasiado por mí...
— Como no me voy a preocupar si tú eres lo más importante para mí— Ryo lo abrazo con fuerza y revolvió su cabello con amor, Tego se recargo sobre su hombro ya que no era mas alto que él. Primero se dejo hacer sin resistirse o corresponder, pero luego él también recorrió la espalda de Ryo con sus brazos y lo abrazo.
Ryo estaba más que feliz con eso, sabía que Yuya aun extrañaba a su primer amor, pero no se daría por vencido porqué sus sentimientos por él no cambiaban sin importar cuantas veces llorarás o le dijera que lo dejará sólo. Había cambiado mucho porque quería salvar a Tegoshi, jamás repetir lo que vio en la playa el día que lo conoció. — Te quiero Ryo-chan, vayamos adentro.— Le dió la mano mientras subían las escaleras de aquel lujoso restaurante.
Cuando ellos se disponían a entrar al lugar, dos hombres altos iban saliendo. El de cabello castaño repetía — Ya cálmate, al parecer el alcohol si se te subió esta vez
— Estoy bien Keiiiiiiiiiiichaaaaaaan— arrastraba las vocales en las palabras y tenía la cara ligeramente roja. Él de cabello negro se choco contra Tegoshi, que aunque seguía agarrado de la mano de Ryo, se tambaleó un poco. El castaño se volvió para disculparse con él con una reverencia, le dio un codazo al otro —Shige discúlpate ahora
— Ah sí, lo siento— no hizo una reverencia, solo se dio la vuelta y se alejo de la escena. Su acompañante se disculpó de nuevo antes de correr para alcanzarlo.
— ¿Shige?— Tegoshi pregunto al verlos como se alejaban. No podía ser él, ¿o sí?.
— ¿Que dijiste Tego?
— ¿Ehh? Nada, vamos rápido creo el frío comienza a afectarme—. "Shige" era lo único en lo que podía pensar.
Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Mi OTP otra vez xD (?) Muchas cosas reveladas en este capítulo.
Notas del autor: Al fin el capítulo 4. La ultima acualización fue hace un año , creo esta vez me tarde bastante xD lo hice un poquito mas largo por eso (๑˙❥˙๑) espero les guste y gracias por leer.
4. Muéstrame el camino por favor.
- Supongo que ahora si es el momento indicado para hablar de la leyenda, Tegoshi Yuya- por un instante Uchi me dio miedo, mucho miedo. Con su sello desapareció el agua y mi sangre, dijo algo que no alcance a oír. Tal como en la hora de la cena nos sentamos sobre nuestras rodillas, Hiro frente a mi.
Estaba muy nervioso porque iba a enterarme sobre mi vida y mi razón de ser. - Haz reaccionar tu sello, vamos a ver que figuras se aprecian más.- estaba muy serio, incluso mas que en la pelea o cuando evoque mis sellos.
Mi brazo brillaba mientras Hiro lo veía sin expresión alguna, sentí sus dedos deslizarse lentamente mientras seguía la forma de la estrella, en la punta que coincidía con mis venas también se formaba una luna menguantes.
- Tal como Takizawa-san lo predijo
- ¿Qué predijo?...¿Y quién es ese Takizawa-san?
- Takizawa san y Takarai san son personas muy poderosas. Hyde san tiene la tienda de los deseos, Takizawa san podía ver el futuro mediante sus sueños. Él predijo que algún día J san perdería todo el poder que tiene en el jurado celestial y sería desterrado, esto obviamente molesto a varios que están beneficiados con su poder y se vengaron atacando a su mejor amigo, Tsubasa. También dicen que Tacky san tuvo varios hijos con humanos, aunque esto no se confirmó pero igual decidieron maldecirlos.
- ¿Que tengo que ver yo en todo esto?
- Cuando se crearon a los humanos eran perfectos, como se supone lo eran todos en la mansión. Hombres y mujeres estaban completos y no necesitaban amar a nadie más que a sí mismos. Esto no era divertido para nadie porque no había sufrimiento y al morir, las almas no tenían ningún valor ya que no habían aprendido nada en la tierra al no haber tenido una misión. Todos esos somos nosotros, ¿recuerdas a Nino, Sho, Ryosuke? Nosotros éramos parte de esos humanos perfectos que fracasaron. Se decidió separar a las personas y darles la misión de encontrar a su otra mitad en la tierra. Al separarlos podían tardarse muchas vidas en encontrarse, ya que si no habías aprendido nada de nuevo te eliminaban y te separaban mas de tu otra mitad como castigo. Cuando decían que tenias una eternidad era una mentira pues cada vez que morías, al venir de nuevo a la tierra solo tenías hábitos inexplicables que te guiaban de una u otra forma a esa persona. Para ellos es un juego interminable.
- ¿Yo fui eliminado por eso? ¿Era un tonto?
- No, no existías aun. Esto les funcionó porque la frustración que veían en las personas al no poder encontrarse era bastante divertido según J san y los demás. Además, las almas que mas penurias habían soportado, eran las que más habían aprendido y fue así como se fue poblando el jurado celestial con almas que valían bastante la pena como para devolverlas a la tierra, aunque nunca se percataron del sufrimiento que les acarrearon.
- ¿Las almas gemelas son la misma pero dividida?
- No exactamente, pero eso es lo que te hace especial a ti. Las almas gemelas son la esencia de cada persona y siempre habrá otra mas que te complemente al tener lo que te falta a ti. Tu caso fue que la misma alma se dividió y tú tienes la mitad y la otra persona se quedo la otra. Al juntarse, estaban completos y no tenían misión que cumplir ni nada porque sufrir.
- ¿Entonces me borraron porque no tendría significado mi existencia?
- Me temo que si. Ni tu ni él sufrian estando juntos así que te eligieron a ti, el mas pequeño de los dos, y te eliminaron. Faltando tu en el mundo terrenal tu otra mitad estaba sola y por mas que se esfuerce en encontrar el amor verdadero nunca podrá, no sé que planean con todo eso.
- Dime, ¿sabes que ocurriría si nos volvemos a encontrar?
- Yo no lo sé, Tackey y Tsubasa escribieron el "Hoshi Monogatari" donde narraban lo demás pero...
- ¿Pero?
- Desaparecieron desde hace muchos años para no poder ser dañados y se llevaron el hoshi monogatari con ellos. Lo que yo he intuido es que si te juntas con tu otra mitad, serán invencibles y...
- ¿Y?
- Y gracias a ustedes dos el mundo se libraría de el poder de J san- Era demasiado para procesar en ese momento y me asqueaba lo que planeaban hacerle a mi otra mitad. Pensé que yo era él único que sufría pero el otro chico (yo sí sabía que era un chico, detalle que Hiro omitía) tal vez estaría peor si la tristeza se apoderará de él. Dicen que cuando guardas un sentimiento malo por mucho tiempo este va creciendo hasta que se apodera de ti. Sí el lado malo desequilibra el bueno, una existencia paralela a la tuya se forma y de cualquier forma, los malos sentimientos se apoderan de ti y te conviertes en blanco fácil para Ryo y sus secuaces que se apoderarían de tu alma para sus fines egoístas. Definitivamente no quería verlo a él con Ryo, no quería que se atreviera a pensar en él siquiera.
- Hiro...ayer pensaba que realmente no me importaba la leyenda, que sí por mi fuera estaría en el lado oscuro pero no puedo dejar qué nadie lastime solo por diversión a mi otra mitad. ¡Tienes que ayudarme a cumplir la leyenda! Ayudame a llegar a Tackey san para saber que hacer.- tuve un presentimiento en mi corazón, mi otra mitad lo estaba pasando mal igual que yo.
- Tego...no sabemos nada sobre el paradero de Tacky san desde hace miles de años, tras el ataque a Tsubasa y la supuesta maldición desapareció.
- Pero tú y Mano chan confían en mi, ¿cierto? No quiero defraudar a nadie y desaparecer otra vez si la misión que me dieron esta vez fracasa...- Baje la cabeza para que no viera que una lagrima lentamente recorría mi mejilla, la oculte con la manga de mi kimono. No quería que nadie pensará que soy débil pero algunas veces mi lado humano me traicionaba.
-Tego, confiamos en ti y si tu estas dispuesto a saber el resto puedes contar conmigo, recuerda que estoy castigado a la vida eterna, aunque ya no recuerdo porque pero aún así yo quiero ayudarte.- Hiro sonriente puso su mano sobre mi hombro y me dio el valor que necesitaba.
Iba a cumplir la leyenda sin importar que o quien se opusiera, el simple hecho de tener a alguien preocupado por mi me daba el valor necesario para seguir.
- Gracias Hiro, aunque igual tengo que cumplir la misión que me trajo aquí- me había olvidado por completo de ello - ¿Qué debes hacer? No me digas que te mandaron a asesinar a alguien.
- No, no de hecho debo enseñarle a alguien que puede vivir sin necesitar el amor pero después de lo que me dijiste lo creo bastante imposible.
- ¿Que clase de persona es?
- Se llama Masuda Takahisa, es un diseñador famoso en una cadena de televisión.
- ¿Alguien de "la alta sociedad"? Lo difícil será acercarnos a él pero creo que puedes enseñarle las virtudes del dinero y el alcohol.
- ¡Hiroki!
- Bueno, bueno no, pero de cualquier manera tu misión tiene algo que me da total desconfianza así que hagámoslo con cuidado, ¿De acuerdo?- asentí sonriente. Aunque él tenía razón, había algo que no me quedaba para nada claro y sonaba como una trampa, pero no quería arriesgarme a no intentarlo.
Recordé al chico que me dio su tarjeta, tal vez él sepa como llegar hasta Masuda.
~~~
Abrí los ojos a la mitad de la noche, tras otro sueño un poco extraño como los que siempre tenía, solo que esta vez era diferente. Estaba un poco molesto porque me había tardado en conciliar el sueño.
Desde que recuerdo siempre he sufrido bastante por esta habilidad en la que mis sueños eran casi reales, estaba consciente de que tenían algún significado pero cuando era niño no eran mas que cosas fastidiosas de las que sacaba provecho para escribir mis novelas. Eso deseaba, convertirme en un afamado novelista y burlarme de mi jefe actual, Yamashita, que además de hacerme propuestas indecorosas me cargaba todo el trabajo sobre correcciones de libretos que él de negaba a hacer.
Esa noche no había sido nada diferente. En una casa con un amplio jardín estaban el chico rubio que siempre veía y otro, de cabello castaño y alto, que tenía garras. Observe todo tras una de las puertas corredizas de la casa. Había aprendido que esos eran viajes astrales, pero estos generalmente se hacen por voluntad y a mi me ocurrían casi cada noche sin proponérmelo.
El chico alto tenía garras en las manos, se acerco a la muñeca derecha del rubio dónde hizo un corte y ví fluir la sangre. Hubiera presenciado más pero me desperté de golpe al sentir un dolor agudo en mi muñeca y sentí la sangre escurriendo. La sensación de que mi alma volvía a acomodarse en mi cuerpo me dejaba aterrado y débil aunque me aterro mas la idea de una infección por lo que me levante trastabillando y seguí el camino que me pareció interminable a pesar de que solo recorrí un pasillo.
La sensación del agua contra la piel me quemaba. Ya estaba acostumbrado y nada podía sorprenderme más, había presenciado tantas cosas en mis sueños que ni los relatos más fantasiosos podían sorprenderme. La verdad es que era algo realmente peligroso, en el día tenía ataques constantes de sueño que se quedaban como intentos de mi alma por abandonar mi cuerpo y desde pequeño fui diagnosticado con narcolepsia que me lastimaba poco a poco. Había muchas cosas de mi juventud que esta habilidad, traducida en enfermedad me había arrebatado.
Mi abuela me había hablado de ello como un don divino, pero me advirtió que debía tener cuidado cuando llegará el momento y debiera rendirle cuentas a las estrellas; ella murió antes de poder advertirme más. Mis padres nunca me creyeron y así me quede solo.
Ya con una venda en la muñeca, regrese a mi cama. Estaba cansado de todo aquello, de verme sobresaltado y con ojeras frente al espejo y para colmo, con un color tan blanco que no sabía si era mío o una broma que la luz que se colaba por la ventana para fastidiar me jugaba. Me quede dormido sintiéndome bastante mal, lo único que pedía era una noche tranquila pero era imposible.
Ví en mi sueños a una chica que clamaba ser el espíritu del viento enfrentandose a alguien que nunca había visto. Estabamos en un pasillo enorme, con farolitos iluminandolo y a lo lejos conducía a una escalera; estaba rodeado de bosque de bamboo y los poderes de ella sacudían las plantas salvajemente, además del sonido que se creaba era bastante tétrico. A lo lejos podía escuchar agua, seguro había un río.
Era un chico no muy alto, apenas unos 10 centímetros mas alto que ella. Era delgado y moreno pero sus brazos tenían los biceps bastante marcados. La pelea comenzó a tornarse letal cuando ella dejo de usar sus poderes y se acerco a golpearlo. Funcionó pero él se levanto furioso y la tomó por el cuello y la apretó, de sus manos salía fuego para luego susurrarle algo que no alcancé a oír y lo vi lanzarla lejos como si no pesará nada. No la vi levantarse después de eso pero el se acerco a mí con ganas de golpearme también. ¡Rayos! Era la primera vez que me descubrían así que intente esconderme aunque al girarme para buscarlo alguien me tocó el hombro.
- ¿Me estás buscando a mi?- era el chico moreno, estaba bastante cerca y me acorraló contra la pared, era mas bajo que yo pero vi su mano arder contra la pared, - ¿Nadie te ha enseñado que espiar es de mala educación? Además, ¿Que clase de espíritu eres? Te ves bastante debilucho y tienes un hilo plateado- me empujo sin que yo opusiera mucha resistencia, comenzó a oler mi cuello - Al parecer eres igual de inútil que ella, un humano aburrido...¿Que te parece si cortó tu hilo de plata y te dejo morir por meterte en lo que no te importa?
- A mi me parece que no.- la chica grito y antes de que él hiciera algo lo golpeó con una caña de bamboo rota, esta al estrellarse contra su cabeza soltó varias astillas. Se desplomó frente a mis ojos, ella lo pateó mientras lo hacía a un lado y me tomaba de la mano. - Corre, no me sueltes y mucho menos mires atrás- ella de adentró entre el bosque oscuro, el viento soplaba entre los arboles y al correr sentía el horrible cosquilleo en mis oídos, también mi cabello se hacía hacía atrás.
De pronto escuche la voz del chico gritándole - ¡Erina mas te vale hacerte visible a-ho-ra! Si tú y tu amiguito quieren vivir aparece ahora.- ella dejo de correr y se apoyo en sus rodillas, yo seguía sin soltarla porque tenía miedo de morir a manos de ese tipo. - ¡Tienes que despertarte ahora! Si no lo haces nos atrapará y nos matará.
- Sí despierto te dejaré sola y te matará...
- Sí despiertas ahora nos salvarás, ¡esto no sucederá hasta que recuperes tus poderes!
- ¿De que me hablas?
- Tú eres el dreamcatcher pero no has despertado de tu sueño eterno...¡despierta ya o nos matará!- ella estaba realmente angustiada. Me empujo y cuando abrí los ojos estaba sobre mi cama.
Tengo que averiguar a que se refiere con que soy el dreamcatcher.
~~~
- Abuelo, Michiyo-chan, ya volví- Erina se quitó los converse que traía y los dejo en el recibidor. Subió las pequeñas escaleras y encontró solo al señor Terada tomando té.
- ¿No crees que es demasiado té abuelo? Solo haces esto cuando estas preocupado- Manochan lo miro bastante sorprendida, tenía mucho tiempo que su abuelo no se veía tan afligido.
- ¿Conociste a Tegoshi cierto?- sabía lo que significaba todo eso. - Si, ayer Saki intento desafiarlo pero al parecer un exiliado de J-san y yo aparecimos en el momento indicado pues no tenía sellos ni forma de defenderse, incluso se fue con él- sonrío al recordar a aquel chico de cabello castaño, alto y con finas facciones que tanto la encantaron. Era el espíritu mas bello que hubiera visto jamás y tenía excusas para encontrarse con él otra vez.
- No deberías enamorarte de alguien que puedes perder en la batalla, al final también está involucrado sí es un exiliado del otro mundo.-
Terada san podía sonar muy autoritario algunas veces pero la verdad estaba angustiado, se negaba a creer que la dulce niña que había visto crecer lentamente pudiera morir por culpa de una pelea sin sentido o que ese chico del que se había enamorado la arrancará de sus brazos. Él se sentía orgulloso de ella, le había enseñado lo que mas pudo de su verdadero origen y lo que ella desempeñaba en esa guerra. Ella no sabía que era hija de uno de los mas poderosos del jurado celestial, su medio hermano estaba perdido y su madre no pudo lidiar con la maldición así que fue abandonada. Terada san en su juventud había sido un gran músico; un día cuando ya no esperaba nada más encontró un bebé abandonado, la pequeña Erina, que tenía unos ojitos tan lindos pero que delataban que no era de todo una niña cualquiera.
No sabían mucho de ella pero conforme al tiempo demostró que tenía la habilidad del viento y no pasó mucho para que alguien le revelará que era el espíritu del viento. A pesar de vivir en la tierra pronto se adapto y entendió su misión, practico día y noche hasta dominar sus poderes y reclamar su lugar en el jurado celestial. El mismo día de su graduación de secundaria le dieron su sello mágico.
Era muy valiente, había sufrido del desprecio del jurado estelar por haber vivido con los humanos tanto tiempo. Y algunos humanos eran bastante crueles con ella por su sello o algunas de sus actitudes diferentes, aunque nunca se rindió. Y ahora tenía que ser fuerte, mucho más.
- Erina, Tegoshi acaba de aceptar su misión.
- ¿Cómo lo sabes?
- Le pregunte a Marina, ella confirmo mis sospechas. De ahora en adelante tienes que ser mas valiente que nunca, no rendirte ni olvidar a que has venido. Sé que te hablado mucho de esto toda tu vida pero justo ahora siento que no me queda mucho tiempo, tal vez me atrapen por ayudarte todos estos años; no importa realmente, solo te pediré que actúes conscientemente y no te dejes llevar por tus impulsos.
- ¡No soy tan impulsiva! Pero, ademas no sabemos el resto de la leyenda, es imposible que se desate algo antes de eso...
- Pasará, por la confusión que trae el no saber lo que pasará, esta pelea empezará tarde o temprano y el único consejo que te puedo dar es que no te arrepientas de nada ahora, has vivido pensando en tu destino y ha llegado el momento de probarte a ti misma- le revolvió el cabello amorosamente antes de levantarse y dejar la sala rápidamente y evitarse sentimentalismos.
Ella se quedó sentada frente a la mesa, no tocó su taza que ya se había enfriado. Estaba realmente preocupada por lo que pudiera pasarle a ella, y a Hiroki, ya que él también había decidido ayudar a Tegoshi. Aún así tenía muchas ganas de saber si en el otro mundo podía encontrar alguno de sus verdaderos familiares; era bastante feliz con su familia humana pero siempre había tenido curiosidad por saber quien era sus verdadero padres, o al menos, el que pertenecía al jurado celestial. A quien la abandonó no le guardaba rencor, pero aún así no quería saber nada de esa persona.
Sinopsis: No es posible que dos personas compartan alma, sin embargo, tiempo antes el gran J había tomado la vida de las primeras personas que compartían alma. Solo uno podía vivir, y el otro “existir” en lo que nosotros conocemos como “otro mundo”…sin embargo todo en ese lugar tiene un lado oscuro.
Pairing: Tegoshige, Haitsu, Takkitsuba...y más
Género: Angst, RP, AU, Romance
R: 13+
Advertencias: Mi OTP otra vez xD (?) ninguna en realidad.
Notas del autor: Tercer capítulo de Flower. Realmente estoy enamorandome de este fic, ya quiero empezar las peleas y demas enredos amorosos pero la escuela me quita el tiempo ;--; (perdon HtbaHb, algun día volverá Ryo a cobrar venganza) en fin, gracias por leer UwU
3. Estoy a punto de romperme
Massu llego a su trabajo, justo a tiempo como su era costumbre. Saludo a todos los que conocía y se encontró en el camino que va de la recepción de la televisora hasta su área de trabajo: los vestidores. Abrió la puerta que crujió ruidosamente y alerto de su llegada a Aya, su compañera de trabajo.
Massu se quito los lentes oscuros y el sombrero estilo Fedora que traía puestos antes de saludarla. Él siempre era así de ordenado por lo que Aya ya no se sorprendía, después de todo llevaban mucho tiempo trabajando juntos, y además, eran dos de los estilistas mas famosos de Japón. Además de ser jefes de esa sección, tenían a su cargo varias columnas sobre moda.
—Buenos días Massu— Aya le sonrió y regreso a su diseño, ella tenía a su cargo un grupo llamado NEXT YOU que iba a hacer su debut próximamente y tenían a Aya como su diseñadora y estilista principal.
Massu no estaba feliz solo con eso. La prensa siempre estipulaba que él y Oomasa salían en secreto ya que se les veía juntos en el trabajo y en demás eventos y pasarelas a las que fueran invitados, pero la realidad era que Aya salía con un bailarín llamado Miyao Shuntaro y Massu estaba enamorado de Ueda. Ueda era un músico famoso al que la gran Nihon Terebi siempre invitaba, podía disponer de su propio programa pero siempre rechazaba la oferta, salía algunas veces y cada cosa nueva que hacía era mejor que la anterior. Por eso a Massu le gustaba él, era alguien seguro de sí mismo y con un mal genio que a él se le hacía encantador.
Pero había otra persona que pensaba lo mismo y se había decidido a actuar antes de Massu.
— Masuda-san, vengo a ver si ya están listos los trajes porque necesitamos comenzar a ensayar.— Massu se giro irritado al reconocer la voz de la persona en la que justamente estaba pensando. >>Debería estar estornudando<< pensó y solo sonrió con malicia cuando lo escucho hacerlo.
Aya lo miraba de reojo desde su escritorio y también se reía, tantos años con él le habían dado la certeza de conocer a su compañero y amigo.
Taguchi Junnosuke, ese es el nombre del tipo que le arrebato a su amor; un simple bailarín y cantante que Massu no bajaba de un trepador. Uno de sus mejores amigos era el presentador de noticias mas famoso de la cadena, Koyama Keiichiro, que fue quien lo llevo a las oficinas para que los impresionará con su baile y pudiera entrar a una agencia. Massu siempre pensó que entre Junno y Keii había algo, pero al parecer no. Taguchi estaba enamorado de Ueda, quien había compuesto una de las canciones de su single más reciente en aquel entonces. Taguchi tuvo que soportar los gritos y exigencias del compositor, quien le exigía cantar aquella melodía tal como se esperaría de un cantante profesional y le hizo regrabarla 6 veces hasta que le pareció "algo decente ya que nunca serás tan fabuloso como yo". Aun así se enamoro de él, igual que Massu.
Pero Massu es alguien muy tímido que solo lo veía desde lejos, y Junno alguien decidido, que obviamente se le adelantó y se declaro a Ueda. Éste se rió de él pero le dijo que si se volvía un buen cantante consideraría salir con él.
Massu sintió un alivio al escuchar aquello, pero nunca contó con que Junno no sé diera por vencido y fuera a Europa a una de las mejores escuelas de canto en el mundo. Regreso siendo otro y obviamente, Ueda se quedo con él.
Los recuerdos de eso lo irritaban. Se giró a ver a Junno y sintiendo celos aun le respondió tajantemente "no". Junno seguía sonriendo a pesar de todo, e insistía en conversar con el diseñador.
— Nakamaru-kun también esta esperando su traje, realmente nos encantan los diseños de Masuda san— su sonrisa tan brillante lo molestaba, pensó que podía desquitarse un poquito con el dichoso traje pero eso lo dejaría como alguien poco profesional.
—Procurare que el traje este listo antes de las 3, por ahora déjame trabajar.— Era demasiado duro con él pero Junno lo tomaba como alguien demasiado comprometido con su trabajo, sonrió de nuevo fastidiando a Massu y gritando —Muchas gracias, me voy entonces— antes de salir.
Un rato después Massu se acercó a la ventana y vio salir a Junno y sentarse en una jardinera frente a las oficinas. Como si fuera un mal chiste podía verlo todo desde ahí, y un rato después Ueda salió a buscar a Junno para irse juntos.
Un muchacho pelinegro que Massu había visto con Koyama, era guionista, llegaba cargando tantos papeles que apenas podía ver. Ueda se choco con él y le tiro varios, Massu espero que le ayudara pero sólo vio como se daba la vuelta y se iba al contrario de Junno que ayudo al pobre chico y le sonrió. Massu se alejó y comenzo a darle los detalles finales a los trajes.
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Uchi abrió las puertas de su departamento y me dejo pasar primero. Me saque los zapatos tal y como él lo hizo y lo seguí. Caminamos por la casa, un poco parecida a la mansión pero mas amigable y sin ese pesado ambiente. Noté que todas sus puertas estaban protegidas por sellos mágicos con oraciones escritas.
— Uchi kun...¿Qué es esto?— acerque mi mano pero él de inmediato me aparto y me impidió tocarla. Por la fuerza con la que me jaló, caímos y quede sobre su pecho. Escuche los latidos de su corazón y lo toque, él me miraba curioso pero no me lo impidió. Se sentó correctamente y puso su mano sobre la mía que seguía tocando su pecho, sintiendo los latidos de su corazón. —Tampoco sé que es esto, pero se que yo no tengo uno—. Me sentí celoso de él, no estaba vacío como yo. Uchi kun podía sentir, estaba vivo.
Lo solté y toque mi pecho, vacío y frío, nada que ver con Uchi kun. Seguía mirándome con curiosidad pero me abrazo, me apretó fuertemente y sentí el calor que salía de su cuerpo. Lo abracé también, nunca nadie me había hecho algo así, a excepción de la mujer que me salvo cuando trate de huir. Fuera de eso, yo no conocía el amor ni la sensación de querer o ser querido.
Uchi se levanto y yo también. — Estos sellos mágicos de aquí no debes tocarlos, los puse ahí porque sé que J-san y sus secuaces van a intentar que revelé mi verdadera naturaleza; aquí nunca podrán encontrarte y si lo hacen, no pueden hacerte daño porque son inútiles aquí — Uchi hablaba orgulloso de ellos. — ¿Los hiciste tú? — ahora lo miraba un poco asustado, —No, no puedo hacer algo como eso los conseguí en la tienda de los deseos, fueron algo caros pero valen la pena.— Veo como Uchi aparta la vista y se pierde en el cielo estrellado que se ve a través de la puerta corrediza que creo siempre tiene abierta.
Sí hay alguien que puede vencer a J-san, tal vez esa persona también puede ayudarme a liberarme de ellos. Me pasa por la mente la idea de quedarme en la tierra, ayudando a Hiroki-kun y a Mano-chan. Puedo cantar, o hacer trucos de magia...no me había pasado la idea de quedarme en la tierra nunca, si había intentado huir pero no me gustaría intentarlo de nuevo a menos que alguien tuviera el poder suficiente.
— ¿Existe alguien que puede derrotar a J-san y no lo ha hecho? Debe ser una persona mas horrible que J-san.— Uchi se giro a verme y se sorprendió con mis palabras, seguramente él aun me recordaba de mi época adorable. — Existe, él me dio esto pero no es para nada alguien horrible. Simplemente no puede, alguien tiene que pagar el precio por hacerlo para que Hyde-san pueda trabajar y supongo que nadie se ha atrevido a preguntarle cuál es o tal vez no se puede pagar porqué es demasiado alto
— ¿Es eso que usan los humanos para adquirir cosas? Rayos olvide el nombre
— ¿Dinero? No lo es, debes pagarle con algo que es importante para ti— mejor no insistir con el tema, no tengo nada de valor y ni siquiera un alma completa.
Uchi me llevo a mi habitación y dejo que me instalará, después cenamos tranquilamente y sentí que algo estaba cambiando en mí. Cerca de ellos no era el niño orgulloso que siempre mostraba en la mansión. Era alguien diferente y amable, tenía ganas de proteger a los que confiaban en mí; si me traicionaban no sería yo el malo esta vez...creo que quería confiar en ellos, sí me salvaron es porque no eran malos y además querían que se llevara a cabo la leyenda, a pesar de que yo no venía por eso.
Se hizo tarde mientras seguía pensando, salí de la habitación y corrí hasta la de Hiroki que estaba al final del pasillo. — Uchi-kun— nadie salió — Uchi-kun necesito hablar contigo— golpeé con fuerza la puerta hasga que salió de su cuarto quitándose un cable del oído y con sus ojos rasgados pero llenos de ternura, como un "hermano mayor".
— Lo siento Tegoshi-kun, tenía la música muy fuerte y no me dejaba oírte pero dime ¿Que pasa?
— Tu sabes como es J-san— sintió escalofríos porqué vi como temblo — necesito que alguien confiable me cuente la leyenda...por favor—. No me vi en la necesidad de suplicar mucho Hiro me tomo de la muñeca, dejando su aparatito en un mueble, y corrimos hasta la parte donde la luna iluminaba el patio.
Su casa era muy grande y bonita. — Voy a necesitar tu ayuda para esto, ¿traes sellos mágicos?
— No pude traerlos el viejo me lanzo a la Tierra cómo si supiera que hacer aquí
— ¿Tu sabes viajar entre dimensiones no? Vas a hacer lo mismo con tus sellos— Hiro puso una especie de bandeja con agua exactamente donde la luna se reflejaba completa en el agua. Luego su sello brillo y en una de sus manos ahora tenía garras.
— Lo siento Tego, tengo que hacer esto...dame tu mano— su piel era bastante cálida, soltó chispas de colores cuando su garra toco mi piel y lentamente la enterró en mi brazo derecho, hasta que vi la sangre correr.
Me pregunto si Uchi-kun echaba chispas a menudo. La sangre cayó en el centro del reflejo de la luna, cuando cayo vimos el destello rojo en el centro del cuerpo celeste. Nosotros nunca lo supimos pero no solo me dolió a mi, mi alma gemela sintió el dolor en su brazo derecho también y vio la sangre correr el pensó que estaba soñando o alucinando.
Uchi sacudió su brazo que soltaba las chispas y volvió a tener una mano normal. Mi sello reacciono con su característico brillo rosa, — Hazlo brillar Tegoshi, concéntrate en ello y trae los sellos hasta aquí— grito Hiro antes de pararse tras el árbol del jardín, al parecer esto sería algo grande.
Cerré los ojos, sentí el viento arrastrando las cosas cercanas mal puestas y a través de mis párpados el destello rosa brillo. Las puertas se azotaron, las ventanas tronaban y el suelo en ese lugar se sacudía mientras yo solo pensaba en mis sellos >>Los necesito, vengan a mí, es tan fácil cruzar de dimensión en dimensión<<.
Un rayo rosa cayo frente a mi, al disiparse el humo mis sellos estaban ahí.
— Uchi-kun...¡Funciono! Realmente están aquí— estaba demasiado feliz por lo que acababa de lograr, los dos gritamos de felicidad. Estuvimos celebrando en el patio un rato hasta que Uchi-kun recordó porque lo estábamos haciendo.
— Supongo que ahora si es el momento indicado para hablar de la leyenda, Tegoshi Yuya—...
Titulo: How to be a heartbreaker
R-17
Pairs: Ryotego, Ryouchi, Shigemaru...
Sinopsis: Ryo, después de ser abandonado por el amor de su vida, inventa una loca manera de cobrar venganza rompiendo corazones. Desgraciadamente vuelve a enamorarse y por "sus principios" lo abandona también. Ryo nunca esperó que aquella ruptura convirtiera su vida en un total caos reviviendo dolorosos pero felices recuerdos a la par de que pierde su talento de "Heartbreaker"
Advertencias: Lemon, o intento de en este capitulo mas ooc de lo normal.
Uchi abrió despacio la puerta del apartamento para no molestar a nadie, pero al igual que cuando no quiso interrumpir, termino chocándose con todo lo que pudo. De pronto la lampara se encendió y una silueta lo miraba fijamente. La persona acariciaba un gato y no apartaba la mirada de él; era Koyama.
─ Uchi-kun, ¡es la 1 am y tú llegando recién! Estaba realmente preocupado por ti...─ Hiroki soltó una risita y corrió hasta el mayor, y lo abrazó. Le era difícil creer que aquel tipo que difícilmente le conocía hiciera eso por él, entendiendo que Keiichiro realmente le tenía apreció, por lo tanto merecía saber la verdad; verdad de la cual Uchi ya no estaba para nada seguro gracias a su encuentro con el chico afuera del concierto. Era obvio que no era solo "un amigo mas" de Ryo.
Si fuera solo su amigo no tendría razón alguna para ir y llorar en una canción de amor, eran escasas las probabilidades de que el chico estuviera enamorado de Ryo pero este siguiera esperando el regreso de Uchi. Eso volvía mas complicado todo porque él había vuelto para ponerle un final definitivo a la historia, incluso si Ryo no lo perdonaba jamás sabía que sería lo mejor, porque tal vez no lo había comprendido antes.
─ Entonces cuéntame cómo te fue el concierto, ¿encontraste a tu amigo?─ la voz del mayor lo saco de sus pensamientos, Keiichiro ignoraba todo lo que realmente había sucedido entre él y Nishikido, ya que solo le había contado que eran amigos desde la infancia pero él se había mudado muy joven y perdieron todo contacto.
─ Si y no, en realidad, hay algo que quiero que escuches.─
"Yo tenía unos... ¿6 años? Bueno, era realmente joven cuando lo conocí. Él es dos años mayor que yo pero siempre fue más bajito. Recuerdo como era constantemente molestado por eso.
También recuerdo su gran legua venenosa, podía ser tan honesto que te hacía llorar.
A pesar de todo eso, a mí siempre me considero alguien especial y es que en ese entonces yo era un niño y no sabía que el amor era parecido a una ruleta rusa; o me hería a mi o a él.
Por desgracia, o fortuna, no lo sé...pero le toco a él.
Crecimos juntos, nos entendíamos y fuimos enamorándonos más y más poco a poco hasta terminar completamente embobados uno en él otro pero claro, ¿a los 14 años que puedes saber del amor? Ninguno de los dos dijo nada realmente hasta que yo me atreví a hacerlo como las chicas de mi clase en el festival de verano."
A pesar de que en ese instante rió, su voz comenzó a quebrarse un poco, quizá por la melancolía y por ser la primera vez que contaba aquello que se había esforzado en olvidar, pero el no era la clase de persona que olvidaba que hirió a quien mas había amado.
"No dije ni una palabra, simplemente lo bese y él me beso también, realmente ya estaba cansado de que él aparentará querer a alguna de las chicas con las que salía pero en el fondo yo sabía que él único en su corazón podía ser yo.
Soy al único al que protegía y veía de esa manera, sin importarle alguna vez que ambos fuésemos hombres. Por eso me sentía tan bien cerca de él. Cuando cerca del templo nos quedábamos horas mirando el cielo juntos y él me abrazaba de la manera más tierna posible, fue cuando me di cuenta de que estaba conociendo el amor y la felicidad, y me pregunté si todo aquello podía durar para siempre realmente. Pero no. Y el culpable de aquello fui yo.
Todos sabían los que había entre Ryo y yo, incluso mi madre que hasta ahora creo fue a quien más herí con mi egoísmo; pero había una persona celosa de toda esa felicidad. Esa persona logro engañarme, tratando de probarme que eso no es lo que yo quería y terminamos juntos de alguna forma. Todo porque fui un tonto y le creí y así, unos días antes de San Valentín ella dijo que iba a tener un bebé ¿Que podía hacer ante eso? Yo tenía planes para estar con Ryo ese día y sin embargo terminé huyendo con ella a Tokyo.
No le dije nada de mi paradero a nadie, mi madre lo supo hasta después y decidió venir conmigo, solo pensé en hacerle las cosas más fáciles a Ryo y le mandé un mensaje diciéndole que lo mejor es que de ese momento en adelante se olvidará de mí porque nunca iba a volver, que simplemente ya me había cansado de él. Pense que odiándome le sería mas fácil olvidarse de mi.
No volví hasta muchos años después, para disculparme por todo y explicarle, ¿pero cómo decirle que aquella chica me había mentido? ¿Cómo buscar a la persona que realmente me había amado pero cuya confianza traicioné? Fue cuando me convencí que soy de lo peor y que probablemente Ryo nunca me perdone."
Las lágrimas caían lentamente por sus mejillas y Koyama lo único que pudo hacer fue dejar que se recargará en su hombro lentamente y terminará de llorar. De alguna forma, él lo entendía, nunca había sido capaz de decirle a Shigeaki cuanto lo quería y por su culpa, ahora estaba intentando ser feliz a lado de alguien al que no amaba. Sabía, al igual que Uchi, que Kato solo se hería así mismo al negar sus sentimientos por él tratando de olvidarlo. Lo más desconcertante había sido enterarse muchos años después que Kusano se había enamorado de Shige ¿aún así le ayudo a acercarse a Keiichiro? Tenía que saber la verdadera historia pero Notti estaba en New York y sería muy descortés llamarlo de la nada solo por eso.
Cuando Hiroki se calmó un poco le dijo ─ ¿Sabes Keii? Hoy cantó con mucho sentimiento una canción donde hablaba de sentirse perdido, acerca de las cosas que gano pero al mismo tiempo, de lo que perdió. No debería decirlo pero sentí que su mirada se posó sobre mí, creo que no ha olvidado la cara de la persona que más daño le ha hecho; luego volteó a ver a otro chico en el público, solo habíamos dos entre tantas chicas.
Ryo a él lo miro como pidiéndole perdón pero el chico comenzó a llorar y bajo la mirada. Ryo acabo la canción, agradeció y salió corriendo, cosa que sus fans amaron pero a mí y a...Tegoshi, si ese era su nombre nos preocupó. Estoy seguro de una cosa Keiichiro, Tegoshi tiene que haber sido pareja de Ryo pero la más grave, además de que no he superado a Ryo...es que probablemente me enamoré de Tegoshi.
─ ¿Ehh? Pero...eso significa que tendrás que elegir entre uno de ellos, al que de verdad quieres.─ Hiroki asintió tristemente mientras ambos se quedaron mirándose ahí por un largo rato. Hiroki se recargo en su piernas quedó dormido sobre las piernas de Keiichiro pero no paso mucho antes de que sus ronquidos le despertaran. Hiroki sonrió y se quedó ahí sin decirle más.
☆★☆
Trato de abrir las puertas de su departamento para darle paso a Ryo, quien se lo comía con ojos y soltó una risita nerviosa cuando al menor se le cayó la llave antes de lograr introducirla en la cerradura.
Ryo, generalmente impaciente y grosero, lo trato con amabilidad y lo aparto, introduciendo él mismo la llave para poder abrir la puerta de una vez. -Vaya Shige-chan, parece que si estuviste bebiendo...¿Que habrías hecho sin mi?- despeinó su cabello tiernamente mientras la otra mano la coló bajo su playera acariciando su espalda. Shige sintió algo recorrer su espina dorsal, un shock que se vio reflejado en su piel.
Una vez abierta la puerta lo arrastro dentro sin mirarlo de nuevo hasta que sus ojos se fijaron en los suyos, cosa que hizo sentir incomodo a Ryo. Shige parecía estar totalmente perdido así que se dejó hacer por Ryo sin quejarse. Estaba realmente dolido, más por lo de Keiichiro que por lo de Maru pero de igual forma ambos lo habían engañado así que esta era una forma de probar que el también conocía ese juego. -Por nada del mundo te detengas esta noche por favor.-
Aquellas palabras acabaron con él.
Ryo lo lanzó a la cama y comenzó a besarlo lentamente pero dejando marcas por todo su cuello. Shige puso sus manos sobre sus mejillas obligándolo a besarle y a mirarle. Ryo estaba sorprendido por aquello, al parecer Kato no era igual de frágil que sus aventuras de una noche. Él era alguien más interesante cuya vacía mirada lo hacía desearlo más y más. Comenzo a temblar y Ryo pudo casi olerlo: era miedo. Siguieron ahí y Ryo marco los besos en su cuello más fuerte y en zonas donde claramente quedaran a la vista.
-Nghhh, Ryo- pensó que Shige iba a protestar pero el menor se limitó a acariciar sus manos para después sacarle la playera y dejar al descubierto su bien formado torso.
Ryo hizó lo mismo, sacándole la playera de un tirón, comenzó a acariciarlo y se dejó caer sobre él. Comenzó a besar su ombligo y desabrocho su pantalón pero antes de que pudiera llegar más abajo, Shige se giró dejándolo abajo. Parecía que estaba ebrio pero en realidad era consciente de todo. Siguió temblando pero ahora él se posó sobre el pecho de Ryo, no tenía miedo, tenía frío. Para Ryo el miedo era algo sumamente provocativo, por lo que comenzó a jalar el cabello de Shige cuando este comenzó a besar su pecho de la misma forma que él lo había hecho.
Pero Shige lo hacía con cierta dulzura, que sumada con la cálida sensación de sus labios sobre la fría piel de Ryo acabaron por volverlo loco.
De nuevo quedo arriba, miro el rayo de luz de la luna que se metía por su ventana y los iluminaba. La blanca piel de Shige contrastaba perfecto con la de Ryo, que era morena.
Sin preguntarle nada metió sus dedos en su boca y el menor comenzó a lamerlos. El interior de su boca era cálido también. Se quitó la poca ropa que le quedaba puesta dejando su erección libre y acercándola a la boca de Kato, quien no tuvo ningún problema en complacer a Ryo. A Ryo le había encantado la forma en la que el menor cumplía sus peticiones sin protestar, pero cuando sintió que ya no aguantaba más lo aparto.
Shige quedo de rodillas frente a Ryo, quien acarició sus mejillas y lo beso de nuevo. Acarició su pecho, y beso sus pezones para luego soplarles. Shige tirito de nuevo entre los brazos de Ryo. El juego se estaba poniendo mas interesante para él que lo abrazo, pero cuando dejo de temblar lo arrojó de espaldas para que de nuevo quedara a su disposición. Quería que aquel frío fuera calmado por Koyama, no por Ryo pero sabia que era imposible por lo que su cuerpo tuvo que ceder ante las presiones del morocho.
Ryo alzo sus piernas dejando a la vista su entrada, la cual comenzó a lamerla. Shige se movía mientras gemía pero a Ryo no le importaba mucho. De la nada metió sus dedos dentro del menor que grito. Ryo se rió porque sabía que eso debía doler y al verlo temblar, comenzó a moverlos.
Shige sentía todo, le dolía pero no se quejaba mucho porque sabía que Ryo le haría cosas peores si se quejaba. Ya tenía toda la piel marcada por su culpa y no quería despertarse tan adolorido a la mañana siguiente. De la nada, tomo su mano y la entrelazó a la del morocho que lo miro confundido. Él lo hizo con esa intención, confundir a Ryo.
Shige comenzó a pensar lo divertido que sería tener un amante así. Por el contrario de Ryo, que con cada caricia romántica que Shige le proporcionaba, como los suaves besos en sus mejillas cuando intentaba torturarlo, se confundía mas. ¿Estaría Shige enamorado de él? No tenía mucho sentido ya que desde la primera vez lo había ignorado pero tal vez él no se rendía tan fácil. De cualquier manera, el alcohol le estaba jugando una mala pasada esa noche y detuvo sus juegos crueles pensando que podía herir a ese pobre chico. Saco sus dedos con gentileza y lo beso de la forma tierna en la que él lo había hecho antes.
Shige se lamió los labios y sonrío con cierta malicia cuando Ryo se giró. Después de ese momento se entregaron a la pasión toda la noche hasta que ninguno de los dos pudo más. Nishikido notó lo bueno que era Kato en eso pero seguía convencido de que tal vez, y solo tal vez esté le quería, y así fue como acabaron dormidos juntos; Ryo trataba de pegarse lo mas posible a Shige que ya se había olvidado de que alguien más estaba en su cama y solo se preocupaba por dormir y por el dolor de cabeza que tendría al levantarse. Hasta del frío y las horribles marcas en su piel se había olvidado.
Se despertaron a la mañana siguiente entre las sabanas de seda y con la brillante sonrisa que le había visto apenas hace un rato cuando saciaban sus mas bajos instintos. Shige se agarraba la cabeza mientras maldecía por haberse pasado, era muy tolerante al alcohol y para sentirse mal tenía que pasarse demasiado. Estaba sentado en la orilla de la cama con la espalda al descubierto mientras la persona a su lado se despertaba. Sintió que acariciaba su espalda pero Shige lo ignoro, incluso cuando este beso su nuca como lo había hecho la noche anterior.
Ryo trato de tomar su mano pero todo era en vano. Era como si Shige estuviera vacío. -Shige...
-¿Qué? ¿Podrías callarte, siento que la cabeza me va a explotar?
-¿Solo te pasa eso? Anoche...estabas tan diferente- Ryo se llevo la mano a la boca inmediatamente cubriéndosela por lo que acababa de decir. Sonaba suplicante y eso era algo opuesto a él, en ese momento Shige debía suplicarle a él y no al revés. Shige se quedo mirándolo y soltó una risita, cosa de la que de arrepintió porque el ruido le molestaba pero tenía que ser claro.
-Ryo, no me digas que pensaste en lo de anoche como algo especial.- al ver la mirada que Nishikido le dedicaba se rió un poco mas y agregó, -No me digas ¡jamás has tenido un amante! Bueno eso no es lo que dicen de tí, y menos lo que dice Tegoshi de ti. Cómo sea, igual te diré que esto es lo único entre nosotros, compartir esta cama cuando nos sintamos completamente vacíos. Sin sentimientos de por medio, ¿comprendes querido?- Shige beso sus labios, mordiéndolos para alejarse al baño después de eso.
Ryo estaba en shock, ese no era el Shige que conocía y temblaba en sus brazos. Se perdió más aún cuando menciono a Tegoshi, su Tegoshi. Ryo se levantó rápidamente de la cama y corrió para impedir que Shige cerrará la puerta del baño.
-Shige, ¿Qué ha sucedido entre Tegoshi y tú?- estaba desesperado por saber si éste ya se había olvidado de él tan fácilmente, quería saber si era en verdad tan insensible.
Shige cerro la puerta y desde adentro le grito -¿Y a ti que te importa lo que hagamos él y yo? Después de todo tu lo dejaste, él ya no te pertenece.- sin decir nada más, Shige comenzo a llorar y a pedirle perdón en silencio a Koyama por lo que había hecho, estaba realmente arrepentido y por supuesto que nada había sucedido con Tegoshi; no se atrevía a ponerle una mano encima a su amigo por mas indefenso que estuviera. Afuera, Ryo hacia lo mismo pero susurrando el nombre de Tegoshi.
Ryo estaba sufriendo en carne propia su segunda regla, con la que había podido lastimar a todos sus compañeros en el pasado: Regla #2 Solo no te enamores de alguien a quien puedes perder; y todo por tratar de conseguirse una conquista más.